El diputado Oleh Lyashko, conocido por su postura populista, acusó a otros dos de recibir órdenes de Rusia y no del pueblo ucraniano. Lyashko cuestionó al Servicio Secreto de Ucrania el por qué no están presos por sus presuntas reuniones en Moscú. La respuesta que recibió fueron unos puñetazos.