Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, establecido en 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (Iasp) y respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este día busca crear conciencia sobre la prevención del suicidio, un grave problema de salud pública que afecta principalmente a jóvenes entre 15 y 29 años, siendo la cuarta causa de muerte en este grupo.
En América, 100 mil personas mueren por suicidio cada año, con una alta prevalencia en hombres (79%), según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En la región, muchas más personas enfrentan pensamientos suicidas o comportamientos autodestructivos asociados con problemas de salud mental como depresión y ansiedad.
El lema de la campaña 2024-2026, "Cambiar la narrativa", busca eliminar el estigma que rodea al suicidio y fomentar el diálogo abierto y la comprensión. La OPS resalta la importancia de crear un ambiente de apoyo y empatía para prevenir el suicidio, promoviendo estrategias que incluyan la detección temprana, la conciencia pública y la accesibilidad a servicios de salud mental.
La prevención del suicidio es una tarea colectiva, que involucra a gobiernos, comunidades y organizaciones en la construcción de una cultura de apoyo y recuperación.
Estrategias clave de la OPS para prevenir el suicidio:
-Fomentar el diálogo abierto y la educación pública para desestigmatizar el suicidio.
-Mejorar el acceso a servicios de salud mental y apoyo.
-Detectar signos tempranos de riesgo suicida en individuos.
-Proveer recursos para la intervención oportuna en situaciones de crisis.
-Apoyar a aquellos afectados por la pérdida de seres queridos debido al suicidio.