La Fiscalía General de la República (FGR) permitió este jueves el acceso de la prensa al rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco.
Este sitio fue señalado por el colectivo Guerreros Buscadores como un lugar donde presuntamente se incineraban personas y donde se hallaron al menos 1,300 pertenencias.
Durante la visita, un grupo de madres buscadoras ingresó al predio tras manifestar su inconformidad por los retrasos en el acceso y romper el cerco de seguridad.
Previamente, ellas y otros familiares de desaparecidos aguardaban a pocos metros del rancho, pero ante la falta de organización por parte de las autoridades, avanzaron por su cuenta y entraron al lugar, que se presume era utilizado por una organización delictiva.
Madres buscadoras rompieron el cerco policial para acceder al rancho Izaguirre en #Teuchitlán.pic.twitter.com/VOXoeQLQDG
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) March 20, 2025
Dentro del rancho, las autoridades delimitaron ciertas áreas con cintas amarillas para restringir el acceso de los reporteros a una bodega, un baño y zonas con excavaciones y pozos. También se observaron banderines rojos colocados como parte del protocolo de investigación.
El colectivo Guerreros Buscadores había informado el 6 de marzo sobre el hallazgo de ropa, maletas y otros objetos de valor pertenecientes a posibles víctimas, los cuales estaban apilados en distintos puntos del terreno. Sin embargo, al momento de la visita de la prensa, estos artículos ya no estaban visibles.
El ingreso de los medios fue supervisado por la Fiscalía Especial en Personas Desaparecidas (FEPD). También acudieron integrantes de colectivos de madres buscadoras, quienes esperaban su turno para acceder al sitio.
De acuerdo con la fiscalía de Jalisco, en el rancho se encontraron 1,300 objetos, entre ellos 154 pares de zapatos.
Además, el colectivo señaló que el lugar, ubicado aproximadamente a una hora de Guadalajara, también era utilizado por el Cártel Jalisco Nueva Generación como centro de entrenamiento para nuevos reclutas, a quienes se les ofrecía un pago de hasta 5,000 pesos semanales.
En una conferencia de prensa el 19 de marzo, el fiscal Alejandro Gertz Manero acusó a las autoridades municipales y estatales de Jalisco de omisiones en el manejo de los objetos y restos hallados en el rancho. Asimismo, confirmó que se encontraron restos humanos y señaló que la investigación local no se realizó de manera completa.