El recorrido visual al que llevó a los asistentes, permitía ver los saltos que ha habido en su proceso creativo, y que se dan “cuando llego a un punto en que creo que ya encontré una solución”, expresó Madrigal El recorrido visual al que llevó a los asistentes, permitía ver los saltos que ha habido en su proceso creativo, y que se dan “cuando llego a un punto en que creo que ya encontré una solución”, expresó Madrigal Fotógraf@: José Antonio Gaspar
Publicado en Bajo el Volcán Domingo, 07 Agosto 2016 05:29

Al crear, “empiezo con una idea clara pero en el proceso se mueve”: Miguel Ángel Madrigal

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Charló con el público en el Museo Brady acerca de su exposición Coincidir, que presenta el CMA

La belleza de la última exposición del artista Miguel Ángel Madrigal es perceptible desde el ingreso a la galería que la exhibe: entre la oscuridad de la sala aparecen suspendidas 16 piezas de madera, iluminadas desde adentro, y cuyas formas laberínticas de sus superficies parecen estar flotando.

Es precisamente la luz, la que sirve como hilo de Ariadna, no para escapar, sino para ir al encuentro de una con otra. Un pequeño espacio cuadrado en la madera permite a la mirada hacer coincidir, precisamente, a un trabajo con el resto.

No es casual la ambigüedad que se produce en el interior del espectador, al no saber con precisión delante de qué tipo de obra artística se encuentra, sino parte del proyecto que movió al creador: el generar incertidumbre  entre quienes contemplan su obra, al no saber exactamente de qué se trata y por lo tanto, posibilitar como válido que sea escultura, dibujo, instalación, o que se trate sólo de objetos decorativos o de cualquier otro tipo. 

La muestra se titula Coincidir y fue inaugurada desde el pasado 15 de julio, en la galería del Centro Morelense de las Artes (CMA), por lo que permanecerá en exhibición sólo hasta esta semana, hasta el viernes 12 de agosto. 

Para hablar sobre ese conjunto tan ambiental, el museo Robert Brady organizó un conversatorio con Miguel Ángel Madrigal, la tarde del pasado jueves 4 de agosto.

Durante su exposición, Madrigal llevó a los asistentes a un recorrido histórico de las piezas que ha creado, desde hace 15 o 18 años hasta llegar a lo de hoy.

“El encuentro de dos o más objetos creo que empieza a contar historias muy diferentes a lo que fueron concebidas” por separado, señaló de inicio el artista.

Mostró un conjunto de piezas pequeñas, talladas en madera, con las que buscó, dijo, “que abrieran el diálogo con el espectador”; y sostuvo que éste va teniendo sus propias historias, por lo cual, “no hay que darles el elemento terminado: no decirles que esto habla de esto, sino que los espectadores lo vayan construyendo”, apuntó.

Reflexionó en que en el proceso de creación, no hay un cien por ciento de seguridad en las piezas, “se dejan abiertas a interpretaciones”.

*LO MONOCROMÁTICO DEJA VER VOLÚMENES Y CARACTERÍSTICAS

Explicó que a él en lo particular le agrada el trabajar la escultura monocromática, porque gracias a que las piezas tienen un solo color “se pueden ver los volúmenes o las características de los objetos”, señaló Madrigal.

Luego de la presentación de algunas series realizadas en madera, precisó que esa técnica, “se me facilita mucho, accidentalmente descubrí cómo se talla la madera” y explicó por qué sus trabajos con ese material están pintados.

Dijo que si dejaba la veta de la madera –los dibujos naturales que tiene-, sería demasiado atractiva “y no podría contar lo que yo quería contar; la idea del vínculo entre un elemento y el otro saldría sobrando”, subrayó.

El trabajo con la madera, insistió, se me facilita técnicamente, pero quiero que las piezas “cuenten una historia desde los conceptos que yo quiero enfocar” y aclaró que además de ese material, también ha experimentado con muchos más, como las resinas,  el bronce, o el poliuretano.

*NEGOCIACIÓN Y RELACIONES HUMANAS

Dentro de las series que presentó, habló sobre el trabajo de  esculturas de perros en situaciones absurdas, con ellas “pretendo que se vayan ampliando los diálogos”, argumentó y   “casi siempre genero piezas alrededor de cosas que me encuentro”, definió.

También presentó maquetas de edificios – como la muestra exhibida en el Borda, y que constó de “piezas que no viven fuera de ese espacio”, admitió- y llegó hasta la última serie presentada hace unas semanas en LAMULI (Laboratorio de Arte Múltiple  e Impresos), “El aire que nos separa es también el que nos une”.

Recordó que en esa exposición destacaba “la idea de la negociación y de las relaciones humanas”, es decir, “cómo dos elementos pueden unirse y dialogar, como en las relaciones humanas”, aunque expresó que su trabajo fue “demasiado geométrico y abstracto”.

Al llegar a la muestra más reciente que exhibe en el CMA –organizada en su computadora como la carpeta número 20 de su obra-, dijo que el recorrido hecho permitía ver los saltos que ha habido en su proceso creativo, y que se dan “cuando llego a un punto en que creo que ya encontré una solución”, expresó.

Mencionó que en “Coincidir” se trataba de trazar un laberinto “y el camino te podía llevar a otros; en teoría era que los espectadores podían seguir este camino o haber escogido otros”.

Mencionó que aunque las piezas habían sido hechas horizontalmente, hubo algunas que “en la exposición se cambiaron, porque funcionaban mejor”.

Con las coincidencias se van relacionando las vidas, “nuestras vidas”, reflexionó el ponente y precisó que “la ambigüedad es lo que me gusta”, por lo que la muestra llevaba al público a “no saber en qué punto es escultura, dibujo, objeto de decoración u objeto de lo que sea”.

Durante el diálogo con el público se le preguntó qué es lo que detonaba que decidiera ese camino de ideas expuesto, a lo que respondió:

“Generalmente son las cosas que te van pasando” y refirió que llegó un momento en que “ya no era reto para mí la escultura: los procesos técnicos los tenía solucionados”.

“Lo que me lleva mucho tiempo es conceptualizar qué es lo que voy a  hacer. Todo está hecho basado en acontecimientos, aunque también hay cosas que te empujan”, señaló.

Por último, habló acerca de una última negociación,  “de hacia dónde quiero que la pieza vaya” y puso dos ejemplos.

Indicó que la luz en las piezas de la exposición en el CMA, fue por un cambio de fecha: programada originalmente para el mes de octubre, se adelantó a junio, “pensaba una exposición diferente, pero ya no tenía el tiempo necesario”, externó.

Como segundo caso, expuso su pretensión de llevar a cabo una serie de esculturas habitables, cuando estuvo en Canadá; proyecto que canceló estando allá, dada la poca pertinencia para un trabajo así, por lo que realizó otra creación diferente.

Todo esto lo llevó a  afirmar, al final, que al crear, “empiezo con una idea clara pero en el proceso se mueve”, y adelantó las proyecciones de la última serie en la que trabaja: “tiene que ver con la ambigüedad de la forma”, en donde utilizó plastilina epoxica con resinas como materiales.

“Cuando me aburro de hacer la geometría paso a las formas orgánicas” y después retorno a las figuraciones geométricas, concluyó ante la proyección de sus creaciones más recientes.

Modificado por última vez en Sábado, 06 Agosto 2016 16:34
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