Con la llegada de la primavera, las altas temperaturas se hacen cada vez más intensas. Aunque hoy contamos con ventiladores y aires acondicionados, los consejos de antaño, transmitidos por las abuelas, siguen siendo efectivos para mantenernos frescos sin necesidad de conectar ningún aparato.
El Servicio Meteorológico Nacional prevé que 2025 será un año de temperaturas muy altas, con al menos cinco olas de calor entre febrero y junio. Para enfrentarlas, es útil recordar las estrategias que se utilizaban en tiempos en que no había tecnología para aliviar el calor.
Efectos del calor en el cuerpo
El calor excesivo puede causar mareos, deshidratación, agotamiento y hasta golpes de calor. Según la OMS, la exposición prolongada a altas temperaturas puede generar complicaciones físicas más graves, por lo que es importante estar preparados.
Consejos refrescantes de la abuela
1. Regar las plantas: Además de mantener tu hogar verde, regar las plantas puede ayudarte a refrescar el ambiente, ya que el proceso de absorción de agua genera aire más fresco en el interior.
2. Agregar sal al agua: Antes de que los electrolitos fueran populares, las abuelas ya sabían que añadir una pizca de sal al agua ayuda a mantener el equilibrio de minerales, como el sodio y potasio, que evitan la deshidratación.
3. Tomarse descansos: En los días de mucho calor, es recomendable hacer pausas y refugiarse en lugares frescos, especialmente cuando las temperaturas alcanzan su pico, entre el mediodía y las primeras horas de la tarde.
4. Abrir y cerrar las ventanas con cuidado: Para evitar que el calor entre en el hogar, las abuelas sugerían cerrar las ventanas durante el día y abrirlas al atardecer, generando una circulación de aire natural.
5. Humedecer las muñecas: Un truco simple pero efectivo es mojar las muñecas en agua fría durante 20 segundos, lo cual ayuda a regular la temperatura corporal. También, pasar una toalla húmeda con agua fría sobre la nuca proporciona un alivio inmediato.
6. Cerrar la cocina y tapar las ollas: El calor generado por la cocina puede agravar el ambiente. Por eso, es recomendable mantener las puertas cerradas al cocinar y tapar las ollas para evitar que el vapor se escape.
Estos consejos sencillos y naturales pueden ayudarte a sobrellevar las altas temperaturas, sin necesidad de recurrir a tecnología. Al final, a veces los métodos tradicionales son los más efectivos.