Publicado en Internacional Miércoles, 10 Abril 2019 15:31

Se descubren restos de una nueva especie de humanos en las Filipinas

Escrito por Alina Escobedo

El enmarañado árbol genealógico de la humanidad ahora tiene una nueva rama: un grupo de investigadores en Filipinas anunciaron hoy que han descubierto una especie de humanos antiguos que la ciencia desconocía hasta ahora: el Homo Luzonensis.

El Homo Luzonensis, es un hominino de cuerpo pequeño que vivió en la isla de Luzón hace al menos 50,000 a 67,000 años. El hominio, que fue identificado a partir de un total de siete dientes y seis huesos pequeños, alberga un mosaico de características antiguas y más avanzadas. El descubrimiento histórico, anunciado este miércoles, convierte a Luzón en la tercera isla del sudeste asiático en los últimos 15 años en mostrar signos de una actividad humana inesperadamente antigua. 

Por ahora, el Homo Luzonensis no deja más preguntas que respuestas. Los restos hallados en la cueva Callo nos nos ayudan para saber como era el aspecto de su rostro, pues no hay fragmentos de cráneo. Tampoco podemos conocer un aproximado de su estatura, porque el único hueso disponible para poder saberlo (el fémur) está partido.  

Los restos hallados del Homo Luzonensis, que son una falange hallada en 2007  y que tiene una antigüedad 67,000 años, y los demás encontrados entre 2011 y 2015 -con aproximádamente 50,000 años de antigüedad- pertenecieron a dos adultos y un niño. Sus dientes, son muy pequeños (dos premolares y tres molares) y son muy parecidos a los del humano actual o a los del Homo Floresiensis, un hominino asiático de un metro de estatura y cerebro de chimpancé que vivió en la isla indonesia de Flores en la misma época. 

En cambio, los huesos de manos y pies son mucho más primitivos, comparables a los de los Australopitecos que vivían en África hace dos millones de años y cuyas extremidades estaban adaptadas para vivir colgados de los árboles.

Normalmente, esta anatomía indicaría un estilo de vida mixto del Homo Luzonensis, con la capacidad de caminar sobre dos piernas y trepar a los árboles. Una posibilidad es que este rasgo primitivo reapareció una vez que la especie se aisló en la isla.

No se sabe si las nuevas especies, representan dispersiones más tempranas de África que Homo Erectus, o si son descendientes que más tarde se encogieron y desarrollaron nuevos rasgos anatómicos.

Otro misterio es cómo llegaron a Luzón, una gran isla que nunca ha sido conectada al continente por un puente terrestre. Una posibilidad es que los primeros humanos salieron al mar intencionalmente en alguna forma de balsa. Otra es que fueron llevados ahí debido a un evento natural como un tsunami.
 

FUENTE: El País

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