Turismo

Un viaje rápido y maravilloso a Chimalacatlán

Hola amigos viajeros, les escribe su compañero de viaje Moisés Cruz Arredondo, con la recomendación para este próximo fin de semana. El destino es Chimalacatlán, ubicado en el sur del estado.

Pertenece al municipio mas grande, Tlaquiltenango, y es un poblado con no mas de mil habitantes pero con una enorme riqueza cultural ancestral.

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Chimalacatlán es un nombre nahuatl que significa “lugar de escudos de carrizo, porque es muy probablemente este pueblo en la época prehispánica elaboraba y tributaba estos escudos.

Inicien este viaje en Jojutla, donde pueden comprar todo lo necesario para su recorrido, ya que se introducirán en la denominada Sierra de Huautla, de hermosos paisajes, sobre todo en esta época de lluvias.

Pasarán varias comunidades antes de llegar a Chímala, como se le conoce en la región.

Les recomiendo ponerse en contacto con el ayudante municipal o el comisariado ejidal para que les sean asignados los guías locales. Si no los encuentran caso busquen al señor Erasto Tapia o a la maestra Nohemí, con quienes pueden concertar la visita y la preparación de comida típica, que puede ser queso de rancho en salsa de ciruela, huevo criollo en salsa verde o un mixiote de gallina -que les será preparado mientras hacen el recorrido- acompañados con tortillas hechas a mano recién salidas del comal.

El paseo lo pueden hacer en mulas de carga e iniciar el viaje hacia la Cueva Encantada.

La época en que vayan determinará la experiencia que brindará el paisaje: en lluvias podrán cabalgar entre nubes, pues la cueva se ubica en lo alto de la montaña.

El lugar, aunque pequeño, guarda celosamente vestigios de hace miles de años, como restos fósiles de megafauna prehistórica incluso huellas de la presencia humana de tiempos muy primitivos.

De manera fortuita, hace años la gente del pueblo construyó una zanja para llevar el agua del manantial que ahí nace a la comunidad y abastecerse de este vital líquido, pero al excavar detectaron lo que al principio pensaron que eran troncos, pero que después descubrieron que eran huesos de gran tamaño, algunos molares y puntas de lanza.

Se dio aviso a la autoridad y se iniciaron los trabajos de rescate y estudio del sitio por los especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), aunque para ese momento ya varios vecinos tenían los huesos en sus casas.

La cueva es muy pequeña pero se pueden apreciar aún los trabajos en la zanja. Encontrarás una colonia importante de murciélagos, inofensivos para el ser humano, ya que se alimentan de frutas y su actividad es nocturna.

A un costado de la entrada se encuentran restos de un basamento, lo que indica que la cueva no solo tenía uso habitacional sino ceremonial.

Desde ahí podrás sentarte y contemplar todo el paisaje serrano.

De regreso al pueblo, abastecerte de agua sería lo ideal pues el recorrido sigue hasta el sitio arqueológico que se encuentra en el cerro de enfrente, al que se lo conoce con Cerro del Venado.

Si el caballo ya te incomodó pueden pedir que los lleve una camioneta, en la que la aventura no es menos.

En la entrada del sitio podrás apreciar el mal llamado juego de pelota, pues no era un juego sino un evento ritual.

Enseguida la lámina con el mapa del sitio compuesto por una serie de terrazas creadas por el hombre para adaptarse al terreno, hasta llegar al adoratorio en la cima, cuya vista es espectacular.

al ir subiendo podrás apreciar las piezas megalíticas o de gran tamaño cuyo sistema de construcción único en el estado no lleva la mezcla cementante para unir cada parte. La pregunta obligada es ¿cómo las subieron? pero el guía se encargará de responderla. Desde la cima en un día despejado podrás ver el lago de Tequesquitengo, Xochicalco y algunas comunidades del vecino estado de Guerrero.

Ahí también se encontraron restos de ocupación humana durante el movimiento revolucionario, pues fue un lugar estratégico militar muy importante. Durante todo el trayecto el guía te hablará de la flora y fauna característica de la selva baja caducifolia, que es el ecosistema que impera en la región. Se llama selva por lo tupido de la vegetación; baja, pues sus árboles no son muy altos, y caducifolia porque en época de estiaje tiran sus hojas o follaje para ahorrar agua, al grado de parecer secos, pero con las primeras lluvias recobran toda se hermosa vestimenta.

En cuanto a los árboles, abundan el cirian, el ciruelo, el linaloe y el copal, entre otras especies, muchas de ellas utilizadas en la medicina tradicional.

En lo que respecta a la fauna, hay serpientes,  iguanas, el venado cola blanca, tejones y una gran cantidad de aves, desde carroñeras hasta canoras. Procura siempre resolver tus dudas con el guía local. De regreso al pueblo pide te lleven a la presa, donde te podrás refrescar con un chapuzón e incluso pescar una mojarra tilapia y que te preparen un delicioso caldo. Después visita el pequeño museo comunitario que muestra los restos óseos encontrados en la cueva y te explica a que animales pertenecen, especies  que ya no existen como el gonfoterio, el caballo americano, el milodonte o el tigre dientes de sable. Durante la comida procura platicar mucho con las cocineras y abastecerte de recetas tradicionales.  Después de comer visita el taller de destilado de esencia de linaloe y los productos que de ahí se derivan, con sus aromas que te harán comprar y apoyar así este proyecto artesanal.

Dependiendo la temporada podrás degustar vino de uva silvestre, muy bueno por cierto por su proceso también artesanal.

Otra experiencia que puedes vivir seguramente será cuando tengas que hacer tus necesidades fisiológicas, pues los baños son secos: casi puedo apostar que no has utilizado uno y cuando lo hagas conocerás la importancia del cuidado del agua.

También escucharás como el señor de la tienda a través de un equipo de sonido informa sobres sus productos en venta, promociones, avisos comunitarios o felicitaciones para alguien, cosa que no se ve en otros lados.

Convive mucho con la comunidad. Saluda a todos y siente ser parte de Chímala….

 

Foto: Fémur de Gonfoterio, Sitio arqueológico

Recomendaciones:

Llevar ropa cómoda, repelente -de preferencia natural u orgánico-, sombrero o gorra. No utilices mucho perfume y menos que sean aromas dulces ni vestimenta amarilla porque eso atrae a las abejas, procura llevar ropa de color claro o blanca, ya que refracta el calor solar. También agua para beber, y siempre contrata guías locales. Lleva muchas ganas de vivir experiencias únicas e irrepetibles

 

Como llegar:

Te recomiendo rentar transporte turístico desde tu lugar de origen. En caso contrario toma el transporte en Jojutla. A dos cuadras del mercado sobre la calle de Altamirano salen cuatro corridas al día. Checa bien tus horarios y tiempos para evitar incidentes; el trayecto dura aproximadamente 40 min.

Si traes vehículo particular, desde Jojutla toma la carretera a Chinameca, pasarás las comunidades de Las Carpas y La Mezquitera, posteriormente Valle de Vazquez y de ahí a Chímala no hay pierde pues sólo existe esa carretera para llegar al pueblo.

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1 comentario

  • Moisés Oracio Villanueva García.
    Moisés Oracio Villanueva García. Excelente descripción Lic. Cruz, su relato refleja perfectamente el interés y empeño que siempre destaca en su trabajo profesional en beneficio de las comunidades con potencial turístico en el Estado de Morelos. Saludos y Felicidades por su enorme labor y compromiso. Atte. Moisés Oracio Villanueva García.

    Hey

    Excelente descripción Lic. Cruz, su relato refleja perfectamente el interés y empeño…   Compartelo!

    Martes, 21 Junio 2016 22:31
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