El Negro, antes de la balacera, el miércoles de la semana pasada. El Negro, antes de la balacera, el miércoles de la semana pasada.
Publicado en Sociedad Jueves, 16 Mayo 2019 05:18

Regresa el Negro al centro después de la balacera

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El Negro no había aparecido en el zócalo desde la balacera del 8 de mayo.

Hoy salió, poco antes de las 11 de la mañana, desde la Plazuela del Zacate y subió sobre Galeana. Cuando vio la marcha de los maestros del Movimiento Magisterial de Bases (MMB) fue a su encuentro y se paró frente a las lonas con consignas que exigían la reinstalación de sus compañeros despedidos, entre otras demandas. Luego se metió entre la gente y ocupó un lugar mero como integrante y parte de quienes protestaban.

Cuantas veces los maestros se detenían, el animal también interrumpía su caminar perruno. 

Y así, solidario, el can acompañó a los profesores hasta las escalinatas de Plaza de Armas; no se esperó al mitin, fue a saludar a otro can como los perros se saludan, luego se perdió por Guerrero. 

El Negro (o Bruno o Firulaís) es un perro joven y sano, tiene la nariz brillosa, del suelo al lomo no pasa de los 25 centímetros, tiene los ojos y el pelo negro, está acostumbrado al trato humano, se deja acariciar y responde al cariño acercándose y mirando con ojos hermosos de perro que le gustan los humanos.

Desde hace como cuatro meses que ese animal apareció en el centro de la ciudad, llamó la atención por su actitud de meterse entre las personas y marchar con ellos. Lo disfruta, le gusta la compañía.

No se sabe qué glándulas de placer tendrá en el cráneo o en su garganta o lomo, porque se acerca y pide que uno lo toque y cierra los ojos como cuando un niño recibe y agradece una acaricia.

El 8 de mayo, por la mañana, el Negro estuvo merodeando por la cruz que forman las calles de Gutenberg y Galeana. A las 10:13 que sonaron los balazos de muerte, ladró y corrió persiguiendo al asesino. 

Todos conocieron al animal. Los videos y las fotos que circularon en las redes sociales lo volvieron famoso y hubo varias propuestas de adopción "para que no ande sufriendo en la calle" o "se exponga a los peligros".

El Negro no sabe de esto, sigue caminando por el primer cuadro como si la ciudad fuese suya y hoy acompañó a los maestros que protestaron y pasaron por Galeana y Gutenberg y que reconocieron que el animal era el mismo que enfrentó al asesino del centro de Cuernavaca.

El Negro tampoco sabe o no recuerda que no siempre fue tan mansito. En la prehistoria sus ancestros eran lobos despiadados que buscaban sobrevivir matando. Según los especialistas, un cazador o grupo de cazadores mató a la loba y adoptó a los lobitos que procrearon y fueron domesticados por los humanos y así apareció el perro en la Tierra. O también también pudo ser que la manada abandonó a los lobos viejos o enfermos que vivieron cerca de los grupos humanos comiendo sobras o carroña, y así poco a poco se fueron acercando a los grupos humanos, hasta que pasaron a formar parte de ellos, como el Negro de las marchas en Plaza de Armas.

 

 

 

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Modificado por última vez en Jueves, 16 Mayo 2019 08:56
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