El objetivo del Gran Colisionador de Hadrones es estudiar la materia en condiciones extremas de alta temperatura y densidad, por medio de las colisiones de iones pesados. Ahí se realiza uno de los grandes experimentos del mundo, que busca reproducir las condiciones que dieron origen al Universo.
Parte de los núcleos de roca que se extrajeron durante la perforación de la Expedición 364 de IODP, realizada en el sitio M77A, a 20 kilómetros de Puerto Progreso, Yucatán, a una profundidad aproximada a los mil 400 metros. Cada núcleo contiene material recuperado, los clastos más oscuros corresponden a rocas fundidas por las altas temperaturas que se alcanzaron durante el impacto del asteroide en Chicxulub, hace 66 millones de años.