Stellantis, fabricante de automóviles dueño de marcas como Jeep, Citroën y Ram, ha decidido pausar temporalmente la producción en sus plantas de Canadá y México, poco después de que el presidente Donald Trump anunciara un arancel del 25% a los vehículos importados.
Esta medida afectará a 900 trabajadores en Estados Unidos, quienes enfrentarán despidos temporales debido a la suspensión de operaciones.
La planta de ensamblaje de Windsor, en Canadá, detendrá su producción durante las semanas del 7 al 14 de abril, y se reanudará el 21 de abril. Por su parte, la planta de Toluca en México también suspenderá su producción a partir del 7 de abril.
Además, varias plantas de Stellantis en Estados Unidos, como las de estampado en Warren y Sterling, y las de transmisión y fundición en Indiana, también sufrirán paros temporales debido a la reducción de actividades en las plantas de ensamblaje.
Antonio Filosa, director de operaciones de América del Norte, explicó a los empleados en un correo electrónico que la compañía se adaptará rápidamente a las nuevas políticas impuestas por Trump.
Destacó que estas acciones eran necesarias dadas las condiciones del mercado y subrayó el compromiso de Stellantis con todos los involucrados, incluidos gobiernos, sindicatos, proveedores y concesionarios.
La decisión se toma después de que el presidente Trump anunciara los aranceles con el objetivo de impulsar la fabricación nacional, aunque se teme que esta medida genere dificultades para las compañías automotrices que dependen de cadenas de suministro globales.
Stellantis también enfrenta otros desafíos. En diciembre, su CEO Carlos Tavares renunció en medio de una caída en las ventas, y la competencia creciente y los cambios en el mercado han dificultado sus operaciones en América del Norte, que tradicionalmente eran una de las principales fuentes de beneficios para la compañía.
Como parte de sus esfuerzos por mejorar la situación, Stellantis ha realizado cambios en el liderazgo y anunció recientemente la reapertura de una planta en Illinois, además de planes para fabricar una nueva generación del Dodge Durango en Detroit.