Investigadores han encontrado una nueva especie fósil de lagarto lombriz en Túnez, la cual presenta características sorprendentes que la hacen única en su tipo.
Denominada Terastiodontosaurus marcelosanchezi, esta especie vivió hace aproximadamente 50 millones de años, en el período Eoceno, y destaca por ser la más grande conocida dentro del grupo de los Amphisbaenia, alcanzando una longitud craneal superior a los cinco centímetros.
A diferencia de los lagartos lombriz actuales, que suelen ser subterráneos, esta especie parece haber tenido un comportamiento más versátil, capaz de moverse tanto en la superficie como bajo tierra.
Su tamaño y estructura corporal sugieren que, debido a su gran tamaño, no habría podido pasar su vida exclusivamente bajo tierra, como sus parientes cercanos.
Uno de los descubrimientos más interesantes de este fósil es la morfología de sus mandíbulas.
Terastiodontosaurus marcelosanchezi presentaba mandíbulas extremadamente poderosas, capaces de romper los caparazones de los caracoles, lo que indica que su dieta consistía principalmente de estos animales.
Esta capacidad de alimentarse de caracoles ha persistido en el linaje de los lagartos lombriz durante más de 56 millones de años.
El análisis de la anatomía de esta especie, realizado mediante tomografía computarizada, reveló dientes especialmente grandes y muelas planas, lo que diferencia a este lagarto lombriz de otros miembros del grupo.
Su esmalte dental grueso y la enorme fuerza de sus mandíbulas le permitían acceder a un tipo de alimento difícil de obtener para otras especies.
Los científicos sugieren que, debido a las condiciones climáticas más cálidas de la época, Terastiodontosaurus marcelosanchezi pudo haber alcanzado tamaños mayores que sus parientes actuales.
El coautor doctor Krister Smith, del Instituto de Investigación Senckenberg y el Museo de Historia Natural de Frankfurt, añade: "Si los lagartos lombriz pudieran crecer tanto como las serpientes, entonces la nueva especie sería comparable a la Titanoboa, que mide hasta 13 metros de largo, es decir, significativamente más grande que sus parientes más cercanos. Creemos que el tamaño corporal inusual está relacionado con las temperaturas más altas en este período de la historia de la Tierra".