Publicado en Estrategias Viernes, 07 Enero 2011 23:20

Chihuahua, la ciudad del silencio

Escrito por

• Los presidentes de la Suprema Corte.

Escribí  la presente columna en la ciudad de Chihuahua donde realizo un trabajo especial para La Unión de Morelos que presentaremos en los próximos días. Me quedé impresionado porque el factor común en Chihuahua es el silencio. Les explicaré el por qué.

Llegué el martes por la noche, y lo primero que hice fue caminar del Hotel Ibis al Centro Histórico. No obstante que eran las ocho de la noche, las calles ya lucían semidesiertas. Caminé sin rumbo fijo hasta me topé con las escalinatas que rodean el Palacio de Gobierno. En la puerta trasera, dos hombres con una metralleta MP5 en el pecho me hicieron suponer que por ahí entra y sale el gobernador César Duarte. Ahí comienzan las veladoras que se incrementan frente a la puerta principal donde cayó muerta Marisela Escobedo y siguen hasta rodear prácticamente el edificio. Los guardias cuidan que las veladoras no rodeen totalmente el Palacio “por seguridad”.

Las luces con motivos navideños que adornan la parte superior del edificio contrastan con el titilar de las veladoras que reposan en el suelo, de la misma forma que en la Plaza Mayor se yergue un monumental árbol con la leyenda “Feliz Navidad”, y en la otra, la Plaza Miguel Hidalgo que sirvió de lugar de campamento para Marisela Escobedo, luce totalmente desierta. Ahí permanece una enorme cruz y cientos de enormes clavos, representando cada uno a las mujeres asesinadas en esta entidad.

“Si me va a venir ese hombre a asesinar, que me asesine aquí enfrente para vergüenza del gobierno”, dice un letrero, en referencia a una frase que dijo Marisela Escobedo durante su plantón que mantenía en este lugar para exigir la detención de Sergio Barraza, homicida confeso de su hija. Y se lo cumplieron.

Otra cartulina reza: “La verdadera tragedia de los pueblos no consiste en el grito de un gobierno autoritario, sino en el silencio de la gente”. Y vaya que hay silencio en Chihuahua.

Veo una y otra vez el video donde se muestra el asesinato de Marisela Escobedo, y me llama la atención la persona que aparece caminando sobre la acera frente al Palacio de Gobierno, a unos metros de donde el sicario le dispara en la cabeza a la activista y ésta cae bocabajo. La persona no detiene su paso, no voltea, sigue su marcha indiferente, al igual que los automovilistas y un camión de pasajeros, todos testigos presenciales del artero crimen.

Los chihuahuenses han tenido que acostumbrarse a vivir así. Todos saben lo que ocurre pero nadie dice nada. Los periódicos del miércoles dan cuenta de 24 ejecuciones tan sólo en los primeros cuatro días del 2011, que se suman a los 3 mil 864 registrados el año anterior. El miércoles los periódicos de nota roja informaban del homicidio de un hombre que llegó herido de bala a la Cruz Roja, pero hasta ahí llegaron los sicarios para rematarlo frente a los médicos. Ayer jueves se anunció que los principales hospitales estarán custodiados por militares.

Otros dos murieron a manos de una “mujer sicaria”, según reporta otro rotativo. El doble crimen fue reportado a las 13:30 horas en el cruce de las calles Calixto Contreras y Luis Gutiérrez, en la colonia Revolución, es decir, a plena luz del día y en plena ciudad. “Los vecinos dijeron haber visto a una mujer acompañada de un hombre bajar a dos individuos de un vehículo deportivo, a quienes obligaron a hincarse y la fémina se encargó de descargarles la pistola en la cabeza”, dice la nota de hoy que aparece sin firma, como todas las que se refieren a cuestiones de narcotráfico.

La lista de crímenes también incluye a una “encobijada”, a la que abandonaron en la carretera Chihuahua-Delicias. Ayer jueves “El Diario” anuncia en su portada que “un niño de tres años se debate entre la vida y la muerte a causa de un balazo en la cabeza que la propinó accidentalmente otro niño de ocho años”. La noticia de ocho columnas dice: “Acribillan a 4 en Granjas del Valle; eran tres hombres y una mujer”.

Los medios de comunicación dan cuenta de los muertos pero no ahondan en quienes son los posibles responsables, aunque lo saben.

“Hemos aprendido a vivir así. Al principio publicábamos todo y con firma, pero después de los primeros periodistas asesinados tuvimos que establecer reglas de supervivencia. Ya no hay notas exclusivas ni de investigación, simplemente decimos cuántos mataron y en donde. Pero también ellos (los narcos) han cambiado su forma de pensar con respecto a la prensa; primero no permitían que se les mencionara para nada, pero hoy ya se están acostumbrando a cierto grado de “publicidad”. Como quien dice, ambas partes hemos agarrado colmillo”, me comenta Luis, un reportero que se inició en Ciudad Juárez cubriendo narcotráfico hasta que prefirió mudarse a la capital por petición de su familia, ante los riesgos inminentes.

Pero el silencio no sólo ocurre entre la gente y los periodistas, sino también en los políticos, abogados y juzgadores.

Aquí hay dos temas de los que no se puede hablar: de narcos por su nombre y del gobernador César Duarte. Los políticos, tanto de oposición como del partido oficial, saben que pueden hacer declaraciones contra la inseguridad y la violencia pero no señalar a nadie en particular.

Tristemente, en Chihuahua no hay una real división de poderes. Tanto al procurador (aquí llamado fiscal general) como al presidente del Tribunal Superior de Justicia (aquí llamado Supremo Tribunal) los pone el gobernador en turno. Al primero con la anuencia de los diputados y al segundo con la complacencia de los magistrados que conforman el Pleno.

A raíz del asesinato de Marisela Escobedo, la mejor salida política para el gobernador fue “crucificar” a los tres jueces que permitieron la salida del presunto homicida. Desde su primera conferencia de prensa prometió que metería a la cárcel a Catalina Ochoa Contreras, Rafael Boudib Jurado y Netzahualcoyotl Zúñiga Vázquez.

En cuestión de horas el Pleno del STJ ordenó la suspensión temporal de los tres juzgadores y el inicio de un proceso administrativo que estará a cargo de la propia presidencia, ya que en Chihuahua no existe Consejo de la Judicatura ni Visitaduría. Paralelamente, la Comisión Estatal de Derechos Humanos que también obedece ciegamente al gobernador, interpuso la solicitud de juicio político que fue aceptada de inmediato por la Comisión Permanente de la Cámara de Diputados.

Los jueces están molestos y preocupados, pero no lo externan en público por temor a perder sus puestos. “¿Por qué no revisan la actuación de la Fiscalía en el juicio contra Sergio Barraza? La confesión del imputado se hizo ante la Policía y ante las cámaras, pero no ante la autoridad jurisdiccional. Si los casos se van a resolver de esa manera, entonces para qué se gastaron 600 millones en instaurar el nuevo sistema de justicia penal”, comenta un juez.

Los juzgadores saben que la única opción para sus tres compañeros de Ciudad Juárez es el juicio de amparo ante la Justicia Federal, porque en Chihuahua ya fueron juzgados y sentenciados por el gobernador César Duarte y la sociedad que no está bien informada de lo que realmente ocurrió porque los medios de comunicación están totalmente comprados por el gobierno.

Después de conocer todo esto me pregunto qué es peor, si el control absoluto de un gobernante sobre todas las instituciones de los tres poderes o el constante “estira y afloja” como ocurre en Morelos.

Y también me pregunto qué va a suceder en Morelos si algún día unos jueces dejan libre a un delincuente por las bondades del nuevo sistema de justicia penal, y este regresa a tomar venganza contra sus denunciantes.

 

LOS PRESIDENTES DE LA SUPREMA CORTE

El pasado lunes 3 de enero el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación eligió por mayoría de votos a Juan Nepomuceno Silva Meza como su nuevo presidente, y quien diga que tal acontecimiento es ajeno a Morelos, se equivoca. No hay que olvidar que aún está pendiente de resolver la controversia constitucional 66/2009 relativa al nombramiento de seis magistrados y un consejero de la Judicatura, impugnado por el entonces presidente del Tribunal Superior de Justicia, Ricardo Rosas Pérez.

La controversia constitucional está en la lista de pendientes de la SCJN, pero ya a nadie le interesa que se resuelva  porque, al quitarle la suspensión provisional al entonces presidente, y ordenar que los magistrados cuestionados tomaran posesión del cargo, se acabó la “ingobernabilidad” que argumentaban los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Ahora, a los ministros de la Suprema Corte no les queda otra que resolver como constitucional y válido el nombramiento de los magistrados, a pesar de que sea humanamente imposible leer 92 ensayos jurídicos en un día, que es lo que reclamaba en parte Rosas Pérez. Una resolución en otro sentido provocaría un verdadero caos, pues las resoluciones que han emitido los seis magistrados tendrían que ser invalidadas.

Pero volviendo al tema de la elección presidencial en el máximo tribunal del país, habría que mencionar que, a diferencia de sus antecesores, todo parece indicar que el nuevo titular del Poder Judicial no comulga con ninguna de las corrientes políticas que controlan el país.

De su currículum se desprende que es un jurista nato, un hombre surgido de la carrera judicial sin inclinaciones a la derecha ni a la izquierda. Y es que, hay que decirlo, atrás de esa toga que hace tan solemnes a los ministros, hay hombres con creencias políticas y religiosas, e incluso ambiciones económicas.

Quienes conocen a Silva Meza aseguran que se trata de un hombre íntegro que difícilmente se doblegará a las “sugerencias” del Poder Ejecutivo. Baste mencionar que fue el encargado de analizar el caso de Lydia Cacho, y que su conclusión fue en el sentido de que el gobernador Mario Marín sí había incurrido en violaciones a los derechos humanos de la periodista. Que el resto de los ministros se haya prestado a una negociación para salvar el pellejo del “gober precioso” a cambio de exonerar al director del IMS por el caso de la Guardería ABC, eso ya es otra cosa.

A lo largo de casi dos décadas de cubrir la fuente judicial he tenido contacto con tres presidentes de la Suprema Corte y algunos ministros, cada uno de ellos con sus propios estilos y costumbres.

Conocí a Genaro David Góngora Pimentel precisamente en Chihuahua, durante una reunión nacional de magistrados en el 2002. Me sorprendió gratamente su trato amable y desinhibido, siempre dispuesto a contestar las preguntas que se le hicieran cuando era presidente.

Recientemente vino a Morelos a invitación del magistrado presidente Miguel Ángel Falcón Vega, a presentar su libro titulado “"Crimen Organizado, Realidad Jurídica y Herramientas de Investigación”. Sorprendió a todos al iniciar su plática contando un chiste del que obtuvo una moraleja: siempre se debe decir la verdad, por dura que ésta sea.

Al término de su periodo como presidente, fue sucedido por el ultraderechista Mariano Azuela Huitrón, quien estableció como regla no hablar ante la prensa. Sólo hablaba durante las sesiones de Pleno y en las reuniones con tintes religiosos.

Ya en una ocasión comenté la anécdota de cuando Mariano Azuela vino a la Universidad Lasalle de Cuernavaca a la presentación de un grupo altruista que conformó su discípula, la magistrada Leticia Taboada. Al dar su discurso, inició muy ecuánime, pero a la mitad empezó a intercalar citas bíblicas hasta que al final los asistentes (entre ellos varios jueces locales) estuvieron a punto de soltar un “amén” pues aquello parecía una homilía.

Guillermo Ortíz Mayagoitia se creó una fama de despistado. En la sesión en la que se resolvió la controversia constitucional relativa a la inamovilidad de los magistrados morelenses ya había votado en un sentido, pero al ver que habría un empate simplemente cambió su voto en el sentido contrario. Bueno, con decir que en su último discurso como presidente dijo que su periodo terminaba el 31 de enero, cuando debió decir 31 de diciembre.

Ortíz Mayagoitia pasará a la historia como el presidente de la peor etapa de la Suprema Corte, a raíz de las “impopulares” resoluciones en el caso Lydia Cacho y la guardería ABC, en tanto que Mariano Azuela siempre será recordado por su soberbia y despotismo.

Todo lo contrario al ministro Ramón Cossío Díaz, quien ha venido en varias ocasiones a Cuernavaca. Hace dos años la Universidad Interamericana de Morelos que encabeza como rector José Alberto Pérez Apaez le otorgó el Doctorado Honoris Causa, al igual que a la Ministra Olga Sánchez Cordero.

Los dos convivieron con maestros y alumnos de la UNIT, se tomaron todas las fotos que les pidieron y dieron muestra de humildad y sencillez. Desgraciadamente, ambos declinaron su candidatura a favor de Silva Meza para la presidencia de la SCJN.

Ahora sólo falta ver si dejan al nuevo presidente del máximo tribunal cumplir con los compromisos asumidos en su primer discurso como tal: “Un Poder Judicial Federal unido, respetado y respetable; sobrio y discreto. Un Poder Judicial absolutamente responsable de sus actos y decisiones; un Poder Judicial de la Federación abierto, transparente y austero; un Poder Judicial de la Federación efectivo y oportuno; un Poder Judicial de equilibrio, cercano a la gente, y legitimado por sus resoluciones a los ojos de la sociedad”.

 

DE TODO UN POCO

¿La mano del síndico incómodo?.-  A raíz de la realización de una marcha en contra del cobro del predial, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos que encabeza Lucero Benítez Villaseñor, emitió un comunicado en el que anuncia que “a fin de que sean garantizados los derechos de libre tránsito, manifestación y libertad de reunión, frente a la serie de inconformidades debido al alza de servicios públicos, principalmente del impuesto predial”, personal de esa institución estaría presente en dicha movilización, al tiempo de notificar que la CDHMOR, radicó la queja de oficio número 001/2011-2 para solicitar informes a las autoridades correspondientes y de la misma manera establecer los mecanismos necesarios para que se respete el derecho de los manifestantes durante su recorrido.

Despierta suspicacias el mencionado boletín, sobre todo porque es del dominio público la influencia que en el nombramiento de la “ombudswoman” tuvo Humberto Paladino Valdovinos, hoy convertido en el “síndico incómodo”, a raíz de que apoyó a Guillermo del Valle y Maricela Sánchez, en lugar de ir con Amado Orihuela y Manuel Martínez.

Hijo predilecto de Yecapixtla.- Acuso recibo del correo electrónico enviado por el abogado y oficial mayor de Yecapixtla, Jaime Bermúdez, quien nos da a conocer que en días pasados su publicó un reportaje sobre el matador de toros Atanasio Velázquez en la sección de deportes de Televisa Nacional. Atanasio era una promesa del toreo hasta que sufrió un terrible accidente que lo retiró de la fiesta brava, siendo apoyado por el Ayuntamiento de Yecapixtla con un empleo en el DIF municipal mientras se recupera totalmente. El video podrá ser visto en la página oficial del Ayuntamiento que encabeza Irving Sánchez.

Enemigo de la Transparencia.- El alcalde de Tetecala, Víctor Tapia Ocampo, bien podría ocupar el puesto del “enemigo número uno de la transparencia en Morelos” que dejó vacante Ricardo Rosas Pérez. Y es que según la información proporcionada por el IMIPE, de las 33 solicitudes de información que ha recibido el Ayuntamiento, ninguna ha sido contestada sino hasta que lo ordena el Instituto Morelense de Información Pública y Estadística, previa interposición del recurso de inconformidad correspondiente. Y eso que apenas lleva un año al frente del municipio.

Se busca.- Ricardo Omar Magaña Martínez, ex comandante de la Policía Municipal de Tetecala tiene una orden de aprehensión en su contra en el expediente 33/2010 desde el 6 de mayo del año pasado por el delito de abuso de autoridad, misma que nunca fue cumplimentada por el grupo de aprehensiones de la zona sur poniente que encabezaba hasta hace unos días José Antonio Longar Jiménez y actualmente está a cargo de Arturo Moncayo. Lo anterior, para conocimiento de los alcaldes que pudieran tenerlo en sus filas, y del coordinador de la Policía Ministerial, José Robles Quintana, para que vea que pasa en el área de Aprehensiones de aquella región.

Publicado en Estrategias

Lo último de Jesús Castillo

logo
© 2018 La Unión de Morelos. Todos Los Derechos Reservados.