Publicado en Estrategias Viernes, 01 Julio 2011 09:59

Las magistraturas de la discordia

Escrito por

Mauricio Chavaje perdió contra la Milicia

El reencuentro de una generación.

Antes de que concluya el presente periodo ordinario de Sesiones, el Congreso local tendrá que designar a dos magistrados numerarios (aunque en uno de los casos cabe la posibilidad de la ratificación), lo que podría modificar sustancialmente la actual conformación del Tribunal Superior de Justicia.

En diciembre pasado escribimos lo siguiente:

“El pasado 14 de diciembre se llevó a cabo la ceremonia conmemorativa del CXLI Aniversario de la creación del Tribunal Superior de Justicia de Morelos en el Salón de Plenos del recinto judicial. Pero más que su importancia histórica, el evento será recordado como “el regreso de Marco Adame Castillo al Palacio de Justicia”, tras años de ausencia en los eventos oficiales dada la disputa legal que mantenían los poderes legislativo y ejecutivo contra el Poder Judicial que encabezaba Ricardo Rosas Pérez.

“Fue notoria la diferencia entre aquellos tiempos y ahora. El mandatario llegó con una sonrisa franca a la explanada donde está la estatua de la diosa Themis, donde ya lo esperaban los también sonrientes magistrados Miguel Ángel Falcón Vega, Andrés Hipólito Prieto  y Carmen Cuevas. Presentes también, los abogados más representativos de la entidad que durante años estuvieron autoexiliados de ese recinto.

“Y es que, a pesar de que el vestido de la diosa Themis que se yergue a la entrada del Palacio de Justicia es verde agua, de unos meses para acá como que está agarrando un color azulado. El Partido Acción Nacional lleva exactamente 10 años intentando que el Poder Judicial, de plano se someta al Ejecutivo, o por lo menos exista una línea que permita al gobernador influir en las decisiones jurisdiccionales.

“No hay de qué espantarse. Durante el “priato” los magistrados eran designados directamente por el gobernador en turno y el presidente del TSJ era el equivalente a un secretario de gabinete. Entonces es entendible que el PAN-Gobierno intente tener magistrados a modo en el Poder Judicial de Morelos de la misma manera que tiene ministros en la Suprema Corte”. Hasta ahí la columna de diciembre.

En esa misma entrega apuntábamos que, tras una serie de acontecimientos,  el Pleno del Tribunal Superior de Justicia ha quedado dividido en tres bloques: los que apoyan a Miguel Ángel Falcón, que son Andrés Hipólito Prieto, Carlos Iván Arenas Ángeles, Carmen Cuevas, Ángel Garduño, Leticia Taboada y Norberto Calderón Ocampo. Los que alguna vez fueron considerados afines al anterior presidente Ricardo Rosas: Nadia Lara, Virginia Popoca,  Ezequiel Honorato y Rocío Bahena.

Y finalmente, los que ya son considerados abiertamente “enemigos del presidente”, o lo que es lo mismo, integrantes del grupo de Julio Ernesto Pérez Soria: Valentín González García (quien promovió un amparo para intentar regresar al Consejo de la Judicatura), Rubén Jasso Díaz, Guillermina Jiménez Serafín y María Idalia Franco Zavaleta.

Así las cosas, en el hipotético caso de que Carmen Cuevas no sea ratificada hoy, habría dos lugares libres que el Congreso se encargará de cubrir. Si los dos nuevos magistrados llevan el sello del partido tricolor entonces Miguel Ángel Falcón Vega estará en graves problemas, pues de acuerdo al conteo arriba exhibido sólo tendría seis votos de un total de 13 que componen el Pleno. Rocío Bahena Ortíz, quien fue designada magistrada durante el periodo de Ricardo Rosas, pero que a últimas fechas había estado votando a favor de Falcón Vega podría convertirse en el “fiel de la balanza”.

Ahora bien, ¿quién podría ocupar la magistratura que dejó vacante Ricardo Rosas Pérez?

Comencemos por los que tienen menos oportunidad de llegar al cargo, y no por su falta de capacidad sino por la falta de “contactos visibles” en las altas esferas del poder. Y ojalá nos equivoquemos porque todos son excelentes profesionistas.

Ahí están Patricia Soledad Aguirre, Martín Montes García, Jesús Valencia Valencia, Roberto Becerra López, María Guadalupe Flores Servín, Mariela González Gómez, Fidel Eufrocio Flores Sánchez, Armando Brito Astudillo, Elda Flores León, Laura Galván Salgado, María Luisa Sánchez Osorio, Antonio Pérez Ascencio y Catalina Salazar Salgado.

El caso de esta última es para Ripley, pues es la única que aprobó el examen de control y confianza implementado por el Consejo de la Judicatura.

En el colmo de las ironías, para ser juez se requiere pasar todo un examen psicológico, de polígrafo, de análisis patrimonial y por supuesto de conocimientos, mientras que para ser magistrado (lo que implica ganar el doble de sueldo) solo basta ser licenciado en derecho, entregar un ensayo jurídico de 30 cuartillas y tener el voto de los partidos políticos representados en el Congreso.

Ahora, pasaremos a analizar los aspirantes que, aparentemente, están siendo impulsados por alguno de los partidos políticos.

Por el PRD se advierten los nombres del ex diputado David Irazoque Trejo (aunque a estas alturas ya no se sabe a qué partido pertenece porque siempre ha sido “veleta”) Nicolás Arturo Garduño Sámano, “cerebro jurídico” del diputado perredista Fidel Demedicis Hidalgo y quizás hasta Antonio Pérez Ascencio, quien alguna vez admitió su preferencia por la izquierda.

Del PRI es evidente que Aurora Salgado Jaimes busca llegar al cargo con el apoyo de la ex diputada y aspirante a presidenta municipal de Jojutla, Enoé Salgado Jaimes. Carlos Cuenca Dardón es “el gallo” de Paco Moreno Merino (compartieron un despacho con el hijo de un ministro, Sergio Valls) y Juan Emilio Elizalde recordó que su corazón es priísta. A Marco Ponce, director jurídico del Congreso, ya le dicen magistrado.

Del Partido Acción Nacional sobresale el nombre de Julieta Yam Moreno, cercanísima a la primera dama del estado.

Alejandro Hernández Arjona, ex subprocurador, juez en varios distritos y de diversas materias, intentará nuevamente ascender a la magistratura. La tercera es la vencida.

Guillermo Arroyo Cruz, identificado con Jorge Arturo García Rubí, con la Barra de Abogados de Urióstegui y Carlos de la Rosa, litigante combativo en materia penal, buscará regresar al TSJ que dejó hace más de una década pero ahora por la puerta grande.

Jaime Castera Toscano, ex servidor público, apoderado legal de varios bancos, propietario de uno de los despachos más prestigiados en la entidad, es quizás el único que no tiene “padrino” y que por segunda vez (la primera vez fue víctima de la voracidad de Oscar Sergio Hernández) buscará una magistratura como representante de la sociedad civil. Desgraciadamente en estos tiempos ser honesto y apartidista parece ser el peor de los defectos.

En este escenario, es de esperarse que la primera magistratura le sea concesionada al PRI, y dada la actual conformación del Congreso hasta podrían designar también al sustituto de Carmen Cuevas  (o bien votar hoy por su ratificación), salvo que en una de esas negociaciones decidan dejarle al PAN un escaño en el TSJ (o ¿qué tal una alianza PRD-PAN?), salvando así a Miguel Ángel Falcón Vega de un posible “golpe de estado” antes de que termine su gestión.

 

MAURICIO CHAVAJE PERDIÓ CONTRA LA MILICIA

Mauricio Vega Chavaje se sumó a la lista de funcionarios que cayeron de la gracia del alto mando militar y tuvieron que renunciar. Dos subsecretarios de Readaptación Social y un director del Penal de Atlacholoaya se atrevieron a objetar los operativos militares en ese centro penitenciario y lo pagaron con el cargo. Lo mismo pasó con Luis Ángel Cabeza de Vaca y Francisco Sánchez González, titulares de seguridad pública del estado y de la capital, respectivamente.

A Mauricio Vega se lo advirtieron: “Ahorita es Bosco, si no te alíneas sigues tú”.

El hijo del general Clemente Vega trató de proteger al Ejército lo más que pudo en el penoso asunto de la desaparición de Jethro. En sus primeras declaraciones sólo refirió que la Policía Municipal había disuelto la riña campal y entregado a los rijosos a la Policía Federal. Para nada mencionó al Ejército. Incluso, realizó algunos operativos conjuntos con la zona militar y lo boletinó.

Pero los enemigos de Manuel Martínez Garrigos utilizaron el caso para golpearlo políticamente, y entonces Mauricio se vio “entre la espada y la pared”. Para salvar a su jefe tuvo que sostener lo que ya es un secreto a voces: que los últimos que tuvieron en su poder a Jethro fueron los militares.

Eso enfureció al alto mando militar que pidió su cabeza so pena de repetir la historia de Francisco Sánchez o de hacerle lo mismo que al comandante Bosco.

Además, la gente de Mauricio cometió un grave error: entregar a otra corporación a una persona detenida por faltas al bando de Policía sin el protocolo correspondiente. Es decir, Jethro debió ser llevado al sector ante un juez calificador, nunca entregado a ninguna otra corporación si no existía ningún delito federal flagrante.

Ante la posibilidad de que este delicado asunto le afecte políticamente al presidente municipal Mauricio presentó su renuncia exactamente a 9 meses de haber asumido el cargo. Lástima que no le dieron tiempo de demostrar si realmente podía con el paquete por sí mismo o sólo era –como lo dijimos en este espacio- “el hijo del general”.

Ahora bien, ¿quién es el que toma su lugar?

Mario Ayón Rodríguez es General de División Diplomado de Estado Mayor ; fue director de personal de la SEDENA al primero de diciembre del 2000 al 16 de octubre del 2003; antes del primero de febrero de 2004, el general Mario Ayón se jubiló siendo Comandante de la IV Región Militar, que abarcaba Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí y de allí pasó por la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla.

 

Y HABLANDO DE GENERALES

Jesús Gutiérrez Rebollo es uno de los generales del Ejército Mexicano nacido en tierras morelenses. Pasó de ser el orgullo de los morelenses a la vergüenza cuando fue detenido por sus vínculos con Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”.

Gutiérrez Rebollo está en el mismo lugar donde hace 14 años, en febrero de 1997, se dio la orden para internarlo –contra su voluntad, denunciaría él mismo tiempo después— y practicarle un cateterismo para inducir un paro cardiaco que buscaría provocarle la muerte. Fue en esos días en que su figura quedó defenestrada por el alto mando militar cuando fue acusado de traición a las fuerzas armadas, y se convirtió en el primer caso de un general de división, el rango más alto en la milicia mexicana, en ser detenido por supuestos vínculos con el narcotráfico. Ahora, quien fuera durante los años 1990 a 1996 comandante de zona y de región en Jalisco, convalece custodiado por un pelotón de policía militar en el área del nosocomio reservada para los generales. Según los partes médicos, el militar desarrolló una metástasis pulmonar, consecuencia del cáncer que padece, y debido a la intensidad de los dolores ha sido necesario sedarlo para aminorarlos.

Las gestiones para su traslado de Nayarit y su ingreso al hospital central militar se debieron al secretario de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna, de acuerdo a diversas fuentes consultadas al respecto. Un grupo de militares allegados a Gutiérrez Rebollo, coincidieron en señalar que la solicitud del funcionario fue hecha al secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván, quien autorizó que se le recibiera con el mismo status de seguridad que tenía en su celda del penal nayarita, donde se encontraba recluido desde hace pocos  años después de pasar más de una década en la cárcel de alta seguridad de Almoloya, Estado de México.

En el año 2007, Gutiérrez Rebollo se inconformó contra una sentencia de un juzgado de distrito que falló en su contra por delitos contra la salud, una de las apelaciones que presentó y ganó fue para que le restituyeran sus grados militares, lo cual ocurrió en abril de 2008 cuando un tribunal federal ratificó el fallo y ordenó le restituyeran su rango de general de división. En estos días en que convalece en el área reservada para generales, donde recibe visitas de su familia y algunos de sus cercanos, en el medio castrense se comenta que el Ejército lo “ha arropado” de nuevo no sólo porque ha sido un preso que ha mostrado “una excepcional y buena conducta” sino porque su figura siempre fue respetada en la milicia pese a lo ocurrido en 1997.

Era lunes, aquel 3 de febrero de 1997, cuando Gutiérrez Rebollo fue citado de emergencia a la oficina del entonces secretario de la Defensa Nacional, Enrique Cervantes Aguirre. Meses antes por orden presidencial se había hecho cargo del Instituto Nacional de Combate a las Drogas (INCD) de la PGR, tuvo que dejar el mando de la quinta región militar en Guadalajara para instalarse en la oficina del quinto piso del inmueble en la plaza de la República de la ciudad de México. Cuando llegó con Cervantes, éste lo esperaba acompañado de un reducido grupo de militares, ahí le presentó grabaciones y fotos donde aparecía con Amado Carrillo. Además, documentación que señalaba que el departamento que tenía en arrendamiento en las Loma, había sido propiedad del capo. De acuerdo a la versión que contó a sus familiares y que difundieron días después en la prensa capitalina, se hicieron de palabras y hubo un altercado que los presentes tuvieron que controlar. De la oficina del secretario lo llevaron directo al hospital militar para internarlo, en ese lugar sino hubiera llegado a visitarlo Antonio Riviello Bazán, extitular de la Defensa y amigo cercano, el general hubiera muerto.

Cuatro años después de su detención, Gutiérrez Rebollo concedió en Almoloya una entrevista exclusiva en febrero del 2002 a la periodista Isabel Arvide, publicada en un semanario capitalino. Cuando contó los pormenores de su captura y reclusión, reveló las cuestiones de fondo y algunos entretelones que nunca se investigaron. “Yo le estorbaba a Cervantes Aguirre… por eso todo, por eso me quiso matar. (…) Que no se hagan… todo está en mi expediente… con que quieran verlo, a todos agarré, de todos colores y sabores, de todos los cárteles, me cansé de dar buenos resultados, ahí están todos a los que me fui contra ellos. Mi general Riviello decía: usted se mete demasiado a fondo, allá usted sabe. Por igual contra unos y otros. O ya se olvidaron de que yo agarré al “Güero Palma”. ¿Y de quien era segundo ese cabrón?… Pues de Amado. Y luego que no se hagan si la única vez que agarramos a Amado fui yo.

“Y sobre los Arellano Félix, existe una relación de documentos que aseguraron de la que fue mi oficina en el desaparecido Instituto Nacional de Combate a las Drogas. Ahí están los expedientes con toda la información escrita y gráfica del cártel de los Arellano. En mi archivo del grupo de informadores de la quinta región estaban los originales, entre más de mil expedientes que teníamos, en la Sedena existe otro tanto de toda esa información. Samuel González informaba a los gringos puras mentiras, los operativos contra los Arellano no los hizo la policía judicial federal, sino en 90% personal de la quinta región militar. (…) ¿Cómo iba a protegerlo (a Amado Carrillo)?, son estupideces, si cuando lo soltaron vino Javier Coello (entonces subprocurador) a comer conmigo para pedirme que me cuidara, que Amado estaba muy molesto y usted sabe qué quiere decir eso con esa gente”.

Sobre los motivos de su reclusión, el general decía: “Le estorbaba a Cervantes, ahí está la información concreta de una relación que no se ha investigado a fondo, que se da entre la familia Velasco, el suegro del presidente Ernesto Zedillo, con los Amezcua. (…) No hay pruebas concretas, yo sólo estuve dos meses ahí, antes no tuve nada que ver en eso… Fue una investigación que me pidió la DEA directamente, ellos querían que yo la hiciera desde mi oficina porque en la PGR la gente de Madrazo se había clavado la lana que le daban los gringos para hacer ese trabajo”.

Más adelante reveló otro detalle sobre un supuesto pacto entre capos de la droga donde el secretario de la Defensa actuaba como conciliador: “Cervantes Aguirre iba a recibir 60 millones de dólares por la reunión entre los Arellano Félix y Amado Carrillo, parte de ese dinero se transportó en una patrulla de la Policía de Caminos asignada a Los Pinos”.

 

EL REENCUENTRO DE UNA GENERACIÓN

El pasado 24 de junio ocurrió un acto singular en el auditorio de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAEM. En punto de las cinco de la tarde fueron llegando, uno a uno, los integrantes de la Generación 1981-1986 de esa institución formadora de abogados.

Hace 25 años que salieron de este lugar vestidos con toga y birrete, con un diploma de estudios terminados bajo el brazo y un cúmulo de sueños por realizar. A dos décadas y media de distancia, cada quien regresó con el fruto del trabajo realizado durante todo este tiempo.

Y aunque la lista que se volvió a leer era la misma que en aquellos tiempos, ya no es escuchó igual. Hoy hay nombres y apellidos que son reconocidos en el mundo de la administración pública, la política y la administración de justicia, mientras otros encabezan prestigiados despachos jurídicos.

Ahí se escucharon nombres como Enrique Paredes Sotelo, Gerardo Arrieta Fuentes, Samuel Sotelo Salgado, Ana Virinia Pérez Güemes, Sergio Álvarez Mata, Raúl Vergara Mireles, Gloria Salinas García, José Luis Toledo Salgado, Francisco Javier Campos Neri,  Maribel Velasco Abarca, Víctor Saucedo Perdomo, Élida Tapia y muchos más.

El único momento triste fue cuando se escucharon nombres que ya no contestaron “presente”. Por diversas circunstancias y en diversos tiempos se nos adelantaron en el camino a la eternidad. Uno de ellos Vinicio Alvear Pérez.

“Cómo olvidar nuestro ingreso a la Universidad ese primer día de clases, cuando la mayoría de nosotros fuimos guiados a un atiborrado auditorio de la Facultad de Arquitectura para inicar nuestra carrera profesional, lugar en donde los convencionalismos sociales desaparecieron y comenzó una amistad que ha perdurado durante 25 años”, dijo Enrique Paredes Sotelo al hablar a nombre de la generación.

Enrique terminó su discurso con una frase que acostumbraba decir el maestro González Cazales, y que provocó la risa de los presentes: “Aquí se rompió una enchilada… y vamos todos a festejar”.

DE TODO UN POCO

¿Miedo o estrategia?.-  Graco Ramírez Garrido Abreu no quiso entrarle al “fiestómetro”, esa estrategia política que consiste en utilizar el cumpleaños del aspirante para medir su popularidad  entre la raza. Ya comentamos en este espacio sobre el río de gente que acudió al “cumple” del profe Leandro Vique hace unos meses; los más de mil que acudieron al de Guillermo del Valle; los dos mil que abarrotaron el rancho de Jorge Morales Barud y no se diga los más de 20 mil que acudieron a la celebración de Manuel Martínez Garrigos en “la perseverancia”.

Rabindranath Salazar también juntó un buen de gente en su cumpleaños y virtual destape como aspirante a gobernador, en parte gracias a los buenos oficios de su pupilo Miguel Rabadán.

Más recientemente (el sábado 25 de junio para ser más exactos), Rafael Cepeda Aguilar también reunió a lo más granado del priísmo morelense en la celebración de sus 51 años en conocido deportivo de la colonia Alta Vista.

Graco Ramírez, abierto aspirante a la gubernatura del Estado, cumplió 63 años hace unos días, y lo celebró con un viaje de descanso al extranjero.

En enero es cumpleaños de Adrián Rivera. Veremos si le entra al “fiestómetro”.

Grave acusación.- María Teresa Márbán Alvarez estuvo internada en el Hospital Ernesto Meana San Román de Jojutla  desde el 16 hasta el 23 de junio del presente año, por un problema que requería una transfusión de plaquetas y por lo tanto donadores de esa sustancia. Según familiares de esta persona, la Doctora Ríos, responsable del banco de sangre del hospital de Jojutla no consiguió en tiempo y forma, y ni siquiera hizo la solicitud ante el banco de sangre en la capital del estado, hasta 5 días después de que se requería, ya cuando el estado de salud de la paciente había empeorado.

“Pero lo más lamentable es que les pidió a algunos de los integrantes de la familia la cantidad de 10  mil pesos, para conseguir los paquetes de sangre y plaquetas que necesitaba  nuestra hermana, a cambio de conseguirla con otras instituciones”, refiere una misiva enviada a esta columna.

El asunto debe investigarse y sancionar a los responsables, porque este tipo de actos son los que echan por tierra la buena disposición mostrada por el secretario de Salud, Víctor Caballero Solano.

Recomendación para hoy.- Acuso recibo de la invitación que hace el Centro Cultural Universitario de la UAEM para este viernes 1 de julio, 19:00 horas el cantautor español Luis Eduardo Aute presenta su nuevo disco “Intemperie” en el Gimnasio Auditorio de la Universidad Autónoma  del Estado de Morelos. No conozco al director de Difusión Cultural pero se agradece que llegue la información automáticamente, no como en otras oficinas de la UAEM donde hay que pedirla.

Comentarios: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

HASTA EL PRÓXIMO VIERNES

Publicado en Estrategias

Lo último de Jesús Castillo

logo
© 2018 La Unión de Morelos. Todos Los Derechos Reservados.