Después de más de cuatro décadas en los cuadriláteros, El Hijo del Santo ha decidido cerrar un capítulo importante de su vida profesional: la lucha libre.
Considerado uno de los íconos del pancracio mexicano y heredero del legendario Santo, el enmascarado de plata, el luchador anunció su retiro tras 42 años de carrera, sorprendiendo y conmoviendo a miles de aficionados que lo han seguido durante generaciones.
La noticia, aunque esperada por algunos, no dejó de causar revuelo entre los fanáticos del deporte, quienes reconocen en él una figura clave que supo mantener vivo el legado de su padre.
Un nuevo camino en la pantalla grande
A pesar de que su despedida de la lucha libre representa el cierre de una etapa, El Hijo del Santo ya tiene listo su próximo proyecto: el cine.
A través de su cuenta oficial de Instagram, el luchador compartió un video donde se le ve en plena grabación de una escena que recuerda a las clásicas películas protagonizadas por su padre en las décadas de los 60 y 70.
Junto al video, el luchador escribió un mensaje breve pero significativo: “Después de mi retiro de los encordados siempre habrá sorpresas y nuevos proyectos”, confirmando así que su legado continuará, ahora desde la pantalla grande.
Herencia familiar y legado cultural
La incursión en el cine no es un paso improvisado. El Hijo del Santo ya había participado en algunas películas a lo largo de su carrera, aunque sin alejarse por completo del ring.
Esta vez, sin embargo, parece decidido a dedicarse de lleno a esta nueva faceta artística, siguiendo los pasos de su padre, quien también fue un exitoso actor de cine.
La respuesta del público fue inmediata. En redes sociales, los mensajes de apoyo, cariño y emoción no se hicieron esperar.
Para muchos, esta transición representa una oportunidad para seguir viendo a su ídolo en una nueva etapa profesional, pero siempre fiel a sus raíces y estilo característico.