Jesús Castillo

Jesús Castillo

Jesús Castillo García. Periodista con 30 años de trayectoria; Premio Estatal de periodismo 2010 y 2012. Premio Nacional de Periodismo 2013.

A sus once años Cristian no alcanzaba todavía a comprender lo que estaba pasando y su papá le hacía creer que no estaban secuestrados, sino escondidos mientras se daban las condiciones para seguir el viaje a Estados Unidos. Habían recorrido tanto que un nuevo traslado en una camioneta a altas horas de la noche por terracería no le resultaba para nada extraño. Después de que los bajaron, sólo sintió un dolor agudo en el cuello y luego mucho sueño. Se recargó en su padre y perdió el conocimiento.

Cuando despertó en la cama de un hospital pensó que la pesadilla había terminado como le decía a cada rato su padre y que estaba en la Unión Americana. Cuando pudo hablar preguntó por su papá Rudy, pero nadie se atrevió a decirle que él sí había muerto, desangrado por la herida que le hicieron en el cuello sus secuestradores.

La fotografía (cuyo autor se desconoce) dio la vuelta al mundo. Un hombre adulto tirado boca arriba, sobre matorrales con el cuello sangrante, y encima de él un niño que también sangraba del cuello.

Alguien dio aviso al 911 y llegó una patrulla. Grande fue su sorpresa al notar que el niño todavía respiraba, por lo que llamaron a los paramédicos y una ambulancia lo llevó al hospital más cercano, el general de Cuautla. Era la mañana del seis de julio del 2019.

Una nota de la Cadena Univisión fue la que hizo que se prendieran los focos rojos y que las autoridades buscaran darle el mejor trato posible y al otro día fue trasladado al Hospital del Niño Morelense, en Emiliano Zapata.

La cercanía de la noticia de un padre y su hija ahogados en el río Bravo fue lo que hizo que la tragedia de Cristian y su padre llegara a los noticiarios más importantes de habla hispana.

“Asesinan a migrante guatemalteco en México. Su hijo fue encontrado vivo abrazando el cadáver”, tituló la cadena Telemundo la nota sobre el deceso.

“Niño migrante estaba aferrado al cadáver de su padre cerca de la frontera con EU”, publicó “El Heraldo”.

Ni lo estaba abrazando, ni  estaba aferrado a su cadáver, ni Cristian tiene 10 años. La realidad es que es bastante alto y más bien parece un adolescente, pero el amarillismo con que los medios manejan este tipo de noticias ayudó a que hubiera mayor presión social.

Hoy se sabe, que fue el 23 de junio cuando los hermanos Rudy Arnoldo y Luis Arturo, provenientes de Guatemala a donde habían salido un mes antes, quedaron de verse con un sujeto de nombre Javier “N”, quien los llevaría a los Estados Unidos de Norteamérica, trasladándolos de manera inicial a un domicilio ubicado en el Municipio de Tepetlixpa en el Estado de México, en donde las mantuvieron privados de la libertad.

Con la colaboración de otras dos personas, los mantuvieron en dicho domicilio en tanto contactaban con familiares en los Estados Unidos a quienes solicitaron el pago de un rescate a cambio de no atentar contra su vida.

A inicios del mes de julio, recibieron depósitos bancarios en el estado de Morelos y otras entidades federativas, mismos que cobraron otras personas relacionadas con el caso y fue el 5 de julio por la noche cuando las víctimas fueron sacadas del domicilio donde los tenían retenidos.

Los presuntos responsables llevan a Luis Arturo de 39 años y Bayron de 17 años de edad, a una zona boscosa en el área de Amecameca, Estado de México, en donde los dejan abandonados con una lesión a la altura del cuello producida por arma blanca, siendo localizados por las autoridades y trasladándolos para su atención médica a un centro hospitalario de la región.

En tanto, a Rudy de 37 años y su hijo Cristian los trasladan al municipio de Ocuituco y es el 6 de julio con la luz del día cuando son localizados sobre la carretera local Yecapixtla-Cruz de Lima a la altura del paraje conocido como Puente Negro. El adulto falleció y el menor fue rescatado con vida.

Ayer, el gobierno de Morelos informó que tras el levantamiento del cadáver, la Fiscalía Regional Oriente, a través de la Unidad de Atención Temprana y Control de Detenidos, encabezó las acciones e investigaciones a cargo de la Policía de Investigación Criminal y de la Coordinación General de Servicios Periciales, quienes recabaron los indicios en el municipio de Ocuituco, iniciando las entrevistas y la integración de la Carpeta de Investigación Correspondiente.

“Derivado de la coordinación con las fiscalías y procuradurías de todo el país, se giraron los oficios de colaboración que permitieron a elementos de la PIC realizar la ampliación de la investigación en Municipios del Estado de México; en Amecameca para entrevistar a los lesionados y en el de Tepetlixpa en donde se localizó el domicilio en donde se mantuvieron privados de la libertad las cuatro personas.

“Con los elementos obtenidos, el desarrollo de retratos hablados y la identificación de presuntos responsables, el Ministerio Público solicitó y obtuvo del Juez de Primera Instancia de Control Juicio Oral y Ejecución de Sanciones del Tercer Distrito Judicial en el Estado de Morelos, las órdenes de aprehensión correspondientes por el delito de delito de secuestro agravado.”

Agentes de la Policía de Investigación Criminal adscritos a la Región oriente, cumplimentaron el mandamiento judicial en la Calle Paulino Martínez esquina Emilio Gómez Vázquez de la Colonia Francisco I. Madero del Municipio de Cuautla, en donde aprehendieron a Telesforo “N” de 44 años, habitante del Municipio de Ocuituco, Javier “N” de 42 años y Guadalupe “N” de 39 años de edad, ambos habitantes del Municipio de Tepetlixpa, Estado de México, a quien se les aseguró un vehículo de la Marca Chevrolet tipo Tahoe de color café, con placas de circulación MHV-6301 del Estado de México.

Los tres detenidos fueron ingresados a la Cárcel Distrital de Cuautla, en donde quedaron a disposición del Juez que conoció de la causa y definirá la situación jurídica de los imputados por el delito de secuestro agravado. Inexplicablemente no les están imputando todavía el intento de homicidio de los tres sobrevivientes y el homicidio en agravio del papá de Cristian.

Si aportan los elementos necesarios y convincentes que demuestren que estas tres personas sí son los responsables de las lesiones de los tres ya mencionados y el homicidio de Rudy Arnoldo, la Fiscalía Regional Oriente quedará en inmejorables condiciones ante la ciudadanía que está ávida de buenas noticias.

¿Por qué razón fueron abandonados en el bosque con una sola cuchillada en el cuello en lugar de cerciorarse que hubieran muerto como lo habría hecho cualquier otro grupo delictivo? Es una de las preguntas que está pendiente de contestar y serviría para un estudio de criminología sobre estos sujetos a fin de definir si con esto buscaban “ayudarles” (como ocurrió en el caso de tres de los cuatro); o más bien era para que murieran lentamente.

HASTA MAÑANA.

 

Lunes, 22 Julio 2019 05:17

Triste espectáculo en el Congreso

Con la salida de “los minions” (diputados leales a Graco Ramírez y Rodrigo Gayosso a los que obligaban a usar chalecos amarillos) y demás integrantes de la Quincuagésima Tercera Legislatura Local, para ser sustituidos por 20 nuevos legisladores –en su mayoría mujeres- la expectativa de cambio era muy alta.  Lamentablemente el triste espectáculo que están dando desde hace algunos días echa por tierra las esperanzas que tenía la ciudadanía de contar con un Congreso productivo.

Recientemente apareció en un periódico matutino un publi-reportaje sobre el Sindicato Libertad, en el que su fundador y líder principal, Hugo Bello Valenzo, muestra una faceta casi heroica de esta organización que está creciendo a pasos agigantados por todo el país. Pero, como dijera Andrés Manuel López Obrador, “nosotros tenemos otros datos”.

El colmo de la masacre de Temixco, donde murieron dos menores de edad, fue que la Fiscalía General de Justicia que encabezaba Javier Pérez Durón (sobrino de Graco Ramírez) puso en calidad de víctimas a los policías que realizaron el operativo y aplicó todo el peso de la ley a los familiares de los hoy occisos, acusados de atentar contra la vida de los servidores públicos. Cinco hombres, una mujer y un adolescente fueron detenidos, pero a la fecha todos están libres.

La buena: la Comisión Nacional de Derechos Humanos concluyó que los hechos ocurridos en Temixco el 30 de noviembre de 2017 no fueron un enfrentamiento sino una masacre por parte de la Policía del Mando Único que encabezaba Alberto Capella Ibarra.

Lunes, 15 Julio 2019 05:39

TSJ: cuenta regresiva

El 17 de mayo de 2019, justo cuando la magistrada presidenta rendía su último informe de labores, el magistrado Jorge Gamboa Olea subía el siguiente mensaje en su cuenta de “Twitter”: “366 días, 0 horas, 0 minutos y  0 Segundos, se convertirán  en una verdadera esperanza, cuenta regresiva: 8784 horas; 527.040 minutos; 31.622.400 segundos…”.

Efectivamente, es el tiempo que faltaba para que termine el periodo de la controversial magistrada Carmen Verónica Cuevas López al frente del Poder Judicial del Estado de Morelos, y es también el tiempo que tienen los 18 integrantes del Pleno para elegir a su sucesor(a).

Como ya es tradición, faltando un año comienza el cabildeo de quienes aspiran a presidir el TSJ para tratar de conseguir el mayor número de votos entre sus compañeros, y para ello hacen uso de todo tipo de recursos, principalmente la promesa de bonos económicos, plazas para sus familiares, cargos, vehículos, choferes, etc.

Pero también incluye la guerra sucia para tratar de sacar de la jugada a sus adversarios peligrosos. Y en esta ocasión, con el uso del Internet, se espera una lucha encarnizada por la presidencia del Tribunal Superior de Justicia, lo que implica el manejo de un presupuesto de más o menos 500 millones de pesos y más de mil plazas.

La conformación de un órgano colegiado que vendrá a sustituir al Consejo de la Judicatura se ha convertido en la “manzana de la discordia” y al mismo tiempo ha servido para clarificar quién está con quien en esta carrera por la presidencia.

Primero fue un documento firmado el 24 de enero pasado por los magistrados Jorge Gamboa Olea, Carlos Iván Arenas Ángeles, Andrés Hipólito Prieto y la ex presidenta Nadia Luz María Lara Chávez, en el que se oponían a la designación de jueces por parte de la llamada “Comisión Transitoria”.

Luego se les unieron Rocío Bahena, Ángel Garduño y Bertha Rendón, al no lograr que la primera fuera designada como representante de los magistrados en la Junta de Administración, Vigilancia y Disciplina del Poder Judicial.

Ya en los últimos días, al firmar un documento en el que le solicitan a Carmen Cuevas convocar a sesión de pleno para tratar ese tema, se “destapan” todos los magistrados que estarían en contra de la actual presidenta: Jorge Gamboa, Norberto Calderón, Nadia Lara, Bertha Rendón, Juan Emilio Elizalde, Andrés Hipólito, Ángel Garduño, Rocío Bahena e Iván Arenas. Exactamente los mismos que le hicieron vacío a la presidenta en la ceremonia oficial por El Día del Abogado.

Le siguen siendo leales: Elda Flores, Manuel Díaz Carvajal, Carmen Aquino, Valentín López, Idalia Franco, Miguel Ángel Falcón, Rubén Jasso y Leticia Taboada. Ocho magistrados, que con el voto de la presidenta pondría el escenario (para cualquier cosa) en un empate nueve contra nueve.

Lo más irónico es que en el grupo “anti-carmen” se juntaron magistrados que alguna vez fueron antagónicos, o que provienen de ideologías políticamente opuestas (una ex candidata del Partido Verde; la esposa del presidente estatal de Morena, ex funcionarios panistas, etc), pero que hoy encuentran coincidencias. O conveniencias.

Bueno, no hay que olvidar que Carmen Cuevas llegó a la presidencia con el apoyo de varios de ellos, pero a las primeras de cambio rompieron. “Carmen no cumplió”, se quejaron ellos. “Querían intervenir en todo”, se justifica ella.

El hecho es que hoy el TSJ está dividido. Son 16 magistrados que tienen derecho a voz y voto. Los casos de Norberto Calderón y Leticia Taboada son cuestión de interpretación, pues ambos provienen de la desaparecida Sala Auxiliar. De todos modos hay uno por cada bando, es decir, siguen empatados.

Sin embargo, un solo voto puede cambiar el escenario. Todo depende de que la presidenta convenza a uno de sus contrincantes o los disidentes se jalen a alguno de los que están con Carmen Cuevas.

Esto va a ocurrir cuando tengan que decidir a quién van a mandar como candidato a la presidencia. En el bando de “los disidentes” quiere Andrés Hipólito, Jorge Gamboa, Juan Emilio Elizalde y ahora Rocío Bahena.

En el bando de los institucionales sobresale Rubén Jasso como el más viable. Ha sido paciente y disciplinado.

Ganará aquel que logre conservar los votos del bando al que pertenece y conquiste uno o dos votos del contrario. Aunque también ha habido casos de magistrados que ni siquiera la buscaban, pero que ante el encono que había entre los dos grupos antagónicos tuvieron que optar por una tercera opción. Así llegaron Ricardo Rosas y Miguel Ángel Falcón.

Aunque en el proceso de elección del Tribunal Superior de Justicia sólo votan los magistrados, los otros dos poderes suelen meter las manos para tratar de influir. Los diputados hacen recomendaciones y algún gobernador ha llegado a telefonear directamente para sugerir a tal o cual magistrado.

Ya mencionamos en alguna ocasión el caso del candidato a gobernador que logró convencer a los magistrados que él sería el ganador de la contienda y que quería que la presidenta fuera tal magistrada. Le creyeron y votaron por su recomendada, pero él perdió en las votaciones y nunca fue gobernador.

La historia nos demuestra que ha habido titulares del Poder Judicial que prácticamente han entregado la institución al gobierno en turno. Otros se han enfrentado abiertamente tanto a diputados como a gobernadores. Y  asimismo les fue. 

Lo ideal sería que hubiera una relación cordial pero respetuosa, sin sometimientos pero también sin enfrentamientos que repercuten casi siempre en la asignación del presupuesto. Y lo que menos queremos en este momento son más instituciones peleadas cuyos titulares utilizan el erario para hacerse guerra sucia.

HASTA MAÑANA.

 

 

 

 

 

Marco Lara Klahr es como el “apóstol de la ética periodística” en México y desde hace tiempo recorre el país hablando sobre la necesidad de cambiar la forma de hacer periodismo. Después de escucharlo una hora (como ocurrió el pasado miércoles en el Tribunal Superior de Justicia), los periodistas casi queremos pedir perdón por lo que hemos hecho durante todos estos años y “colgar la grabadora” para no volver a escribir.

Imagínese que después de aprender a cubrir los acontecimientos noticiosos con lo que escuchamos de nuestros jefes en las diferentes redacciones donde laboramos, alguien llegue y nos diga que todo eso que hicimos estuvo mal, y que hay algo que se llama “deontología profesional” según la cual debemos regirnos por el respeto a los derechos humanos.

Y es que para Marco Lara Klahr no basta con ponerle una raya negra que le cubra los ojos a los detenidos, ni una leyenda de que “ésta persona es inocente mientras no sea declarado culpable por la autoridad competente”. En estricto cumplimiento de la ley, ninguna persona detenida tendría que ser exhibida en los medios bajo ninguna circunstancia, pero entonces ¿cómo van a justificar su trabajo las autoridades encargadas de perseguir el delito?

En los últimos días hemos caído en el absurdo de cambiar el nombre de Hortencia Figueroa Peralta por el de “Hortencia N” y cubrir sus fotografías con una franja negra, lo mismo que a Beatriz Vicera Alatriste, hoy “Beatriz N”. Para botarse de la risa: el ex secretario de Desarrollo Sustentable, Topiltzin Contreras MacBeat fue durante varios meses “Topiltzin N” para la Fiscalía Anticorrupción.

Para Marco y su “Nuevo Periodismo Judicial” también está mal que se diga que Javier Duarte es un delincuente o que Juan Collado es lavador del dinero de Carlos Salinas de Gortari aunque lo estén acusando de ello.

Está mal que se le pongan adjetivos a los sujetos, que se haga mofa de sus defectos físicos y que se haga escarnio de lo que le haya ocurrido. ¿Entonces de qué vamos a escribir los periodistas de opinión?

Después de escucharlo uno llega a la conclusión de que para que haya una nueva forma de hacer periodismo debe haber lectores que comulguen con ese nuevo paradigma, donde ya no se busque la foto más explícita ni la crónica más detallada del acontecimiento. ¿Se imaginan a El Extra o El Gráfico sin fotos?  Simplemente ya no los comprarían.

Es necesario que haya una verdadera conciencia ciudadana sobre el espíritu del nuevo sistema de justicia penal, y que las empresas de comunicación renuncien a la competencia por vender más, es decir, dejar atrás las cabezas amarillistas en sus primeras planas.

En lo que respecta a la nota roja, definitivamente no le vemos otra salida que su desaparición, o por lo menos, eliminar las fotografías tanto de personas fallecidas como detenidas.

Sin embargo, al mismo tiempo que los medios de comunicación se van mesurando en sus gráficas, las redes sociales (específicamente el Twitter) dejan cada vez menos a la imaginación. ¿Cuál será el resultado? Lo sabremos en los próximos años.

El tema es interesante y se reconoce la intención del Tribunal Superior de Justicia a través de la Escuela Judicial que dirige el magistrado Miguel Ángel Falcón Vega de fomentar este tipo de debates, pero también el Poder Judicial debe admitir que no está a la altura en lo que se refiere al principio de máxima publicidad que establece el nuevo sistema de justicia penal, como lo hizo notar el colega Carlos Quintero durante su participación en la Mesa de Debate.

Debe haber un compromiso de ambas partes por mejorar en beneficio de la ciudadanía. En ese sentido, La Unión de Morelos fue pionero en la cobertura de juicios orales cumpliendo con la mayoría de especificaciones que establece Lara Klahr en su Manual. Falta que los demás periódicos hagan lo propio.

Y ya que hablamos de periodistas, ayer fue presentada en primera lectura la Ley para el Desarrollo y la Protección de los Periodistas del Estado de Morelos en el Congreso Local.

Entre las cosas novedosas viene la creación del Fideicomiso de los Periodistas de Morelos, donde los beneficiarios o fideicomitentes serán los Periodistas, el Fideicomitente el Gobierno del Estado de Morelos, a través de la Secretaría de Hacienda, como proveedor de los recursos públicos que integran los fondos a los que se referirá́ la Ley y como Fiduciario, la Institución Financiera que mejores condiciones ofrezca para la constitución y administración de dicho Fideicomiso.

La iniciativa que se presenta propone que el gobierno del Fideicomiso quede a cargo del Comité Técnico, órgano en el cual participará como servidor público el Secretario de Hacienda, como responsable de la asignación y comprobación de los recursos públicos que maneje el Fideicomiso, que tendrá́ el carácter de Secretario del Comité́ Técnico. Las atribuciones y responsabilidades de los miembros de este Comité́ serán determinadas por el Reglamento que para tal efecto expida el Poder Ejecutivo, en plazo de 90 días a partir de la promulgación de esta Legislación.

“Con esta definición legislativa se busca cancelar cualquier intento presente o futuro, que pudiera condicionar los beneficios o apoyos sociales para los periodistas, a cambio de prebendas o amenazas al libre ejercicio periodístico.

“De igual forma se cumple con el propósito de brindar al gremio periodístico de Morelos, prestaciones sociales que compensen el riesgo en la profesión y aquilaten su compromiso con una sociedad informada de manera veraz y oportuna, y al mismo tiempo subsanen algunos de los rezagos sociales que por años ha padecido el gremio”, dice en sus considerandos la iniciativa que fue presentada por la diputada Tania Valentina Rodríguez seguramente con muchos apuntes de su asesor Javier López Sánchez, ex coordinador de asesores y comunicación política en el gobierno de Marco Adame Castillo.

Sería injusto descalificarla “a priori”. Se requiere un análisis a fondo, sobre todo porque propone que el fideicomiso se integre con el 10 por ciento del presupuesto anual que el gobierno estatal pretenda gastar en publicidad oficial.

HASTA EL LUNES.

 

Jueves, 11 Julio 2019 05:37

12 de julio no se olvida

Eran las 5:35 de la madrugada de aquel 12 de julio del 2017 cuando la Dirección de Protección Civil del Estado recibió una extraña solicitud de auxilio: una mujer aseguraba haber recibido una llamada telefónica de su novio, quien estaba atrapado en su coche, dentro de un “hoyo” que se había abierto repentinamente en la autopista, a la altura del Conalep.

Al acudir al lugar indicado encontraron que, efectivamente, había un enorme socavón en uno de los carriles de alta velocidad. La operación de rescate obligó a cerrar totalmente los diez carriles del llamado “Paso Exprés”, inaugurado apenas tres meses antes por el presidente de la República.

Eso tuvo como consecuencia que, a las siete de la mañana, la fila de vehículos llegara hasta el municipio de Temixco hacia el sur, y hasta el Seguro Social hacia el norte.

Juan Mena Romero de 33 años y su padre, Juan Mena López de 65 años de edad, eran los que viajaban a bordo del vehículo Jetta de color gris de la marca volkswagen que cayeron a este socavón ocasionado por el ablandamiento de la tierra derivado de las fuertes lluvias que cayeron el fin de semana pasado.

En un principio, este hoyo tuvo un diámetro de 3 metros de ancho y una profundidad de 15 metros, pero al paso de los minutos comenzó a expandirse hasta alcanzar una apertura de poco más de 10 metros, y después, con maquinaria pesada abrieron unos metros más.

Desde los primero minutos en que se reportó el accidente, la dirección de Protección Civil del Estado de Morelos y del municipio de Cuernavaca, detuvieron la vialidad y acordonaron la zona para evitar que ocurriera un colapso total de los carriles.

 A partir de ese momento comenzaron a utilizar grúas y drones para la ubicación de las personas. Los elementos de la Cruz Roja y bomberos de la capital morelense trataban de llegar al fondo del hoyo, pero los trabajos eran en vano, ya que la tierra estaba completamente suelta y eso provocaba el riesgo de que se hundiera.

Aproximadamente a las 9:40 horas, decidieron utilizar dos máquinas para abrir más el socavón y retirar el exceso de la tierra que no permitía que los trabajos se realizaran de la mejor manera. De acuerdo a las autoridades, se extrajeron más de 100 metros cúbicos de tierra.

Minutos más tarde, arribó a la zona del desastre el entonces delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en Morelos, José Luis Alarcón Ezeta, a supervisar los trabajos, pero a su llegada, los vecinos comenzaron a gritarle palabras como: “asesino", "estas muertes quedarán en tu conciencia", "renuncia", entre otras más.

Al hablar con unos de los vecinos de Chipitlán y preguntarle por qué este tipo de gritos contestó: "estamos enojados con el delegado y los que realizaron esta obra, porque desde estaban ampliando la pista les advertimos que tenían que tomar medidas de precaución porque iba a ocurrir un accidente. Hace un mes les volvimos a decir que con las lluvias y el escombro que dejaron iba a ocurrir un derrumbe y tampoco nos escucharon, y ahorita estamos viendo este socavón, y lo sentimos por las familias de las personas que están adentro atrapadas".

Asediado por los medios de comunicación, Alarcón Ezeta se deslindó de este socavón y aseguró que no presentaría su renuncia. 

Pasaban las horas y las autoridades no daban información acerca del avance de los trabajos de rescate de estas personas. Fue hasta las 14 horas cuando las maniobras se intensificaron ante la llegada del titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruíz Esparza, quien fue inmediatamente rodeado por los reporteros.

"Se determinará quienes son responsables, si hay alguna responsabilidad de la empresa tendrá que afrontar su responsabilidad. Está aquí el delegado, esta Capufe y está el ingeniero  responsable de carreteras, ellos tendrán que determinar técnicamente qué sucedió, y si la empresa es  responsable tendrá que afrontar, si es un problema en el momento de la construcción se tendrá que afrontar", aseguró.

 Además, anunció que se realizarían las investigaciones correspondientes para fincar responsabilidades, pero adelantó que el socavón no se provocó por una mala planeación en las obras del Paso Exprés, sino que fue por el exceso de agua que pasó por debajo de la autopista.

Cerca de las 15:00 horas, los elementos de protección civil daban aviso de que ya tenían localizado el vehículo y que comenzarían a rescatar a las personas, de las que aún no se sabía si continuaban con vida.

Unos minutos más tarde, una unidad de Servicio Médico Forense (Semefo) llegó al lugar con dos camillas, con lo que se interpretaba que tanto el padre como el hijo que desde las cinco de la mañana se habían caído en el hoyo, ya no tenían vida.

El rescate del primer cuerpo fue a la 15:30 horas y el segundo diez minutos después.

Meses después platiqué con el que fuera su patrón en una empacadora de pollos ubicada en el parque industrial de Civac. Me platicó que padre e hijo entraban muy temprano a trabajar, y que siempre llegaban a bordo de una motocicleta después de tomar la autopista desde el municipio de Zapata.

Pero ese día estaba lloviznando y al parecer por eso decidieron venirse en un coche que el muchacho acababa de comprar. Ya casi eran las seis de la mañana y no llegaban. Juan, un compañero de trabajo, recibió un mensaje de texto en su teléfono celular. “Caímos en un socavon sobre la autopista, necesitamos ayuda”, decía el mensaje.

Con la autorización de su patrón, Juan tomó uno de los vehículos de la empresa y se fue hacia el libramiento de la autopista, y cuando pasaba frente al Conalep vio que en el sentido contrario al que iba se notaba la presencia de patrullas y ambulancias.

“Vengo buscando a dos compañeros que al parecer se cayeron en el hoyo, ellos venían a bordo de una motocicleta”, dijo Juan.

Por esa razón, durante toda la mañana se manejó la versión de que aparte del coche que se veía, abajo estaba una motocicleta y dos personas.

HASTA MAÑANA.

 

Miércoles, 10 Julio 2019 05:32

Patricia Izquierdo, ¿chivo expiatorio?

Patricia Izquierdo Medina recibió ayer por la madrugada la tercera orden de vinculación a proceso por parte de un juez penal del fuero común por el delito de ejercicio indebido del servicio público.

A principios de 2017 comparamos el Congreso Local con un ferrocarril cargado de lingotes de oro pero que a kilómetros de distancia las vías desembocaban en un voladero. Julio Espín, presidente de la Junta Política abrió las puertas a los 30 diputados y les dijo: “Pueden tomar todos los lingotes de oro que puedan, pero hay que saltar a tiempo para no caer al voladero”.

Hubo quienes fueron muy astutos y pudieron apilar muchos lingotes de oro hasta formar una torre muy alta y aprovecharon cuando el tren iba despacio para bajarse. Uno de ellos fue Paco Moreno Merino, quien hoy disfruta de lo que se robó en un paradisiaco lugar.

Hubo quienes tomaron un lingote en cada mano y saltaron a tiempo sin mayor problema. Esos que “robaron pero poquito” hoy también disfrutan de una vida tranquila, sin lujos pero sin citatorios judiciales.

Pero hubo otros y otras que en su avaricia por llevarse más lingotes no saltaron a tiempo y todavía se querían regresar por más.

Ese es el caso de Beatriz Vicera Alatriste, una mujer que ha tenido una vida digna de una película. Dice ser “ingeniera química” pero no muestra ningún título. Quienes la conocen la recuerdan como secretaria del director de un diario de Morelos, luego como empleada de unos laboratorios clínicos y de ahí como asistente personal de la lideresa priísta Maricela Sánchez Cortés.

Fue ella, Maricela, quien la hizo presidenta estatal de la organización de mujeres priístas, luego consejera estatal y consejera nacional del PRI. Gracias al partido tricolor llegó como diputada plurinominal a la LII Legislatura donde fue designada como presidenta de la Mesa Directiva.

Hasta ahí iba bien. Sin embargo, recibió una oferta del entonces presidente del PRD, Rodrigo Gayosso Cepeda, a la que no se pudo resistir. Obviamente nunca se habló de dinero, pero así, de la noche a la mañana, la “priísta de hueso colorado” se convirtió en perredista.

“Con este proyecto (del PRD) podré llegar a más mujeres, a más gente, a más colonias. Convencida que el trabajo en unión debe dar frutos. No importa el color en el que estemos, siempre y cuando vayamos de la mano de la sociedad”, afirmó en aquella ocasión mientras posaba junto al joven Gayosso.

Ya para ese momento había cambiado radicalmente su imagen. Disfrazaba su problema de peso con ropa cara y el tinte en el cabello no podía faltar. Ya no era “Betty” como la llamaban sus superiores cuando querían café, ahora era “la diputada Alatriste”, como pedía que la llamaran.

La diputada Beatriz Alatriste no fue la única que dejó su partido para obedecer ciegamente a Rodrigo Gayosso, también lo hizo Julio Espín, el diputado José Manuel Tablas Pimentel que llegó bajo las siglas del Partido Acción Nacional; Edwin Brito del PT y Silvia Irra del Partido Verde. Todos ellos se agregaron al grupo parlamentario del PRD donde ya estaban Hortencia Figueroa, Enrique Lafitte y otros, hasta completar una docena.

El día que se presentaron a los medios de comunicación en un restaurante de la calle Morrow llevaban unos chalecos amarillos que les acababa de regalar el PRD. Carísimos por cierto.

A la hora de tomarse la foto todos juntos alguien dijo en voz baja: “¡Parecen minions!”, lo que provocó la hilaridad de fotógrafos y reporteros, pero se aguantaron la risa.

Y sí, era cierto. Los diputados a los que Rodrigo Gayosso había uniformado para demostrar quien mandaba en el Congreso, parecían esos personajes de dibujos animados que actúan en grupo y no tienen mucha inteligencia. 

Con 12 votos seguros, además del voto que se compraba “por evento”, Rodrigo Gayosso y su padrastro hicieron lo que quisieron. Aprobaron préstamos, vendieron predios, nombraron funcionarios, concesionaron servicios. Todo.

Con Francisco Moreno Merino (PRI) y Jaime Álvarez (Movimiento Ciudadano) como aliados, esa legislatura inauguró la costumbre de legislar “a escondidas y en lo oscurito”, cambiándose de sede sin previo aviso y trabajando hasta las cinco de la mañana. Así, la prensa y en general la ciudadanía se enteraban lo que habían hecho sus diputados durante la noche y madrugada hasta que aparecían los decretos publicados en el periódico oficial “Tierra y Libertad”.

Como parte de ese libertinaje legislativo se redujo el número de diputados, se modificó el mapa de los distritos electorales al antojo de Graco y su hijastro y se aprobó la reelección para diputados y presidentes municipales.

Es decir, no conformes con haber saqueado al estado, los diputados pretendían seguirlo saqueando por tres años más. Afortunadamente la gente se dio cuenta y el día de la votación se las cobraron todas juntas. Nadie ganó de ese grupo de los “minions”.

Ahora la Fiscalía Anticorrupción anda tras los que se dejen aunque los cargos son de risa. Por eso es que la abogada Hortencia Figueroa ni sufre ni se acongoja con los citatorios para comparecer ante los tribunales. Sabe que no le van a hacer nada y además no va a gastar en abogados. Para eso tiene a su marido.

Y ese afán por hacer como que trabajan es lo que hizo que, en cuanto Beatriz Vicera faltó a una audiencia, la fiscalía pidiera que se declarara prófuga de la justicia y mediáticamente se manejara la posibilidad de que la Interpol la pusiera en su lista.

Sabemos que Beatriz tuvo gravísimos problemas de salud cuando era diputada. De hecho, sus propios familiares ya no la contaban, si no es porque llegó el entonces secretario de asuntos legislativos, José Luis “Choche” Borbolla con un cheque del Congreso a pagar los gastos del hospital.

Pero de eso a que tenga que salir ante las cámaras llevando un tanque de oxígeno se nos hace una verdadera puesta teatral, sobre todo cuando una reportera afirma que días antes la encontró “de shopping” en una importante tienda de ropa.

Beatriz no está en la lista que Graco mandó a Juan Salazar Núñez de los ex funcionarios que no deben ser molestados. Finalmente Vicera Alatriste nunca fue vista como integrante del PRD, sino como un objeto que se compra, se usa y se desecha.

HASTA MAÑANA.

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