Jueves, 02 Octubre 2014 19:00

Los custodios de la democracia

Escrito por

Nada es más indigno para un pueblo civilizado que dejarse gobernar, sin oponer resistencia, por una camarilla irresponsable que se deja llevar por sus bajos instintos. 

¿No es cierto que, hoy en día, todo alemán honrado se avergüenza de su gobierno? ¿Quién alcanza a vislumbrar el alcance de la ignominia que sobrevendrá sobre nosotros y sobre nuestros hijos, cuando haya caído la venda de nuestros ojos y salgan a la luz del día los horrendos crímenes, que superan toda medida? Si el pueblo alemán esta ya tan corrompido y descompuesto en su interior que, sin mover una mano, y por una temeraria confianza en las equivocas leyes de la historia, abandona lo mas alto que posee el hombre, lo que le alza por encima de las demás criaturas: su voluntad libre de injerir en la rueda de la historia y someterla a su decisión racional, si los alemanes ”exentos de toda individualidadad” se han convertido en una masa sin espíritu y cobarde, entonces se merecen el hundimiento.

Goethe denomina a los alemanes un pueblo trágico, similar al judío y al griego; pero hoy parece que se ha convertido en un rebaño de secuaces, superficial y sin voluntad, a quienes les han quitado hasta los tuétanos; faltos de núcleo, están dispuestos a dejarse arrastrar al hundimiento. Parece... pero no es así; antes bien, como fruto de una violación lenta, mentirosa y sistemática, cada persona individual ha sido recluida en una cárcel inmaterial; sólo cuando se ha visto encadenada, ha sido consciente de la perdición. Pocos han reconocido la amenaza de corrupción, y el premio por sus advertencias heroicas ha sido la muerte. Sobre el destino de esas personas habrá que hablar aún.

Si cada uno espera hasta que sea otro quien comience, los mensajeros de la vengadora Némesis no podrán detenerse y se acercarán cada vez más; entonces se echará hasta la última víctima sin sentido en las fauces de un demonio insaciable. Por esto, cada uno ha de ser consciente de su responsabilidad como miembro de la cultura cristiana y occidental y como tal ha de luchar, cada uno, tanto como pueda contra ese azote de la Humanidad que es el fascismo y todo sistema de Estado absoluto similar. Oponed resistencia pasiva  allí donde estéis; evitad que continúe la maquinaria atea de la guerra, antes de que sea demasiado tarde, antes de que hasta la última ciudad haya quedado reducida a ruinas como Colonia y antes de que la última juventud del pueblo se haya desangrado en algún lugar por la soberbia de un infrahombre. ¡No olvidéis que cada pueblo se merece el gobierno que soporta!

Nos llaman a la resistencia .

Texto reconocido como parte de las expresiones de resistencia que realizo un grupo de jóvenes conocido como La Rosa Blanca en Alemania durante el gobierno de Adolfo Hitler.

La autora de la frase final, aseguran fue una joven rebelde, que hoy seria integrada a la estructura de los indignados. Se llamó Sophia Magdalene Scholl, nació el 9 de mayo de 1921 en Forchtenberg, Baden-Wurtemberg, Alemania, y murió el 22 de febrero de 1943 en Múnich. Es más conocida como Sophie Scholl,  dirigente y activista del movimiento de Resistencia Rosa Blanca en la Alemania nazi. Su nombre está inscrito entre los alemanes ilustres.

Convertir la participación ciudadana en los asuntos públicos en una herramienta que abone a la construcción de una “democracia de resultados” es la responsabilidad que asumen desde sus limitadas funciones quienes en la presente semana rindieron protesta como integrantes del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (IMPEyPC).

Para entender el reto que deben enfrentar los integrantes del nuevo organismo, Ana Isabel León Trueba -designada para los próximos siete años-  Ixel Mendoza Aragón, Xitlali Gomes Terán, Ublester Damián Bermúdez -por seis años- Carlos Alberto Uribe Juárez, Claudia Esther Ortiz Guerrero y Jesús Saúl Meza Tello -por tres años-.

Hay que revisar la propuesta de Mario Vargas Llosa en su libro “La Civilización del Espectáculo” donde señala que la civilización del espectáculo es la de un mundo en el que el primer lugar en la tabla de valores vigente lo ocupa el entretenimiento, donde divertirse, escapar del aburrimiento, es la pasión universal.

Este ideal de vida es perfectamente legítimo, sin duda. Sólo un puritano fanático podría reprochar a los miembros de una sociedad que quieran dar solaz, esparcimiento, humor y diversión a unas vidas encuadradas por lo general en rutinas deprimentes y a veces embrutecedoras. Pero convertir esa natural propensión a pasarlo bien en un valor supremo tiene consecuencias a veces inesperadas. Entre ellas la banalización de la cultura, la generalización de la frivolidad, y, en el campo específico de la información, la proliferación del periodismo irresponsable, el que se alimenta de la chismografía y el escándalo.

Los señalamientos a favor y en contra de cada uno de ellos ya fueron expuestos, lo importante es el delicado compromiso que adquirieron que se complicó desde antes de rendir protesta cuando fueron deslegitimados en los medios de comunicación y por las presiones a las que serán sometidos por los partidos políticos.

El proceso electoral tiene una agenda propia que se cumplirá hasta el primer domingo de junio cuando se realice la elección. Sin embargo no es un tema aislado, está vinculado a la agenda social y económica de los pobladores de la entidad.

El tema relevante de la misma es la capacidad que el Estado tenga de garantizarles un espacio para la satisfacción de sus necesidades a través de la generación de riqueza por esfuerzo propio.

En una cultura democrática, los ciudadanos exigen a la burocracia el total respeto a sus libertades, entre las que destaca la posibilidad de determinar a qué actividad económica se vinculan.

En los sistemas autocráticos, los habitantes permiten que “la dadiva gubernamental” sustituya su libertad de decidir, y se manifiestan satisfechos con “los logros y avances del gobierno que los somete”.

 “El gran reto que tiene México hacia adelante es mejorar la productividad, la cual no ha crecido desde 1993, y es el gran reto que debemos enfrentar en el país para que el pastel sea más grande… Las reformas estructurales permitirán la generación de más empleos con mayores salarios y una mejor distribución del ingreso.” dijo el gobernador del Banco de México Agustín Carstens al advertir que para lograr crecimiento con estabilidad se necesita:

 Mantener una disciplina fiscal que permita que la deuda pública sea baja; una política monetaria enfocada a mantener la inflación baja y estable; tener un sistema financiero sano y sólido; un régimen de tipo de cambio flexible; cuentas externas en niveles reducidos y financiables; y tener reservas internacionales altas para enfrentar cualquier contingencia.

Las prioridades sociales, que requieren de la intervención del Estado, ubica -luego de la generación de empleo y riqueza- la urgente vigencia y convivencia de la legalidad y la legitimidad. Una sin la otra generan fracturas que se manifiestan a través del rompimiento del tejido social, a lo que se suman educación y salud, así como la preservación y sustentable explotación de los recursos naturales, más en una entidad como Morelos, que tiene como un atractivo importante su patrimonio natural.

 

EL ESPECTÁCULO ELECTORAL

El “triste espectáculo o la alegre tragedia o la patética comedia” que protagonizaron candidatos, partidos y autoridades electorales durante los procesos de 2006, 2009 y 2012 en los ámbitos federal y estatal, provocaron la necesidad de realizar revisiones y reformas que hasta hoy arrojaron la necesidad de reconstruir incluso el organismo encargado de realizar las jornadas “democráticas”, luego de que se consideró desde el centro del país que algunos organismos estatales estaban ya bajo el control directo de la clase política en el poder en cada entidad.

Revisar el caso de Morelos confirma la causa por la cual fue necesario revisar esa estructura. Los excesos que cometieron los protagonistas de las últimas contiendas advierten el nivel de descomposición total de los partidos políticos y de sus dirigencias. En la designación de candidatos a regidores, síndicos, alcaldes, diputados locales y gobernador se confirma que nunca las burocracias de los partidos tuvieron la intención de construir una ley de partidos que fueran capaces de respetar.

Los candidatos llegan a las contiendas constitucionales con sus partidos fracturados, y enfrentados incluso con quienes los impulsaron al inicio de sus carreras.

Esa costumbre ya es tradición en el PRI, en PRD y el PAN, donde los grupos se enfrentan.

En las próximas semanas deberán determinar quiénes estarán al frente de dos organizaciones.

En una ya realizan solicitudes de audiencia para rechazar la posibilidad de que Armando Ramírez Saldívar y Maricela Sánchez Cortés asuman la presidencia y la secretaría general.

En la otra, el grupo que está a favor del gobernador y el que está en contra, se han involucrado en serias confrontaciones.

En el Partido Accion Nacional, la división es definitiva, los simpatizantes del ex gobernador Marco Antonio Adame Castillo “mantienen una sana distancia” del Poder Ejecutivo, que externan al insistir en que se revisen las cuentas de la actual administración.

Los seguidores de Adrian Rivera Pérez, representados por el diputado federal Luis Miguel Ramírez Romero, acudieron al evento que con motivo de los dos años de gobierno se realizó en el Centro Mundial de Negocios de Xochitepec.

En un espectáculo singular, ya existen listas de candidatos de las tres principales fuerzas políticas de la entidad, o las tres que han gobernado Morelos, aunque aun no existen dirigencias legítimas en ninguna.

En el Partido Acción Nacional de Morelos, algo sucederá, luego de la solicitud de licencia que presento el líder nacional, Gustavo Madero. En el evento estuvo presente el ex gobernador Marco Antonio Adame Castillo.

Los nuevos consejeros electorales atenderán y vigilarán la conducta de viejos y mañosos partidos y candidatos que están dispuestos a obligarlos a realizar un “debut electoral espectacular”.

“Otro factor, no menos importante, para la forja de la civilización del espectáculo ha sido la democratización de la cultura. Se trata de un fenómeno altamente positivo, sin duda, que nació de una voluntad altruista: que la cultura no podía seguir siendo el patrimonio de una élite, que una sociedad liberal y democrática tenía la obligación moral de poner la cultura al alcance de todos, mediante la educación, pero también la promoción y subvención de las artes, las letras y todas las manifestaciones culturales. Esta loable filosofía ha tenido en muchos casos el indeseado efecto de la trivialización y adocenamiento de la vida cultural, donde cierto facilismo formal y la superficialidad de los contenidos de los productos culturales se justificaban en razón del propósito cívico de llegar al mayor número de usuarios. La cantidad a expensas de la calidad. Este criterio, proclive a las peores demagogias en el dominio político, en el cultural ha causado reverberaciones imprevistas, entre ellas la desaparición de la alta cultura, obligatoriamente minoritaria por la complejidad y a veces hermetismo de sus claves y códigos, y la masificación de la idea misma de cultura. Esta ha pasado ahora a tener casi exclusivamente la acepción que ella adopta en el discurso antropológico, es decir, la cultura son todas las manifestaciones de la vida de una comunidad: su lengua, sus creencias, sus usos y costumbres, su indumentaria, sus técnicas, y, en suma, todo lo que en ella se practica, evita, respeta y abomina. Cuando la idea de la cultura torna a ser una amalgama semejante es poco menos que inevitable que ella pueda llegar a ser entendida, apenas, como una manera divertida de pasar el tiempo. Desde luego que la cultura puede ser también eso, pero si termina por ser sólo eso se desnaturaliza y se deprecia: todo lo que forma parte de ella se iguala y uniformiza al extremo de que una ópera de Wagner, la filosofía de Kant, un concierto de los Rolling Stones y una función del Cirque du Soleil se equivalen”. Añade Vargas Llosa.

El compromiso de los consejeros electorales, enfrentara la “espectacularidad de las redes sociales”, y hay que entender que en el próximo proceso estarán en la entidad a revisión los programas de los primeros gobiernos emanados de partidos diferentes, el federal del PRI y el estatal del PRD, los que todavía no acaban de presentarse a la sociedad y cuyos resultados son imperceptibles.

Así, los electores de Morelos “analizarán” bajo la óptica de la “civilización del espectáculo”, tres boletas con opciones diferentes. En una determinarán quién será su autoridad inmediata -presidente municipal y el cabildo-, en otra, quién se integrará como su representante en el Congreso local, y en la tercera quién será su vocero en la más alta tribuna de la nación.

Los siete integrantes del nuevo consejo encargado de organizar las elecciones también tendrán por primera vez ésta responsabilidad en Morelos.

A 18 años de que se realizó la primer elección ciudadanizada, cuando inició la “alternancia” que provocó una democracia sin consecuencias, fue tal el desprestigio que al órgano electoral le provocaron la intromisión de los gobiernos, la corrupción de los partidos y la avaricia y el cinismo de los candidatos, que fue indispensable cambiarle el nombre porque el anterior “causa pena ajena”.

 

LOS CUSTODIOS LEGÍTIMOS

Los dictadores no gobiernan solos. Un único hombre no basta para sembrar la desgracia y el abuso en una nación, cuando comienza la noche autoritaria, son poquísimos los que se oponen, muchos los que colaboran y demasiados los que callan. Esa es la raíz de la vergüenza con la que pueblos como el alemán deben vivir hasta el día de hoy. 
Una de las instituciones cuya obediencia es indispensable para la consolidación de una dictadura será siempre, en cualquier momento y lugar, la Policía. Desde los inicios de la democracia, con la Guardia Pretoriana de los romanos, los tiranos de turno han tenido que echársela siempre en el bolsillo. 
Cuando la cosa no parece muy segura, los dictadores optan por crear cuerpos propios o instituciones paralelas. Hitler hizo la Gestapo a su imagen y semejanza para competir con la Policía regular, y las SS para hacerle frente al ejército. Stalin fortaleció a la NKVD para plantarse frente al Ejército Rojo y sus sucesores pusieron a la GRU a competir contra el Primer Directorio de la KGB. 
Fidel Castro ha tenido siempre sus Tropas Especiales del Ministerio del Interior listas a saltarle al cuello a las Fuerzas Armadas Revolucionarias. La revolución iraní se asienta en sus conocidos Pasdaranes, los guardianes de la revolución, así como su antecesor el Sha lo hacía sobre la SAVAK
A veces es justamente la Policía la que se lleva el agradecimiento de unos pocos. Las fuerzas enfrentadas luchan por hacerse con su control y se esfuerzan en despertar su piedad y su apoyo. Más que nunca, los policías deben saber que su lealtad no debe estar volcada hacia ningún político, ni sector ni movimiento, sino hacia los derechos de los ciudadanos y los principios legales. Sin embargo, el hecho de que la Policía esté tan visiblemente al mando del Ministerio de Gobierno no deja de ser preocupante. La Policía es el brazo armado de la ley, no una milicia partidista.

La democracia requiere que la Policía sea la más puritana, extremista y fanáticamente apegada a la ley de entre todas las instituciones. Más que los jueces, más que los militares, más que los políticos o que los ciudadanos de a pie. A la larga, serán ellos los que tendrán que portar las bayonetas si es que la democracia sucumbe.

Este jueves se recordó lo sucedido el 2 de Octubre de 1968. Sobre esa fecha el ex titular de la Dirección Federal de Seguridad Miguel Nazar Haro, declaró: El general Marcelino García Barragán no quiso dar el golpe (de Estado). Mandó a la chingada al embajador (Fulton Freeman).

“Con lo del movimiento estudiantil se alarmaron (en Washington): que iban a hacer una revolución, y el embajador de Estados Unidos entró a ver a don Marcelino y le dijo: ‘dé un golpe de Estado y tome la Presidencia para calmar la situación’. El general le contestó: ‘yo no voy a pasar a la historia como traidor a la patria’.

“Don Marcelino no podía ver a Echeverría, pero este señor planea lo del Ejército (la represión), y ya cuando están los soldados (en las calles, el 2 de octubre) Echeverría se arrepiente y regresa y le dice a Marcelino que ya no, a lo que le contesta: ‘mira, Luisito, El Loco (porque así le decían en la secundaria), yo no estoy jugando a los soldaditos’”.

Los custodios de la democracia son los ciudadanos, que asumen el control de los gobernantes al vigilar su conducta y desempeño desde la óptica del contribuyente, del elector, de quien respeta y exige que se respete la ley y que, cuando considera que esta agrede la evolución de cualquier integrante de la sociedad, propone su revisión y actualización, para avanzar en la legalidad y la legitimación de todos los eventos públicos.

Los custodios de la democracia son los rebeldes, los inconformes, los indecisos, los indignados, los que no están de acuerdo con lo que realiza el Estado, que consideran que todo es perfectible, que no caen en la comodidad y la conformidad de la “civilización del espectáculo”, que advierten que la intolerancia de algunas autoridades es suficiente para recordar que “el 2 de octubre no se olvida”. Iguala, Guerrero, desde el pasado fin de semana le recuerda a la actual generación de custodios, a quienes sólo por referencias les llega la historia de 1968, año de olimpiadas y represión, que los gobiernos no pueden ser descuidados por los gobernados, que el olvido sustenta la repetición de los excesos y el autoritarismo.

“Cuando se nace pobre, ser estudioso es el mayor acto de rebeldía contra el sistema”. El gobierno de Morelos 2006-2012 atendió a los empresarios educativos, se enfrentó con los trabajadores de la educación y agredió a los educandos, criminalizó y generalizó conductas individuales provocando la falsa creencia de que los jóvenes “no tienen remedio”.

Un distractor efectivo para reprimir el activismo de la actual generación de los “custodios de la democracia” es el involucrar a agentes externos de forma irresponsable.

Sobre la participación de deportistas y artistas en los procesos electorales, Vargas Llosa advierte: “Tampoco es casual que, así como en el pasado los políticos en campaña querían fotografiarse y aparecer del brazo de eminentes científicos y dramaturgos, hoy busquen la adhesión y el patrocinio de los cantantes de rock y de los actores de cine. Estos han reemplazado a los intelectuales como directores de conciencia política de los sectores medios y populares y ellos encabezan los manifiestos, los leen en las tribunas y salen a la televisión a predicar sobre lo que es bueno y es malo en el campo económico, político y social. En la civilización del espectáculo el cómico es el rey. Por lo demás, la presencia de actores y cantantes no sólo es importante en esa periferia de la vida política que es la opinión pública. Algunos de ellos han participado en elecciones y, como Ronald Reagan y Arnold Schwarzenegger, llegado a tener cargos tan importantes como la presidencia de Estados Unidos y la gobernación de California. Desde luego, no excluyo la posibilidad de que actores de cine y cantantes de rock o de rap puedan hacer estimables sugerencias en el campo de las ideas, pero sí rechazo que el protagonismo político de que hoy día gozan tenga algo que ver con su lucidez o inteligencia. En absoluto: se debe exclusivamente a su presencia mediática y a sus aptitudes histriónicas”.

Luego de la reunión que con motivo del inicio del tercer año de gobierno realizó el titular del Poder Ejecutivo en la entidad, Graco Ramírez Garrido Abreu, con representantes de los distintos sectores de la sociedad, y de que rindiera protesta la nueva estructura encargada de organizar la elección, inicia el conteo regresivo rumbo a la elección del 2015. Ya se entrego la iniciativa de ley de ingresos y la propuesta del presupuesto de egresos, documentos que se partidizarán en los próximos días.

Así da inicio de manera formal y desde la informalidad, el proceso electoral que puede ser ejemplar o catastrófico, que permitirá consolidar a la democracia como el instrumento fundamental para la toma de decisiones y la construcción de acuerdos de los temas de interés general, así como también puede acabar de convencer a los jóvenes habitantes ajenos a la necesidad de convertirse en custodios de la democracia, de que la participación pública en los asuntos de Estado es inútil, que genera movimientos para que no cambie nada y que es mejor dejar que otros decidan para confirmar que “cada pueblo se merece el gobierno que soporta”.

Víctor Hugo Bolaños

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
logo
© 2018 La Unión de Morelos. Todos Los Derechos Reservados.