Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2007 bajo la resolución 62/139. También conocido como el Día Mundial del Autismo, su objetivo principal es informar, sensibilizar y fomentar la inclusión de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), promoviendo el respeto y la comprensión dentro de la sociedad.
Autismo: más que un diagnóstico, una condición de vida
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una afección del neurodesarrollo que afecta la forma en que una persona percibe y se relaciona con el mundo, caracterizándose por dificultades en la comunicación, la interacción social y patrones de comportamiento repetitivos. La palabra “espectro” hace referencia a la gran diversidad de síntomas y niveles de afectación que pueden presentarse en cada persona.
Este trastorno suele manifestarse en los primeros años de vida, con síntomas que pueden detectarse a partir del primer año. Sin embargo, algunos niños parecen desarrollarse de manera típica y, entre los 18 y 24 meses, experimentan una regresión en habilidades adquiridas, momento en el que pueden hacerse evidentes los signos del autismo.
Cada persona con autismo es única
El TEA no se presenta de la misma manera en todas las personas. Algunos niños desarrollan habilidades lingüísticas y pueden comunicarse verbalmente, mientras que otros son no verbales o tienen dificultades para expresarse. También varía el nivel de autonomía: algunos necesitan apoyo constante en su vida diaria, mientras que otros pueden vivir de manera independiente.
Condiciones comúnmente asociadas al autismo
El TEA puede presentarse junto con otras afecciones, como:
- Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
- Ansiedad y depresión
- Convulsiones o epilepsia
- Trastornos gastrointestinales
- Alteraciones del sueño
Diferencias en el diagnóstico entre niños y niñas
El autismo afecta a personas de todas las edades, sexos y orígenes étnicos, pero las investigaciones indican que los niños son diagnosticados con autismo cuatro veces más que las niñas. Esto se debe a que las niñas suelen presentar síntomas más sutiles y menos dificultades en la interacción social, lo que puede retrasar o dificultar su diagnóstico. En muchos casos, sus síntomas son malinterpretados, lo que lleva a diagnósticos erróneos.
Señales de alerta: ¿Cómo identificar el autismo?
Los niños con TEA pueden presentar dificultades en la comunicación y la interacción social. Algunos signos a tener en cuenta incluyen:
- No responde a su nombre o parece no escuchar cuando se le llama.
- Evita el contacto visual y muestra poca expresión facial.
- Prefiere jugar solo y se sumerge en su propio mundo.
- No habla o tiene un desarrollo tardío del lenguaje.
- Repite palabras o frases sin comprender su significado.
- Tiene dificultades para interpretar expresiones faciales, posturas o tonos de voz.
- Muestra comportamientos repetitivos, como aleteo de manos o balanceo del cuerpo.
Cuándo acudir al médico
Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, pero si un niño presenta alguno de los siguientes signos, es recomendable consultar con un especialista:
- No responde con una sonrisa a los 6 meses.
- No imita sonidos o expresiones faciales a los 9 meses.
- No balbucea a los 12 meses.
- No señala o hace gestos a los 14 meses.
- No dice palabras simples a los 16 meses.
- No forma frases de dos palabras a los 24 meses.
- Pierde habilidades sociales o del lenguaje a cualquier edad.
Un diagnóstico temprano es clave, ya que la intervención temprana puede mejorar significativamente la calidad de vida de los niños con autismo, ayudándolos a desarrollar herramientas para la comunicación y la interacción social.
Causas del autismo: un enigma en estudio
Aún no existe una causa única para el TEA, pero se han identificado factores genéticos y ambientales que pueden influir en su desarrollo:
Genética: Se ha demostrado que ciertos genes están relacionados con el autismo. En algunos casos, el TEA está vinculado a trastornos genéticos como el síndrome de Rett o el síndrome del cromosoma X frágil. También pueden ocurrir mutaciones espontáneas que afectan el desarrollo cerebral.
Factores ambientales: Investigaciones actuales estudian si elementos como infecciones virales, exposición a ciertos medicamentos, complicaciones durante el embarazo o contaminación ambiental pueden desempeñar un papel en el desarrollo del TEA.
Concienciación global: un mundo azul por el autismo
Cada año, organizaciones y comunidades alrededor del mundo realizan campañas para visibilizar el autismo. En 2024, el lema de la campaña fue "Llamémoslo por su nombre", con el objetivo de promover la comprensión de las diferencias dentro del espectro y fomentar el respeto y la inclusión.
Durante esta jornada, monumentos y edificios emblemáticos se iluminan de azul como símbolo de apoyo a la comunidad autista. Este gesto busca recordar que la comprensión y el respeto son esenciales para construir una sociedad más inclusiva.