Un ciudadano noruego, Arve Hjalmar Holmen, presentó una denuncia contra OpenAI después de que su chatbot, ChatGPT, lo señalara erróneamente como un criminal que había asesinado a sus propios hijos. Holmen expresó su preocupación por el daño que una acusación tan grave y falsa podría causar a su reputación.
"Lo que más miedo me da es que alguien pueda leer eso y pensar que es cierto", afirmó
en un comunicado a través de la organización Noyb, dedicada a la protección de la privacidad.
Tras el incidente, OpenAI actualizó su modelo para corregir el error y evitar futuras vinculaciones falsas de Holmen con el crimen. Sin embargo, Noyb advirtió que los datos incorrectos podrían seguir almacenados en los sistemas internos de la empresa, lo que representa un riesgo para la reputación de las personas afectadas.
La organización también denunció que ChatGPT frecuentemente ofrece información falsa, que puede dañar gravemente la imagen de individuos, acusándolos de delitos como corrupción o abuso infantil. Noyb acusa a OpenAI de violar el principio de exactitud del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea y exige que eliminen los datos erróneos, mejoren la tecnología y enfrenten sanciones administrativas.