Margarita Rebollo

Margarita Rebollo

Domingo, 16 Diciembre 2018 05:58

Pilares

Este año, 2018, se celebra el 70º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. La Declaración Universal, traducida a un récord mundial de 500 idiomas, tiene sus raíces en el principio de que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”; además, en la semana que concluye se ‘celebró’ el Día de los Derechos Humanos, conmemorando el día en que, en 1948, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Pero el sólo señalar una fecha no logra los cambios. Tampoco las buenas intenciones. Detrás de cada lucha por el respeto de los derechos humanos, existen personas. Y defensores. Ellas y ellos también tienen un día para conmemorar su esfuerzo, una fecha especial para reconocerlos: el 9 de diciembre, Día internacional de las Defensoras y Defensores de Derechos Humanos. Es por esa contribución a la sociedad en su conjunto que, entre otros instrumentos, la Declaración de las Naciones Unidas sobre las personas defensoras de los derechos humanos, que este año cumple 20 años, resalta el importante rol que desempeñan y llama a los Estados a protegerlas.

Existen grupos específicos de defensores pero, de manera general, la Relatoría Especial de la ONU sobre la situación de los defensores de los derechos humanos enumera los siguientes: mujeres defensoras de los derechos humanos; defensores de los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales; defensores de los derechos relacionados con la tierra, la defensa del medio ambiente y la responsabilidad de las empresas; defensores que luchan contra la corrupción y la impunidad; defensores que trabajan a favor de los derechos de las minorías y los refugiados; periodistas y blogueros; abogados que trabajan en favor de la promoción y protección de los derechos humanos y los defensores que trabajan en países en guerra o en zonas de conflicto.

En el 2015, el colaborador de la ONU, Michel Forst, apuntaba que estas personas no sólo son los “Gandhi”, “Mandela” y “Malala” sino que “son individuos comunes, abogados, mujeres, líderes comunitarios, periodistas, sindicalistas o defensores del medio ambiente que luchan por reconquistar las garantías y libertades fundamentales (…) Son miles de individuos y grupos en el mundo (…) educando, despertando conciencia y pidiendo rendición de cuentas a los gobiernos por sus acciones”.

Importante señalar que el derecho internacional reconoce el papel clave de estas personas en la tarea de poner fin a las violaciones de los derechos humanos, pero los activistas luchan contra numerosos obstáculos para disuadirlos; como ejemplo, Forst indicó que, el 24 de noviembre del 2015, 54 gobiernos se negaron a unirse a otros 117 Estados miembros de la ONU para apoyar una resolución clave que reconoce y apoya el trabajo de estas personas, además de promover su protección.

Y lo que es aún más grave, agregaba Forst, es que muchas veces las leyes se promulgan para criminalizar la labor de los defensores o para cortar su financiamiento, además de que se les estigmatiza de manera denigrante y hostil para intimidarlos y silenciarlos: los defensores enfrentan cada vez más riesgos y varios viven bajo amenaza constante. No es sorpresa, por desgracia, que las tendencias mundiales reflejan un entorno amenazador para ellos, aunque esté surgiendo una sociedad civil mejor organizada.

Las amenazas que enfrentan los defensores son físicas, psicológicas, económicas y sociales, además de que responden a múltiples factores como las malas prácticas de gobierno o la ausencia del estado de derecho, el aumento de las intolerancias y los fundamentalismos religiosos; proceden de una pluralidad de actores: políticos, económicos, religiosos, estatales o privados. Destacan los ataques destinados a debilitar a las mujeres y los hombres que luchan contra la injusticia, y se arriesgan para defender los derechos de quienes no pueden hacerlo; agredir a estos defensores equivale a atacar los derechos humanos.

Entre las recomendaciones que organizaciones internacionales han señalado, se insta a que los Estados creen mayor conciencia sobre el trabajo de los activistas, que velen para que los defensores puedan desempeñar su labor con leyes y reglamentos adecuados, además de que lleven a cabo investigaciones imparciales y procuren que los autores de violaciones de los derechos de los defensores comparezcan ante la justicia.

Interesante también la recomendación de que se sugiera crear una institución nacional de derechos humanos conforme a los Principios de París, o reformarla para que se ajuste a ellos y conferirle un mandato que incluya la protección y la promoción de los defensores; en cuanto a las organizaciones intergubernamentales se sugiere estudiar la manera de prestar ayuda jurídica pro bono a los defensores, estableciendo una red internacional de abogados y juristas dispuestos a ayudar a los defensores, en particular en las situaciones de urgencia.

La CIDH y las Oficinas del Alto Comisionado refieren que han documentado con gran alarma un aumento de casos de amenazas, hostigamiento, vigilancia, campañas de desprestigio, agresiones físicas, detenciones arbitrarias, criminalización, tortura e incluso desapariciones forzadas y homicidios en contra de personas defensoras de derechos humanos; por ello, los gobiernos deben tomar medidas concretas, adecuadas y eficaces en materia de protección, prevención, investigación y acceso a la justicia para garantizar que las personas defensoras de derechos humanos puedan realizar su importante función social con libertad y seguridad.

La Resolución A/RES/53/144 de la Asamblea General de la ONU mediante la que se aprueba la "Declaración sobre los defensores de los derechos humanos" se dirige no sólo a los Estados y los defensores de los derechos humanos: destaca que todos tenemos una función que desempeñar como defensores de esos derechos, y privilegia la existencia de un movimiento mundial en el que todos estamos inmersos. Coincidimos.

 

Domingo, 09 Diciembre 2018 05:28

Perseverancia

Este sábado, la Coordinación Estatal de la Policía Federal informó que donó material de curación al Grupo de Rescate "Halcón", como parte de las acciones para fortalecer la atención de urgencias médicas a ciudadanos y visitantes del estado de Morelos.

Fue en las instalaciones de la PF donde los elementos federales realizaron la entrega de vendas, alcohol, gasas estériles, analgésicos y medicamentos, así como de diferentes materiales para la atención médica, a los rescatistas.

Posteriormente y dentro de dos ambulancias pertenecientes al grupo de rescate y urgencias médicas "Halcón", los paramédicos trasladaron el material donado por los integrantes de la Policía Federal.

Benjamín Franklin, político e inventor estadounidense, señalaba que “un camino de mil millas comienza con un paso”. Y este domingo, reconocemos la constancia y empeño de uno de los integrantes del grupo beneficiado con la donación por parte de la Policía Federal: Valentín, quien desde hace muchos años, en la capital de Morelos, encabeza labores de rescate y urgencias médicas, en apoyo a los habitantes y turistas que visitan la entidad.

¿Qué es ser un paramédico? Tal vez sea una pregunta difícil de responder, sin mencionar las anécdotas e historias que giran alrededor de su valiosa labor. Ningún servicio para atender una emergencia es igual a otro. Jamás.

(El siguiente texto fue publicado con anterioridad, el 4 de mayo de 2014.)

“Que tengas que ir por un amigo. Esa es la peor experiencia”. Mientras Marco Antonio recuerda a su compañero saliendo de los escombros de una explosión, sus ojos claros transmiten el dolor que sintió al verlo. Bromea. “Sí, somos explosivos en los servicios”.

Es que cuando uno es paramédico, define en muchas ocasiones la diferencia entre la supervivencia o el deceso de una persona; por ello y cuando es la muerte quien ha ganado la partida, más de uno exclama: “¡qué feo trabajo tengo!”. Sin embargo están ahí, día y noche.

“Desde que llegamos a la guardia estamos con tensión, adrenalina al cien por ciento regada en todo el cuerpo. Sí dormimos, somos seres humanos y tenemos que descansar. Pero, dentro de lo que cabe, siempre estamos dispuestos a salir para atender lo que se presente”.

Muchas personas, ajenas a los servicios de emergencia, catalogan a los paramédicos como “enfermos”, e incluso ¿suicidas?: descender con ayuda de cuerdas en una barranca para atender a una persona atrapada en un auto, ir a toda velocidad dentro de un vehículo, con el riesgo de tener un accidente y volcarse en el momento menos pensado, a pesar de toda la parafernalia de sirenas y torretas; mirar la sangre, el dolor y el sufrimiento de un ser humano, justo cuando se encuentra más desprotegido e indefenso.

“Aunque no conozcas a tu paciente, sientes su lesión, su dolor y… te gusta, No que le duela, no me malinterpretes. Te enamoras de tu paciente, sea hombre o mujer. Tratas de comprenderlo y de apoyarlo moral y físicamente, aunque algunas veces no tengas todos los medios”.

Estar en el servicio de urgencias también pone a prueba a cada uno, ante ellos mismos y ante la sociedad. “Hiperextensión- hipoxia- cinemática del trauma- trendelemburg- isocóricas normorefléxicas- triage- shock… ¿de qué me sirve haber sido el primero de la clase? Mi paciente se está muriendo, su mamá me grita que lo ayude y mis propios compañeros también me presionan. Llevas puesto un uniforme y te corresponde a ti ayudar e inspirar confianza. ¿Quién tiene que venir a controlar este tipo de situación? Me toca a mí”. Y sin embargo “nadie espera agradecimientos, son puras satisfacciones”.

Desde principios de la década de los setenta, cada día crece más la preocupación de capacitar al personal que tiene el primer contacto con el lesionado, mediante cursos como TUM (Técnico en Urgencias Médicas) y diversas especialidades como rescate urbano, de alta montaña y acuático; HazMat (materiales peligrosos); PHTLS, BLS, ATLS y otros, sin olvidar la capacitación relacionada con la Atención Táctica al Trauma en Emergencias (ATTE).


Y es que actualmente se encaran nuevos desafíos en el área de urgencias médicas: ante las situaciones de violencia extrema que se han presentado en México, el uso de armas y explosivos es una constante; “la amenaza de situaciones hostiles para el personal civil ha entrado en juego y desgraciadamente este es el reto que enfrentan los servicios prehospitalarios”, destaca el teniente coronel médico cirujano Luis Alfredo Pérez Bolde Hernández, instructor de Medicina Táctica.

Los paramédicos deberán ser capaces de utilizar protocolos de medicina táctica, tales como el uso del torniquete de combate, manejo del neumotórax y uso de la gasa de combate; técnicas para la extracción de víctimas bajo fuego y transporte de heridos, además de considerar tiempos prolongados de evacuación”, señala el instructor Pérez Bolde. Un rol muy diferente, ya que mientras un técnico en urgencias médicas tiene como principio fundamental la seguridad, en el medio táctico se carece totalmente de ella: factores similares a los del ámbito militar de combate se presentan ahora en el entorno urbano.

Un entorno en el que recurrir al apoyo del compañero es vital, pues se experimentan situaciones complejas e inesperadas: la nostalgia de ver fallecer a una paciente joven, “y mirar al papá como le lloraba”; encontrarse con muchos lesionados, querer atender al mayor número y no poderlo hacer porque te amenazan con una pistola: “está bien, tú decide, ¿a cuáles me llevo?”; atender a pacientes siquiátricos que se lastiman ellos mismos -“rompió un espejo y utilizó un pedazo grande, como sable, y nosotros veíamos como se cortaba los brazos y no nos podíamos acercar”- y siendo así, ¿qué puede esperar uno?; eventos en los que hay niños involucrados, que no entienden lo que pasa y para los que aún es más complicado lidiar con el dolor: “Primavera perdió a su papá y a su mamá, en un accidente en carretera...”.

Pese a la realidad cotidiana, una cosa es cierta: ningún paramédico puede olvidar su primer servicio. Cuando se enfrenta con las situaciones difíciles, lejos del aula. Deja atrás la etapa del aprendizaje en la escuela de capacitación y llega con la pregunta en los labios: “¿qué hacer?”, “¿cuál es la palabra mágica que sigue?”. La responsabilidad está ahí, y no se puede decir simplemente “no puedo”, “ya me cansé” o “no sé”.

Todos tienen una meta. Y todos son iguales, no importa si se es ingeniero, trabajador o estudiante; aquí nadie se separa. Todos comparten la misma responsabilidad, el mismo deseo y, al fin y al cabo, todos tienen la misma satisfacción. “Por eso nos da vida”, concluye Marco Antonio. “Y atendí a mi compañero con muchas ganas. Y sufrí, pero tenía la responsabilidad de auxiliarlo. Al otro día regresas, pensando que tal vez debes atender a otro conocido, o a alguien que jamás has visto en tu vida. Pero lo vas a hacer, y lo tienes que hacer bien”.

Citando al finado escritor Jorge Ibargüengoitia: “leo notas rojas con frecuencia, sin ser sanguinario, sin sentirme morboso. Creo que todas las noticias que se publican son las que presentan más directamente un panorama moral de nuestro tiempo y ciertos aspectos del ser humano que para el hombre común y corriente son, en general, desconocidos”.

Para ellos no lo son. Son el pan de cada día.

 

Domingo, 25 Noviembre 2018 05:48

"Monumental"

En pocas ocasiones comentamos en este espacio acerca de cuestiones relativas al deporte; sin embargo, lo ocurrido este sábado en el futbol argentino es preciso mencionarlo: la final entre River Plate y Boca Juniors fue suspendida y está programada para jugarse este domingo 25 a las 17.00 (hora local), para definir al campeón de la Copa Libertadores.

El partido se suspendió luego de que algunos "hinchas" de River lanzaron piedras al camión de Boca, en las cercanías del estadio Monumental, lo que provocó que la policía argentina lanzara gas lacrimógeno; durante el incidente, varios jugadores resultaron heridos y otros tantos acabaron intoxicados por los gases lanzados para disolver el tumulto.

En "Panóptico Rojo" ya hemos compartido datos históricos respecto a los inicios y desarrollo del futbol, para posteriormente abrir paso a la reflexión en torno a las acciones y reacciones de quienes rodean la pérdida o el triunfo de un equipo.

Respecto a Argentina hemos comentado, en "Metáforas de vida, pasión y guerra", que en dicho país comenzaron los primeros partidos, impulsados por Alejandro Watson Hutton, un ex jugador de la Universidad de Cambridge y que fue designado titular de Educación Física, organizando un partido entre alumnos del Colegio Nacional de Corrientes y el personal que laboraba en los ferrocarriles, encuentro que terminó en la comisaría: ahí fueron llevados los jugadores por pretender jugar con pantalones cortos.

Mientras tanto, en Uruguay surge el primer “hincha”, cuando la pasión se manifestó entre los espectadores; el encargado de “hinchar” la pelota del Nacional de Montevideo fue el talabartero Prudencio Miguel Reyes, quien recibió ese sobrenombre por sus gritos de aliento.

El vocablo “hincha” se extendió rápidamente y hoy tiene diversos equivalentes: “torcedor” brasileño, “porrista” mexicano, “tifosi” italiano, “supporteur” francés. Y al juego que los ingleses denominaron football, los alemanes lo llamaron fussball; los brasileños, futebol; los checoslovacos, fottballova; los daneses, boldspil; los españoles balompié o fútbol (con acento) -como en Sudamérica-; los estonios, jalg pall; los finlandeses, palloliitto; los griegos lo pronuncian podosferiki; los holandeses, voetball; los húngaros labdarugok; los italianos, calcio. En México se dice sin acento: futbol, y se escribe como suena.

En su libro “Los dueños del tiempo”, Emmanuel Carballo escribe acerca del futbol: “Me interesa la gente que, sabiéndolo o ignorándolo, ve el futbol como un drama. Gente que traspasa la categoría del “enterado” e ingresa en el compartimiento irracional de los “hinchas”. Gente que en cierto sentido se despersonaliza y se enajena, gente que se conduce a base de intuiciones y desecha, por inoperantes, las certezas. (…) El hincha no comprende que existe una persona que actúe fríamente, que racionalice lo que ve: se comporta con premeditada parcialidad, con evidentes simpatías y antipatías. Todos los atributos positivos son patrimonio de su equipo, todos los defectos los posee el equipo adversario”.

Por su parte, Ramón de Ertze Garamendi, en su columna “Suma y Resta”, ya desde el año 1970 observa lo siguiente: “Como todos los deportes sociales, el futbol tiene un valor positivo, porque el “adversario” es, al mismo tiempo, un “compañero de juego” y no un “enemigo”, y porque no es posible el juego, en su forma de competencia, sino en la proporción en que se mantenga la moral del juego común gracias a la disciplina, al espíritu deportivo y al buen humor. (…) Al lado de ese futbol pedagógico, existe el otro, el verdadero, el futbol de la literatura semanal, el de las manifestaciones líricas, románticas, épicas, el de las charlas de radio y televisión, el de las pequeñas y grandes asociaciones, el de las conferencias internacionales solemnes y de los reglamentos precisos, el de los estadios gigantescos y finanzas desarrolladas, el futbol de los fanáticos del orgullo nacional y del culto de los héroes”.

El deporte nos sirve para explorar la identidad propia en relación con los demás y entre las posturas de Carballo y de Ertze Garamendi, es imposible no recordar el fenómeno del “hooliganismo”, término que comenzó a utilizarse a partir de los años sesenta y que describe el comportamiento violento de ciertos hinchas británicos, sobre el cual el norteamericano Bill Buford escribió un libro.

Demasiadas historias de vida, pasión y guerra, escritas y por escribirse; al final, coincido con el escritor Juan Villoro cuando señala que “el hombre en trance futbolístico sucumbe a un frenesí difícil de asociar con la razón pura”.

Recientemente y en un artículo escrito para El País, titulado "El superclásico de los expatriados", Juan Irigoyen plasma las emociones de argentinos, como el escritor y periodista Martín Caparrós, respecto al partido que se jugaría este sábado.

A la letra, en dicho artículo se anota: “Cuando me fui de la Argentina en los 70 no era como ahora. Era difícil seguir los partidos desde lejos. Volví a Buenos Aires en la década de los 80 y recuperé cierto interés por el fútbol”, cuenta Caparrós. Un interés que se potenció cuando nació su hijo Juan. “Sentía que era algo que podría compartir con él por mucho tiempo, que incluso cuando ya no le interesara mucho más de su anciano padre, Boca sería un lugar de encuentro”.

Por otra parte y dejando de lado el aspecto deportivo, no podemos pasar por alto que líderes internacionales están invitados a la Cumbre del Grupo de los Veinte (G20) que se realizará en Argentina a finales de noviembre, en un país que enfrenta una crisis económica en la que se combinan recesión, devaluación, inflación, endeudamiento y aumento de la pobreza; el presidente de Argentina, Mauricio Macri, es el titular de la presidencia del G20, que integran los países desarrollados y emergentes.

Anotamos finalmente lo que señala Martín Caparrós: “A los argentinos nos gusta que nos digan que nadie en el mundo vive el fútbol como nosotros. Una cosa es darse aires con eso, otra es creérselo. Es una forma dramática, un poco violenta, que cada vez me inquieta más. Se podría disfrutar del fútbol sin convertirlo en esa falsa cuestión de vida o muerte; hay muchas cosas por las que vale la pena pelear y el fútbol no es una de ellas”. Coincidimos.

Este domingo, si se juega el partido entre Boca y River, sobre el resultado del encuentro "deportivo" podremos continuar reflexionando acerca del deporte alrededor del cual giran tantas y tan diversas pasiones.

 

Domingo, 18 Noviembre 2018 05:28

Escúchame también

Desde el mes de noviembre de 2014, en este espacio hemos comentado en diversas ocasiones acerca del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer; la fecha del “Día Naranja” fue elegida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para recordar a las hermanas Mirabal, tres activistas políticas que fueron brutalmente asesinadas en 1960 por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo.

Desde 1981, las militantes en favor del derecho de la mujer observan el 25 de noviembre como el día contra la violencia, mismo en el que se nos invita a llevar alguna prenda de ese color para resaltar el llamamiento a erradicar la violencia contra la mujer: sin reservas, equívocos o demora.

La violencia contra la mujer es una violación de los derechos humanos y es consecuencia de la discriminación que sufre, tanto en leyes como en la práctica, y la persistencia de desigualdades por razón de género; dichas agresiones también afectan e impiden el avance en muchas áreas, incluidas la erradicación de la pobreza, la lucha contra el VIH/SIDA y la procuración de la paz y la seguridad.

Fue el 17 de diciembre de 1999, a través de la resolución 54/134, cuando la Asamblea General de la ONU declaró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, invitando a los gobiernos, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales a que organicen en ese día actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto al problema de la violencia contra la mujer; el 20 de diciembre de 1993, la Asamblea General aprobó la “Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer” (A/RES/48/104).

Entre los datos que destaca ONU Mujeres al respecto del tema, resalta el que se estima que el 35 por ciento de las mujeres de todo el mundo han sufrido violencia física y/o sexual por parte de su compañero sentimental o violencia sexual por parte de una persona distinta a su compañero sentimental en algún momento de su vida; sin embargo, algunos estudios nacionales demuestran que hasta el 70 por ciento de las mujeres han experimentado violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental durante su vida.

Además, pese a que la disponibilidad de datos es limitada y que existe una gran diversidad en la manera en que se cuantifica la violencia psicológica según países y culturas, las pruebas existentes reflejan índices de prevalencia altos; se estima también que en prácticamente la mitad de los casos de mujeres víctimas de homicidios en todo el mundo (en 2012), el autor de la agresión fue un familiar o un compañero sentimental, frente a menos del seis por ciento de hombres asesinados ese mismo año.

“No es exagerado decir que la mayor amenaza para la vida de las mujeres son los hombres, y, a menudo, los hombres a los que quieren”, señaló en su momento Phumzile Mlambo-Ngcuka, como directora ejecutiva de ONU Mujeres, quien también destacaba la necesidad de “implicar a los hombres y los niños como defensores y agentes del cambio a favor de la igualdad de género y los derechos de las mujeres (…) que los hombres que creen en la igualdad de género, pasen a la acción”.

Tampoco se puede pasar por alto que entre 500 mil y 2 millones de personas se calcula son víctimas cada año de trata, lo que las lleva a la prostitución, a realizar trabajos forzados, a la esclavitud o a la servidumbre: las mujeres y las niñas representan alrededor del 80 por ciento de esas víctimas.

La prevención es uno de los factores relevantes para acabar con las principales causas de la desigualdad de género, además de que las estrategias clave incluyen diversas líneas de acción: mejores servicios para las sobrevivientes de violencia, tales como líneas telefónicas de asistencia, refugios, consejo legal, acceso a la justicia, asesoramiento, protección policial y servicios sanitarios; índices de denuncia más precisos, una mejor recopilación de datos y un análisis más riguroso sobre los factores de riesgo y prevalencia; incluso mayor asistencia a las organizaciones de mujeres, una de las primeras líneas de ayuda.

Por desgracia y aunque muchos países han incorporado leyes para prohibir, penalizar y prevenir la violencia contra las mujeres, su aplicación y cumplimiento no son adecuados: los índices de denuncia de casos de violencia siguen siendo bajos y la impunidad de los agresores, muy alta.

La violencia contra la mujer continúa siendo una pandemia global, pero la violencia contra las mujeres y las niñas se podría evitar: la prevención es esencial, recordemos que debemos actuar y ser agentes de cambio, día a día.

El tema de este año 2018 de activismo mundial en el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25 de noviembre) es: "Pinta el mundo de naranja: #EscúchameTambién", mediante el cual se anima a los activistas a celebrar eventos con movimientos de mujeres locales, nacionales, regionales y mundiales, defensoras y defensores de sobrevivientes y de los derechos humanos de las mujeres.

Lo anterior, para crear oportunidades para el diálogo entre personas encargadas de formular políticas y el público; al igual que en años anteriores, el color naranja es el elemento clave unificador de todas las actividades, para atraer la atención mundial hacia la iniciativa: #EscúchameTambién

 

 

En el norte de California, el incendio denominado Camp Fire ha destruido, en dos días, más de seis mil 700 casas y 36 mil hectáreas localizadas alrededor de la localidad de Paradise, y derivado de esta situación al menos nueve personas han muerto, cinco de ellas sorprendidas por las llamas cuando trataban de huir de la zona, en sus vehículos; mientras que en la costa de Los Ángeles, el incendio (al que se ha llamado Woolsey Fire) que comenzó el jueves obligó a la evacuación de toda la población de Malibú, en donde el fuego había arrasado, hasta el día sábado, 28 mil hectáreas en las montañas de Santa Mónica... y seguía ardiendo sin control.

La ayuda federal al estado de California tampoco parece que llegaría pronto, luego de que mediante un tuit en su cuenta de red social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se manifestó respecto al suceso sólo para culpar a California por los incendios: "La gestión del bosque es muy mala. Damos miles de millones de dólares cada año, se han perdido tantas vidas, todo por una grave mala gestión de los bosques. Hay que remediarlo ya, ¡o no más pagos federales!". Precisamente, California es un estado que abiertamente ha manifestado la resistencia a su presidencia.

Otra nota mediática respecto al lamentable suceso ha sido que entre los residentes afectados por los incendios se cuentan Caitlyn Jenner, Kim Kardashian, Guillermo del Toro, Alyssa Milano, Mark Burnett y Lady Gaga; pero el cambio climático nos afecta a todos, prolongando la temporada de incendios forestales y haciendo que éstos sean cada vez más destructivos

El tema de las agresiones al medio ambiente también lo hemos comentado en este espacio. En marzo del año pasado y en una entrevista publicada en La Unión de Morelos, el entonces jefe del Centro Regional de Manejo del Fuego de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Ismael Solórzano Ibarra, alertaba que la temporada de incendios sería más “agresiva” que en otros años, debido a las condiciones del clima y la sequía.

En aquella fecha y durante su visita a Cuernavaca, el funcionario federal informó que en todo México y en Morelos el número de siniestros seguía con la tendencia a incrementar en alrededor de un 20 por ciento con respecto al 2016; también explicaba que el combate es más complejo por el comportamiento agresivo de los incendios, debido a los fuertes vientos que se pronostican y porque dada la sequía, hay mucho combustible en el suelo, como hojarasca.

Y es que en un contraste significativo y haciendo referencia a otro país, recordemos que en enero del 2016 ocurrió una de las cinco mayores nevadas que han caído en Nueva York: la tormenta de nieve 'Jonas' dejó al menos 18 muertos y aisló a 80 millones de personas en Estados Unidos; también en Argentina se viven temporadas alteradas, con inviernos muy cortos y veranos largos e intensos, que llegan a rayar los 50°C: tampoco la primavera -en septiembre del 2015- llegó a Buenos Aires y únicamente se experimentó un cambio brusco del frío al calor, sin estación intermedia.

Podríamos continuar incluyendo numerosos ejemplos de los efectos que las acciones del hombre causan, directa o indirectamente, en la naturaleza; e irónicamente, también repercuten negativamente sobre sí mismo.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el año 2050 habrá 9 mil millones de habitantes en la Tierra. Para que podamos legar a nuestros hijos y nietos un mundo habitable, es necesario combatir la pobreza generalizada y la destrucción del medio ambiente, evitando así que paguemos un precio mayor, con un planeta más pobre e inestable y degradado: las emisiones de gases de efecto invernadero continúan aumentando, y más de un tercio de todas las especies conocidas podrían extinguirse si el cambio climático continúa sin control.

El desarrollo sostenible debe ser un punto vital en la agenda de gobiernos y ciudadanos.

Podría decirse que el movimiento ecologista empezó hace siglos, como una respuesta a la industrialización. En el siglo XIX, los poetas románticos ingleses ensalzaron la belleza de la naturaleza; de igual modo, el estadounidense Henry David Thoreau elogió la vuelta a una vida más sencilla, que se guiara por los valores implícitos en la naturaleza.

En los siglos XX y XXI, miles de héroes anónimos son devotos ambientalistas. Incluso durante una gala de los premios Oscar, el galardonado actor y ecologista Leonardo DiCaprio aprovechó la ocasión para destacar en su mensaje que "el cambio climático es algo real, está sucediendo en estos momentos y es la amenaza más urgente a la que se enfrenta nuestra especie; tenemos que trabajar juntos para hacerle frente".

José Mujica, ex presidente de Uruguay, pronunció un discurso sobre el tema que nos ocupa, en junio del 2012 y en la cumbre Río+20: el nombre abreviado de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, llevada a cabo veinte años después de la histórica Cumbre de la Tierra realizada en Río en 1992.

De nueva cuenta le compartimos un extracto de dicho discurso, estimado lector, para reflexionar acerca de los grandes cambios negativos que la ambición ha provocado en nuestro mundo.

“Permítasenos hacer algunas preguntas en voz alta. Toda la tarde se ha hablado del desarrollo sustentable. De sacar las inmensas masas de la pobreza. ¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? ¿El modelo de desarrollo y de consumo, que es el actual de las sociedades ricas? Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes?”.

“¿Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar? Más claro: ¿Tiene el mundo hoy los elementos materiales como para hacer posible que 7 mil u 8 mil millones de personas puedan tener el mismo grado de consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades occidentales? ¿Será eso posible? ¿O tendremos que darnos algún día, otro tipo de discusión? Porque hemos creado esta civilización en la que estamos: hija del mercado, hija de la competencia y que ha deparado un progreso material portentoso y explosivo. Pero la economía de mercado ha creado sociedades de mercado. Y nos ha deparado esta globalización, que significa mirar por todo el planeta”.

(…)

“No se trata de plantearnos el volver a la época del hombre de las cavernas, ni de tener un ‘monumento al atraso’. Pero no podemos seguir, indefinidamente, gobernados por el mercado, sino que tenemos que gobernar al mercado”.

“Por ello digo, en mi humilde manera de pensar, que el problema que tenemos es de carácter político. Los viejos pensadores -Epicúreo, Séneca o incluso los Aymaras- definían: ‘pobre no es el que tiene poco sino el que necesita infinitamente mucho, y desea más y más. Esta es una clave de carácter cultural”.

“Pero tenemos que darnos cuenta que la crisis del agua y de la agresión al medio ambiente no es la causa. La causa es el modelo de civilización que hemos montado. Y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir (…) Cuando luchamos por el medio ambiente, tenemos que recordar que el primer elemento del medio ambiente se llama felicidad humana”. Coincidimos.

 

Domingo, 04 Noviembre 2018 05:19

México y Afganistán

Año tras año, en diversas ocasiones, hemos citado en este espacio el principio 9 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que señala: “El asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada".

Y es que el pasado 2 de noviembre se conmemoró el “Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas”, fecha elegida en recuerdo del reclamo de justicia por el homicidio de dos periodistas franceses en Malí, ocurrido en el 2013; según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más de mil periodistas han sido asesinado en los últimos 12 años por realizar su labor informativa, y de estos casos nueve de cada diez han quedado impunes.

Además, durante la semana que concluye, fue presentado el "Informe de la Directora General sobre la Seguridad de los Periodistas y el Peligro de la Impunidad", publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en el cual se revela que por primera vez en 2017, la mayoría de los periodistas asesinados (55 por ciento) lo fueron en países libres de conflictos armados.

Por desgracia, también cabe destacar que según los datos contenidos en dicho informe, México es el país con más periodistas asesinados en los últimos dos años: nuestro país y Afganistán registraron 26 y 24 decesos, respectivamente.

El informe sobre la seguridad de los periodistas y el peligro de la impunidad dado a conocer por la Unesco proporciona una visión general de los datos recopilados por la Unesco sobre los asesinatos de comunicadores ocurridos entre enero 2016 y diciembre 2017, y destaca que el 89 por ciento de los casos no son resueltos a nivel internacional.

Entre las principales conclusiones 2016-2017 contenidas en el informe, se anota que las tres regiones que registraron el número más alto de asesinatos fueron Estados Árabes, América Latina y el Caribe, y Asia y el Pacifico; en 2017 ocurrieron más asesinatos en Asia y el Pacifico que en los Estados Árabes, además de que, en ambos años, menos del 10 por ciento de todos los asesinatos tuvieron lugar en África, Europa occidental y América del Norte, y Europa Central y Oriental, respectivamente.

La Unesco también apunta que el número de asesinatos de periodistas parecía ir a la baja desde 2015; sin embargo, esa tendencia cambió en el 2018, año durante el cual se registraron 80 homicidios hasta el mes de octubre, según el Observatorio de la Unesco.

Una cuestión preocupante es el aumento del número de mujeres periodistas entre las víctimas: en el 2017, la Unesco registró el número más elevado de mujeres periodistas asesinadas, contabilizando 11 víctimas, desde que la organización comenzó a informar sobre los asesinatos de periodistas en 2006; los hombres continúan representando la inmensa mayoría de víctimas (86 por ciento en el 2017) de ataques mortales en contra de periodistas.

Otro de los datos proporcionados, en el informe de referencia, es que el mayor número de asesinatos se registra entre los periodistas de televisión: en 2017, casi la mitad de los periodistas asesinados trabajaban para cadenas de televisión, mientras que en 2016, los periodistas de televisión representaban 34 por ciento de los asesinados; la mayoría de ellos fueron asesinados en países afectados por conflictos (55 de 71 comunicadores).

De igual modo, la Unesco refiere que la mayoría de las víctimas son periodistas locales: en el año anterior, periodistas locales representaban el 90 por ciento de los periodistas asesinados, y en 2016, el 94 por ciento; las estadísticas muestran también que ambos años, menos de uno de cada diez periodistas asesinados era un reportero internacional, y la mitad de las 14 víctimas extranjeras que se registraron en 2016-2017 fueron asesinadas en países afectados por conflicto.

Además, los comunicadores independientes se consideran en general como más vulnerables, ya que a menudo carecen de una protección y un apoyo adecuados por parte de los órganos de prensa con los que trabajan.

Respecto a los asesinatos que ocurren en países sin conflictos armados, la Unesco informó que en 2017 y por primera vez en los últimos años, más periodistas -el 55 por ciento- fueron asesinados en países sin conflicto armado que en países en situación de conflicto armado; la tendencia se podría explicar por la ausencia de nuevos conflictos armados en el mundo y por la disminución del número de periodistas que informan desde zonas afectadas por conflictos de larga duración.

Finalmente y entre las cuestiones a resaltar, se indica que hay una ligera disminución de la tasa de impunidad, pese a que la mayoría de los casos sigue sin resolver: de los mil 10 casos que la Unesco ha condenado entre 2006 y 2017, 115 se han resuelto judicialmente, según la información facilitada por las autoridades nacionales de los Estados miembros; la cifra representa una tasa global de resolución de casos del 11 por ciento.

A fin de sensibilizar a la opinión pública sobre el problema de la impunidad de los crímenes contra periodistas, la Unesco también presentó este 2 de noviembre una campaña: #TruthNeverDies (“La verdad nunca muere”), con el objetivo es fomentar la publicación de artículos escritos por periodistas asesinados en el ejercicio de su profesión, o en homenaje a ellos.

En el mensaje de la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, este año y con motivo del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, enfatiza que "la lucha contra la impunidad es indisociable de la defensa de las libertades fundamentales, como la libertad de expresión, la libertad de prensa y el acceso a la información".

Y agrega: "Tenemos la responsabilidad de no dejar impunes los crímenes contra periodistas y garantizarles unas condiciones de trabajo seguras y propicias para el desarrollo de una prensa libre y pluralista. Sólo en esas condiciones podremos construir unas sociedades justas, pacíficas y verdaderamente abiertas al futuro". Coincidimos.

 

Domingo, 28 Octubre 2018 05:27

Emigrar

El poeta, dramaturgo y novelista francés Víctor Hugo comentó en su tiempo que ‘el exilio es la desnudez del derecho’; cabe hacer notar que cuando fue publicada su obra por antonomasia y que relata las injusticias sociales, trascendiendo su época como un símbolo de la lucha de los oprimidos, ‘Los miserables’, el autor llevaba ya una década en el exilio por sus opiniones políticas.

En la revista “Estudios” del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), se anota que una versión actual de los exiliados son los migrantes y se citan las siguientes palabras de Giovanni Battista Scalabrini, fundador de la Congregación de los Misioneros de San Carlos: “Tenemos la libertad de emigrar, no la libertad de hacer migrar”.

En este espacio hemos comentado en diversas ocasiones sobre el tema de los migrantes y los refugiados. Con el título "Sueños rotos", en el artículo del domingo 28 de agosto de 2016, anotábamos que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) alertaba que 16 mil niños de El Salvador, Guatemala y Honduras -países donde se registran algunas de las tasas de homicidio más altas del mundo- fueron detenidos en México en los primeros seis meses de 2016; de igual modo, en el primer semestre de 2016, casi 26 mil menores no acompañados y cerca de 29 mil 700 personas que viajaron en familia, sobre todo mujeres y sus hijos pequeños, fueron detenidos en la frontera con México.

Además, en esa fecha mencionábamos que según datos del organismo internacional, contenidos en el informe “Sueños rotos: El peligroso viaje de los niños centroamericanos a Estados Unidos”, en los primeros seis meses de 2014, más de 44 mil 500 niños no acompañados fueron detenidos en la frontera de Estados Unidos con México; el número se redujo a casi 18 mil 500 en el mismo periodo de 2015 y aumentó de nuevo a casi 26 mil hasta junio del 2016.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) refería además que los menores huyen de las pandillas y de la pobreza agobiante que existe en sus países; agregaba que nada indica que esta tendencia vaya a disminuir, por desgracia.

Y es que en fecha actual, según las estimaciones de Unicef, unas nueve mil 300 personas cruzaron la frontera entre Guatemala y México, únicamente entre el 19 y el 22 de octubre pasados. Sobre ellos y de manera específica acerca de los niños, niñas y adolescentes que viajan en la caravana de migrantes, el organismo hizo hincapié en que son alrededor de 2 mil 300 niños que viajan en dicha caravana, que busca llegar a Estados Unidos, menores de edad que necesitan protección y acceso a servicios esenciales como atención sanitaria, agua limpia y saneamiento adecuado.

En rueda de prensa, también realizada esta semana que concluye, Marixie Mercado, portavoz de Unicef, anotaba que "el largo y difícil viaje ha expuesto a los niños a las inclemencias del tiempo, incluyendo peligrosas altas temperaturas, con un acceso limitado al refugio; la portavoz también destacó que muchos de los niños y sus familias están huyendo de la violencia de las pandillas, de violencia de género, extorsión, pobreza y acceso limitado a educación de calidad y servicios sociales en sus países de origen, en Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras).

Diariamente, las familias que se enfrentan a esas condiciones de vida toman la decisión de abandonar sus hogares y sus países, para buscar seguridad y mejores oportunidades; sin embargo, el viaje es largo, incierto y durante la travesía quedan expuestos a que se pueden violentar sus derechos humanos, en situaciones que conllevan el riesgo de explotación, violencia y abuso, por lo que Unicef reiteró el llamado a todos los gobiernos para que den prioridad al interés superior del niño, en la aplicación de las leyes migratorias y los procedimientos, y para que mantengan a las familias juntas y encuentren alternativas a la detención de niños.

Este día cabe hacer notar la labor de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que ha iniciado una campaña para apoyar a las miles de familias centroamericanas que están llegando a México, huyendo de la violencia y la falta de seguridad; al respecto de las niñas y niños centroamericanos, la ACNUR indicó que en sus países corren el riesgo de ser reclutados por el crimen organizado o secuestrados con fines de explotación sexual.

A través de la campaña se busca obtener recursos para comenzar la construcción de nuevos albergues y poder atender a todas las personas que arriben, con nuevos espacios seguros que permitan proteger a las personas en su arribo al país, ya que los albergues actuales están trabajando a su máxima capacidad; así mismo, a través de las donaciones se busca el abastecimiento de artículos de primera necesidad, brindar asesoría legal y apoyo psicosocial, además del acompañamiento en la construcción de una nueva vida.

La ACNUR también ha enfatizado que uno de los retos de la campaña es luchar contra racismo y la xenofobia que prevalecen en México, así como el desconocimiento de las terribles condiciones en las que viven la mayoría de las personas en Centroamérica: factores que impiden poder comprender la gravedad de la crisis en el tema de los migrantes que actualmente se enfrenta.

En números referidos por la ACNUR, el tamaño de la “caravana” de migrantes se ha estimado en unas siete mil personas, y es la segunda marcha organizada que tiene lugar en la región este año, ya que la primera se efectuó el pasado mes de abril; el organismo internacional también señala que es imprescindible que la gente pueda tener la oportunidad de pedir asilo y que sus necesidades de protección internacional se evalúen adecuadamente, antes de que se tome cualquier decisión sobre retornos o deportaciones.

El columnista y escritor inglés Owen Jones publicó en fecha pasada un ensayo en el que llama a los países con más recursos a hacerse cargo de la situación de los refugiados, y en el que argumenta que “el problema es que este debate no puede ser ganado con estadísticas (…) eso no cambiará la actitud de las personas. Hay que hacerlo a través de historias, humanizando a los refugiados sin rostro. Tenemos que mostrar sus nombres, sus caras, sus miedos, sus ambiciones, sus amores y a de qué están huyendo”.

Jones concluye comentando que “si fracasamos, entonces más y más mujeres, hombres y niños pasarán sus últimas horas ahogándose en el mar o asfixiándose en camiones. Es tan frío como eso”. Coincidimos.

 

Domingo, 21 Octubre 2018 05:45

Khashoggi

"Recientemente consulté en Internet el informe “Libertad en el mundo” de 2018, publicado por Freedom House, lo que me llevó a una triste conclusión. Solo un país del mundo árabe se encuentra en la categoría “libre”. Se trata de Túnez. Jordania, Marruecos y Kuwait están definidos como 'parcialmente libres'. Los otros están entre los 'no libres'".

Con el párrafo anterior es tal como comienza la última publicación del periodista Jamal Khashoggi en español; Arabia Saudita admitió por primera vez este sábado que el periodista murió dentro de su consulado en Estambul.

Khashoggi, destacado periodista saudí, colaboraba en varios periódicos en la lengua árabe e inglesa radicados en Arabia Saudita, entre ellos Okaz y Saudi Gazette; en diciembre de 2016, las autoridades saudíes denunciaron públicamente a Khashoggi tras haber criticado al entonces presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, en un acto celebrado en Washington, y el periodista se marchó de Arabia Saudita a Estados Unidos, en junio de 2017, donde se convirtió en columnista habitual de The Washington Post.

Organismos internacionales como el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), Human Rights Watch (HRW), Amnistía Internacional (AI) y Reporteros sin Fronteras (RSF) han solicitado que se lleve a cabo una investigación independiente sobre la muerte del periodista desaparecido, luego de que Riad admitiera que murió en su consulado en Estambul, al que entró el 2 de octubre para obtener sus documentos de estado civil.

En la solicitud de las ONG se anotaba lo siguiente: "Se piensa que las autoridades saudíes puedan ser responsables de la desaparición del señor Khashoggi en el consulado saudí de Estambul. El 2 de octubre, el señor Khashoggi y su novia, la señora Hatice Cengiz, visitaron el consulado saudí de Estambul. Desde su llegada al Consulado, la señora Cengiz vio denegada su entrada y tuvo que esperar fuera de las dependencias consulares. El señor Khashoggi entró entonces al Consulado a las 13:14 pero nunca más apareció. Su suerte y su ubicación siguen desconocidas hasta la fecha".

AI señalaba en días pasados que Arabia Saudita ha negado su implicación en la desaparición, pero no ha presentado prueba alguna que lo sustente; en cambio las autoridades turcas informaron que fue asesinado dentro del consulado.

Según varios medios de comunicación, el periodista habría sido torturado, decapitado y su cuerpo desmembrado.

Tanto RSF, CPJ, HRW y AI indicaron que Turquía debe pedir con carácter de urgencia al secretario general de la ONU, António Guterres, que establezca una investigación de las Naciones Unidas sobre la posible ejecución extrajudicial del periodista saudí Jamal Khashoggi.

Al respecto, se anota que tal investigación, independiente, "debe determinar las circunstancias del papel desempeñado por Arabia Saudí en la desaparición forzada y el posible homicidio de Khashoggi. La investigación debe tener como objetivo identificar a todas las personas responsables de ordenar, planear y ejecutar cualquier operación relacionada con el caso".

Robert Mahoney, director ejecutivo adjunto del Comité para la Protección de los Periodistas, apuntó que "Turquía debe pedir a la ONU que abra una investigación creíble, transparente y sin demora (...) la intervención de la ONU es la mejor garantía contra el encubrimiento saudí o los intentos de otros gobiernos de esconder el asunto bajo la alfombra para proteger lucrativos vínculos comerciales con Riad".

Es interesante agregar lo que han señalado los organismos internacionales respecto a que los datos recopilados por el equipo de investigación de la ONU "deben conservarse para su uso en futuros enjuiciamientos", además de destacar que el equipo de investigación debe tener la posibilidad de viajar sin restricciones adonde lo necesite y de entrevistar a posibles testigos o sospechosos "sin injerencias", además de recomendar "vías que permitan poner a disposición de la justicia a cualquier persona contra la que se encuentren indicios de implicación creíbles y admisibles".

Por su parte, las autoridades turcas anunciaron la apertura de una investigación penal sobre la desaparición de Khashoggi y realizaron estudios forenses en el consulado de Arabia Saudita, el 15 de octubre; al respecto, habría afirmaciones relativas a la existencia de registros visuales y de audio que probarían que Khashoggi fue asesinado en el consulado.

Christophe Deloire, secretario general de Reporteros sin Fronteras, afirmó que que hay "absoluta necesidad de una investigación imparcial e independiente que permita establecer la verdad y garantizar la justicia para Jamal Khashoggi (...) si la ONU se moviliza de verdad para combatir la impunidad por delitos cometidos contra periodistas, como mínimo debe intervenir plenamente en uno de los casos más escandalosos y extremos de los últimos años llevando a cabo esta investigación".

También se ha señalado que existe un precedente de este tipo de investigación de la ONU, ya que en el 2008, Pakistán pidió al entonces secretario general Ban Ki-moon que abriera una investigación sobre el asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto; se descubrió que, según los investigadores, las autoridades paquistaníes intentaban encubrir los hechos relacionados con el asesinato de Bhutto.

Incluso la canciller alemana Angela Merkel ha expresado que "las informaciones dadas sobre el desarrollo de los hechos en el consulado en Estambul son insuficientes", y que se espera de Arabia Saudita "transparencia sobre las circunstancias de la muerte y las razones de fondo".

Cabe hacer mención que Reporteros Sin Fronteras refirió que el grupo de trabajo de Desapariciones Forzadas o Involuntarias de Naciones Unidas confirmó haber iniciado un procedimiento de urgencia con las autoridades saudíes para aclarar el caso del periodista Jamal Khashoggi, a instancias de RSF y de las ONG de defensa de los derechos humanos Al Karama y ALQST.

"Lo que el mundo árabe necesita es libertad de expresión", es el título de la última columna del periodista Jamal Khashoggi, publicada en el Washington Post. En muchos países, por desgracia, tal afirmación también es válida.

 

Domingo, 14 Octubre 2018 05:18

Pena Capital

Precisamente en estas fechas, un 11 de octubre del 2018, comentábamos en este espacio acerca de la pena de muerte. Y en esta semana, el jueves pasado, la Corte Suprema del Estado de Washington, Estados Unidos, declaró inconstitucional dicha penalidad, decisión que se traduce en el fin de esta práctica en su jurisdicción.

La decisión fue señalada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como un "paso adelante en el camino hacia la abolición de la pena capital, tal como recomendó CIDH en su informe sobre la materia".

En el Protocolo a la Convención Americana sobre Derechos Humanos relativo a la Abolición de la Pena de Muerte, la CIDH reconoce el derecho a la vida y restringe la aplicación de la pena de muerte, al considerar que toda persona tiene el derecho inalienable a que se le respete su vida sin que este derecho pueda ser suspendido por ninguna causa, y que la aplicación de la pena de muerte produce consecuencias irreparables que impiden subsanar el error judicial y elimina toda posibilidad de enmienda y rehabilitación del procesado, entre otros puntos.

Respecto a la decisión, en esta semana que finaliza, de la máxima autoridad judicial estatal del Estado de Washington, ésta se basa en que la pena de muerte se impone de forma “arbitraria y con sesgo racial”; dicho tribunal ordenó conmutar a cadena perpetua las penas de los ocho reclusos que actualmente se encontraban en el corredor de la muerte.

El argumento de la Corte Suprema del Estado de Washington, al respecto de la abolición que hoy mencionamos, comienza: "La pena de muerte en Washington ha sido declarada inconstitucional tres veces, y hoy lo hacemos de nuevo"; además, aclara que no considera inconstitucional la pena de muerte per se, sino la forma en la que se administra: "La pena de muerte, tal como se administra en nuestro estado, no cumple sus objetivos punitivos".

Y es que en más de un siglo, el Estado de Washington ha ejecutado a 78 personas, siendo la última ejecución realizada en el 2010; según la información del Departamento de Prisiones, había dos formas legales de ejecución: la inyección letal y el ahorcamiento, el cual sólo se utilizaba en caso de que lo pidiera el reo.

En lo que respecta al panorama general del tema en Estados Unidos, son 31 estados los que permiten la pena de muerte y en 19 ha sido abolida; en total, hay dos mil 743 personas esperando a ser ejecutadas legalmente, según datos de Deathpenaltyinfo, además de que California es el estado con más reos en el corredor de la muerte, donde hay 740 personas.

La tendencia sería, entonces, que el uso de la pena de muerte está decreciendo en Estados Unidos, ya que hace 20 años, 295 personas fueron condenadas a muerte, mientras que en 2017 fueron 39. Retomemos, en este domingo algunas de las cuestiones que ya hemos expuesto acerca de la pena de muerte.

También el pasado 10 de octubre se conmemoró el 16º Día Mundial Contra la Pena de Muerte; desde el 2003, organizaciones de la sociedad civil, instituciones y activistas se movilizan en todo el mundo en favor de la abolición de la pena de muerte y, en este 2018, la conmemoración de la fecha tiene por objeto sensibilizar a la opinión pública sobre las condiciones de vida inhumanas de las personas condenadas a muerte.  

¿Está usted a favor o en contra de la pena de muerte, estimado lector? Por favor, tome algunos minutos para contestar. Tal vez, en el momento actual que vivimos, una respuesta inmediata y afirmativa aparezca en su mente, pero hay muchas cuestiones que deben considerarse.

“La pena de muerte es la sanción jurídica capital, la más rigurosa de todas, consistente en quitar la vida a un condenado mediante los procedimientos y órganos de ejecución establecidos por el orden jurídico que la instituye”, señala el doctor en Derecho, Miguel Ángel Contreras Nieto.

Agrega Contreras Nieto que la pena capital, por sus caracteres esenciales, puede ser definida como “destructiva, en cuanto que al eliminar de modo radical e inmediato la existencia humana, no permite enmienda, reeducación ni resocialización alguna del condenado; irreparable, en cuanto a su aplicación, en el supuesto de ser injusta, impide toda posterior reparación; y rígida, toda vez que no puede ser graduada, ni condicionada, ni dividida”.

En referencia a la cuestión histórica, podemos mencionar que entre las culturas del Antiguo Oriente, por regla general, no se discute el derecho de aplicar la pena de muerte. En textos cuneiformes se encuentran conservadas las fuentes jurídicas de aquellos pueblos, siendo algunos de los más conocidos el Código de Ur-Nammu, de origen sumerio y del siglo XXI a. C.; el Código de Lipit-Ishtar, también sumerio y del siglo XIX a. C.; el Código de Eshnunna y -el más célebre- el Código de Hammurabi, ambos del siglo XVII a. C.

Cuando se comparan estos códigos de la antigüedad, se observan diversas similitudes. En aquella época se entendía que los actos ‘graves’ -como la blasfemia, el incesto y el bestialismo, entre otros- lograban desencadenar la ‘ira divina’ sobre la sociedad, lo que precedía a las sequías, las plagas o las derrotas en lo militar.

Entonces, la pena de muerte era una manera mediante la que dicha sociedad ‘se protegía’ a sí misma, al remover el motivo de esa ira divina y ejecutar al reo culpable: “Un crimen fue concebido como un mal contra otra persona o contra el dios, frente al cual la víctima tenía derecho a la venganza. El papel del tribunal se limitaba a establecer un límite a la venganza humana y a impedir la venganza divina en la sociedad… Determinar el límite correcto de venganza fue la principal tarea de la jurisprudencia mesopotámica” (Westbrook, 1992).

La ley del Talión (del latín lex talionis) que impone una pena idéntica por el crimen cometido, es decir, una justicia retributiva que pone límite a la venganza, está ya señalada en el Código de Hammurabi, en el que la pena capital se aplicaba a veinticinco tipos de delitos; por su parte, en el derecho romano eran castigados con la pena capital los crímenes que comportaban alta traición al Estado y para los delitos cometidos contra particulares se aplicaba, según el caso, la ley del Talión.

El texto del Antiguo Testamento que se cita con mayor frecuencia para justificar la pena de muerte es el Génesis 9,6, “El que desparrama sangre de hombre, por el hombre su sangre será desparramada”: ¿es un texto con sentido imperativo o descriptivo? Megivern apunta al respecto que “tales palabras han sido tomadas como un mandamiento divino que impone la muerte para los asesinos”, y que se instituye así la medida de la venganza de sangre o ley del Talión (quien esparce la sangre de alguien y muere, es digno de recibir el mismo castigo).

Cesare Beccaria inició la corriente abolicionista de la pena de muerte, destacando la idea de que ningún poder puede conceder a un hombre el derecho de matar a un semejante; sin embargo, Beccaria admite dos excepciones: la primera es el caso en el que, aún privado de la libertad, una persona tenga tales relaciones y tal poder que su existencia interese a la seguridad de la nación y pueda producir un revolución peligrosa; la segunda, que la muerte de un ciudadano fuera el verdadero y único freno que contuviese a otros y los separase de cometer delitos.

La investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Olga Islas, nos aporta datos interesantes respecto a nuestro país: el primer código penal en el México independiente, promulgado en el Estado de Veracruz en 1835, estableció la pena de muerte con reglas muy detalladas: desde su notificación y el trato compasivo y piadoso que se otorgaba a los sentenciados antes de la ejecución, hasta la forma pública y denigrante de su conducción al patíbulo y el lugar deshonroso de su sepultura; el Código Penal de 1869 para el mismo Estado, influenciado por los principios postulados en la Constitución de 1857, canceló esta pena para todos los delitos, lo que constituyó un avance muy importante en aquella época.

La pena de muerte se encuentra totalmente proscrita en México, tanto en los diferentes códigos penales de la República como en el Código de Justicia Militar; se dice que la última ejecución, en el fuero militar, ocurrió el 9 de agosto de 1961, aunque algunos afirman que fue en 1957. La Constitución federal abolió la pena de muerte de manera radical el 9 de diciembre de 2005, mediante la reforma a los artículos 14 y 22.

México se adhirió en 2007 al Protocolo de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, relativo a la Abolición de la Pena de Muerte, y el nueve de octubre de 2007 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Protocolo a la Convención Americana sobre Derechos Humanos relativo a la Abolición de la Pena de Muerte, que en su Artículo 1° señala que “Los Estados Partes en el presente Protocolo no aplicarán en su territorio la pena de muerte a ninguna persona sometida a su jurisdicción”.

Respecto a las normas internacionales de derechos humanos y al derecho internacional humanitario, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional por los Derechos Civiles y Políticos, la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, la Carta Árabe de Derechos Humanos, la Convención Americana de Derechos Humanos  y la Convención de NNUU contra la tortura, entre otros, prohíben el uso de la tortura; sin embargo, no prohíben la aplicación de la pena de muerte.

Según datos de la Coalición Mundial Contra la Pena de Muerte, 107 países abolieron la pena capital para todos los crímenes; siete países abolieron la pena de muerte para todos los crímenes ordinarios; 23 países llevaron a cabo ejecuciones en 2016 y en 2017,los cinco países que más ejecutaron en el mundo fueron Arabia Saudita, China, Irak, Irán y Paquistán.

Cabe recordar hoy que en 1994, la Suprema Corte de Estados Unidos resolvió que la pena de muerte no era inconstitucional y quedó en minoría uno de los jueces, Harry A. Blackmun, señalando que la pena de muerte es cruel e inhumana, y por lo tanto inconstitucional. Otro de los jueces de la Corte sostuvo la constitucionalidad de la pena de muerte, el juez Antonin Scalia, y entre sus fundamentos sostuvo que era “envidiable una muerte tranquila por inyección letal comparada…” con la de una niña de 11 años que había sido “violada por cuatro hombres y luego asesinada por el relleno de sus pantalones hasta la garganta”: citaba el caso de Henry Lee McCollum y Leon Brown, quienes habían sido condenados a la pena de muerte en 1983.

En el mes de septiembre del 2014 fue revocada la sentencia de McCollum y Brown, cuando las pruebas de ADN revelaron la participación de otra persona en el caso: Roscoe Artis, de 74 años, quien vivía cerca del lugar donde se encontró el cadáver de la niña y que estaba sentenciado a pena de muerte por delitos de violación y asesinato perpetrados durante la misma época. Los hermanastros fueron liberados luego de permanecer 30 años en prisión; Mc Collum, que además es débil mental, fue detenido a los 19 años y cuando fue liberado tenía 50 años.

José Juan García en la “Enciclopedia de Bioética” expone argumentos a favor de la pena de muerte, como la razón de justicia (igualdad natural de todos los hombres ante la ley), legítima defensa, utilidad social, peligro de la fuga y de reincidencia del reo, menor riesgo de error judicial y ecuación costos-beneficios; además de argumentos en contra: razón de justicia (“La historia de las penas es, por momentos, tan deshonrosa para la humanidad como la historia de los delitos”: Del Vecchio), legítima defensa (idem), utilidad social (idem), sistema carcelario eficaz, irreversibilidad de la pena capital respecto al error judicial, ecuación costos-beneficios (idem) y limitación de las arbitrariedades del poder.

¿Existe una respuesta ‘justa’ que además pertenezca a la realidad de cada persona, y a la sociedad en su conjunto?

"No es la intensidad de la pena lo que produce el mayor efecto en el ánimo del hombre, sino la duración; pues nuestra sensibilidad se mueve más fácil permanentemente por mínimas, pero reiteradas impresiones, que por un impulso fuerte, pero pasajero", señalaba en uno de sus textos Cesare Bonesana, Marchese di Beccaria. Coincidimos.

 

Domingo, 07 Octubre 2018 05:34

COP8

En la semana que concluye se llevó a cabo la octava reunión de la Conferencia de las Partes (COP8) del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco, en Suiza, en donde más de mil representantes de alrededor de 180 países discutieron aspectos de relevantes para el control del tabaco, en favor de la salud de la población.

Lo anterior, siendo el máximo órgano de decisión en materia de control de tabaco, en el que representantes de países, no solamente autoridades sino también ONGs, organizaciones intergubernamentales e internacionales de la sociedad civil, discuten temas como el combate al tabaquismo, el daño ambiental, los efectos de los pesticidas y la explotación infantil en el cultivo de hoja de tabaco, entre otros.

Según datos de la OMS, el tabaco mata cada año a más de siete millones de personas, de las que más de seis millones son consumidores del producto y alrededor de 890 mil son no fumadores, expuestos al humo de tabaco ajeno; además, casi el 80 por ciento de los más de mil millones de fumadores que hay en el mundo viven en países de ingresos bajos o medios, siendo el tabaco una de las principales causas de defunción, empobrecimiento y enfermedad.

El tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública, ya que los consumidores que mueren prematuramente privan a sus familias de ingresos, aumentan el costo de la atención sanitaria y dificultan el desarrollo económico; de igual modo, en algunos países, los niños de los hogares pobres trabajan con frecuencia en el cultivo de tabaco, para aumentar los ingresos familiares, y son especialmente vulnerables a la enfermedad del tabaco verde, producida por la nicotina que absorbe la piel cuando se manipulan las hojas de tabaco húmedas.

Pese a todas estas cuestiones adversas, sólo uno de cada tres países -que representan un tercio de la población mundial- hace un seguimiento del consumo de tabaco, para lo cual realizan, cada cinco años, encuestas representativas entre jóvenes y adultos de todo el país.

También es necesario destacar que el humo del tabaco contiene más de cuatro mil productos químicos, de los cuales se sabe que al menos 250 son nocivos y más de 50 causan cáncer; tampoco hay un nivel seguro de exposición al humo de tabaco ajeno, que en los adultos causa graves trastornos cardiovasculares y respiratorios, en particular coronariopatías y cáncer de pulmón.

El humo de tabaco ajeno causa alrededor de 890 mil muertes prematuras cada año, además de que casi la mitad de los niños respiran normalmente aire contaminado por humo de tabaco en lugares públicos (en el 2004, los niños representaron el 28 por ciento de las defunciones atribuibles al humo de tabaco ajeno).

Más de mil 300 millones de personas, es decir, el 18 por ciento de la población mundial, están protegidas por leyes nacionales integrales sobre espacios sin humo, pero sólo 24 países, que representan el 15 por ciento de la población mundial, disponen de servicios nacionales integrales para ayudar a los consumidores a dejar de fumar; tampoco hay ningún tipo de asistencia para dejar de fumar en una cuarta parte de los países de bajos ingresos.

Diversos estudios muestran que pocas personas comprenden los riesgos específicos para la salud que significa el consumo de tabaco, aunque la mayoría de los fumadores que conocen los peligros del tabaco desean dejarlo, por lo que la asesoría y la medicación pueden incrementar la probabilidad de que un fumador que desea abandonar el tabaco lo consiga.

Por otro lado, las advertencias textuales y gráficas impactantes (en especial las que incluyen imágenes) permiten reducir el número de niños que empiezan a fumar y aumentar el número de fumadores que dejan el tabaco; así mismo, la prohibición general de todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco permitiría reducir el consumo de tabaco en un siete por ciento, aproximadamente, como media, si bien en algunos países se podría lograr una disminución de hasta el 16 por ciento.

Sólo 29 países, que representan el 12 por ciento de la población mundial, han prohibido completamente todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco.

También los impuestos al tabaco son un medio eficaz para reducir el consumo, especialmente entre los jóvenes y los pobres; a pesar de ello, establecer impuestos altos al tabaco es una medida poco frecuente, ya que solamente 33 países, que representan el 10 por ciento de la población mundial, tienen impuestos sobre el tabaco que superan el 75 por ciento del precio al por menor.

Otra cuestión importante es que debe detenerse el comercio ilícito de productos de tabaco, ya que se estima que uno de cada 10 cigarrillos y demás productos de tabaco que se consumen, a nivel mundial, es de origen ilícito: un mercado que cuenta con el respaldo que va desde pequeños vendedores ambulantes hasta redes involucradas en el contrabando, la fabricación ilícita y la falsificación.

Entre las medidas implementadas para combatir estas cuestiones está el Protocolo para la eliminación del comercio ilícito de productos de tabaco del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, política esencial de regulación de la oferta para reducir el consumo de tabaco y sus consecuencias sanitarias y económicas; además, el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, para promover la salud pública, entró en vigor en febrero de 2005 y en la actualidad hay 180 Partes suscritas, que representan más del 90 por ciento de la población mundial.

Y es que en el panorama general del "Informe sobre el control del tabaco en la Región de las Américas, 2018" también se pone de manifiesto que las medidas de control de tabaco están teniendo impacto en la disminución del consumo de tabaco, destacando que el 95.3 por ciento de la población de las Américas está cubierta por al menos una política de control de tabaco en su nivel más alto de aplicación, de acuerdo con los criterios de la OMS; sin embargo, 12 países aún no han implementado ni siquiera una de las medidas a dicho nivel.

Dicho informe resume el avance reportado hasta el 31 de diciembre del 2017, en las seis principales medidas para el control del tabaco a las que da prioridad la herramienta MPOWER (por sus siglas en inglés): vigilar el consumo de tabaco y las políticas de prevención (M), proteger a la población del humo de tabaco (P), ofrecer ayuda para el abandono del tabaco (O), advertir de los peligros del tabaco (W), hacer cumplir las prohibiciones sobre publicidad, promoción y patrocinio del tabaco (E) y aumentar los impuestos al tabaco (R), para proveer una imagen regional que detalla no solamente los avances sino aquellas medidas que requieren impulsarse.

El informe destaca la amenaza expuesta por la interferencia de la industria tabacalera, así como la entrada en el mercado de nuevos productos de tabaco que presentan nuevos retos para la región, y detalla las acciones que se están tomando para hacerles frente: el combate al tabaquismo ya no está centrado únicamente en el cigarro y el hábito convencional de fumar, sino en productos como los cigarrillos electrónicos o Sistemas Electrónicos Administradores de Nicotina (SEAN), que pueden ser con o sin tal químico.

Sobre este tema, la OMS ha señalado que actualmente no hay pruebas que demuestren que dichos productos son menos nocivos que los tradicionales.

 

logo
© 2018 La Unión de Morelos. Todos Los Derechos Reservados.