Publicado en Estrategias Viernes, 19 Marzo 2010 08:02

La verdadera historia de la salida de Jorge Morales

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  • Se acerca la “hora cero” en el Poder Judicial

  • El pecado de Othón, en el Congreso

El pasado 20 de noviembre, escribimos en este mismo espacio lo siguiente:

“Aunque a la dependencia que le asignaron ya le quitaron lo relativo al manejo de los medios de comunicación, aún así el ingeniero químico Oscar Sergio Hernández Benítez tiene bastante poder en los círculos políticos del Estado para mover los hilos a favor del gobierno en turno pero principalmente para el grupo al que pertenece: “la sagrada familia”.

 

“Con un secretario de gobierno políticamente débil, Oscar Sergio Hernández Benítez es en los hechos el brazo derecho del gobernador. En el Congreso Local todavía tiene gente que le debe el puesto (aunque su principal aliado, Julio Pérez Soria, quedó fuera), por lo que puede dormir tranquilo por cuanto a la revisión de los manejos financieros de la pasada legislatura.

“En el Poder Judicial, hay seis magistrados que están en espera de que se resuelva una controversia constitucional para poder asumir el cargo pero con la advertencia de que, si no hubiera sido por Oscar Sergio (quien revisó minuciosamente 92 ensayos de mínimo 30 páginas cada uno en 24 horas), no estarían en ese lugar.

“Luego entonces, Oscar Sergio tiene mucho poder y aspira a tener más. Ya colocó en la Subsecretaría de Reinserción Social a su compañero de bancada, Jorge Toledo Bustamente, en lugar de Daniel Montero Zendejas, que era gente de Morales Barud, y anda buscándole acomodo a Jesús Martínez Dorantes, entre otros panistas que quedaron desempleados a raíz de la debacle del cinco de julio.

“De Jorge Morales Barud depende si quiere seguir cobrando como secretario de Gobierno, aunque las verdaderas riendas las lleve Oscar Sergio…”. Hasta ahí lo publicado en este mismo espacio.

Aunque el asunto de su señor padre es verídico, es evidente que su salida es la respuesta a las imposiciones que le hicieron en las últimas semanas en áreas clave de su dependencia.

Y es que, ya mencionábamos la semana pasada, hubo un airado reclamo de la corriente dura del panismo morelense al gobernador Adame Castillo en el sentido de que se estaba dando oportunidad a ex priístas o priístas encubiertos en cargos de nivel medio y se estaba dejando sin chamba a la gente que “se fletó” en las campañas, o bien, que en su momento pactaron cambiarse de partido.

La sagrada familia vio en la Secretaría de Gobierno una especie de refugio de priístas y reclamó su derecho a esos cargos. Así se dio la designación de Basiliso Miranda, Francisco Alba Meraz, Jorge Toledo, José Guadalupe Ambrosio Gachúz y José Luis del Valle.

Así las cosas, el ex gobernador priísta de pronto se vio rodeado de panistas y prefirió aventar el arpa para que sea el jerarca Oscar Sergio Hernández Benítez, quien asuma, de hecho y de derecho, la posición número dos del gobierno estatal. Será cuestión de días para que Rafael Rivera Ruiz, Trinidad Padilla y Wilfrido López Luna, fieles escuderos de Jorge Morales cuando fue gobernador y en todos los demás cargos que ha ocupado, dejen su lugar a panistas desempleados.

Las consecuencias de la designación fueron previamente analizadas por el PAN-Gobierno. Pero les vale un comino. Ya sabían que el PRD, el PT y todos los que se vieron perjudicados por el reinado de Oscar Sergio en la Legislatura anterior pondrían “el grito en el cielo”, pero la decisión está tomada: si como dicen, sólo les quedan dos años en el gobierno, lo van a aprovechar al máximo y a costa de lo que sea.

Y es que la actitud de Oscar Sergio durante su reinado se caracterizó por la soberbia y el desprecio hacia sus enemigos políticos. Para muestra, sólo un botón: cuando el Congreso intentó “madrugar” al Poder Judicial con una reforma legal de la que se enterarían hasta que estuviera aprobada (de no ser porque Sergio Gómez la publicó en La Unión de Morelos), Ricardo Rosas pidió entrevistarse con Oscar Sergio, quien lo citó en un restaurante, y ahí lo dejó esperando hasta que se cansó.

Huelga decir que hoy el Poder Ejecutivo no tiene representante para que acuda a los actos oficiales del Poder Judicial (a los que Marco Adame ya no asiste desde hace un buen rato pero donde era atingentemente suplido por el caballeroso Morales Barud). Las relaciones están rotas por completo.

SE ACERCA LA HORA CERO EN EL PODER JUDICIAL

Y ya que hablamos del Poder Judicial del Estado, todo parece indicar que los próximos dos meses serán históricos. Será así porque los principales protagonistas han decidido llevarlo hasta los extremos. Digamos que es como en esos programas televisivos de concurso donde el participante tiene la decisión de retirarse con lo que tiene o seguir hasta el final con el riesgo de perderlo todo.

El Juez será la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y parece que ahora sí emitirá una resolución contundente y no a medias como el año pasado. Para ello ha ordenado acumular todos los expedientes en uno solo para no dejar hilos sueltos.

Por su parte, Ricardo Rosas Pérez también ha decidido apostar “su resto” y arriesgarse al todo o nada. Esto significa que, si gana, estaría buscando su tercera reelección que le permitiría romper todos los records no solamente como el presidente del Tribunal que más ha durado en el cargo sino el que más ha permanecido en los tres poderes de la entidad. Es decir, más que un gobernador.

El polémico magistrado está consciente de que entre más suba más fuerte podría ser la caída, pero todo parece indicar que está decidido a correr el riesgo.

El máximo tribunal del país determinará, en una misma sentencia, si Ricardo Rosas y otros magistrados son inamovibles o no; si estuvo correcta la designación de seis magistrados por parte de la anterior legislatura, y si el Consejo de la Judicatura debe seguir integrado como hasta ahora.

Cualquiera que sea el resultado, estremecerá a todas las esferas de la política en el estado de Morelos.

EL PECADO DE OTHÓN

En este contexto, llama la atención la actitud del diputado Othón Sánchez Vela, actual presidente de la Mesa Directiva del Congreso, quien casi de manera furtiva acudió a un Juzgado de Distrito a entregar un documento en el que se desiste del recurso de revisión interpuesto en contra de un amparo favorable a los magistrados del Tribunal Superior de Justicia.

En términos estrictamente jurídicos su acción no tiene tanta relevancia, pues el verdadero pleito está entre el Poder Ejecutivo y el Judicial. Es más bien una cuestión política y una hábil estrategia para que la Suprema Corte de Justicia estime que ya no son dos poderes los que están contra el Judicial sino solamente uno, y quizás hasta pudiera reducirse a la idea de que quienes quieren quitar a los magistrados son Marco Adame y su consejero jurídico Manuel Carvajal.

Aún así, su “travesura” alborotó a las agrupaciones de abogados que desde hace un buen rato están buscando la caída de Ricardo Rosas Pérez, y que vieron en ese documento “de trámite” una aviesa intención de favorecer al polémico magistrado.

Carlos de la Rosa y compañía se le fueron con todo al inexperto legislador bajo la premisa de que ignorar el derecho (creo que es contador o algo así, pues su currículum no aparece en la página web no obstante ser información pública de oficio), no lo exime de su cumplimiento.

“Nos interesa saber si el presidente del Congreso representa al pueblo morelense o al presidente del Tribunal”, cuestionaron los abogados en un escrito entregado ayer al Congreso.

En opinión de los litigantes, el Presidente de la mesa directiva que lo es a su vez del Congreso, entre otras facultades de conformidad con lo que establece la Ley Orgánica, es representar al Congreso del Estado –pudiendo delegar esa facultad-; sin embargo su representación debe circunscribirse a la defensa de los intereses del órgano legislativo, so pena de destitución del cargo e incluso de incurrir en la comisión de causa que dé lugar a juicio político.

La representación del Congreso del estado que tiene el presidente en los litigios en que sea parte, no implica que pueda de manera discrecional desistirse de demandas o recursos interpuestos por el congreso del Estado, ya que no es la persona en sí quien interpone el recurso de inconformidad sino el órgano político que representa; por lo tanto no puede desistirse de algo en que existió inconformidad, lo que implicaría diversos tipos de responsabilidad, entre los que se encuentran la política por incurrir en actos u omisiones que redundan en perjuicio de los intereses públicos fundamentales o de su buen despacho, en términos de lo que disponen los artículos 108, 109 y 110 de la Constitución Federal, en relación con el 135, 136 y 137 de la Constitución Política del Estado de Morelos y 36 de la Ley Orgánica del Congreso del Estado, aseguran los abogados.

Othón no tuvo argumentos para defender su posición ante los medios de comunicación y veremos qué dice hoy ante sus compañeros representados.

Quizás, y solo quizás, su acción tenga que ver con el expediente 201/08, radicado en la primera secretaría del Juzgado Civil del Sexto Distrito Judicial, en el que un Othón Sánchez Vela (nunca hay que descartar la posibilidad de que se trate de un homónimo) aparece como parte demandada en un juicio ejecutivo mercantil.

La suerte de Othón está en manos de sus compañeros diputados, a quienes corresponderá decidir si le perdonan su falta (como en aquella novela titulada “El Pecado de Oyuki”) o lo regresan al anonimato en el que estaría todavía de no ser por las negociaciones que tuvieron como objetivo principal sacar a Guillermo del Valle del Congreso, y que “de rebote” llevaron al diputado Panalista a un puesto que jamás imaginó ocupar.

Y es que Othón conoce sus limitaciones. Su trayectoria se reduce a una subdelegación administrativa en el ISSSTE (una de las dependencias federales que tienen “concesionadas” la maestra) donde aprovechó muy bien sus facultades de intervenir en las licitaciones para la contratación de bienes y servicios y donde nunca prosperaron las inconformidades de algunos proveedores.

Su incursión en la política se debe a cuestiones netamente familiares, según lo explicó el columnista Alberto Aguirre el 14 de junio del 2009 en El Economista:

“En las elecciones del 2006, Nueva Alianza obtuvo 4.66 % de los votos para diputados federales, lo que le dio nueve curules en San Lázaro y cuatro escaños en la ALDF.

“Si repitiera esa hazaña, este 5 de julio -algo poco probable de acuerdo con las encuestas- se ratificaría que éste no es el partido de la educación, sino el que formó Elba Esther para sus hijas y sus parejas.

“Las listas de candidatos plurinominales son contundentes: Cora Cecilia Pinedo, exsecretaria del gobierno de Nayarit, renunció al PRI para aceptar el segundo lugar de la primera circunscripción que le ofreció su amiga Maricruz -la primogénita de la lideresa del SNTE- quien cedió la tercera posición de la lista a Ricardo Yáñez Herrera, hermano de Francisco, exdirector de la Lotería Nacional y el más reciente de sus romances.

“En el primer lugar de la tercera circunscripción aparece un joven politólogo, Liev Vladimir Ramos Cárdenas, quien simultáneamente es líder de Nueva Alianza en Chiapas y subdirector de Servicios Sociales y Culturales en el ISSTE... y además es la pareja sentimental de Mónica.

“Los lugares “seguros” de esas listas son para el nuevo yerno de La Maestra y para Jorge Kahwagi Maccari, presidente actual de Nueva Alianza, apadrinado por Gordillo Morales desde que estuvo vinculada sentimentalmente con su padre, dueño de la empresa Cosmocolor. El resto de las cabezas de circunscripción son Reyes Tamez Guerra, extitular de la SEP en el sexenio foxista; José Mendívil Zazueta y Elsa María Martínez, líderes magisteriales en Sinaloa y Coahuila, y Jaime Arturo Vázquez Aguilar, ex compañero de Mónica en la Ibero.

La idea de que Arriola Gordillo es la verdadera dueña de Nueva Alianza se ve reforzada por otro dato: Othón Sánchez Vela, padre de su primogénito, ocupa el primer lugar de la lista de plurinominales al Congreso de Morelos”.

En conclusión, de no obtener el perdón de sus compañeros, Othón Sánchez Vela deberá estar agradecido por la oportunidad que le dieron de ser “rey por unos meses”, beneficiado por la revuelta en el Congreso morelense y por lo que los abogados llaman el “ius sanguinis”.

 

DE TODO UN POCO

En Jiutepec, alborotaron el avispero.- Un incidente de tránsito protagonizado por el regidor Juan Carlos Galván y supuestamente difundido por la administración de Miguel Ángel Rabadán podría marcar el rumbo del municipio para lo que resta del trienio. Exhibido como prepotente, el ex precandidato del PRI a la alcaldía acusa a la Policía de Jaime Mateos Sánchez de haberle robado una tarjeta de débito durante el incidente vial.

Rabadán Beltrán debería analizar muy bien qué tanto le conviene enfrentarse con los regidores de la oposición por cuestiones banales. Prepotente o no, bebedor o no, Galván tiene el respaldo de un buen número de gente en Jiutepec como lo demostró durante la toma de protesta del actual presidente municipal y en las pasadas elecciones para ayudantes municipales.

Y en una de esas, le pone de cabeza el municipio al ex restaurantero.

Víctimas de la desinformación. Ante los rumores de que las terapias psicológicas que imparte la Dirección de Auxilio a Víctimas de la Procuraduría serían canceladas, su titular, Adriana Añorve Cubells aclaró que lo único que cambia, es que ahora los pacientes recibirán la atención profesional en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia.

La funcionaria aseveró que aquellas personas que fueron víctimas de un acto ilícito, y que estaban siendo atendidas por los cuatro psicólogos que hace unos días fueron asignados a las agencias del Ministerio Público Prototipo; tienen el derecho de seguir con sus sesiones y sobre todo con el mismo terapeuta, ya que con ellos han establecido una relación de transferencia.

Boletín con “jiribilla”.- La oficina de Comunicación Social del Ayuntamiento envió un boletín en el que informa que el ayuntamiento de Cuernavaca montó un dispositivo especial para recolectar las 500 toneladas de basura diarias que son generadas en la ciudad, que la empresa Promotora Ambiental (PASA) se han negado a realizar por la clausura de su tiradero.

“Con lo anterior se ha evitado, al momento, una contingencia como la que ocurrió hace cuatro años siendo presidente municipal el hoy senador panista y presidente de Acción Nacional en Guerrero, Adrián Rivera Pérez”, recalca el comunicado oficial.

Modificado por última vez en Lunes, 29 Noviembre 2010 16:36
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