Un sueño de Elon Musk parece estancado mientras India da un paso audaz hacia el futuro del transporte. El concepto de Hyperloop, la cápsula que viaja a través de un tubo al vacío para eliminar la fricción, ha sido el proyecto más ambicioso de Musk desde 2013. Sin embargo, la verdadera innovación podría estar ocurriendo en Asia, donde el Instituto Indio de Tecnología de Madrás (IIT-M) ha logrado avances significativos, superando las expectativas de velocidad y llevando la tecnología a un nivel más avanzado.
El proyecto indio, basado en los principios que Musk promovió, utiliza un túnel experimental de 410 metros, con un diseño que promete superar los 1000 km/h, una velocidad superior a la de los prototipos previos. Este avance coloca a India en la vanguardia del transporte ultrarrápido, dejando atrás al sistema AVE español e incluso al propio Hyperloop de Musk, que aún no se ha materializado en una versión funcional.
El sistema indio busca crear un entorno de vacío para que las cápsulas leviten gracias a campos magnéticos, permitiendo que se desplacen a velocidades altísimas sin la resistencia del aire. Actualmente, las pruebas están en curso en el campus Thaiyur del IIT-M, y si todo sigue bien, el siguiente paso será extender el túnel a 450 metros, lo que lo convertiría en el más largo del mundo en su tipo.
Aunque el proyecto está avanzando, aún quedan desafíos por resolver, como la seguridad de las ruedas y otros componentes clave. A pesar de ello, el gobierno indio, a través del ministro de Ferrocarriles Ashwini Vaishnaw, ha confirmado que el proyecto está oficialmente en marcha, con el apoyo directo del IIT-M.
Este desarrollo podría poner a India como el primer país en ofrecer al público un sistema operativo de Hyperloop. Mientras tanto, Musk ha centrado su atención en otros proyectos, como la conducción autónoma y la inteligencia artificial, dejando que otros tomen la delantera en el terreno del transporte ultrarrápido. En un mundo donde la competencia por la velocidad es cada vez más feroz, la carrera por el futuro del transporte puede que no tenga la firma californiana que todos esperaban.