Uno de los rumores más comunes sobre el agua mineral o carbonatada es que puede "picar" o dañar los dientes. Sin embargo, este mito no es del todo cierto. Aunque el agua mineral no provoca una sensación de picazón o daño directo, sí puede contener minerales que, en ciertas concentraciones, pueden afectar la salud dental.
El agua mineral se extrae de manantiales subterráneos y contiene diversos minerales como calcio, magnesio, potasio y sodio. Estos minerales, en su mayoría, son beneficiosos para la salud, ya que ayudan a fortalecer los huesos y los dientes, regulan la presión arterial y mejoran la función renal. En particular, el calcio y el magnesio contribuyen a fortalecer el esmalte dental, lo que puede ser positivo para la salud bucal.
No obstante, algunos tipos de agua mineral contienen flúor, un mineral que, en exceso, puede ser perjudicial para los dientes. El exceso de flúor puede causar fluorosis dental, una condición que provoca manchas y decoloración en los dientes. A pesar de esto, las aguas minerales comerciales suelen tener niveles de flúor dentro de los límites seguros para el consumo humano.
En resumen, el agua mineral no "pica" los dientes, pero es importante tener en cuenta que su composición varía según el manantial de origen y que, en exceso, algunos minerales, como el flúor, pueden afectar la salud dental. Para quienes tengan preocupaciones sobre el impacto en sus dientes, lo más recomendable es consultar a un dentista para obtener orientación personalizada.