El alacrán de Yautepec y Hernán Cortés El alacrán de Yautepec y Hernán Cortés
Publicado en Turismo Domingo, 20 Enero 2019 05:24

El alacrán de Yautepec y Hernán Cortés

Escrito por Dr. Xavier López-Medellín

A 500 años de la llegada de Hernán Cortés a México, resulta importante reunir voces, textos, anécdotas, leyendas e investigaciones en torno a este personaje; empresario, conquistador, arquitecto, agricultor, capitán, marqués, sin duda un hombre controvertido pero sin duda, una parte importante en la historia de nuestro país y que hoy en día sigue dando mucho de qué hablar.

Simplemente en la ciudad de Cuernavaca, existe la calle Hernán Cortés, las colonias Lomas de Cortés y Rancho Cortés; el Palacio de Cortés y la Hacienda de Cortés, asimismo, el puente del Diablo cuenta una leyenda de Cortés, por mencionar algunos lugares.

Hernán Cortés desarrolló muchas actividades económicas en lo que antes era la Nueva España, muchas de las cuales aún proveen recursos económicos a la población del Estado de Morelos.

En Cuernavaca construyó su Castillo-Palacio, sede de su "Marquesado del Valle de Oaxaca", y en las tierras aledañas aprovechó el entorno natural para obtener riqueza. Entre estas empresas estaba producir seda en la Nueva España, algo nunca antes intentado. Los gusanos que producirán la seda, se alimentan de hojas de árboles de mora, por lo que Cortés tenía plantaciones en lo que actualmente es el territorio de Yautepec.

Un día mientras Cortés recorría en su caballo sus morales lo picó un alacrán de esos bravos que hay en esas tierras calientes. Tan mal la pasó el conquistador español, que prometió a su patrona la virgen del Monasterio de Guadalupe en Extramadura, España; un suntuoso presente si lo salvaba de aquel peligroso trance. Días después, sin duda ayudado por sabios y sabias de la región, Cortés sobrevivió a la picadura creyendo que la Virgen había escuchado sus oraciones.

En 1528 Cortés vuelve por primera vez a España para ver al Rey Carlos y resolver sus asuntos. En el camino pasó al Monasterio de Guadalupe a entregar el presente prometido, que consistía en un pequeño cofre de oro con forma de alacrán engarzado con pequeñas cadenas conteniendo el cuerpo del arácnido, algo parecido a un relicario o exvoto. Este sería un recordatorio del acontecimiento que casi derrota al conquistador. Desde entonces, la joya estuvo en el camarín de la virgen. En 1778 un monje realizó el inventario del camarín, dibujando todos los objetos, entre ellos el exvoto de Cortés. Sin embargo, en 1835 éste se perdió junto con gran parte de los bienes del Monasterio con las leyes de desamortización de la iglesia. Hace un par de años encontré una carta de 1948 donde un padre del monasterio menciona que por celebrarse los eventos en honor de Hernán Cortés, enviaba el exvoto como "un granito de arena para que lo deposite a las plantas de la Patrona de la Hispanidad". Esta nueva noticia sobre la joya que indica que fue enviada a México como ofrenda a la Basílica de Guadalupe. Sin embargo no he podido hasta la fecha encontrar registro de ella en el archivo y museo de la Basílica. ¿Dónde está el alacrán de Hernán Cortés?

 

Dr. Xavier López-Medellín

Profesor Investigador UAEM

Fotografías: Adalberto Ríos Szalay

 

 

 

Modificado por última vez en Domingo, 20 Enero 2019 09:29
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