Margarita Rebollo

Margarita Rebollo

En el norte de California, el incendio denominado Camp Fire ha destruido, en dos días, más de seis mil 700 casas y 36 mil hectáreas localizadas alrededor de la localidad de Paradise, y derivado de esta situación al menos nueve personas han muerto, cinco de ellas sorprendidas por las llamas cuando trataban de huir de la zona, en sus vehículos; mientras que en la costa de Los Ángeles, el incendio (al que se ha llamado Woolsey Fire) que comenzó el jueves obligó a la evacuación de toda la población de Malibú, en donde el fuego había arrasado, hasta el día sábado, 28 mil hectáreas en las montañas de Santa Mónica... y seguía ardiendo sin control.

La ayuda federal al estado de California tampoco parece que llegaría pronto, luego de que mediante un tuit en su cuenta de red social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se manifestó respecto al suceso sólo para culpar a California por los incendios: "La gestión del bosque es muy mala. Damos miles de millones de dólares cada año, se han perdido tantas vidas, todo por una grave mala gestión de los bosques. Hay que remediarlo ya, ¡o no más pagos federales!". Precisamente, California es un estado que abiertamente ha manifestado la resistencia a su presidencia.

Otra nota mediática respecto al lamentable suceso ha sido que entre los residentes afectados por los incendios se cuentan Caitlyn Jenner, Kim Kardashian, Guillermo del Toro, Alyssa Milano, Mark Burnett y Lady Gaga; pero el cambio climático nos afecta a todos, prolongando la temporada de incendios forestales y haciendo que éstos sean cada vez más destructivos

El tema de las agresiones al medio ambiente también lo hemos comentado en este espacio. En marzo del año pasado y en una entrevista publicada en La Unión de Morelos, el entonces jefe del Centro Regional de Manejo del Fuego de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Ismael Solórzano Ibarra, alertaba que la temporada de incendios sería más “agresiva” que en otros años, debido a las condiciones del clima y la sequía.

En aquella fecha y durante su visita a Cuernavaca, el funcionario federal informó que en todo México y en Morelos el número de siniestros seguía con la tendencia a incrementar en alrededor de un 20 por ciento con respecto al 2016; también explicaba que el combate es más complejo por el comportamiento agresivo de los incendios, debido a los fuertes vientos que se pronostican y porque dada la sequía, hay mucho combustible en el suelo, como hojarasca.

Y es que en un contraste significativo y haciendo referencia a otro país, recordemos que en enero del 2016 ocurrió una de las cinco mayores nevadas que han caído en Nueva York: la tormenta de nieve 'Jonas' dejó al menos 18 muertos y aisló a 80 millones de personas en Estados Unidos; también en Argentina se viven temporadas alteradas, con inviernos muy cortos y veranos largos e intensos, que llegan a rayar los 50°C: tampoco la primavera -en septiembre del 2015- llegó a Buenos Aires y únicamente se experimentó un cambio brusco del frío al calor, sin estación intermedia.

Podríamos continuar incluyendo numerosos ejemplos de los efectos que las acciones del hombre causan, directa o indirectamente, en la naturaleza; e irónicamente, también repercuten negativamente sobre sí mismo.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el año 2050 habrá 9 mil millones de habitantes en la Tierra. Para que podamos legar a nuestros hijos y nietos un mundo habitable, es necesario combatir la pobreza generalizada y la destrucción del medio ambiente, evitando así que paguemos un precio mayor, con un planeta más pobre e inestable y degradado: las emisiones de gases de efecto invernadero continúan aumentando, y más de un tercio de todas las especies conocidas podrían extinguirse si el cambio climático continúa sin control.

El desarrollo sostenible debe ser un punto vital en la agenda de gobiernos y ciudadanos.

Podría decirse que el movimiento ecologista empezó hace siglos, como una respuesta a la industrialización. En el siglo XIX, los poetas románticos ingleses ensalzaron la belleza de la naturaleza; de igual modo, el estadounidense Henry David Thoreau elogió la vuelta a una vida más sencilla, que se guiara por los valores implícitos en la naturaleza.

En los siglos XX y XXI, miles de héroes anónimos son devotos ambientalistas. Incluso durante una gala de los premios Oscar, el galardonado actor y ecologista Leonardo DiCaprio aprovechó la ocasión para destacar en su mensaje que "el cambio climático es algo real, está sucediendo en estos momentos y es la amenaza más urgente a la que se enfrenta nuestra especie; tenemos que trabajar juntos para hacerle frente".

José Mujica, ex presidente de Uruguay, pronunció un discurso sobre el tema que nos ocupa, en junio del 2012 y en la cumbre Río+20: el nombre abreviado de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, llevada a cabo veinte años después de la histórica Cumbre de la Tierra realizada en Río en 1992.

De nueva cuenta le compartimos un extracto de dicho discurso, estimado lector, para reflexionar acerca de los grandes cambios negativos que la ambición ha provocado en nuestro mundo.

“Permítasenos hacer algunas preguntas en voz alta. Toda la tarde se ha hablado del desarrollo sustentable. De sacar las inmensas masas de la pobreza. ¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? ¿El modelo de desarrollo y de consumo, que es el actual de las sociedades ricas? Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes?”.

“¿Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar? Más claro: ¿Tiene el mundo hoy los elementos materiales como para hacer posible que 7 mil u 8 mil millones de personas puedan tener el mismo grado de consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades occidentales? ¿Será eso posible? ¿O tendremos que darnos algún día, otro tipo de discusión? Porque hemos creado esta civilización en la que estamos: hija del mercado, hija de la competencia y que ha deparado un progreso material portentoso y explosivo. Pero la economía de mercado ha creado sociedades de mercado. Y nos ha deparado esta globalización, que significa mirar por todo el planeta”.

(…)

“No se trata de plantearnos el volver a la época del hombre de las cavernas, ni de tener un ‘monumento al atraso’. Pero no podemos seguir, indefinidamente, gobernados por el mercado, sino que tenemos que gobernar al mercado”.

“Por ello digo, en mi humilde manera de pensar, que el problema que tenemos es de carácter político. Los viejos pensadores -Epicúreo, Séneca o incluso los Aymaras- definían: ‘pobre no es el que tiene poco sino el que necesita infinitamente mucho, y desea más y más. Esta es una clave de carácter cultural”.

“Pero tenemos que darnos cuenta que la crisis del agua y de la agresión al medio ambiente no es la causa. La causa es el modelo de civilización que hemos montado. Y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir (…) Cuando luchamos por el medio ambiente, tenemos que recordar que el primer elemento del medio ambiente se llama felicidad humana”. Coincidimos.

 

Domingo, 04 Noviembre 2018 05:19

México y Afganistán

Año tras año, en diversas ocasiones, hemos citado en este espacio el principio 9 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que señala: “El asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada".

Y es que el pasado 2 de noviembre se conmemoró el “Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas”, fecha elegida en recuerdo del reclamo de justicia por el homicidio de dos periodistas franceses en Malí, ocurrido en el 2013; según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más de mil periodistas han sido asesinado en los últimos 12 años por realizar su labor informativa, y de estos casos nueve de cada diez han quedado impunes.

Además, durante la semana que concluye, fue presentado el "Informe de la Directora General sobre la Seguridad de los Periodistas y el Peligro de la Impunidad", publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en el cual se revela que por primera vez en 2017, la mayoría de los periodistas asesinados (55 por ciento) lo fueron en países libres de conflictos armados.

Por desgracia, también cabe destacar que según los datos contenidos en dicho informe, México es el país con más periodistas asesinados en los últimos dos años: nuestro país y Afganistán registraron 26 y 24 decesos, respectivamente.

El informe sobre la seguridad de los periodistas y el peligro de la impunidad dado a conocer por la Unesco proporciona una visión general de los datos recopilados por la Unesco sobre los asesinatos de comunicadores ocurridos entre enero 2016 y diciembre 2017, y destaca que el 89 por ciento de los casos no son resueltos a nivel internacional.

Entre las principales conclusiones 2016-2017 contenidas en el informe, se anota que las tres regiones que registraron el número más alto de asesinatos fueron Estados Árabes, América Latina y el Caribe, y Asia y el Pacifico; en 2017 ocurrieron más asesinatos en Asia y el Pacifico que en los Estados Árabes, además de que, en ambos años, menos del 10 por ciento de todos los asesinatos tuvieron lugar en África, Europa occidental y América del Norte, y Europa Central y Oriental, respectivamente.

La Unesco también apunta que el número de asesinatos de periodistas parecía ir a la baja desde 2015; sin embargo, esa tendencia cambió en el 2018, año durante el cual se registraron 80 homicidios hasta el mes de octubre, según el Observatorio de la Unesco.

Una cuestión preocupante es el aumento del número de mujeres periodistas entre las víctimas: en el 2017, la Unesco registró el número más elevado de mujeres periodistas asesinadas, contabilizando 11 víctimas, desde que la organización comenzó a informar sobre los asesinatos de periodistas en 2006; los hombres continúan representando la inmensa mayoría de víctimas (86 por ciento en el 2017) de ataques mortales en contra de periodistas.

Otro de los datos proporcionados, en el informe de referencia, es que el mayor número de asesinatos se registra entre los periodistas de televisión: en 2017, casi la mitad de los periodistas asesinados trabajaban para cadenas de televisión, mientras que en 2016, los periodistas de televisión representaban 34 por ciento de los asesinados; la mayoría de ellos fueron asesinados en países afectados por conflictos (55 de 71 comunicadores).

De igual modo, la Unesco refiere que la mayoría de las víctimas son periodistas locales: en el año anterior, periodistas locales representaban el 90 por ciento de los periodistas asesinados, y en 2016, el 94 por ciento; las estadísticas muestran también que ambos años, menos de uno de cada diez periodistas asesinados era un reportero internacional, y la mitad de las 14 víctimas extranjeras que se registraron en 2016-2017 fueron asesinadas en países afectados por conflicto.

Además, los comunicadores independientes se consideran en general como más vulnerables, ya que a menudo carecen de una protección y un apoyo adecuados por parte de los órganos de prensa con los que trabajan.

Respecto a los asesinatos que ocurren en países sin conflictos armados, la Unesco informó que en 2017 y por primera vez en los últimos años, más periodistas -el 55 por ciento- fueron asesinados en países sin conflicto armado que en países en situación de conflicto armado; la tendencia se podría explicar por la ausencia de nuevos conflictos armados en el mundo y por la disminución del número de periodistas que informan desde zonas afectadas por conflictos de larga duración.

Finalmente y entre las cuestiones a resaltar, se indica que hay una ligera disminución de la tasa de impunidad, pese a que la mayoría de los casos sigue sin resolver: de los mil 10 casos que la Unesco ha condenado entre 2006 y 2017, 115 se han resuelto judicialmente, según la información facilitada por las autoridades nacionales de los Estados miembros; la cifra representa una tasa global de resolución de casos del 11 por ciento.

A fin de sensibilizar a la opinión pública sobre el problema de la impunidad de los crímenes contra periodistas, la Unesco también presentó este 2 de noviembre una campaña: #TruthNeverDies (“La verdad nunca muere”), con el objetivo es fomentar la publicación de artículos escritos por periodistas asesinados en el ejercicio de su profesión, o en homenaje a ellos.

En el mensaje de la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, este año y con motivo del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, enfatiza que "la lucha contra la impunidad es indisociable de la defensa de las libertades fundamentales, como la libertad de expresión, la libertad de prensa y el acceso a la información".

Y agrega: "Tenemos la responsabilidad de no dejar impunes los crímenes contra periodistas y garantizarles unas condiciones de trabajo seguras y propicias para el desarrollo de una prensa libre y pluralista. Sólo en esas condiciones podremos construir unas sociedades justas, pacíficas y verdaderamente abiertas al futuro". Coincidimos.

 

Domingo, 28 Octubre 2018 05:27

Emigrar

El poeta, dramaturgo y novelista francés Víctor Hugo comentó en su tiempo que ‘el exilio es la desnudez del derecho’; cabe hacer notar que cuando fue publicada su obra por antonomasia y que relata las injusticias sociales, trascendiendo su época como un símbolo de la lucha de los oprimidos, ‘Los miserables’, el autor llevaba ya una década en el exilio por sus opiniones políticas.

En la revista “Estudios” del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), se anota que una versión actual de los exiliados son los migrantes y se citan las siguientes palabras de Giovanni Battista Scalabrini, fundador de la Congregación de los Misioneros de San Carlos: “Tenemos la libertad de emigrar, no la libertad de hacer migrar”.

En este espacio hemos comentado en diversas ocasiones sobre el tema de los migrantes y los refugiados. Con el título "Sueños rotos", en el artículo del domingo 28 de agosto de 2016, anotábamos que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) alertaba que 16 mil niños de El Salvador, Guatemala y Honduras -países donde se registran algunas de las tasas de homicidio más altas del mundo- fueron detenidos en México en los primeros seis meses de 2016; de igual modo, en el primer semestre de 2016, casi 26 mil menores no acompañados y cerca de 29 mil 700 personas que viajaron en familia, sobre todo mujeres y sus hijos pequeños, fueron detenidos en la frontera con México.

Además, en esa fecha mencionábamos que según datos del organismo internacional, contenidos en el informe “Sueños rotos: El peligroso viaje de los niños centroamericanos a Estados Unidos”, en los primeros seis meses de 2014, más de 44 mil 500 niños no acompañados fueron detenidos en la frontera de Estados Unidos con México; el número se redujo a casi 18 mil 500 en el mismo periodo de 2015 y aumentó de nuevo a casi 26 mil hasta junio del 2016.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) refería además que los menores huyen de las pandillas y de la pobreza agobiante que existe en sus países; agregaba que nada indica que esta tendencia vaya a disminuir, por desgracia.

Y es que en fecha actual, según las estimaciones de Unicef, unas nueve mil 300 personas cruzaron la frontera entre Guatemala y México, únicamente entre el 19 y el 22 de octubre pasados. Sobre ellos y de manera específica acerca de los niños, niñas y adolescentes que viajan en la caravana de migrantes, el organismo hizo hincapié en que son alrededor de 2 mil 300 niños que viajan en dicha caravana, que busca llegar a Estados Unidos, menores de edad que necesitan protección y acceso a servicios esenciales como atención sanitaria, agua limpia y saneamiento adecuado.

En rueda de prensa, también realizada esta semana que concluye, Marixie Mercado, portavoz de Unicef, anotaba que "el largo y difícil viaje ha expuesto a los niños a las inclemencias del tiempo, incluyendo peligrosas altas temperaturas, con un acceso limitado al refugio; la portavoz también destacó que muchos de los niños y sus familias están huyendo de la violencia de las pandillas, de violencia de género, extorsión, pobreza y acceso limitado a educación de calidad y servicios sociales en sus países de origen, en Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras).

Diariamente, las familias que se enfrentan a esas condiciones de vida toman la decisión de abandonar sus hogares y sus países, para buscar seguridad y mejores oportunidades; sin embargo, el viaje es largo, incierto y durante la travesía quedan expuestos a que se pueden violentar sus derechos humanos, en situaciones que conllevan el riesgo de explotación, violencia y abuso, por lo que Unicef reiteró el llamado a todos los gobiernos para que den prioridad al interés superior del niño, en la aplicación de las leyes migratorias y los procedimientos, y para que mantengan a las familias juntas y encuentren alternativas a la detención de niños.

Este día cabe hacer notar la labor de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que ha iniciado una campaña para apoyar a las miles de familias centroamericanas que están llegando a México, huyendo de la violencia y la falta de seguridad; al respecto de las niñas y niños centroamericanos, la ACNUR indicó que en sus países corren el riesgo de ser reclutados por el crimen organizado o secuestrados con fines de explotación sexual.

A través de la campaña se busca obtener recursos para comenzar la construcción de nuevos albergues y poder atender a todas las personas que arriben, con nuevos espacios seguros que permitan proteger a las personas en su arribo al país, ya que los albergues actuales están trabajando a su máxima capacidad; así mismo, a través de las donaciones se busca el abastecimiento de artículos de primera necesidad, brindar asesoría legal y apoyo psicosocial, además del acompañamiento en la construcción de una nueva vida.

La ACNUR también ha enfatizado que uno de los retos de la campaña es luchar contra racismo y la xenofobia que prevalecen en México, así como el desconocimiento de las terribles condiciones en las que viven la mayoría de las personas en Centroamérica: factores que impiden poder comprender la gravedad de la crisis en el tema de los migrantes que actualmente se enfrenta.

En números referidos por la ACNUR, el tamaño de la “caravana” de migrantes se ha estimado en unas siete mil personas, y es la segunda marcha organizada que tiene lugar en la región este año, ya que la primera se efectuó el pasado mes de abril; el organismo internacional también señala que es imprescindible que la gente pueda tener la oportunidad de pedir asilo y que sus necesidades de protección internacional se evalúen adecuadamente, antes de que se tome cualquier decisión sobre retornos o deportaciones.

El columnista y escritor inglés Owen Jones publicó en fecha pasada un ensayo en el que llama a los países con más recursos a hacerse cargo de la situación de los refugiados, y en el que argumenta que “el problema es que este debate no puede ser ganado con estadísticas (…) eso no cambiará la actitud de las personas. Hay que hacerlo a través de historias, humanizando a los refugiados sin rostro. Tenemos que mostrar sus nombres, sus caras, sus miedos, sus ambiciones, sus amores y a de qué están huyendo”.

Jones concluye comentando que “si fracasamos, entonces más y más mujeres, hombres y niños pasarán sus últimas horas ahogándose en el mar o asfixiándose en camiones. Es tan frío como eso”. Coincidimos.

 

Domingo, 21 Octubre 2018 05:45

Khashoggi

"Recientemente consulté en Internet el informe “Libertad en el mundo” de 2018, publicado por Freedom House, lo que me llevó a una triste conclusión. Solo un país del mundo árabe se encuentra en la categoría “libre”. Se trata de Túnez. Jordania, Marruecos y Kuwait están definidos como 'parcialmente libres'. Los otros están entre los 'no libres'".

Con el párrafo anterior es tal como comienza la última publicación del periodista Jamal Khashoggi en español; Arabia Saudita admitió por primera vez este sábado que el periodista murió dentro de su consulado en Estambul.

Khashoggi, destacado periodista saudí, colaboraba en varios periódicos en la lengua árabe e inglesa radicados en Arabia Saudita, entre ellos Okaz y Saudi Gazette; en diciembre de 2016, las autoridades saudíes denunciaron públicamente a Khashoggi tras haber criticado al entonces presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, en un acto celebrado en Washington, y el periodista se marchó de Arabia Saudita a Estados Unidos, en junio de 2017, donde se convirtió en columnista habitual de The Washington Post.

Organismos internacionales como el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), Human Rights Watch (HRW), Amnistía Internacional (AI) y Reporteros sin Fronteras (RSF) han solicitado que se lleve a cabo una investigación independiente sobre la muerte del periodista desaparecido, luego de que Riad admitiera que murió en su consulado en Estambul, al que entró el 2 de octubre para obtener sus documentos de estado civil.

En la solicitud de las ONG se anotaba lo siguiente: "Se piensa que las autoridades saudíes puedan ser responsables de la desaparición del señor Khashoggi en el consulado saudí de Estambul. El 2 de octubre, el señor Khashoggi y su novia, la señora Hatice Cengiz, visitaron el consulado saudí de Estambul. Desde su llegada al Consulado, la señora Cengiz vio denegada su entrada y tuvo que esperar fuera de las dependencias consulares. El señor Khashoggi entró entonces al Consulado a las 13:14 pero nunca más apareció. Su suerte y su ubicación siguen desconocidas hasta la fecha".

AI señalaba en días pasados que Arabia Saudita ha negado su implicación en la desaparición, pero no ha presentado prueba alguna que lo sustente; en cambio las autoridades turcas informaron que fue asesinado dentro del consulado.

Según varios medios de comunicación, el periodista habría sido torturado, decapitado y su cuerpo desmembrado.

Tanto RSF, CPJ, HRW y AI indicaron que Turquía debe pedir con carácter de urgencia al secretario general de la ONU, António Guterres, que establezca una investigación de las Naciones Unidas sobre la posible ejecución extrajudicial del periodista saudí Jamal Khashoggi.

Al respecto, se anota que tal investigación, independiente, "debe determinar las circunstancias del papel desempeñado por Arabia Saudí en la desaparición forzada y el posible homicidio de Khashoggi. La investigación debe tener como objetivo identificar a todas las personas responsables de ordenar, planear y ejecutar cualquier operación relacionada con el caso".

Robert Mahoney, director ejecutivo adjunto del Comité para la Protección de los Periodistas, apuntó que "Turquía debe pedir a la ONU que abra una investigación creíble, transparente y sin demora (...) la intervención de la ONU es la mejor garantía contra el encubrimiento saudí o los intentos de otros gobiernos de esconder el asunto bajo la alfombra para proteger lucrativos vínculos comerciales con Riad".

Es interesante agregar lo que han señalado los organismos internacionales respecto a que los datos recopilados por el equipo de investigación de la ONU "deben conservarse para su uso en futuros enjuiciamientos", además de destacar que el equipo de investigación debe tener la posibilidad de viajar sin restricciones adonde lo necesite y de entrevistar a posibles testigos o sospechosos "sin injerencias", además de recomendar "vías que permitan poner a disposición de la justicia a cualquier persona contra la que se encuentren indicios de implicación creíbles y admisibles".

Por su parte, las autoridades turcas anunciaron la apertura de una investigación penal sobre la desaparición de Khashoggi y realizaron estudios forenses en el consulado de Arabia Saudita, el 15 de octubre; al respecto, habría afirmaciones relativas a la existencia de registros visuales y de audio que probarían que Khashoggi fue asesinado en el consulado.

Christophe Deloire, secretario general de Reporteros sin Fronteras, afirmó que que hay "absoluta necesidad de una investigación imparcial e independiente que permita establecer la verdad y garantizar la justicia para Jamal Khashoggi (...) si la ONU se moviliza de verdad para combatir la impunidad por delitos cometidos contra periodistas, como mínimo debe intervenir plenamente en uno de los casos más escandalosos y extremos de los últimos años llevando a cabo esta investigación".

También se ha señalado que existe un precedente de este tipo de investigación de la ONU, ya que en el 2008, Pakistán pidió al entonces secretario general Ban Ki-moon que abriera una investigación sobre el asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto; se descubrió que, según los investigadores, las autoridades paquistaníes intentaban encubrir los hechos relacionados con el asesinato de Bhutto.

Incluso la canciller alemana Angela Merkel ha expresado que "las informaciones dadas sobre el desarrollo de los hechos en el consulado en Estambul son insuficientes", y que se espera de Arabia Saudita "transparencia sobre las circunstancias de la muerte y las razones de fondo".

Cabe hacer mención que Reporteros Sin Fronteras refirió que el grupo de trabajo de Desapariciones Forzadas o Involuntarias de Naciones Unidas confirmó haber iniciado un procedimiento de urgencia con las autoridades saudíes para aclarar el caso del periodista Jamal Khashoggi, a instancias de RSF y de las ONG de defensa de los derechos humanos Al Karama y ALQST.

"Lo que el mundo árabe necesita es libertad de expresión", es el título de la última columna del periodista Jamal Khashoggi, publicada en el Washington Post. En muchos países, por desgracia, tal afirmación también es válida.

 

Domingo, 14 Octubre 2018 05:18

Pena Capital

Precisamente en estas fechas, un 11 de octubre del 2018, comentábamos en este espacio acerca de la pena de muerte. Y en esta semana, el jueves pasado, la Corte Suprema del Estado de Washington, Estados Unidos, declaró inconstitucional dicha penalidad, decisión que se traduce en el fin de esta práctica en su jurisdicción.

La decisión fue señalada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como un "paso adelante en el camino hacia la abolición de la pena capital, tal como recomendó CIDH en su informe sobre la materia".

En el Protocolo a la Convención Americana sobre Derechos Humanos relativo a la Abolición de la Pena de Muerte, la CIDH reconoce el derecho a la vida y restringe la aplicación de la pena de muerte, al considerar que toda persona tiene el derecho inalienable a que se le respete su vida sin que este derecho pueda ser suspendido por ninguna causa, y que la aplicación de la pena de muerte produce consecuencias irreparables que impiden subsanar el error judicial y elimina toda posibilidad de enmienda y rehabilitación del procesado, entre otros puntos.

Respecto a la decisión, en esta semana que finaliza, de la máxima autoridad judicial estatal del Estado de Washington, ésta se basa en que la pena de muerte se impone de forma “arbitraria y con sesgo racial”; dicho tribunal ordenó conmutar a cadena perpetua las penas de los ocho reclusos que actualmente se encontraban en el corredor de la muerte.

El argumento de la Corte Suprema del Estado de Washington, al respecto de la abolición que hoy mencionamos, comienza: "La pena de muerte en Washington ha sido declarada inconstitucional tres veces, y hoy lo hacemos de nuevo"; además, aclara que no considera inconstitucional la pena de muerte per se, sino la forma en la que se administra: "La pena de muerte, tal como se administra en nuestro estado, no cumple sus objetivos punitivos".

Y es que en más de un siglo, el Estado de Washington ha ejecutado a 78 personas, siendo la última ejecución realizada en el 2010; según la información del Departamento de Prisiones, había dos formas legales de ejecución: la inyección letal y el ahorcamiento, el cual sólo se utilizaba en caso de que lo pidiera el reo.

En lo que respecta al panorama general del tema en Estados Unidos, son 31 estados los que permiten la pena de muerte y en 19 ha sido abolida; en total, hay dos mil 743 personas esperando a ser ejecutadas legalmente, según datos de Deathpenaltyinfo, además de que California es el estado con más reos en el corredor de la muerte, donde hay 740 personas.

La tendencia sería, entonces, que el uso de la pena de muerte está decreciendo en Estados Unidos, ya que hace 20 años, 295 personas fueron condenadas a muerte, mientras que en 2017 fueron 39. Retomemos, en este domingo algunas de las cuestiones que ya hemos expuesto acerca de la pena de muerte.

También el pasado 10 de octubre se conmemoró el 16º Día Mundial Contra la Pena de Muerte; desde el 2003, organizaciones de la sociedad civil, instituciones y activistas se movilizan en todo el mundo en favor de la abolición de la pena de muerte y, en este 2018, la conmemoración de la fecha tiene por objeto sensibilizar a la opinión pública sobre las condiciones de vida inhumanas de las personas condenadas a muerte.  

¿Está usted a favor o en contra de la pena de muerte, estimado lector? Por favor, tome algunos minutos para contestar. Tal vez, en el momento actual que vivimos, una respuesta inmediata y afirmativa aparezca en su mente, pero hay muchas cuestiones que deben considerarse.

“La pena de muerte es la sanción jurídica capital, la más rigurosa de todas, consistente en quitar la vida a un condenado mediante los procedimientos y órganos de ejecución establecidos por el orden jurídico que la instituye”, señala el doctor en Derecho, Miguel Ángel Contreras Nieto.

Agrega Contreras Nieto que la pena capital, por sus caracteres esenciales, puede ser definida como “destructiva, en cuanto que al eliminar de modo radical e inmediato la existencia humana, no permite enmienda, reeducación ni resocialización alguna del condenado; irreparable, en cuanto a su aplicación, en el supuesto de ser injusta, impide toda posterior reparación; y rígida, toda vez que no puede ser graduada, ni condicionada, ni dividida”.

En referencia a la cuestión histórica, podemos mencionar que entre las culturas del Antiguo Oriente, por regla general, no se discute el derecho de aplicar la pena de muerte. En textos cuneiformes se encuentran conservadas las fuentes jurídicas de aquellos pueblos, siendo algunos de los más conocidos el Código de Ur-Nammu, de origen sumerio y del siglo XXI a. C.; el Código de Lipit-Ishtar, también sumerio y del siglo XIX a. C.; el Código de Eshnunna y -el más célebre- el Código de Hammurabi, ambos del siglo XVII a. C.

Cuando se comparan estos códigos de la antigüedad, se observan diversas similitudes. En aquella época se entendía que los actos ‘graves’ -como la blasfemia, el incesto y el bestialismo, entre otros- lograban desencadenar la ‘ira divina’ sobre la sociedad, lo que precedía a las sequías, las plagas o las derrotas en lo militar.

Entonces, la pena de muerte era una manera mediante la que dicha sociedad ‘se protegía’ a sí misma, al remover el motivo de esa ira divina y ejecutar al reo culpable: “Un crimen fue concebido como un mal contra otra persona o contra el dios, frente al cual la víctima tenía derecho a la venganza. El papel del tribunal se limitaba a establecer un límite a la venganza humana y a impedir la venganza divina en la sociedad… Determinar el límite correcto de venganza fue la principal tarea de la jurisprudencia mesopotámica” (Westbrook, 1992).

La ley del Talión (del latín lex talionis) que impone una pena idéntica por el crimen cometido, es decir, una justicia retributiva que pone límite a la venganza, está ya señalada en el Código de Hammurabi, en el que la pena capital se aplicaba a veinticinco tipos de delitos; por su parte, en el derecho romano eran castigados con la pena capital los crímenes que comportaban alta traición al Estado y para los delitos cometidos contra particulares se aplicaba, según el caso, la ley del Talión.

El texto del Antiguo Testamento que se cita con mayor frecuencia para justificar la pena de muerte es el Génesis 9,6, “El que desparrama sangre de hombre, por el hombre su sangre será desparramada”: ¿es un texto con sentido imperativo o descriptivo? Megivern apunta al respecto que “tales palabras han sido tomadas como un mandamiento divino que impone la muerte para los asesinos”, y que se instituye así la medida de la venganza de sangre o ley del Talión (quien esparce la sangre de alguien y muere, es digno de recibir el mismo castigo).

Cesare Beccaria inició la corriente abolicionista de la pena de muerte, destacando la idea de que ningún poder puede conceder a un hombre el derecho de matar a un semejante; sin embargo, Beccaria admite dos excepciones: la primera es el caso en el que, aún privado de la libertad, una persona tenga tales relaciones y tal poder que su existencia interese a la seguridad de la nación y pueda producir un revolución peligrosa; la segunda, que la muerte de un ciudadano fuera el verdadero y único freno que contuviese a otros y los separase de cometer delitos.

La investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Olga Islas, nos aporta datos interesantes respecto a nuestro país: el primer código penal en el México independiente, promulgado en el Estado de Veracruz en 1835, estableció la pena de muerte con reglas muy detalladas: desde su notificación y el trato compasivo y piadoso que se otorgaba a los sentenciados antes de la ejecución, hasta la forma pública y denigrante de su conducción al patíbulo y el lugar deshonroso de su sepultura; el Código Penal de 1869 para el mismo Estado, influenciado por los principios postulados en la Constitución de 1857, canceló esta pena para todos los delitos, lo que constituyó un avance muy importante en aquella época.

La pena de muerte se encuentra totalmente proscrita en México, tanto en los diferentes códigos penales de la República como en el Código de Justicia Militar; se dice que la última ejecución, en el fuero militar, ocurrió el 9 de agosto de 1961, aunque algunos afirman que fue en 1957. La Constitución federal abolió la pena de muerte de manera radical el 9 de diciembre de 2005, mediante la reforma a los artículos 14 y 22.

México se adhirió en 2007 al Protocolo de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, relativo a la Abolición de la Pena de Muerte, y el nueve de octubre de 2007 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Protocolo a la Convención Americana sobre Derechos Humanos relativo a la Abolición de la Pena de Muerte, que en su Artículo 1° señala que “Los Estados Partes en el presente Protocolo no aplicarán en su territorio la pena de muerte a ninguna persona sometida a su jurisdicción”.

Respecto a las normas internacionales de derechos humanos y al derecho internacional humanitario, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional por los Derechos Civiles y Políticos, la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, la Carta Árabe de Derechos Humanos, la Convención Americana de Derechos Humanos  y la Convención de NNUU contra la tortura, entre otros, prohíben el uso de la tortura; sin embargo, no prohíben la aplicación de la pena de muerte.

Según datos de la Coalición Mundial Contra la Pena de Muerte, 107 países abolieron la pena capital para todos los crímenes; siete países abolieron la pena de muerte para todos los crímenes ordinarios; 23 países llevaron a cabo ejecuciones en 2016 y en 2017,los cinco países que más ejecutaron en el mundo fueron Arabia Saudita, China, Irak, Irán y Paquistán.

Cabe recordar hoy que en 1994, la Suprema Corte de Estados Unidos resolvió que la pena de muerte no era inconstitucional y quedó en minoría uno de los jueces, Harry A. Blackmun, señalando que la pena de muerte es cruel e inhumana, y por lo tanto inconstitucional. Otro de los jueces de la Corte sostuvo la constitucionalidad de la pena de muerte, el juez Antonin Scalia, y entre sus fundamentos sostuvo que era “envidiable una muerte tranquila por inyección letal comparada…” con la de una niña de 11 años que había sido “violada por cuatro hombres y luego asesinada por el relleno de sus pantalones hasta la garganta”: citaba el caso de Henry Lee McCollum y Leon Brown, quienes habían sido condenados a la pena de muerte en 1983.

En el mes de septiembre del 2014 fue revocada la sentencia de McCollum y Brown, cuando las pruebas de ADN revelaron la participación de otra persona en el caso: Roscoe Artis, de 74 años, quien vivía cerca del lugar donde se encontró el cadáver de la niña y que estaba sentenciado a pena de muerte por delitos de violación y asesinato perpetrados durante la misma época. Los hermanastros fueron liberados luego de permanecer 30 años en prisión; Mc Collum, que además es débil mental, fue detenido a los 19 años y cuando fue liberado tenía 50 años.

José Juan García en la “Enciclopedia de Bioética” expone argumentos a favor de la pena de muerte, como la razón de justicia (igualdad natural de todos los hombres ante la ley), legítima defensa, utilidad social, peligro de la fuga y de reincidencia del reo, menor riesgo de error judicial y ecuación costos-beneficios; además de argumentos en contra: razón de justicia (“La historia de las penas es, por momentos, tan deshonrosa para la humanidad como la historia de los delitos”: Del Vecchio), legítima defensa (idem), utilidad social (idem), sistema carcelario eficaz, irreversibilidad de la pena capital respecto al error judicial, ecuación costos-beneficios (idem) y limitación de las arbitrariedades del poder.

¿Existe una respuesta ‘justa’ que además pertenezca a la realidad de cada persona, y a la sociedad en su conjunto?

"No es la intensidad de la pena lo que produce el mayor efecto en el ánimo del hombre, sino la duración; pues nuestra sensibilidad se mueve más fácil permanentemente por mínimas, pero reiteradas impresiones, que por un impulso fuerte, pero pasajero", señalaba en uno de sus textos Cesare Bonesana, Marchese di Beccaria. Coincidimos.

 

Domingo, 07 Octubre 2018 05:34

COP8

En la semana que concluye se llevó a cabo la octava reunión de la Conferencia de las Partes (COP8) del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco, en Suiza, en donde más de mil representantes de alrededor de 180 países discutieron aspectos de relevantes para el control del tabaco, en favor de la salud de la población.

Lo anterior, siendo el máximo órgano de decisión en materia de control de tabaco, en el que representantes de países, no solamente autoridades sino también ONGs, organizaciones intergubernamentales e internacionales de la sociedad civil, discuten temas como el combate al tabaquismo, el daño ambiental, los efectos de los pesticidas y la explotación infantil en el cultivo de hoja de tabaco, entre otros.

Según datos de la OMS, el tabaco mata cada año a más de siete millones de personas, de las que más de seis millones son consumidores del producto y alrededor de 890 mil son no fumadores, expuestos al humo de tabaco ajeno; además, casi el 80 por ciento de los más de mil millones de fumadores que hay en el mundo viven en países de ingresos bajos o medios, siendo el tabaco una de las principales causas de defunción, empobrecimiento y enfermedad.

El tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública, ya que los consumidores que mueren prematuramente privan a sus familias de ingresos, aumentan el costo de la atención sanitaria y dificultan el desarrollo económico; de igual modo, en algunos países, los niños de los hogares pobres trabajan con frecuencia en el cultivo de tabaco, para aumentar los ingresos familiares, y son especialmente vulnerables a la enfermedad del tabaco verde, producida por la nicotina que absorbe la piel cuando se manipulan las hojas de tabaco húmedas.

Pese a todas estas cuestiones adversas, sólo uno de cada tres países -que representan un tercio de la población mundial- hace un seguimiento del consumo de tabaco, para lo cual realizan, cada cinco años, encuestas representativas entre jóvenes y adultos de todo el país.

También es necesario destacar que el humo del tabaco contiene más de cuatro mil productos químicos, de los cuales se sabe que al menos 250 son nocivos y más de 50 causan cáncer; tampoco hay un nivel seguro de exposición al humo de tabaco ajeno, que en los adultos causa graves trastornos cardiovasculares y respiratorios, en particular coronariopatías y cáncer de pulmón.

El humo de tabaco ajeno causa alrededor de 890 mil muertes prematuras cada año, además de que casi la mitad de los niños respiran normalmente aire contaminado por humo de tabaco en lugares públicos (en el 2004, los niños representaron el 28 por ciento de las defunciones atribuibles al humo de tabaco ajeno).

Más de mil 300 millones de personas, es decir, el 18 por ciento de la población mundial, están protegidas por leyes nacionales integrales sobre espacios sin humo, pero sólo 24 países, que representan el 15 por ciento de la población mundial, disponen de servicios nacionales integrales para ayudar a los consumidores a dejar de fumar; tampoco hay ningún tipo de asistencia para dejar de fumar en una cuarta parte de los países de bajos ingresos.

Diversos estudios muestran que pocas personas comprenden los riesgos específicos para la salud que significa el consumo de tabaco, aunque la mayoría de los fumadores que conocen los peligros del tabaco desean dejarlo, por lo que la asesoría y la medicación pueden incrementar la probabilidad de que un fumador que desea abandonar el tabaco lo consiga.

Por otro lado, las advertencias textuales y gráficas impactantes (en especial las que incluyen imágenes) permiten reducir el número de niños que empiezan a fumar y aumentar el número de fumadores que dejan el tabaco; así mismo, la prohibición general de todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco permitiría reducir el consumo de tabaco en un siete por ciento, aproximadamente, como media, si bien en algunos países se podría lograr una disminución de hasta el 16 por ciento.

Sólo 29 países, que representan el 12 por ciento de la población mundial, han prohibido completamente todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco.

También los impuestos al tabaco son un medio eficaz para reducir el consumo, especialmente entre los jóvenes y los pobres; a pesar de ello, establecer impuestos altos al tabaco es una medida poco frecuente, ya que solamente 33 países, que representan el 10 por ciento de la población mundial, tienen impuestos sobre el tabaco que superan el 75 por ciento del precio al por menor.

Otra cuestión importante es que debe detenerse el comercio ilícito de productos de tabaco, ya que se estima que uno de cada 10 cigarrillos y demás productos de tabaco que se consumen, a nivel mundial, es de origen ilícito: un mercado que cuenta con el respaldo que va desde pequeños vendedores ambulantes hasta redes involucradas en el contrabando, la fabricación ilícita y la falsificación.

Entre las medidas implementadas para combatir estas cuestiones está el Protocolo para la eliminación del comercio ilícito de productos de tabaco del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, política esencial de regulación de la oferta para reducir el consumo de tabaco y sus consecuencias sanitarias y económicas; además, el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, para promover la salud pública, entró en vigor en febrero de 2005 y en la actualidad hay 180 Partes suscritas, que representan más del 90 por ciento de la población mundial.

Y es que en el panorama general del "Informe sobre el control del tabaco en la Región de las Américas, 2018" también se pone de manifiesto que las medidas de control de tabaco están teniendo impacto en la disminución del consumo de tabaco, destacando que el 95.3 por ciento de la población de las Américas está cubierta por al menos una política de control de tabaco en su nivel más alto de aplicación, de acuerdo con los criterios de la OMS; sin embargo, 12 países aún no han implementado ni siquiera una de las medidas a dicho nivel.

Dicho informe resume el avance reportado hasta el 31 de diciembre del 2017, en las seis principales medidas para el control del tabaco a las que da prioridad la herramienta MPOWER (por sus siglas en inglés): vigilar el consumo de tabaco y las políticas de prevención (M), proteger a la población del humo de tabaco (P), ofrecer ayuda para el abandono del tabaco (O), advertir de los peligros del tabaco (W), hacer cumplir las prohibiciones sobre publicidad, promoción y patrocinio del tabaco (E) y aumentar los impuestos al tabaco (R), para proveer una imagen regional que detalla no solamente los avances sino aquellas medidas que requieren impulsarse.

El informe destaca la amenaza expuesta por la interferencia de la industria tabacalera, así como la entrada en el mercado de nuevos productos de tabaco que presentan nuevos retos para la región, y detalla las acciones que se están tomando para hacerles frente: el combate al tabaquismo ya no está centrado únicamente en el cigarro y el hábito convencional de fumar, sino en productos como los cigarrillos electrónicos o Sistemas Electrónicos Administradores de Nicotina (SEAN), que pueden ser con o sin tal químico.

Sobre este tema, la OMS ha señalado que actualmente no hay pruebas que demuestren que dichos productos son menos nocivos que los tradicionales.

 

Domingo, 30 Septiembre 2018 05:27

73

Esta semana se llevó a cabo el 73° periodo de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el órgano representante, normativo y deliberativo de la ONU.

Los representantes de los 193 Estados Miembros se reúnen cada año, en septiembre y durante la sesión anual, la cual tiene lugar en el Salón de la Asamblea General en Nueva York; durante sus primeros días se realiza un debate general, en el que participan jefes de Estado y se debaten temas relacionados con la juventud, el cambio climático, los derechos humanos, refugiados e igualdad de género, entre otros.

Este año también se informó acerca del lanzamiento de la Iniciativa Spotlight, mediante la que la Unión Europea (UE) y las Naciones Unidas comienzan una nueva iniciativa global y plurianual, orientada a eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas; tal violencia se produce en todo el mundo y afecta a todas las generaciones, nacionalidades, comunidades y esferas de nuestras sociedades, con independencia de la edad, la etnia, la discapacidad u otros aspectos.

Dicha iniciativa se llama "spotlight" porque llama la atención sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas y persistentes en el mundo, para sacarla a la luz pública y convertirla en el centro de los esfuerzos encaminados a hacer realidad la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer; el nombre también recuerda que, a menudo, la violencia tiene lugar en la oscuridad, se niega o se oculta y no puede sobrevivir a plena luz.

En este espacio hemos comentado acerca del tema en varias ocasiones, resaltando que la violencia contra la mujer es una violación de los derechos humanos y consecuencia de la discriminación que sufre, tanto en leyes como en la práctica, además de la persistencia de desigualdades por razón de género; dichas agresiones también afectan e impiden el avance en muchas áreas, incluidas la erradicación de la pobreza, la lucha contra el VIH/SIDA y la procuración de la paz y la seguridad.

La prevención es uno de los factores relevantes para acabar con las principales causas de la desigualdad de género, mientras que las estrategias clave incluyen diversas líneas de acción: mejores servicios para las sobrevivientes de violencia, tales como líneas telefónicas de asistencia, refugios, consejo legal, acceso a la justicia, asesoramiento, protección policial y servicios sanitarios; índices de denuncia más precisos, una mejor recopilación de datos y un análisis más riguroso sobre los factores de riesgo y prevalencia; incluso mayor asistencia a las organizaciones de mujeres, una de las primeras líneas de ayuda.

Y es que muchos países han incorporado leyes para prohibir, penalizar y prevenir la violencia contra las mujeres, pero su aplicación y cumplimiento no son adecuados: los índices de denuncia de casos de violencia siguen siendo bajos y la impunidad de los agresores, muy alta; la violencia contra la mujer continúa siendo una pandemia global, pero la violencia contra las mujeres y las niñas se podría evitar: la prevención es esencial, recordemos que debemos actuar y ser agentes de cambio, día a día.

Respecto a la Iniciativa Spotlight se dio a conocer que se realizarán inversiones específicas, a gran escala, en Asia, África, América Latina, el Pacífico y el Caribe, con el fin de mejorar considerablemente las vidas de las mujeres y las niñas, proyectándose una inversión inicial de 500 millones de euros, en la que la Unión Europea será el principal contribuyente; también se busca invitar a otros donantes y asociados a que se sumen a la iniciativa, para ampliar su alcance y magnitud, y para efectuarla se empleará un fondo fiduciario de múltiples interesados de las Naciones Unidas, administrado por la Oficina de los Fondos.

Según datos de las Naciones Unidas, catorce de los veinticinco países con las tasas más altas de feminicio en el mundo están en América Latina, además de que el 98 por ciento de los homicidios de este tipo no son procesados; es por ello que, en este contexto, la Unión Europea y la ONU anunciaron una inversión de 50 millones de euros para poner fin al feminicidio en Argentina, El Salvador, Guatemala, Honduras y México.

En una entrevista concedida a la AFP, la periodista colombiana Jineth Bedoya Lima, quien trabajaba para el diario El Espectador cuando fue secuestrada por un grupo paramilitar sobre el que investigaba, y quien es ahora una de muchas activistas que han decidido romper su silencio para ayudar a otras mujeres, explicó: "Como mujer, es difícil hablar cuando se ha vivido una violencia física semejante. Pero ver a tanta gente interesarse por este tema me da una fuerza increíble. Es algo que no había sentido antes. Es una fuerza que viene del fondo del corazón y se alimenta de la sed de justicia". Coincidimos.

 

Domingo, 23 Septiembre 2018 05:44

Paz

Este viernes 21 de septiembre se conmemoró el Día Internacional de la Paz. No sería acertado escribir que “se celebró”; faltaríamos a la verdad si en realidad creyéramos que se puede celebrar en estos momentos a la paz. Y es que tal como ha señalado el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, debemos actuar “juntos para promover y defender los derechos humanos para todos, en aras de una paz duradera para todos”.

El Día Internacional de la Paz se estableció en 1981, por la resolución 36/67 de la Asamblea General de la ONU; dicha fecha se eligió para que coincidiera con la sesión de apertura de dicha Asamblea, que se celebra anualmente el tercer martes de septiembre. La primera vez que se conmemoró el Día de la Paz fue en el año de 1982.

Posteriormente y en el 2001, la Asamblea General aprobó por unanimidad la resolución 55/282 que estableció el 21 de septiembre como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial: la ONU invita entonces a todas las naciones a que cumplan con un cese de hostilidades durante ese día y a que se refuercen los ideales de la paz en todos los pueblos del mundo.

En este 2018, el tema del Día Internacional de la Paz es la Conmemoración del 70 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, un documento que marca un hito en la historia.

Dicha declaración fue elaborada por representantes de todas las regiones del mundo, con diferentes antecedentes jurídicos y culturales, y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948 como un ideal común para todos los pueblos y naciones; es el documento más traducido del mundo, disponible en más de 500 idiomas y que debería tener aún más relevancia hoy en día como la fecha en la que se proclamó.

Es interesante señalar que la ONU ha seleccionado personalidades que se han distinguido en los campos de las artes, la literatura, la música y los deportes, o en otras áreas de la vida pública, y que ayudan a enfocar la atención del mundo en la labor de las Naciones Unidas: se denominan como Mensajeros de la Paz o Embajadores de Buena Voluntad  de Naciones Unidas.

Y aunque es verdad que las personalidades elegidas tienen la posibilidad de comunicar un mensaje de paz a millones de personas, intentando apelar a la conciencia de los grandes líderes por un futuro mejor, somos todos nosotros los responsables de dar tal mensaje en el día a día.

Tal vez no tengamos los medios para llegar a la radio, la televisión, las revistas o los periódicos con nuestro propio mensaje de paz, pero son infinitos los actos positivos que podemos enviar al mundo, a través de cosas simples; la sonrisa es una herramienta poderosa: un regalo que puede ayudar a iniciar y mantener la paz a través de una expresión de comprensión, humildad y gentileza.

Gestos sencillos pueden causar un impacto enorme en la vida de las personas, en el momento oportuno.

Por supuesto: si antes no encontramos la paz en nosotros mismos, ¿cómo podemos exigirla para los demás? Después pensemos de cuántas maneras tan simples podemos brindar todos los días un pequeño mensaje de paz a otra persona que desconozcamos... o que incluso conozcamos. Pensemos como este mensaje repercute y se transmite a otros.

Mientras el secretario general de la ONU exhorta a todos los pueblos y naciones a que "actúen en consonancia con lo dispuesto en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en la que se reconocen la dignidad inherente y los derechos igualitarios e inalienables de todas las personas", evitemos que sucedan injusticias en nuestro entorno, adoptando un enfoque no violento para la resolución de problemas pero, al mismo tiempo, reivindicando los derechos humanos de otras personas.

Las pequeñas acciones ayudan a crear grandes cambios.

 

 

Domingo, 09 Septiembre 2018 05:03

Última oportunidad

En la semana que concluye comenzaron las negociaciones para iniciar un Tratado Global de los Océanos, en la Organización de las Naciones Unidas (ONU); actualmente, las aguas internacionales, más allá de las fronteras nacionales, cubren aproximadamente dos tercios del planeta y casi están completamente desprotegidos, ya que hay varios tratados y organizaciones para realizar gestiones en el alta mar, pero principalmente para explotar y no para proteger.

Con dicho tratado global -al cual los científicos llaman "la última oportunidad para los océanos"- se busca cambiar esta tendencia y crear una gran red de santuarios a través de los océanos del mundo, protegiendo al menos el 30 por ciento de ellos para el año 2030; es una oportunidad histórica, y activistas como los que integran "Greenpeace" han luchado por este tratado histórico durante muchos años.

En este espacio hemos comentado en diversas ocasiones acerca del tema de los océanos, señalando que se ha comparado a los océanos como el corazón de nuestro planeta, ya que regulan el clima, alimentan a millones de personas, producen oxígeno, son el hábitat de una gran variedad de seres vivos y proporcionan numerosos recursos; por eso es indispensable informar a la opinión pública de las consecuencias que la actividad humana tiene para los océanos y poner en marcha un movimiento mundial ciudadano a favor de los océanos y su gestión sostenible, respetando su belleza, riqueza y potencial.

Y es que nuestra existencia depende de los océanos: la muerte de ellos sería el fin de nuestra forma de vida, y la educación sobre cómo usar los recursos ambientales de manera eficiente es la clave para proteger nuestro planeta.

Pero actualmente la vida marina corre gran peligro con la pesca industrial, la contaminación e incluso el aumento de la minería del fondo marino; millones de toneladas de peces, tortugas, tiburones y delfines quedan atrapados en redes, y alrededor de ocho millones de toneladas de plástico llegan a los océanos cada año; además, los efectos del cambio climático hacen que la protección de los océanos sea urgente, y que existan "santuarios oceánicos" que estén fuera de los límites de actividades extractivas y destructivas.

Callum Roberts, profesor de Conservación Marina en la Universidad de York, destaca que las aguas internacionales "están sujetas a una intensa actividad pesquera escasamente controlada que está causando un daño inmenso a las especies objetivo, como el atún, y a los animales que simplemente se cruzan en su camino"; refiere también que en los mares de Costa Rica los métodos de pesca causan un indecible daño colateral, como los de sedales del arte de palangre, "que suelen tener una longitud de varias decenas de kilómetros y están jalonados por miles de anzuelos".

Al respecto y según registró un estudio, apunta Roberts como ejemplo que "para capturar 211 dorados nada más, engancharon también 468 tortugas golfinas, 20 tortugas verdes, 408 rayas-látigo violeta, 47 mantas mobula, 413 tiburones sedosos, 24 peces zorro, 13 tiburones martillo lisos, seis tiburones cocodrilo, cuatro tiburones oceánicos, 68 peces vela del Pacífico, 34 marlines rayados, 32 rabiles, 22 agujas azules, 11 petos, ocho peces espada y cuatro peces luna. Eso no es pesca, es aniquilación a destajo".

Según ha anotado la bióloga ambiental Pilar Marcos, activista de Greenpeace, la comunidad científica pide que al menos el 30 por ciento de los océanos del mundo estén protegidos en 2030, tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales, ya que ahora sólo el uno por ciento de los océanos mundiales tienen protección; es por ello la necesidad de una red completa de santuarios marinos en todo el mundo, lo que el Tratado Global del Océano haría posible, a través de sus Estados miembros.

Las negociaciones durarán hasta 2020 y a lo largo de los próximos dos años se celebrarán cuatro conferencias intergubernamentales para negociar y concluir el tratado; la primera tuvo lugar esta semana, en Nueva York, y la Conferencia del Océano que celebrará la ONU será en 2020, organizada por Portugal y Kenia, en Lisboa.

Por su parte, Isabella Lövin, viceprimera ministra de Suecia y copresidenta del grupo Friends of Ocean Action, ha indicado en un artículo para EFEverde que "se trata de una oportunidad única en toda una generación para invertir el deterioro de la salud del océano, impulsar nuestra lucha contra el cambio climático y detener la dilapidación no regulada de los tesoros naturales que compartimos. Todo el mundo debería seguir muy de cerca esta historia del océano, porque podría marcar el punto de inflexión hacia un futuro más sostenible".

Lövin añade que culminar con éxito un tratado sólido y jurídicamente vinculante sobre la alta mar "puede permitir que se extiendan los esfuerzos de gestión integral, aplicable y real a los dos tercios del océano que caen fuera de toda jurisdicción nacional, y que se encuentran actualmente a merced de múltiples amenazas de origen humano"; significará "que todo el océano esté amparado por reglas integrales, actualizadas e inapelables (...) una vez que el océano entero esté sujeto a la gestión y la protección holísticas que requiere, podremos abordar los retos que le afectan en su totalidad, tales como la sobrepesca y la contaminación por plásticos, que no entienden de fronteras.

De ahí la necesidad de cumplir el plazo de 2020 y asegurar la salud del océano entero, que no se puede posponer más ya que es el paso más importante para mitigar el cambio climático.

Tal como lo refiere Lövin, "el océano ha absorbido el 40 por ciento de nuestras emisiones de carbono y el 90 por ciento del calor adicional que éstas han producido desde la revolución industrial. Un océano expoliado y contaminado no podrá ejercer esa función de amortiguación frente a los peores impactos del cambio climático. Tenemos que proteger el océano para protegernos nosotros (...) en este año con máximos históricos de calor, incendios e inundaciones, todos hemos atisbado las dolorosas consecuencias". Coincidimos.

 

Domingo, 02 Septiembre 2018 05:04

Desapariciones Forzadas

El 30 de agosto se conmemoró el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas; desde el año 2011, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fijó dicha fecha luego de que el 21 de diciembre de 2010, la Asamblea General, en virtud de la Resolución A/RES/65/209, expresó su preocupación ante el incremento de las desapariciones forzadas o involuntarias, en todo el mundo.

En la Resolución A/RES/65/209 se apunta que “las desapariciones forzadas, que en su día fueron principalmente el producto de las dictaduras militares, pueden perpetrarse hoy día en situaciones complejas de conflicto interno, especialmente como método de represión política de los oponentes”: la desaparición forzada constituye un delito y, en determinadas circunstancias definidas por el derecho internacional, un crimen de lesa humanidad.

Es importante destacar que tanto el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, que entró en vigor el 1 de julio de 2002, como la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, aprobada por la Asamblea General de la ONU en el año 2006, establecen que, cuando como parte de un ataque generalizado o sistemático dirigido a cualquier población civil, se cometa una “desaparición forzada” ésta se calificará como un crimen contra la humanidad y, por tanto, no prescribirá; se dará a las familias de las víctimas el derecho a obtener reparación y a exigir la verdad sobre la desaparición de sus seres queridos.

Y es que las víctimas de desaparición forzada, al haber sido separadas del "ámbito protector de la ley" y al haber "desaparecido" de la sociedad, se encuentran privadas de todos sus derechos y a merced de sus aprehensores. Las desapariciones forzadas violan con regularidad el derecho al reconocimiento de la personalidad jurídica, a la libertad y seguridad de la persona; a no ser sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes; a la vida, en caso de muerte de la persona desaparecida; a una identidad; a un juicio imparcial y a las debidas garantías judiciales; a un recurso efectivo, con reparación e indemnización, entre otros.

Al respecto de este tema, este año la ONU señaló que la desaparición forzada se ha convertido "en un problema mundial que no afecta únicamente a una región concreta del mundo. Las desapariciones forzadas, que en su día fueron principalmente el producto de las dictaduras militares, pueden perpetrarse hoy día en situaciones complejas de conflicto interno, especialmente como método de represión política de los oponentes".

Y agrega que preocupa especialmente el acoso de los defensores de los derechos humanos, los parientes de las víctimas, los testigos y los abogados que se ocupan de los casos de desaparición forzada; el uso por los Estados de la lucha contra el terrorismo como excusa para el incumplimiento de sus obligaciones y la todavía generalizada impunidad por la práctica de la desaparición forzada.

Por su parte y en el informe anual de actividades del 2017, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) refiere que Veracruz fue el estado del cual se recibió el mayor número de reportes de personas desaparecidas, seguido de Baja California, Jalisco, Sinaloa y Tamaulipas, mientras que los estados de los que se recibió el menor número de reportes fueron Hidalgo, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo y Sonora, y las entidades federativas de las que no se recibió reporte de desaparición fueron Aguascalientes, Campeche, Colima, Tabasco, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas.

Cabe indicar que sobre estos datos, el organismo nacional refirió que corresponden al número de reportes recibidos para coadyuvar en la búsqueda y localización de personas y no reflejan el número real de personas desaparecidas en cada entidad federativa: la llamada "cifra negra".

En dicho informe, la CNDH también destacó que "la desaparición de personas en México constituye una dolorosa e indignante realidad que confronta y cuestiona. Confronta porque el tiempo sigue pasando y todavía no se han generado las condiciones adecuadas para dar la debida atención a esta problemática, lo cual refleja, en los hechos, falta de voluntad de diversas autoridades de los distintos órdenes de gobierno, particularmente de las entidades federativas, para atender los legítimos reclamos de las víctimas y de la sociedad (...) Cuestiona, porque la falta de una respuesta adecuada ante este flagelo parecería implicar que existe una actitud indiferente ante el sufrimiento y dolor de las víctimas y de sus familiares".

Mientras que en este 2018, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV)  informó que, a la fecha, en el Registro Nacional de Víctimas (Renavi) se tienen inscritas dos mil 795 personas por el delito de desaparición y mil 394 por el de desaparición forzada; la mayor parte se concentra en los estados de Guerrero, Coahuila, Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León, Estado de México y Guanajuato.

Según la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se entenderá por "desaparición forzada" el arresto, la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación de libertad que sean obra de agentes del Estado, o por personas o grupos de personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o del ocultamiento de la suerte o el paradero de la persona desaparecida, sustrayéndola a la protección de la ley.

Es conveniente difundir el contenido de algunos artículos de esta Convención: “Nadie será sometido a una desaparición forzada” y “en ningún caso podrán invocarse circunstancias excepcionales tales como estado de guerra o amenaza de guerra, inestabilidad política interna o cualquier otra emergencia pública como justificación de la desaparición forzada”. También, “cada Estado Parte tomará las medidas necesarias para que la desaparición forzada sea tipificada como delito en su legislación penal”: “la práctica generalizada o sistemática de la desaparición forzada constituye un crimen de lesa humanidad tal como está definido en el derecho internacional aplicable y entraña las consecuencias previstas”.

Respecto a las noticias locales, en la semana que concluye y sobre el tema que nos ocupa en este domingo, el jueves pasado activistas se manifestaron para reclamar justicia; al respecto, José Martínez Cruz, integrante de la Comisión Independiente de Derechos Humanos (CIDH), refirió que hay al menos 500 personas desaparecidas en Morelos -más de 200 mujeres y 300 hombres-, cuando menos desde el 2008 a la fecha, de acuerdo con cifras proporcionadas por la autoridad estatal; Martínez Cruz también agregó que hay muchos casos de desaparecidos que no están incluidos dentro de las cifras oficiales.

Cabe recordar, finalmente y en ocasión del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, la batalla personal del poeta y periodista argentino Juan Gelman Burichson, quien en 1976 estaba en Roma cuando llegó la dictadura militar a Argentina, lucha sobre la cual comentamos en el espacio de Panóptico Rojo del 30 de agosto del año 2015, titulado “¿Olvido verdadero?”.

Gelman, quien murió en México el 14 de enero de 2014, nos legó un ejemplo de vida que consiste en no desistir en la lucha por conocer y superar un hecho violento, trascendiendo a la injusticia. Recordemos entonces, y no sólo hoy, a todos los hombres y mujeres que fueron desaparecidos y de los cuales aún se desconoce su paradero.

Cedemos las palabras finales de este espacio a Gelman Burichson: "Las heridas no están aún cerradas, su único tratamiento es la verdad y luego la justicia; solo así es posible el olvido verdadero (...) Hay periodos de la historia, como el que atravesamos, donde las expectativas de cambio retroceden a zonas pantanosas. Pero la misma historia demuestra que hay flujos y reflujos y que la expectativa vuelve. Todo esto tiene que ver con la utopía. La utopía jamás se cumple, fracasa, pero deja una renovación y la idea imperiosa de retomarla”. Coincidimos.

 

 

Página 1 de 18
logo
© 2018 La Unión de Morelos. Todos Los Derechos Reservados.