Las imperfecciones en el rostro pueden ser más que un simple problema de piel. Según la reflexología facial, la ubicación de los granos en tu rostro podría estar vinculada a desequilibrios internos en tu cuerpo. Si los brotes de acné son frecuentes en determinadas zonas, podrían estar señalando problemas de salud, desde una mala alimentación hasta condiciones hormonales o de los órganos internos.
¿Qué es la reflexología facial?
La reflexología facial es una técnica que permite identificar posibles trastornos internos a través de las zonas del rostro donde aparecen imperfecciones. Similar a la reflexología podal, esta práctica se basa en la estimulación de puntos específicos en la piel del rostro, los cuales se conectan con distintos órganos y sistemas del cuerpo. De acuerdo con la experta en belleza Marta Gamarra, esta técnica aprovecha las más de 1000 terminaciones nerviosas en la cara para tratar órganos internos, glándulas y sistemas circulatorios.
¿Qué indican los granos en diferentes zonas del rostro?
Si bien un solo grano no es motivo de alarma, la aparición constante de imperfecciones en áreas específicas puede ser una señal de que algo no va bien en tu cuerpo. A continuación, te explicamos qué podría estar indicándote cada zona:
1. Mandíbula o zona sobre la boca
Los granitos frecuentes en esta área pueden indicar una mala alimentación o intolerancias alimenticias. Si es algo recurrente, podría ser útil consultar a un nutricionista.
2. Alrededor de la boca y la barbilla
El acné en esta zona está relacionado con desequilibrios hormonales, estrés o problemas digestivos, como el síndrome de ovario poliquístico o la dermatitis perioral.
3. Barbilla durante la ovulación
Es común que la barbilla sea una zona conflictiva para el acné, especialmente durante la ovulación. Sin embargo, si los granos persisten, podría ser señal de alteraciones hormonales que requieren consulta médica.
4. Mejillas
Las mejillas están conectadas con los pulmones. Los granos en esta zona pueden ser un signo de mala oxigenación de la piel o de que el tabaquismo está afectando tu rostro.
5. Ojeras y bolsas de los ojos
Aunque la falta de sueño es una causa común, si estas imperfecciones no desaparecen con descanso o cremas, podrían estar relacionadas con problemas renales o un mal drenaje de toxinas en el cuerpo.
6. Entrecejo y contorno de la ceja
Esta zona se vincula con el hígado y la vesícula biliar. El consumo excesivo de alcohol, grasas y lácteos, así como intolerancias alimentarias, pueden ser las causas de los granos en esta área.
7. Nariz: rojeces y poros dilatados
La nariz refleja problemas de circulación sanguínea. Si hay enrojecimiento o capilares visibles, podría ser señal de mala circulación.
8. La importancia de la reflexología facial
Además de tratar los granos, la reflexología facial se está convirtiendo en un recurso popular en centros de belleza para tratar una variedad de problemas. Al estimular puntos específicos en el rostro, se busca mejorar la circulación, reducir tensiones musculares y aliviar dolores de cabeza. Este enfoque holístico también ayuda a oxigenar la piel, promoviendo un bienestar general y una apariencia más saludable.
Aunque los granos en el rostro pueden ser tratados con productos bactericidas, identificar si tienen un origen interno es clave para evitar que vuelvan a aparecer. La piel, al ser el órgano más grande del cuerpo, refleja el estado de nuestra salud interna. Si los brotes son persistentes, es recomendable consultar a un especialista para descifrar las señales que el rostro nos está enviando.