Martes, 06 Febrero 2018 06:14

El voto por la persona ¿Fin de las ideologías?

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Muy distinto a procesos de elección anteriores, la contienda actual no ofrece definiciones claras en los electores, más bien abunda la confusión, porque ahora en una misma fórmula pueden ir como candidatos figuras históricamente opuestas, que provocan toda clase de dudas en los ciudadanos.

Esas alianzas entre polos opuestos han venido a golpear duramente la ideología partidista que era un factor fundamental en la toma de decisiones y distinguía a unos militantes de otros; además de que les ofrecía argumentos de debate a la hora de discutir plataformas y propuestas de gobierno.

Podría decirse que esa era la mayor atracción que se tenía a la hora de la verdad, sin embargo, a partir de que, con la sola intención de llegar a ejercer poder público, se comenzó a llegar a acuerdos entre  izquierda, centro y derecha para ir en una misma dirección y con una misma fórmula, los escenarios cambiaron radicalmente.

Ésta será la primera ocasión en la que un partido de derecha como Acción Nacional (PAN) va conjuntamente con uno de izquierda, el de la Revolución Democrática (PRD), por la presidencia de la República, en algo que ideológicamente no es compatible, porque doctrinariamente comulgan puntos de vista y posicionamientos contrarios entre sí.

Ya en elecciones a nivel estado, se había venido experimentando ese tipo de acuerdos. Algunas gubernaturas se han resuelto precisamente por esa vía y luego de las pruebas, se determinó llevarlo hasta la cúpula; la candidatura presidencial. Claro, desde hace décadas, el Revolucionario Institucional (PRI) era prácticamente el único que se venía haciendo acompañar de otras fuerzas políticas menores, como en el caso de los partidos Verde o Nueva Alianza.

Sin embargo, siempre se trataba de corrientes ideológicas más o menos similares. Bueno, mucho se ha insistido en que dichos institutos menores deben su presencia a estrategias del priismo y del gobierno en éste país. No obstante, es hasta ahora que apreciamos ya a entes totalmente distintos que van juntos a una contienda y ello sólo indica que la ideología la manejan únicamente en el discurso, no en la práctica.

Pero buena parte del electorado no acaba de comprender el porqué de todas estas cosas y en cierto modo para ellos se pierde sentido, porque como que no existe algo sustancial y tangible por lo cual luchar. Antaño, con mucha pasión y entrega se defendían esos colores, como cuando se le apuesta a un partido de futbol.

Y todo eso va dando señales de que la mayoría de quienes salgan a votar el próximo primero de julio, lo van a hacer fundamentalmente por las personas, no por los partidos. Entonces, las posibilidades de triunfo dependerán más que nada del carisma, el liderazgo y credibilidad que ofrezca el abanderado, ya sea a una presidencia municipal, diputación local, federal, senaduría, gubernatura o presidencia de la República.

Incluso, esa puede ser una ventaja del aspirante del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, porque ha venido aglutinando en torno de sí, corrientes y pensamientos coincidentes que muestran lógica y congruencia en el decir y particularmente en la propuesta de gobierno.

Esa falta de identidad partidista contamina cada vez más a los cuadros, que ya no atienden a una mística en especial, sino a intereses muy personales, de tal forma que si en éste momento les conviene vestirse de amarillo, sin ningún rubor lo harán, pero puede ser que mañana la cosa sea distinta y habrá que ponerse la camiseta azul, la tricolor o la morena.

Entonces, la mayoría de los políticos o quienes dicen serlo, no actúan por convicción sino en busca de un beneficio particular y eso igualmente causa demérito en la vocación de servicio a la sociedad, de ahí que exista una enorme distancia entre gobernantes y gobernados o representantes populares y su pueblo.

Años atrás era muy difícil que alguna figura panista optara por renunciar a esas filas e irse del lado priista, o viceversa. Si alguno llegaba a hacerlo, era objeto de toda clase de críticas, porque mostraba incongruencia y deslealtad a sus principios, sin embargo ahora es cosa de todos los días.

Pero algo que llama la atención, es que tampoco se aprecia una renovación de cuadros y en una absoluta mayoría, son los mismos personajes que pululan por todas partes, brincan de un partido a otro, para no perder continuidad y los seguimos viendo ahí, ejerciendo el poder público con menos entrega y desempeño cada día.

Y si eventualmente vemos caras nuevas, no es porque ya les abrieron las puertas a líderes populares, sino porque se trata de las nuevas generaciones de sus mismas familias. El Revolucionario Institucional y el panismo pueden ser ejemplos claros de eso, porque son los más antiguos y si usted les hurga en el pasado, seguramente se va a encontrar con que los que ahora detentan posiciones privilegiadas en los mandos gubernamentales, son biznietos o nietos de quienes lo hicieron hace bastantes años.

Hay que imaginar el cansancio y aburrimiento de los electores, que tienen que estar legitimando cada tres y seis años a los mismos de siempre, para que sigan haciendo de las suyas; ahora como alcaldes, mañana como diputados, después como funcionarios o senadores.

Por lo tanto, para nada es sorprendente que en adelante, se le apueste al candidato, porque es un vecino o conocido, porque por lo menos ha hecho algún esfuerzo en bien de la comunidad o porque simplemente tiene carisma y se sabe ganar la simpatía de quienes decidan en las urnas.

Hay quienes han logrado éxito por su atractivo físico, otros por ser figuras con mucha fama; en esto todo cuenta y más cuando esas instituciones partidistas están tan desgastadas que ya no son merecedoras de confianza del respetable, porque le han fallado reiteradamente. Ahora le salen con que la izquierda y la derecha son lo mismo y que si ayer fueron antagónicos a morir, hoy hay que ir juntos con ellos si se quiere llegar al poder o mantenerse en el ejercicio del mismo. Por todo eso, no será nada sencillo para buena parte de la población, decidir éste primero de julio, porque esta vez no son las ideologías las que están en juego.

 

 

Modificado por última vez en Martes, 06 Febrero 2018 12:13
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