Sábado, 18 Julio 2015 01:00

Problemas de salud pública

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Jiutepec y el alcoholímetro

1.- Uno de los temas que se le quedarán en el tintero a los diputados que ya se van se relaciona con la iniciativa presentada hace meses por el diputado panista Javier Bolaños Aguilar, a fin de que las tiendas de conveniencia o minisúpers con venta de alimentos sean obligadas, como otros establecimientos donde también se expende comida, a contar con sanitarios. 

Esos pequeños supermercados han proliferado por toda la entidad y, como bien lo ha considerado dicho legislador en su iniciativa, expenden alimentos y hasta cuentan con espacios para consumirlos en el lugar, pero no tienen baños. Sin embargo, es destacable que la carencia de ese elemental servicio no solamente existe al interior de esos pequeños supermercados, pues se padece además en establecimientos menores que venden alimentos preparados hasta en pleno centro de la capital morelense, ante lo cual el llamado de los diputados debiera ser para que las autoridades municipales obliguen a todos a contar con baños y combatan la venta de insalubre comida en la vía pública. Lamentablemente parece que a los legisladores, a final de cuentas, no les pareció importante pronunciarse con relación a la propuesta del panista, cuyo proyecto duerme el sueño de los justos en la “congeladora” denominada Comisión de Puntos Constitucionales y Legislación.

2.- La falta de servicios sanitarios en un lugar donde se expenden alimentos no es cosa menor. De acuerdo con datos del sector Salud es sumamente importante lavarse las manos antes de comer y es un hábito necesario para evitar la transmisión de enfermedades infectocontagiosas, gastrointestinales, respiratorias y dermatológicas. No lavarse las manos puede llevar a tener diarrea, vómito o fiebre, que se compliquen o correspondan a enfermedades como salmonelosis o gastroenteritis, o a infecciones respiratorias que pueden convertirse en neumonía, bronconeumonía o sinusitis. De acuerdo con la Coordinación de Prevención y Atención a la Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social, hay que lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño, pero también antes de preparar los alimentos o servirlos, al curar una herida, colocarse o quitarse los lentes de contacto, después de estornudar, toser o limpiarse la nariz, después de manipular basura, de cambiar pañales, de ayudar a otra persona a usar el baño, de usar el transporte público y de jugar con mascotas, entre otros casos. Es un asunto, pues, de salud pública.

3.- Tampoco es posible en los numerosos puestos de comida que abundan en el centro de Cuernavaca o a las afueras de los propios hospitales del IMSS o de la Secretaría de Salud en esta misma ciudad. Bueno, ni siquiera es posible lavarse las manos en muchos pequeños negocios establecidos o en las oficinas públicas donde, poniendo el riesgo a los burócratas y visitantes, hay servicio “sanitario” donde “lavarse” las manos se limita a mojárselas porque hay agua pero no jabón, y mucho menos toallas de papel para el secado; todo esto porque, ya se sabe, el gobierno está en permanente “austeridad” que se nota en temas como este, pero no en los lujos, guaruras y demás prebendas de los altos funcionarios. Este tema de salud no fue importante para los legisladores que ya salieron de vacaciones y que a finales de agosto (según se dice en el Congreso de Morelos) podrían distribuirse un jugoso bono de retiro. Veremos si el asunto es importante para quienes llegarán el primero de septiembre. Ese día iniciará el primer periodo ordinario de sesiones correspondiente al primer año de ejercicio legal de la legislatura 53. A ver.

4.- Cambiemos de frecuencia. El 30 de diciembre próximo rendirán su protesta de rigor los 33 presidentes municipales electos de Morelos junto con sus cabildos. Y el día primero de enero de 2016 arrancarán los trabajos de igual número de ayuntamientos. No necesitamos ser clarividentes para anticipar lo que encontrarán las nuevas autoridades locales: escenarios deplorables en materia financiera, funcionarios públicos de confianza que se negarán a renunciar, cascadas de acreedores en las tesorerías, laudos laborales dictados (con urgencia de ser liquidados), cúmulos de servicios públicos no proporcionados o con deficiencias y, desde luego, el riesgo de la ingobernabilidad por diferentes causas. Sobre este escenario de conflictividad y conforme ha podido lograrlo, el secretario de Gobierno, Matías Quiroz Medina, se ha reunido con los alcaldes electos, como se repitió ayer, aunque con la diferencia de que en esta ocasión se trató casi de una sesión plenaria. Ahí, los presidentes municipales electos reconocieron la voluntad, el diálogo y la disposición del Poder Ejecutivo a fin de establecer una agenda política que coadyuve en la definición de acciones para conservar la tranquilidad orgánica de Morelos.

5.- Algunos de los temas abordados fueron el de la seguridad pública, la capacitación a policías, la necesidad de fortalecer el Mando Único, el manejo de los desechos sólidos, la desaparición de los basureros a cielo abierto, los rellenos sanitarios que no cumplen con las normas de salud pública, etcétera. Acompañaron a Matías Quiroz Medina el fiscal general Rodrigo Dorantes; el subcomisionado de Seguridad en el Estado, Francisco Javier Viruete; y los subsecretarios de Gobierno Ricardo Robledo y Omar de Lassé Cañas. Lo deseable es que la Secretaría de Gobierno consiga la suficiente capacidad de anticipación a los conflictos que, desde mi particular punto de vista, aparecerán inevitablemente por lo menos en el primer trimestre de 2016. Sobra decir que al encuentro no asistió Cuauhtémoc Blanco Bravo, alcalde electo de Cuernavaca (PSD), quien no ha regresado de sus vacaciones y luna de miel. Y en más de presidentes municipales electos comentaré que el de Cuautla, Raúl Tadeo Nava, se ha topado con el voluntarismo del actual edil, Jesús González Otero, quien se niega a que la comisión de enlace del perredista inicie el proceso de entrega-recepción. Otero ha actuado de manera grotesca y majadera con los emisarios de Tadeo Nava, provocando única y exclusivamente odios. Las repercusiones de su actitud no se verán reflejadas ahora, sino allende la frontera del primero de enero de 2016. Al respecto indicaré que son varias las cuentas públicas que el Cabildo le ha rechazado a Otero. En política la venganza es dulce.

6.- El 11 de marzo del presente año el Congreso local aprobó la aplicación del alcoholímetro en los 33 municipios y el incremento de sanciones a quienes cometan delitos bajo los influjos de bebidas embriagantes. La iniciativa fue presentada en febrero por el gobernador Graco Ramírez bajo el carácter de preferente y entre las leyes que forzosamente debieron ser aprobadas por los actuales legisladores se encuentran las siguientes: Prevención y Combate al Abuso de Bebidas Alcohólicas, la del Sistema de Seguridad Pública, la Ley de Salud, la de Cultura Cívica, la de Educación, la de Tránsito, la Orgánica de la Administración Pública del Estado y la Orgánica Municipal. Así las cosas, anoche comenzó en Jiutepec la aplicación del programa. Esperamos que no prevalezcan los abusos de autoridad y la corrupción.

Guillermo Cinta

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