Publicado en Estrategias Viernes, 17 Febrero 2012 07:23

El descontrol de los priístas ante la falta de un liderazgo real

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La ratificación de los magistrados y la sucesión en el TSJ

En el Consejo Universitario “ni son todos los que están…”

Los priístas de Morelos están desconcertados, confundidos, sumidos en la incertidumbre ante la falta de un liderazgo de facto.

Es cierto que ya tienen un candidato “de unidad” al gobierno del estado y un nuevo presidente del PRI a nivel estatal, pero en los hechos los liderazgos están dispersos y los aspirantes a diputados locales y presidencias municipales ya no saben qué hacer para asegurar los cargos de elección popular que han venido buscando durante años.

Y es que los tiempos cambian y ya nada es como antes. Los priístas de la vieja guardia recuerdan cómo era en antaño: el presidente de la República era el primer priísta del país y de ahí se partía. Éste designaba al presidente del PRI nacional y a los gobernadores, y a su vez los gobernadores decidían sobre alcaldías y diputaciones. El presidente del PRI era empleado del gobernador.

Quién iba a decir que después de 70 años las cosas iban a revolverse tanto. Ahora el presidente es de otro partido y tiene tan poco poder que ni siquiera pudo imponer a su candidato a la presidencia. El gobernador también es de otro partido y el que era presidente del PRI ahora es candidato y el que iba a ser candidato ahora es presidente del PRI.

Los liderazgos están repartidos entre Amado Orihuela, Manuel Martínez Garrigos y la pareja Del Valle-Sánchez, pero también influyen el CEN del PRI y el candidato Enrique Peña Nieto.

Nunca en la historia de Morelos la designación de un candidato del PRI había sido tan difícil. En otros tiempos nunca habríamos visto declaraciones tan fuertes como las que se dieron en este proceso interno, y ni soñar que hubiera 12 aspirantes a la gubernatura y que a los doce los recibiera el CEN del PRI.

Juan Salgado Brito, hoy aspirante al Senado por el PRD, cuenta en su libro “Vivencias y Relatos” cómo fue el destape de Lauro Ortega Martínez para el gobierno de Morelos (negritas y paréntesis son del columnista):

“Ese día me habla Fernando Ortíz Arana:

-Estoy con don Javier García Paniagua, me dice que es el momento de lanzar la candidatura de Don Lauro. Organízate una reunión. Piénsale, a ver que se puede instrumentar para que en ese marco se brinde el apoyo a don Lauro Ortega.

-Vamos a Jojutla, en la casa ejidal tenemos una reunión con productores de arroz y con dirigentes de varios comisariados ejidales. Nos piden que el Partido atienda su problemática respecto del sobreprecio del arroz. Me parece un buen escenario para pronunciarnos en favor de don Lauro.

Del Distrito Federal le hablaron a Eladio Gutiérrez Ortega, dirigente estatal de la CNC. Andaba en Cuautla. Le indicaron que se nos uniera.

Tratamos el problema del arroz y al final Eladio intervino, todo tembloroso, con nudos en la garganta:

-Aprovechando que estamos aquí los productores de arroz de la región donde más fuerte es el sector campesino, quiero proponer como candidato a gobernador al doctor Lauro Ortega – los aplausos, porras y vivas estallaron.

Al terminar la reunión, el grandote Juan Martínez, mejor conocido como Juan y medio, se acercó al líder campesino:

-Óyeme pendejo, ¿consultaste en México? ¿Qué tal si el bueno es otro?

Eladio, nervioso, con la boca reseca y blanquiscos los labios lo dejó hablando solo.

Por la tarde, en Cuernavaca, ante un auditorio repleto, Raúl Iragorri (sí, el que hoy anda peleando por una Senaduría en el PRD) se pronunció a favor de don Lauro.

A la cargada le siguió el besamanos y los pronunciamientos a plana entera de todos los sectores y de organismo s de vida efímera. Quedaron en el camino el senador Gonzalo Pastrana Castro, sempiterno  líder cetemista y el diputado David Jiménez”.

Hasta ahí la anécdota del entonces presidente del PRI. Sobra mencionar que en aquella ocasión no hubo amenazas de cambiarse de partido ni denostaciones contra el recién “destapado”. La gente ya sabía que sí estaba en el ánimo del gobernador ya la tenía ganada, si no ni entrarle. Era el famoso “dedazo”.

Y por increíble que parezca los priístas extrañan ese “dedazo”.

Ahora deambulan como huérfanos entre el edificio del CDE del PRI, el Hotel Argentos donde despacha Amado, el Rincón del Bife y la casa de Manuel.

Temerosos de invertir dinero en vano, los aspirantes se promocionan con malísimas fotografías y pésimos diseños en la parte trasera de los microbuses (como el anuncio de Agustín Benítez Toledo) o pegan lonas en cuanto lugar encuentran. Muchos cometieron el error de apoyar a Amado y atacar a Manuel o viceversa. Otros le deben todo a Maricela Sánchez y/o Guillermo del Valle.

Y la pregunta que todos se hacen es: “¿quién va a decidir si voy o no voy? Ya que me digan para no seguir gastando”.

En esa pasarela hemos visto de todo. Un Arturo Sandoval Camuñas que pretende sacar provecho del apellido con un slogan de “la historia continúa”. Un iluso José Mejía Fernández al que nadie conoce y quienes lo conocen hablan mal de él.

Un Pepe Silva Bandala corrido vergonzosamente de la FEUM, brazo derecho del hoy prófugo de la justicia panista-perredista Noé Sánchez Cruz y hoy sedicente director comercial de una empresa constructora a la que utiliza para promocionarse evadiendo la ley electoral.

Otros como Omar Guerra Melgar prefieren no gastar ni un peso hasta que no haya nada seguro. Pero procuran que la gente los vea junto a Amado Orihuela para que piensen que están “pesados”.

Todavía peor los que gastan en promocionarse pero con recursos federales, como son las campañas disfrazadas de informes de los diputados federales. Ejemplo de ello, Manolo Agüero Tovar, el junior heredero del cacicazgo de los Tovar en Jiutepec, conocido más por haber tocado en el grupo musical “Manolo y sus socios” que le compró su papá cuando era alcalde, y beneficiado con la ola tricolor del 2009.

Ese es el futuro presidente municipal de Jiutepec a decir del grupo de “Los Amados”, aunque las preferencias estén del lado del abogado Javier Mújica Díaz.

Y dentro de esa pasarela de aspirantes hemos conocido a gente como Elí Montejo, de quien teníamos una mala impresión porque la única referencia que teníamos es que era “gruyero”, es decir, dedicado al negocio de las grúas, y en ese gremio varios se han encargado de lograr que el término “gruyero” sea sinónimo de “ratero”, o por lo menos tramposo.

Recientemente conocí a Elí Montejo y me sorprendió conocer su vida. Es huérfano de padre y madre y trabaja desde niño, lo que no fue obstáculo para estudiar la carrera de Derecho. Hizo dinero vendiendo seguros y por azares del destino entró al negocio de las grúas. Es muy conocido en las llamadas “colonias perdidas” como La Unión, Nueva Santa María, 28 de Febrero y muchas más.

Esas no las conoce ninguno de los que hoy dicen aspirar a la presidencia municipal, con excepción de Rafael Cepeda Aguilar, a quien hemos visto cruzar la colonia Santa Fe (no el fraccionamiento Santa Fe donde se ubica el campo de Golf) hasta llegar caminando a La Lagunilla, allá por el rumbo de Alta Vista.

Rafa Cepeda Aguilar es abogado pero también gente del barrio. Hijo de otro reconocido litigante, don José Cepeda Ayala, ambos con arraigo en las colonias más populares donde los otros sólo van cuando se acercan las elecciones, y algunos por primera vez.

Uno de esos que prepara sus tenis Nike y su gel desinfectante para irse a dar “baños de pueblo” es Gustavo Petricciolli Morales, quien conoce el primer Distrito donde busca ser diputado local sólo por los restaurantes que se ubican en esa jurisdicción, y hasta ahora que ya le prometieron que va en la lista de beneficiados ya le pidió a su chofer que le presente a uno que otro vecino de colonias populares para tomarse las tradicionales fotos cargando niños y abrazando viejitas.

Entre los mismos priístas hay quienes temen que por llevar malos candidatos hasta la gubernatura anda perdiendo Amado Orihuela porque aunque cada vez más gente recurre al voto diferenciado, una gran parte del electorado sigue votando por todos los candidatos de un mismo partido.

Uno de esos que han declarado abiertamente que el PRI está en riesgo de perder posiciones por las malas decisiones es el polémico Vinicio Limón Rivera. El líder de los obreros en Morelos le ha puesto nombre y apellido a esos “focos rojos” para que después no digan que no lo advirtió.

“Las posiciones que están en riesgo de perderse son por las imposiciones que se generaron desde el Comité Ejecutivo Nacional que desde una oficina con aire acondicionado pretenden solucionar los conflictos graves que han generado en Morelos por lanzar a personajes que no tienen la trayectoria y mucho menos el liderazgo para ganar en las elecciones constitucionales”, declaró.

Y remató: “Están en riesgo de perder en las elecciones del primero de julio los distritos dos –con Georgina Bandera Flores-; cuatro –con Andrés González-; y el quinto –con Eleasib Polanco”.

No parece tan descabellada la declaración si tomamos en cuenta que la joven Bandera está ahí porque su padre Nereo Bandera le cedió el lugar; que el cuautlense forma parte de la llamada “Legislatura de la Vergüenza” de la que nadie quiere saber y que Eleasib Polanco es la primera vez que escuchamos su nombre.

En fin, el reacomodo tendrá que seguir y de la capacidad de elegir a los mejores dependerá el resultado de las elecciones.

LA RATIFICACIÓN DE LOS MAGISTRADOS DEL TSJ

 

Ayer se publicó en La Unión de Morelos la nota en la que se informa que tres magistrados del Tribunal Superior de Justicia comparecieron ante los diputados integrantes de la Junta Política y de Gobierno del Congreso local en busca de ser ratificados por un segundo periodo.

Según la nota de mi compañera Maciel Calvo, poco más de tres horas duró la comparecencia de los magistrados Miguel Ángel Falcón Vega (actual presidente del Tribunal Superior de Justicia), Rocío Bahena Ortiz y Valentín González García. Cada uno tuvo 15 minutos para exponer su trabajo realizado en el TSJ y posteriormente, por separado, los diputados les plantearon una serie de preguntas.

Y aunque los diputados entrevistados por la reportera evadieron decir cuál será el resultado, trascendió que de los tres dictámenes elaborados por el Consejo de la Judicatura y entregados al Congreso, dos fueron emitidos por unanimidad de votos a favor de la ratificación de Miguel Ángel Falcón Vega y Rocío Bahena y uno más fue “aprobado” por mayoría, ya que una consejera se excusó de conocer el asunto, dos consejeros votaron en contra de recomendar la ratificación de Valentín González y dos votaron a favor, por lo que Falcón Vega en su calidad de presidente del Consejo rompió el empate con su voto de calidad a favor del “polémico magistrado”.

“No obstante, en el expediente enviado el tres de enero al Congreso por el Consejo de la Judicatura sobre Valentín González, se anexó una serie de pruebas documentales y videograbaciones que el mismo Consejo omitió analizar antes de recomendar la ratificación del magistrado”, acota Maciel Calvo.

Y es que el viernes diez de febrero, el magistrado Andrés Hipólito Prieto presentó ante la Junta Política y de Gobierno del Congreso local un oficio por el cual solicitó a los diputados una audiencia de desahogo de pruebas para demostrar la incapacidad de Valentín González para desempeñar el cargo de magistrado y la falta de méritos de éste para ser ratificado.

Según Hipólito Prieto, se trata de la proyección de videograbaciones que exhiben la falta de responsabilidad y profesionalismo de González García durante las audiencias que le tocaba presidir, copias certificadas de la sesión del pleno del TSJ del 13 de diciembre de 2010 en la que por mayoría los magistrados determinaron removerlo como su representante en el Consejo de la Judicatura, y otros elementos.

Incluso, relató que en una ocasión encontró en su escritorio un expediente que le tocaba resolver al magistrado Valentín González, ya que éste ordenó que de facto se le transfiriera a él sin justificación alguna y sin cumplir cada uno de los procesos jurídicos y administrativos obligatorios para esto.

Expresó que todas estas pruebas que yacen en manos de los legisladores fueron presentadas previamente al Consejo de la Judicatura, pero éste decidió deliberadamente omitirlas y, lo que es peor, emitir un dictamen a favor de Valentín González aun con todas las pruebas en contra.

“No he recibido todavía repuesta del Congreso en la relación con mi solicitud a la Junta de Gobierno para que analice debidamente las pruebas que el Consejo de la Judicatura deliberadamente desestimó. Yo me inconformé con el dictamen que está emitido aun contra constancias, lo cual es ilegal”, sostuvo.

Indicó que espera que el Congreso analice las pruebas y en suplencia de la omisión en que incurrió el Consejo de la Judicatura, sean tomadas en cuenta en el dictamen final que determinará la ratificación o no del magistrado.

Finalmente, señaló que en caso de ser requerido por el Congreso, estaría completamente dispuesto a comparecer para explicar las razones de su postura y la falta de méritos de González García para ser ratificado.

“De acuerdo con algunos miembros del Consejo de la Judicatura y del pleno del Tribunal Superior de Justicia, el magistrado Valentín tiene un historial de improductividad tanto en la magistratura como en el breve tiempo que fue miembro del Consejo de la Judicatura.

“Según se argumentó, el magistrado no asistía a las sesiones del Consejo y no firmó diversas actas, su productividad como consejero fue muy baja, además de comportarse de manera impropia a la investidura al denostar e insultar el trabajo del personal judicial; también se arguyó que recientemente el magistrado se había negado a entregar los libros para revisar su trabajo desempeñado como integrante de la Sala del Tercer Circuito con sede en Cuautla”, refiere la nota publicada ayer.

Hay que recordar que Valentín fue el magistrado que sacó a empellones a Javier Pérez Carmona, asesor del presidente del Tribunal Superior de Justicia, Ricardo Rosas Pérez, el día que éste último fue destronado del cargo.

En aquel tiempo, Valentín, Andrés y Verónica conformaban un mismo bloque que buscaba el derrocamiento de Rosas Pérez para lo cual eligieron a Miguel Ángel Falcón como su candidato. Ya con Falcón en el poder, Valentín fue premiado con la representación de los magistrados ante el Consejo de la Judicatura, pero desde las primeras sesiones le mostró lealtad a Julio Ernesto Pérez Soria (quien en aquel famoso audio del 2009 dice que Valentín le debe la magistratura y que será el próximo presidente del TSJ) lo que orilló al presidente del Consejo a operar para que Valentín fuera relevado en la representación por Verónica Cuevas.

En diciembre de 2010 el pleno del TSJ lo destituyó como representante de los magistrados ante el Consejo y después un juzgado le otorgó un amparo para su restitución. El caso se ventila actualmente en un tribunal colegiado, luego de que la magistrada Cuevas promovió un recurso de revisión, pero si el Congreso no lo ratifica como magistrado, el asunto queda sin materia.

Valentín González García es medio hermano del panista Roque González Cerezo, hijo del jerarca priísta Roque González Urriza, y compañero de banca de Amado Orihuela Trejo en la Universidad de Chapingo, donde ninguno de los dos terminó la carrera.

Ahí nomas, para que le vayan midiendo el agua a los camotes.

El caso de Miguel Ángel Falcón Vega es diferente. No sólo se juega su permanencia en el Tribunal por ocho años más sino también un segundo periodo de dos años como titular del Poder Judicial. Afortunadamente ahora el Congreso pretende resolver su situación antes del 17 de enero, cuando termina su periodo de presidente, por lo que no se repetirá el caso de Víctor Manuel González Cianci, quien habiendo sido reelecto en la presidencia, no fue ratificado en el cargo de magistrado en el 2003 y la presidencia quedó acéfala.

Miguel Ángel Falcón Vega no ha hecho mal trabajo al frente del TSJ. Reconcilió al Poder Judicial con los otros dos poderes y no ha tenido escándalos en su gestión. El PAN está obligado a sostenerlo y el PRI no tiene armas para dejarlo fuera, por lo que en teoría debe quedarse, a menos que hagan efectiva la versión que corre en los pasillos del Congreso en el sentido de que “hacen falta espacios en el Poder Judicial para cubrir compromisos”.

Y  la que tiene más posibilidades es la magistrada Rocío Bahena Ortíz, simplemente porque no tienen pretexto alguno para negarle la ratificación. Su trayectoria y desempeño es impecable al grado que en el remoto caso que le nombraran a un sustituto éste deberá estar consciente de que estará en el cargo sólo el tiempo que dure el amparo que la restituya en la magistratura. Pero con esta legislatura todo se puede esperar.

En el supuesto que Falcón Vega no se vea favorecido con la ratificación, ya hay varios apuntados en el Tribunal Superior de Justicia que están listos para sucederlo, comenzando por Andrés Hipólito Prieto. Pero eso es tema de otra columna.

 

EN EL CONSEJO UNIVERSITARIO, NI SON TODOS LOS QUE ESTÁN….

El próximo 15 de marzo se habrá de llevar a cabo la sesión del Consejo Universitario en la que elegirán al Rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) para los próximos seis años. Este órgano colegiado está integrado por 87 consejeros que representan a directores, maestros y alumnos de los diferentes planteles así como el secretario general y el Rector.

Sin embargo, resulta que –como dice el dicho- ni están todos los que son ni son todos los que están, por lo que el actual rector Víctor Mora Pérez debería hacer una depuración de la lista para evitar caer en ilegalidades.

Para muestra, un botón:

Fabiola Álvarez Velasco, directora de la Preparatoria de Puente de Ixtla, concluyó su periodo el 19 de diciembre del 2011 según quedó asentado en su nombramiento que entró en vigencia el 20 de diciembre del 2008. Por razones inexplicables no dejó el cargo y se sostuvo en éste amparada en un nombramiento de “encargada de despacho”, incluso hasta la fecha.

Lo anterior es muy válido pues está contemplado en la legislación universitaria, específicamente en el artículo 105 que se refiere a la suplencia y remoción de los directores de las unidades académicas:

“Cuando por cualquier causa llegare a su término el periodo para el cual hubiese sido electo el director de una unidad académica y no se haya iniciado o concluido el procedimiento electoral correspondiente, el Rector de la Universidad (…) nombrará a un encargado de despacho por el término necesario para que la elección respectiva se celebre en todas sus etapas”.

Pero es este mismo cuerpo normativo el que establece claramente que “dicho encargado de despacho tendrá derecho a voz más no a voto en el Consejo Técnico conducente y no tendrá el carácter de integrante del Consejo Universitario”.

En el caso de la mencionada directora, no solamente participó como consejera universitaria en la sesión de 17 de enero en la que se eligió al sustituto de Fernando Bilbao Marcos, sino que fue ella quien levantó la mano para proponer a Víctor Mora Pérez como rector interino de la UAEM.

 

DE TODO UN POCO

 

¿Quién apadrina a Puig?.- Esa es la pregunta que se hacen muchos en el ambiente político del estado de Morelos. Y es que hace una semana recordábamos que quienes ayudaron a Fernando Bilbao Marcos a llegar a la rectoría se quedaron con la boca abierta cuando éste presentó como su secretario general nadamenos que al doctor Carlos Alberto Puig Hernández, quien sin haber estado “en campaña” llegó directo a la posición número dos de la UAEM.

Pues ahora se repite la historia y, “sin despeinarse”, el experto en Derecho Laboral fue designado como magistrado del Tribunal Estatal Electoral cuando muchos otros intentaron llegar por todos los medios posibles.  Realmente debe tener un padrino muy poderoso.

Atención estudiantes de Derecho.- El Colegio Jurista de Morelos es organizador de la Competencia Nacional de Litigio Oral, por lo que está convocando a todas las escuelas de derecho del país a que se inscriban y participen con un equipo. El premio es de 30 mil pesos para el primer lugar y las bases se encuentran en la página www.colegiojurista.com.

Sobre el caso Karina Cortés.- Quienes nos siguen en las redes sociales conocieron del caso de nuestra compañera reportera Karina Cortés Rivera, quien estuvo presa por un delito que no cometió. Es muy importante hacer notar que Karina Cortes está libre tras un proceso de 11 meses en el que se desahogaron todas las pruebas necesarias y se llegó hasta el juicio final donde tres jueces coincidieron en que es inocente de los delitos que le imputaron. Las autoridades nos ayudaron en agilizar lo más posible el proceso y estamos muy agradecidos con todos los servidores públicos, pero que quede claro que no fue ninguna concesión al gremio periodístico, sólo se hizo justicia.

Aprovecho el espacio para –a nombre de Karina y mío propio- dar las gracias a todos los compañeros periodistas que nos acompañaron a las diferentes dependencias pero muy en especial a Justino Miranda, Diana Valderrábano y Arturo Ortíz. Por parte de las autoridades, reconocemos la disposición mostrada para acelerar la libertad de nuestra compañera del presidente del Tribunal Superior de Justicia, Miguel Ángel Falcón Vega; del procurador Pedro Luis Benítez Vélez; el secretario de Gobierno Oscar Sergio Hernández Benítez y la directora de la Defensoría Pública, Martha Salgado Delgado así como el apoyo del abogado del Congreso Daniel Zamora. Un agradecimiento muy especial y felicitación al abogado de oficio que defendió el caso ante los tribunales, Israel Linares Carrillo.

Hasta el próximo viernes.

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