Lunes, 11 Febrero 2019 06:45

La historia de Job

Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin indolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre sin ninguno de sus defectos.

LORD BYRON

(Epitafio para un perro)

 

Xoxocotla. El animal era una verruga de sufrimiento: la sarna le había invadido todo el cuerpo y andaba, como muchísimos más, sueltos, atravesando como zombi por la carretera Alpuyeca-Jojutla, esperando que algún piadoso conductor de un tráiler lo atropellara para “ahorrarle sufrimiento al pobre perro”.

Igual que los grupitos de alcohólicos que se juntan en la banqueta del Oxxo del crucero a Tequesquitengo, los perros enfermos de la calle (o de dueños irresponsables, corregirían los animalistas) se unen en manadas y buscan comida y la consiguen en la basura que la gente arroja en los lugares baldíos o en las esquinas de la calle sucias y polvosas.

El hambre y la necesidad de un techo o la suerte o quién sabe qué llevó al esquelético animal a las inmediaciones de la Escuela Secundaria Técnica número 19, donde dos trabajadores -Yesenia Daniel Ménez, administrativo- y Benjamín Guerrero Lara, profesor de artes visuales- observaron al perro a punto de morir e intentaron darle auxilio.


“Pobre perro”

Del “pobre perro” pasaron a la acción:

“Llegó un día hasta que el profe Benjamín me dijo ‘pues hay que hacer algo’ y yo le dije que sí, buscamos un veterinario de Xoxocotla y vino como por el 15 de diciembre, esa fue la primera vez que el perro recibió atención médica. El veterinario se puso guantes, puso una báscula en el piso y su maletín, agarró al perro que ni esfuerzo hizo por zafarse porque era prácticamente huesos, y lo pesó: 13 kilos aproximadamente. Nos dijo que estaba mal, de por sí a simple vista se veía que estaba mal, que la sarna es un ácaro en la piel que les hace mucho daño, que había dos o tres posibilidades de atenderle la sarna, la primera era darle un baño y aplicarle una crema, pero lo vimos difícil porque estamos en una escuela y sería difícil bañarlo y estarle aplicando el tratamiento, la otra opción era un tratamiento con un medicamento que el veterinario no tenía, y la que escogimos, que fue la aplicación de una vacuna que le ayudaría a mejorar su piel. Al día siguiente de que le aplicaron la vacuna nos iríamos de vacaciones de fin de año; muchos compañeros maestros y niños vieron que un veterinario vino a ver al perro, pero creí que sería necesario ponerle un letrero:

“Estoy en tratamiento, no me maltrates, quiero vivir”, le puse, porque su aspecto era muy triste y porque no sabíamos si viviría hasta que regresáramos de vacaciones”.

Los directivos, administrativos, niños y maestros regresaron de vacaciones dos semanas después. Yesenia y Benjamín buscaron al perro; éste había sobrevivido, su salud había mejorado: de una piel que se le caía a pedazos, ahora se veía más o menos sana. Seguía en los huesos, por lo que le llevaron croquetas y todos los días lo alimentaban.

Todos suponían que el perro era mudo, así lo conocieron, silencioso; pero uno de esos días que le llevan de comer ocurrió un milagro: ¡el perro ladró!

“El miércoles 30 de enero vino por segunda vez el veterinario para ponerle una segunda inyección y terminar el tratamiento. Esta vez el veterinario pidió un mecate para amarrarle el hocico porque el perro ya respondía a su entorno, también empezaba a defenderse de los otros perros. Pesó pasados de los 14 kilos, casi 14 y medio”.


Job

Job perro (que es el nombre que lo puso Yesenia porque le recordó al personaje bíblico Job, al que Dios mandó desgracias, y enfermedades en su cuerpo para probar al Diablo que la fe de ese hombre era muy grande) ya no es un foco de infección ni un muerto en vida, anda por toda la escuela (como varios perros que han tomado la secundaria por su casa). Ahora ya no da asco ni sufre las corretizas de los chamacos ni lo echan a pedradas.

El maestro Benjamín Guerrero Lara dijo que no ayudaron a Job para presumir, sino porque es un ser vivo que sufría: “me daba lástima y vergüenza de mí, como persona de no hacer nada por él; yo tengo perros y los cuido, pero éste estaba totalmente abandonado, mal, no podía ni siquiera competir con los otros por comida”.

Explicó que junto con Yesenia asumieron la responsabilidad de cuidar al perro y ahora que están viendo los resultados se sienten bien consigo mismos.


Reacción en cadena

Las fotografías de Job perro publicadas en Facebook han sido compartidas muchas veces y han llegado a los ojos y al corazón de varias personas que quieren ayudarlo: unos chicos universitarios ofrecieron construir una casita de perro; una fotoperiodista ofreció pagar parte de las medicinas y comidas.

El caso también llegó a oídos de personas que protegen animales, quienes ofrecieron pláticas de sensibilización a los maestros y a los chicos de la escuela que adoptó al perro. Incluso se habló de una campaña de esterilización perruna.

Juan Carlos Chávez García, director de la secundaria, felicitó a los profesores que atendieron a Job y dijo que fue una iniciativa individual. A partir de este hecho se han pensado construir un albergue a los perritos que hay en la secundaria y fomentar entre los alumnos el cuidado de estos animales para que lo repliquen en sus casas.

También han pensado en responsabilizarse del cuidado y alimentación de los perros para emplearlos como vigilancia del plantel.

“Los perros callejeros acá en Xoxocotla son un problema grave por los focos de infección que generan entre los propios animales y con las personas”, expuso.

Sobre el ofrecimiento de asociaciones protectoras de animales de acudir a dar pláticas sobre cuidados animales, dijo que el plantel tiene las puertas abiertas para estas iniciativas y que apoyarán al cien por ciento estas acciones:

“Una comunidad, como Xoxocotla, si queremos cambiar el ambiente, la convivencia, la cohesión social, inhibir la delincuencia, tenemos que empezar por la gente que es más fácil de moldear, que son los niños y los adolescentes, estos están en un proceso en el que están adquiriendo una personalidad, si le damos valores que puedan generar un ambiente sano ellos crearan ambientes sanos en donde vivan y convivan. Nosotros estamos dispuestos a colaborar en todo lo que contribuya a formar a los adolescentes, bienvenida cualquier iniciativa que ayude a eso”, concluyó.

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Rosa Eugenia Linares Morán esperaba al presidente de México Andrés Manuel López Obrador en la segunda entrada del Pabellón Multimedia Axocoche, en Ayala, adonde acudiría a hacer la declaratoria del 2019 como “Año del Caudillo del Sur Emiliano Zapata Salazar”, conmemoración del 100 aniversario luctuoso del general revolucionario.

Rosy Linares llevaba un fólder rojo y dentro una solicitud y documentos con datos de las enfermedades de su hijo:

“Estaba trabajando para el Instituto Mexicano de la Radio, pero sin más ni más, desde hace quince días ya no tengo trabajo y necesito un empleo para subsistir y mantener a mi hijo, quien tiene parálisis cerebral infantil permanente irreversible y síndrome de Lennox Gastaut. Por eso hice mi anuncio, mira.”

La playera negra de Rosy decía: “Desempleada. Tocada por la 4T AMLO”.

La reportera y fotoperiodista freelance de 48 años que radica en Cuautla y cubre la zona oriente del estado, también me contó QUE el peso de su hijo (Jesús Daniel, seis años y 16 kilogramos) le están ocasionando problemas en la columna y que se le había roto el arnes que carga a la espalda y donde acomoda a su hijo. “Un amigo va a tratar de reforzarlo con unas abrazaderas porque es de aluminio y es complicado soldarlo”, dijo.

En otras ocasiones Rosy ha comentado que no puede dejar a su pequeño en las guarderías porque tiene ataques epilépticos repentinos y hay un gran riesgo para él y para quienes lo pudieran cuidar.

A las 8:36 de la mañana del 12 de enero de 2019, Rosy se atravesó un rebozo y metió dentro a Jesús Daniel. Iba de acá para allá, tomando fotos y entrevistando. A veces el niño la cansaba y se sentaba en la banqueta, bajó el sol bárbaro de la “tierra del jefe”; entonces platicaba con el chico o le daba algo de comer o de beber.

Sabía que el presidente de México ya no viaja con una veintena de militares cuyo trabajo era evitar que le tocaran un pelo al “máximo jefe de las fuerzas armadas mexicanas”, ha visto a Andrés Manuel saludar y recibir de manos de las personas cuanto escrito le dan, y vio, minutos antes, que muchísima gente quería entregar documentos al presidente; por eso se puso frente a la valla donde suponía que iba a entrar al Axocoche.

(“Sr. Precidente Una audiencia con Ud. Asunto: Tratar…”, había puesto un anciano en una hoja de papel con copia de su credencial para votar con fotografía.)

A las 10:09 de la mañana Andrés Manuel bajó de prisa de una camioneta negra. Cientos de personas lo acorralaron. Lo querían tocar, querían saludarlos de mano, querían una foto y muchos querían entregarle escritos.

Al menos cien personas cerraron el paso a Rosy y a Daniel: nadie los vio, los aplastaron y casi se los llevan arrastrando por el piso. La mujer y el muchacho en el rebozo se abrieron y buscaron otro lugar detrás del enrejado. Andrés Manuel avanzaba despacio, saludando a la gente que le pedía se acercara. Rosy levantó la carpeta roja, ahora arrugada, le gritaba fuerte, pero su grito se apagaba con los otros que lo felicitaban o le pedían fotos. Rosy empujó y se logró agarrar de la rejilla, gritó más fuerte y Andrés Manuel pudo ver el folder casi desecho y le estiró la mano; lo tomó y lo puso con los demás que sostenía en la izquierda, se acercó a Rosy:

–Estoy desempleada y mi hijo tiene discapacidad. Le estoy entregando un fólder con documentos y un CD.

–¿Ya estás en el censo?

–No, no estoy, pero lo que más necesito es un trabajo.

Entonces Andrés Manuel llamó a un asistente y éste le tomó datos a Rosy.

El presidente se fue entre vivas, recibiendo lo que la multitud le daba: un saludo, besos, bendiciones, peticiones, escritos… hasta que pudo entrar al escenario donde se haría la declaratoria.

Rosy se quedó atrás, cargando a Jesús Daniel, sudados y apachurrados. Una vez repuestos se dirigieron al lugar que los organizadores tenían asignado para la prensa; desde allí realizó algunas grabaciones y varios videos y escribió algunos apuntes para las notas.

El acto oficial acabó pasadas las doce del día. Un río de gente pobre caminaba por la carretera de Ayala; ahí junto con el vendedor de los churros y varios perros callejeros que nunca faltan en las desgracias o en las celebraciones populares, iba Rosy Linares, cargando a su hijo Jesús Daniel: había conseguido entregar su petición al presidente de México Andrés Manuel López Obrador.

 

 

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Junto con esta mamá, 61 familias morelenses más se reunirán esta navidad y año nuevo en ese país, después de décadas de no verse

Temixco. Ignacia Díaz Santos, origina y vecina de Cuautla, podrá ver y abrazar a su hijo Natanael, quien se fue a Estados Unidos hace más de 40 años para buscar una mejor vida.

Pasará la navidad y el año nuevo en Chicago con su hijo y sus nietos de 17 a y 20 años, a quien no conoce, gracias a las facilidades que brinda el programa federal “Corazón de Plata” y a la gestión de Federación de Clubes Morelenses (CM), una asociación civil que, entre sus objetivos, se encarga de acercar a los migrantes de Morelos que radican en Estados Unidos.

Ignacia Díaz relató que está muy emocionada por ir a Chicago a visitar a su hijo y a conocer a sus nietos y a su nuera: “Se fueron muy pequeños, como a los diecisiete años. Entonces había un ciclón que se llamaba Gilberto, mató mucha gente ese ciclón y yo no sabía si mi hijo había sobrevivido, nos enteramos que sí vivía por una migo suyo que trabajaba en donde él trabajaba. Me siento muy feliz porque lo estrecharé en mis brazos y estaré con él lo más que pueda. Aquí vendía tacos y allá trabaja en la cocina”, platicó en la reunión de familiares de migrantes realizada en Temixco, Morelos, el pasado 17 de noviembre, en donde la FCM entregó visas y brindó información a 61 familiares viajarán a Chicago sobre los programas en los que trabaja la FCM y sobre algunos pormenores del viaje, ya que casi la totalidad de ellos no han salido del país ni han viajado por avión a Estados Unidos.

Miriam García Silva, directora en México de la FCM dio a conocer que el grupo en el que se encuentra Ignacia Díaz Santos está conformado por 61 adultos mayores que realizarán el viaje a Chicago, Illinois en dos partes: 30 el día 2 de diciembre y 31 el día 8 de ese mismo mes. Las familias tienen al menos una década de no verse, y está navidad y año nuevo cumplirán con un sueño y un derecho humano.

Explicó que la FCM unió esfuerzos con la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno del Estado (Sedeso), para acceder al programa Federal Corazón de Plata, por medio del cual se dan facilidades a los familiares de los migrantes para el otorgamiento de pasaportes y visas. Los gastos por los derechos de pasaporte y visa y de transporte terrestre y del boleto de avión, corren a cargo de los migrantes, quienes también pagan un seguro médico por el tiempo que su familiar esté en la Chicago.

La directora de la FCM expuso que la Federación en la entidad no cobra ninguno de estos trámites, porque es una asociación civil legalmente constituida en Morelos, con toma de nota por parte del Consulado General de México en Estados Unidos.

“La Federación de Clubes Morelenses tiene, entre sus objetivos, realizar actividades para lograr mejores condiciones de personas de escasos recursos, migrantes y a sus familiares; canalizar beneficios de programas públicos de los ámbitos de gobierno y colabora en los programas de desarrollo social; promover, generar y vincular el desarrollo social, educativo, cultural, deportivo, asistencial a la población con vulnerabilidad y realizar acciones para fortalecer el tejido social, entre otros”, enfatizó.

La FCM está constituida por 12 clubes con sedes en Morelos: Axochiapan, Santa Rosa 30, Yautepec, Tepoztlán, Temixco, Cuernavaca, Jiutepec, Xochitepec, Emiliano Zapata y Ayala.

Desde el año pasado que se creó la asociación, ha reunido a más de 130 madres y padres con sus hijos en Chicago.

Miriam García Silva agradeció a Juan Seiva García y a Alfonso Seiva García, presidente y vicepresidente de la FCM que radican en Chicago, el apoyo recibido desde Estados Unidos, por enviar los recursos económicos para hacer posible el sueño de los adultos mayores de reunirse con sus hijos y nietos esta navidad y año nuevo.

En el evento estuvo el secretario de Desarrollo Social del gobierno estatal Gilberto Alcalá Pineda y la directora de la Faculta de la Facultad de Estudios Sociales Temixco, de la UAEM, Maribel Cruz, entre otros.

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Zacatepec.- La denominación de “Pueblo Indígena” no tuvo beneficios económicos, culturales o sociales en Tetelpa, sólo fue un asunto político, aseguró el ayudante municipal Zenón Ortiz Anonales, durante la reapertura del Museo San Esteban Tetelpan, que se encontraba en la iglesia del pueblo que resultó dañada por el sismo de septiembre del año pasado.

A pesar de que no ha recibido la ayuda prometida, esta comunidad continúa realizando y promocionando las festividades que le dan identidad al pueblo, como la danza del tecuán o la representación de la Toma de la Alhóndiga de Granaditas, o los sitios de importancia como el museo de la comunidad, que se reinauguró en las instalaciones de la ayudantía municipal y en donde, según Ortiz Anonales, se encuentran las raíces del pueblo indígena de Tetelpa, su pasado prehispánico y el legado cultural heredado a las generaciones futuras.

Tras el sismo del año pasado resultaron dañadas algunas piezas menores, pero las tres más importantes  -el señor de Tetelpa, el Calpixque o señor recaudador de impuestos y el Porta Estandarte- no tuvieron daño alguno; por estas tres piezas fue que nació el museo comunitario en la década de los 90's, por aportaciones de la gente de Tetelpa que donó piezas encontradas de la cultura tlahuica cuando realizaban alguna construcción en sus terrenos. El museo nació como una propuesta ciudadana y esta vez fue la misma comunidad la que decidió organizarse para reabrirlo.

El sismo de septiembre de 2017 dejó graves daños en la iglesia de Tetelpa, donde fue abierto al público el museo, inicialmente en el ex curato. Las piedras que se desprendieron de las paredes de la propia iglesia dañaron una parte mínima de la colección, pero en general todo pudo ser rescatado y puesto a salvo; a pesar de la falta de apoyo del centro INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) Morelos, que nunca respondió al llamado del pueblo de Tetelpa para brindar su apoyo en el resguardo de las piezas, éstas se pusieron en un lugar seguro y hoy nuevamente están disponibles para que la gente pueda visitarlas.

El acto público de la reapertura se llevó a cabo ayer por la mañana, con la misma gente de la comunidad como invitados, entre los que se encontraba Florentino Sorela Severiano, pitero y difusor de la danza de los Tecuanes, nombrado por la Unesco como Tesoro Humano Vivo; también estuvo el ayudante municipal Zenón Ortiz Anonales, el director del museo comunitario, Sergio Mañón de la Rosa; autoridades municipales electas de Zacatepec, autoridades educativas, vecinos y el grupo ciudadano que se encargó de armar la carpeta de evidencias para que la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) a nivel federal le pudiera dar el nombramiento a Tetelpa de Pueblo Indígena, y de esta manera poder acceder a recursos y apoyos para mejorar la calidad de vida de los habitantes fortaleciendo su identidad, cultura y tradiciones.

"Tetelpa tiene mucho que ofrecer, mucha historia, para empezar, ya que en el sur de Morelos se desarrolla la cultura tlahuica con dos centros prehispánicos como lo fue Cuauhnáhuac y Oaxtepec; y tradiciones no sólo la danza de los Tecuanes, sino también la flor de cucharilla, la representación de la toma de la Alhóndiga de Granaditas, entre otras. Tetelpa merece más difusión, más apoyo", indicó el director del museo comunitario, Sergio Mañón.

 

 

 

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Chicago Illinois, Estados Unidos. "Camino al paraíso" es el título del mural que se inauguró el domingo 28 de octubre en Des Plaines Avenue y Roosevelt Avenue, Chicago, Illinois Estados Unidos, en el que se incluye motivos y simbología mexica y morelense.

La pintura, primera en esta ciudad donde se incluyen chinelos morelenses, mide 50 metros de largo por ocho metros de altura y fue creada por el artista Josué Aldana, muralista de 26 años de edad, nacido en la Unión Americana, de padres mexicanos, que radica en Chicago y fue invitado por la Federación de Clubes Morelenses (FCM).

Acompañados por las comparsas Comparsa de Morelos la Original y su Nueva Generación, Comparsa Santa Inés y la Comparsa Pura Lumbre, y música de banda de viento ejecutando sones morelenses, un contingente de más de 150 personas salió de Polk St y caminó varias cuadras hasta Roosevelt Avenue.

Participaron en la inauguración Mark Kelly, comisionado del Departamento de Cultura de la Ciudad de Chicago, el artista Josué Aldana y el presidente de la FCM Juan Seiva García.

La ceremonia de inauguración estuvo a cargo del calpulli Tlanezxóchitl.

De acuerdo con Juan Seiva, el mural tenía ya más de un año de ejecutado, pero se estaba esperando el momento propicio para inaugurarlo y se decidió que fuera en las vísperas del Día de Muertos, que es una celebración cien por ciento mexicana que da identidad en cualquier lugar que el morelense se encuentre.

También explicó que la FCM está ocupada en que los morelenses que viven en Chicago no pierdan identidad, que al contrario, se vinculen con su estado, no solamente por medio de lo que sus padres les digan sino que conozcan sus raíces, sus símbolos, sus tradiciones, que se sientan orgullosos de ellos y que compartan su cultura con todas las personas con las que conviven y que por eso se pidió al artista Josué Aldana que integrara en ese mural a los chinelos, que son un elemento de identidad.

“En este proyecto hemos participado en colaboración con organizaciones y empresas interesadas en seguir trabajando para honrar nuestra cultura y nuestras tradiciones. Por esta razón hemos incluido (como propuesta del artista) a los chinelos morelenses como parte de nuestra tradición, entre otros símbolos y glifos de nuestra cultura náhuatl” dijo Alfonso Seiva, vicepresidente de la FCM.

En entrevista previa, el artista Josué Aldana habló del mural Camino al Paraíso y dijo que incluyó tres tipos de chinelo: de Tepoztlán, de Tlayacapan y de Yautepec, como símbolo de identidad.

“La pieza en general está dividida por varias partes que, a su vez, interactúan; hay un choque cósmico, hay muchos símbolos, mexicas, teotihuacanos, aztecas, tlahuicas”, explicó.

También dijo que para él es importante la integración de las culturas y uno de los elementos importantes en este y en sus murales, en general, es el color: los colores y su mezcla son activadores de energía.

Reconoció que una de las mayores influencias en su motivos y formas de integrar los colores son los códices, y entre ellos, el Laudianus o Códice Laud es su preferido porque ahí el color no cumple una función sólo decorativa, sino que es fuerza cósmica, simbólica.

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Lunes, 15 Octubre 2018 05:01

“Foto para llevar” llega a Jojutla

Jojutla. El sábado 13 de octubre se realizó la exposición callejera "Foto para llevar", en la que participaron fotógrafos profesionales y aficionados de Jojutla, de otras partes de la entidad y de la Ciudad de México.

La convocatoria la lanzó por redes sociales (Facebook) el colectivo Fotógrafas Mexicanas y la coordinó Jazmín Adrián, fotoperiodista de Xoxocotla que radica en la Ciudad de México y trabaja para medios nacionales e internacionales.

En la invitación se explicaba que la dinámica en general se basaría en la colaboración:

“Es decir, todos nos ayudamos, todos nos ocupamos por tener una buena exposición, tu fotografía no será entregada por nadie más que no seas tú mismo. Entregarla en mano de quien la pida es requisito, ¿porqué? … conectaste con esa persona gracias a la foto, justo es que si se lleva tu obra, sepan cuando y porqué la tomaste, vaya… es generar empatía”.

Antes de las 17 horas, sobre avenida Constitución del 57, frente a la presidencia municipal, cinco mujeres fotógrafas y dos hombres comenzaron a colgar sus imágenes: diez, tamaño postal, cada uno.

Una vez que se colgaron las fotografías en un tendedero improvisado, los peatones se acercaron a ver las fotografías mientras una de las participantes les explicaba que podían elegir una por familia o por persona y era gratuita y que le preguntaran al autor de la foto cuándo, dónde y por qué la tomó.

Frente a las imágenes, muchas de ellas de Morelos, las personas sonreían o se sorprendían.

En la muestra de más de setenta fotos había de todo: retratos, naturaleza, festividades, fotos urbanas, etcétera y los autores se portaron muy pacientes y amables con el público compuesto por personas de diferentes edades, cuando les narraban la foto elegida.

Dos trabajadores del Ayuntamiento de Jojutla se presentaron a lugar con la evidente intención de desalojar al grupo porque pensaron que los fotógrafos eran vendedores ambulantes, pero una vez que se les explicó la dinámica y finalidad se retiraron, cada uno con su respectiva foto.

De acuerdo con la coordinadora, Jazmín Adrián, la finalidad de “Foto para llevar”, es sacar la fotografía afuera de las galerías e interactuar con el público que rara vez tiene la oportunidad de conocer al autor de las fotos que ven en los diarios y portales todos los días.

Al final, los participantes celebraron la conclusión de la actividad caminando debajo de la banqueta, como es hábito de los jojutlenses, y se echaron un pozole en una tienda de la calle Ricardo Sánchez.

Participaron las reporteras Rosy Morales, Yesenia Daniel, Jazmín Adrián, Ofelia Lugo, Gloria García, Noé Zapoteco y Máximo Cerdio.

Foto para llevar ha estado en varias partes de la república mexicana; en Jojutla la actividad fue especialmente cálida y los peatones se llevaron en poco más de una hora todas las fotografías que regalaron los fotógrafos; las que más gustaron fueron las de la ciudad de Jojutla, Zacatepec y Tlaquiltenango, antes del sismo del 19 de septiembre de 2017.

 

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Viernes, 12 Octubre 2018 06:16

Lleva emboscado Zapata más de siete años

I

Quien por la carretera federal entre o salga de Cuernavaca va a encontrar a un gigante galopando en un caballo: 8.50 metros de largo, 5.50 metros de altura y más de ocho toneladas de bronce que parecen suspendidos en el aire.

El jinete lleva en la mano izquierda la rienda y en la derecha un machete alzado. Su vestimenta y sombrero son de charro.

Los aguijones del tiempo van dejando en la escultura manchas amarillas y negras; en épocas de lluvia en el sombrero se forman charcos de agua en donde alguna que otra semilla cae, pero no germina y se ahoga como un pez imaginado en tiempo.

El caballo tiene los ojos perdidos y va hacia donde la mano del hombre lo guía. Pero, aunque los dos quisieran avanzar, si es que avanzar pudieran, no pueden.

Abajo, los autos chillan como animales que frenan y aceleran para poder incorporarse a la entrada o a las salidas de la carretera federal.

Esta estatua ecuestre del general Emiliano Zapata Salazar, el Caudillo del Sur, lleva en esa posición más de siete años.

 

II

Por el frente y por atrás están embocados por el Distribuidor Vial Emiliano Zapata, obra de cemento y metal que costó 160 millones de pesos, “para beneficio directo de cerca de 200 mil habitantes que a diario circulan por la zona norte de la capital”, según lo dijo el sábado 30 de julio de 2011, Manuel Martínez Garrigós, siendo alcalde de Cuernavaca, durante la inauguración de esta vía en la que tocó el grupo musical de moda “La Arrolladora”.

Del sábado 18 de diciembre de 2010, hasta finales de julio de 2011 estuvo resguardada quien sabe dónde, en una caja de acero de tres metros de ancho por ocho de largo, por motivo de la construcción del mentado distribuidor.

La escultura del Libertador del Sur permaneció allí, emboscada, por decisión del pueblo. Desde el lunes 26 de septiembre de 2011 se abrió una consulta para que los ciudadanos definieran si es reubicada o no esta obra, las opciones eran el mismo lugar o las glorietas de Tlaltenango, y la que está frente a la Clínica número 1 del IMSS u otro sitio.

Se sabe que la creadora de la escultura, Estela Ubando, juntó más de 2 mil firmas para reubicarla en la avenida Plan de Ayala, pero no lo logró.

En el marco del natalicio de Emiliano Zapata Salazar (8 de agosto de 1879), el 8 de agosto de 2017, en un boletín de prensa, el gobierno municipal, que en ese entonces encabezaba el actual gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo, dio a conocer que mediante consulta ciudadana se elegiría el lugar en el que se reubicaría esta “escultura emblemática de la ciudad capital, la cual, desde el año 2011, se encuentra ocultada por una glorieta”.

 

III

Obra de Estela Ubando y Carlos Kunte Ubando, la estatua se inauguró el día 8 de agosto de 1979, siendo gobernador Armando León Bejarano Valadez, en ocasión del Centenario del Natalicio del General Emiliano Zapata Salazar.

Desde esta fecha hasta el 18 de diciembre de 2010, no se había movido, y desde el 30 de julio de 2011 al día de hoy, el alto gesto ecuestre continúa en permanente fuga.

 

IV

En el acta de cabildo de abierto del 29 de agosto de 2017 de Ayuntamiento de Cuernavaca, el ciudadano Miguel Gómez López propuso reubicar la escultura ecuestre “en la Glorieta de Tlaltenango, aprovechando que es la avenida Emiliano Zapata y obviamente el futuro prospecto Museo de Emiliano Zapata lo que es ahorita el Parque Tlaltenango, o bien por qué no, podría ser en Plan de Ayala, frente al Seguro social, en esa glorieta…”

Pero ya, el 1 de marzo de 2017, Jorge Antonio Ganem Guerra había presentado una propuesta para instalarla en el monumento a la Revolución Mexicana, ubicado en la avenida Plan de Ayala.

Según lo documentó La Unión de Morelos (https://www.launion.com.mx/morelos/sociedad/noticias/103163-emiliano-zapata-debe-estar-en-el-monumento-a-la-revolucion-ganem-guerra.html), el doctor Ganem Guerra exhibió un boceto impreso, en donde se podía observar la escultura de Zapata en una perspectiva de 180 grados. Y explicó que es una propuesta viable por varias razones:

“Porque el general Emiliano Zapata Salazar es el máximo héroe de la Revolución Mexicana, es el que le dio sentido a la revolución, porque en ese lugar ya está el Monumento a la Revolución; porque se puede apreciar desde todos sus ángulos y porque existe una base sobre la que se puede instalar la estatua ecuestre sin que el ayuntamiento realice mayores gastos”.

 

V

En julio de 2011, según lo documentó La Unión de Morelos, un grupo de intelectuales realizó una manifestación para solicitar la reubicación de la escultura de “El Atila del Sur” o “El Tigre del Sur”.

Carlos Kunte Ubando, hijo de la autora del monumento a Emiliano Zapata, Estela Ubando Coria, afirmó que la propuesta es que la efigie sea reubicada a la avenida Plan de Ayala, a la altura de la clínica uno del IMSS o en la glorieta de Tlaltenango.

Mencionó que dicha petición la presentaron por escrito ante el Ayuntamiento capitalino, sin embargo, no han tenido ninguna respuesta al respecto, por lo que el Consejo Directivo de la Sociedad Mexicana de Autores de las Artes Plásticas (SOMAP) inició un proceso legal.

Comentó que su madre apoya esta reubicación, pues como autora del monumento tiene derecho a vigilar que el mismo esté bien colocado si hay alguna modificación en su entorno, como es el caso.

“Es una obligación del artista proteger su obra, porque es una obra para los ciudadanos, tiene que estar protegida como realmente se diseñó y en este caso no está bien colocada, por lo que pedimos que sea reubicada”, expresó.

El 10 de abril de 2018, durante la conmemoración del 99 aniversario luctuoso de Emiliano Zapata, algunos descendientes del general Emiliano Zapata se presentaron a los pies de la estatua ecuestre e insistieron en que se debe colocar dentro de la 24 Zona Militar o en la glorieta de Tlaltenango.

Arturo Castañeda Paredes, representante del Frente Zapatista ante la Comisión de Estudio y Dictamen, explicó que hicieron los trámites para colocar la estatua en otro sitio desde enero de este año y que buscarán un comodato de los museos de temática revolucionaria que existen en la entidad, así como un monumento para el Ejército Libertador del sur frente al hospital regional 1 del IMSS, en Cuernavaca.

 

VI

El miércoles 10 de abril de 2019 se cumplirán 100 años de la muerte de Zapata. El 1 de octubre de 2018, durante la toma de posesión de Cuauhtémoc Blanco como gobernador de Morelos, el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer que el año que viene se realizarán en todo México actividades para recordar al Caudillo del Sur, será el “Año de Zapata” y la papelería oficial llevará esa leyenda.

 

VII

“El Mañas”, un adicto que a veces pernocta debajo el puente, contó que hace algunos días, como a eso de las dos de la madrugada, vio como el gigante de metal se bajó del caballo, dejó el machete en el suelo y se sentó en la base de la fuente. Luego se echó hacia atrás el sombrero y se agarró la cabeza con las dos manos, como cuando uno está muy casado por algo y así estuvo un largo rato. Después se acostó al pie de su caballo galopante, como muerto. A los 20 minutos o más tomó su machete, se acomodó su sombrero y se montó de nuevo, exactamente en la misma posición que se le ve todos los días.

 

 

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Cumplió 75 años ininterrumpidos la representación que realizan pobladores de Tetelpa, municipio de Zacatepec, de la  Toma de la Alhóndiga de Granaditas, que se escenifica desde 1943.

La original Toma de la Alhóndiga de Granaditas fue una acción bélica realizada en Guanajuato, el 28 de septiembre de 1810, entre los soldados realistas de la provincia y los insurgentes comandados por Miguel Hidalgo e Ignacio Allende.

Este año en Tetelpa una de las principales novedades fue la sustitución del narrador. El profesor Arturo Noguerón fue relevado por Sergio Mañón, quien hizo la crónica de la jornada en el sonido local.

La representación terminó con saldo blanco y con la participación, por primera vez, de mujeres soldaderas.

 

 

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Dos gallos de acero pelean en las alturas, uno de ellos arroja la navaja amarrada en su espolón derecho al cuello de su contrincante, que espera el ataque y prepara el filo de su pata derecha. La muerte espera en un silencio eterno.

En otro banco hay un águila como de medio metro. Baleros, tuercas, tijeras, cucharas y tenedores, entre otros cientos de piezas que dan forman al cuerpo. Su mirada de acero no tiene fondo, sus garras aprietan un soporte y sus alas extendidas se equilibran entre un ascenso o un descenso indeciso.

En el taller que comparte con su padre, Javier -maestro de inglés y escultor en metales- tiene una montaña de tuercas, tornillos, autopartes, piezas de motores de algunos electrodomésticos, llaves y demás herramientas mecánicas, todo está amontonado; visto así, es fierro que sólo podría venderse por kilo a los recicladores.

Quien no conoce a Javier, no creería que de ese montón de metal va a hacer que emerja un auto de carreras, una guitarra, un camión antiguo, un caballo.

Estas piezas las consigue de desechos de los talleres mecánicos, en los centros de acopio o en deshuesaderos. Algunas se las regalan, otras las compra porque son parte de una escultura que está en proceso y es justamente el tamaño y forma de ella la que se necesita.

Un objeto le puede dar la imagen de la totalidad de la escultura, o muchas veces simplemente sirve como base y, conforme avanza, la escultura va tomando modo y del metal surge el camioncito o el coche o la motocicleta. También es probable que este escultor tenga ya en la mente la pieza acabada, y proceda a colocar los objetos como aparece en su imaginación.

 

Las cosas y su historia

La naturaleza de las cosas materiales es servir para fin en un tiempo y descomponerse y acabarse; después se van a la basura y se reemplazan por otras que van a cumplir la misma finalidad en el mismo tiempo o en menos o más, dependiendo de la calidad de su estructura.

Un bastidor de fierro, por ejemplo, puede servir para soportar ventanas; por más bien hecho que esté, por más bueno que sea el material que lo compone, el tiempo y el uso acabarán con él tarde o temprano y será sustituido por otro.

El motor de un auto cumple una función. Sus piezas con cambiadas hasta que del motor original quedan pocos accesorios o ninguno; y las piezas que lo sustituyeron se van a la basura.

Algo que se descompone deja de servir para lo que se creó, llegó a su fin, cumplió el objetivo y el tiempo de vida en uso efectivo para lo que fue creado.

 

El estilo

Javier Dircio -nacido en Zacatepec el 29 de octubre de 1982 y radicado desde hace muchos años en Tehuixtla- prolonga los objetos más allá de su vida útil, edifica algo que va a continuar estando en el mundo, ahora convertido en otra cosa, ya sea completa o en algo que forma parte de ella.

Él descubre en los elementos que forman las totalidades un uso diverso y útil: por ejemplo, una tuerca que vivió apasionadamente atravesada por su tornillo, ahora es el faro de un camioncito de metal hecho de otras partes de automotor o artículos eléctricos.

Javier no es sólo una persona que construye piezas con objetos metálicos de desecho. Las formas en las que integra las partes (que pertenecieron a muy diferentes objetos) en la pieza total sorprende.

También impresionan los detalles finos de la escultura acabada; estos elementos forman un estilo y hacen del trabajo de Dircio piezas únicas, pensadas y elaboradas por él, con su sello personal: muebles, autos, camiones, trascabos, accesorios para autos, guitarras decorativas, esculturas de animales, robots…

 

Para Javier nada se compara con ver terminado, tocar, palpar, algo que estaba en su mente:

“Hay veces que al terminar una pieza me sorprende, me maravilla y me enamora tanto que quisiera conservarlas para siempre conmigo, pero los clientes, el trabajo, la necesidad a veces nos llevan a deshacernos de ellas por más enamorado que esté”.

 

El oficio

Dircio Jiménez aprendió a soldar cuando tenía 17 años, bajo la tutela de su padre Ausencio Dircio Torres, quien le sigue enseñando lo que sabe.

“No adopté la herrería como oficio, ya que en ese entonces cuando empecé a soldar yo apenas había abandonado la universidad y me dolió mucho dejarla por razones económicas. Decidí emigrar a Chicago, Estados Unidos, en donde estuve siete años residiendo. Al regresar a Morelos mi meta fue convertirme en profesor de Inglés y comencé con una carrera técnica en la materia y al mismo tiempo comencé a trabajar en una escuela. La herrería se fue a segundo plano.

Su primera pieza fue una camioneta pickup: “la conserve por mucho tiempo, aunque después la vendí; un cliente quería comprarme tres piezas y entre ellas la camioneta, y si no le vendía mi camionetita no me compraría las otras dos piezas, así que tuve que vendérsela”.

Al principio elaboraba sus obras sólo para satisfacción personal, el trabajo lo relajaba. Cada que llegaba del trabajo de la escuela se metía al taller, no exhibía sus piezas, pero con el tiempo comenzó a ponerlas a la vista del público y vio que se las compraban. En la actualidad trabaja para hacer pedidos de sus clientes de Morelos, de México y algunos de Estados Unidos.

Su maestro e influencia directa ha sido su padre (herrero y constructor de armas). Relató que ha visto en internet el trabajo de escultores en metal, algunos desconocidos muy buenos, que de cierta manera lo inspiran a mejorar cada vez más.

Javier Dircio Jiménez piensa en esculturas todo el tiempo, las sueña, imagina todas las piezas que puede utilizar para conseguir materializar su idea; su cabeza está llena de imágenes, piezas, resortes, metales, engranes. No se detiene en la forma de sus piezas, y ahora quiere construir figuras grandes para instalarlas en Morelos o en México:

“Va a ser como al inicio, voy a trabajar por gusto, por placer, y seguramente habrá alguien que me encargue trabajos grandes, cuando vea lo que surge de mi mente y de mis manos. Quiero que me conozcan por este amor al arte del metal y dedicarme a esto de por vida”.

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Lunes, 13 Agosto 2018 05:23

La Diabólica

No es una llave de lucha libre, se trata de una cafetería instalada en un montacargas que pasó por la cabeza de un consultor de empresas llamado Sócrates Márquez.

El prototipo de La Diabólica Cafetería es un diablo de carga adaptado como cafetería móvil. Cuenta con soporte para una hornilla (con un bote de gas integrado), garrafón de agua, molino de café manual y se utilizan cafeteras italiana o tipo moka; también está equipado con cajoncitos para guardar trastes y condimentos. Todo es de color rojo.

El diseñador de este aparato platicó que la idea es que aún en la calle se pueda disfrutar de un rico café orgánico gourmet, de Morelos, recién preparado.

“Es un proyecto ecológico y sustentable, utilizamos vasos biodegradables y sustituimos el azúcar por estevia”, explicó.

Sócrates Márquez es autor del libro “Como darle en la madre en tu competencia de manera creativa”, en el cual desarrolla una metodología para generar ideas creativas y viables para innovar en todos los ámbitos de los negocios de diferentes tamaños y presupuestos. La Diabólica surgió como resultado de poner la teoría de ese libro.

Dentro de los procesos creativos, Márquez explica que uno de los principales es entender al cliente, conocerlo, saber sus necesidades, gustos, problemas, generar empatía. Después se procede a generar ideas para resolver esos problemas o necesidades. En seguida se pasa a elaborar un prototipo para satisfacer esas necesidades. Posteriormente se aprende de él enfrentando ese prototipo a la realidad. Hecho lo anterior, se está en condiciones para producir el definitivo.

“La Diabólica va en la etapa de un prototipo, y pronto vamos a sacarla a la luz, para probarla”, explicó el padre del artefacto.

Con base en el oficio del peluquero, que entretiene a su cliente con anécdotas y editoriales sobre las noticias más relevantes del momento, mientras prepara un aromático café, Sócrates platicará a su cliente todo lo que se debe saber sobre esta bebida que se obtiene a partir de los granos tostados y molidos de los frutos del cafeto, que se supone viene del norte de Etiopía, al oriente de África.

Una de los relatos más difundidos sobre los orígenes del café es el del pastor de Abisinia (así era el nombre de Etiopía en la antigüedad) llamado Kaldi, que observó el efecto tonificante que unos pequeños frutos rojos de unos arbustos habían tenido sobre las cabras que lo habían consumido; él probó esos frutos y tuvo efectos benéficos, por lo que llevó unas muestras de hojas y de frutos a un monasterio, donde los monjes probaron el brebaje preparado con los frutos y sus efectos les sirvieron para no quedarse dormidos en los oficios nocturnos.

El café que se preparará en La Diabólica podría tener un costo más bajo comparado con el de una cafetería del centro de la ciudad: “Quince pesos el café, es un precio tentativo, aunque estoy analizando la posibilidad de aceptar cosas o servicios; es decir, trueque o permuta”, aseveró Sócrates Márquez.

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