Héctor Raúl González

Héctor Raúl González

Un adolescente de 16 años y una persona de la tercera edad sufrieron la picadura de garrapatas alojadas en vacas, en la comunidad de Pueblo Nuevo.

Un brote de rickettsia ha dejado como saldo dos personas muertas y tres posibles casos de contagio en el municipio de Tlaltizapán, perteneciente a la zona sur de Morelos.

Las dos víctimas mortales son un adolescente de 16 años de edad y su abuelo, quienes fueron picados por garrapatas alojadas en vacas de la comunidad de Pueblo Nuevo.

“Esta campaña surge a raíz de dos casos que tuvimos el mes pasado con un diagnóstico de probable dengue, un joven de 16 años hospitalizado en el IMSS de Cuernavaca fallece. La Secretaría de Salud hace las pruebas pertinentes y descarta el diagnóstico de dengue, sin embargo busca alguna enfermedad con los síntomas semejantes y da positivo a ricketssia.

“Derivado de ello, porque no sólo fallece un joven, sino fallece también el abuelo, quienes vivían juntos en el mismo domicilio, son emitidos los dos diagnósticos como ricketsiosis”, dijo Rosario Gálvez Castillo, directora de Salud en el municipio.

Tras la implementación de un cerco sanitario en la comunidad, la Secretaría de Salud estatal detectó tres posibles casos más.

“Se encuentran tres familiares más, dos primos y un tío, en otra vivienda, pero con síntomas similares también, que son muy parecidos a los del dengue. Se toma una primera muestra, que ya está en proceso, y se inicia un cerco sanitario vivienda por vivienda en toda la comunidad, buscando nuevos casos”, expresó la directora.

Ante este brote y tras el registro de los dos fallecimientos, ganaderos de la región temen que el brote se extienda a otras comunidades del municipio.

“Estamos un poco preocupados porque la mera verdad de esto no se había sabido. Sí hemos tenido la garrapata en el ganado, pero nunca había habido un deceso como está pasando ahorita”, dijo José Luis Centeno Zúñiga, presidente de la Asociación Ganadera Local General Municipal de Tlaltizapán.

Por ahora el Cabildo aprobó destinar un presupuesto de 600 mil pesos, con objetivo implementar una campaña para desparasitar a las reses y perros del municipio.

“Cuando nos damos cuenta de esta situación de inmediato convoco al Cabildo en pleno. Les pido el apoyo para buscar recursos de cómo podíamos atacar esta enfermedad, porque es una enfermedad prácticamente, esta epidemia que se hace por parte de las garrapatas. Convoco al cabildo y le hago el planteamiento, les hago la propuesta de tomar recurso del mismo Faede, que es precisamente para los productores, para los agricultores, para los artesanos; ese recurso que está etiquetado para ello y del mismo cuero las correas, de ahí tomamos el recurso”.

“Hago la propuesta de utilizar 600 mil pesos, deben de saber ustedes y los productores que hay un proyecto y un presupuesto de 600 mil pesos para darle la atención a todo el ganado del municipio; aproximadamente tenemos un total de 3 mil, 3 mil 500 reses adultas y menores. Pero también vamos a atacar el tema de los perros”, dijo el edil David Salazar Guerrero.

Las reses de las principales comunidades ganaderas del municipio serán tratadas para evitar que el brote prolifere, como Acamilpa, Temimilcingo, Huatecalco, San Miguel 30, Santa Rosa, Emiliano Zapata y Otilio Montaño

“Conozco el tema, yo soy productor ganadero, sé de la situación, sé de lo que estoy hablando, sé de la problemática, sé de lo que significa. Y además decirle que hoy en estas temporadas, cuando terminan las lluvias, es cuando la garrapata se reproduce a manos llenas en todos los corrales, no hay un corral del estado que digan que no hay garrapata, no nomás en Tlaltizapán”, dijo el edil.

 

Luego de que el Consejo Universitario de la UAEM la eligió por mayoría de votos como directora de la Escuela de Estudios Superiores de Jojutla, Silvia Cartujano Escobar señaló que el principal reto de su administración será consolidar los tres programas académicos con que cuenta la institución.

Sobre los desafíos que deberá enfrentar, la maestra en Impuestos señaló que el más importante es consolidar la unidad académica para que pase de escuela a facultad.

“La unidad académica ha sufrido a través de estos 25 años de historia una serie de transformaciones, desde cambios de nombre, desde adscripciones y planes de estudio que tenía, bueno los principales retos que hay que asumir son, uno, consolidar los tres programas educativos que tenemos, estamos en el nivel 1 y en el 2020 nuevamente tendremos la acreditación por los tres programas educativos.

“El reto más importante es el consolidarla para que de escuela pase a Facultad de Estudios Superiores de Jojutla y en este caso ya tenemos un cuerpo académico que está trabajando en la creación de un posgrado. Nos hace falta terminar de conformar el núcleo básico, el cual ahorita estamos trabajando con la Escuela de Turismo para crearlo de manera transversal”, expresó.

Esta escuela cuenta con 802 alumnos inscritos en las  carreras de Contaduría, Administración y Derecho.

Domingo, 11 Noviembre 2018 11:44

Arranca elección interna del PAN

*Panistas eligen hoy a dirigentes estatal y nacional*

La mañana de este domingo dio inicio la elección interna del Partido Acción Nacional (PAN); en Morelos, el cargo lo buscan Juan Carlos Martínez Terrazas y Adrián Rivera Pérez.

Como se informó con oportunidad, este 11 de noviembre será la tercera vez que los panistas elijan con voto directo a su nuevo líder nacional, en la disputa que lleva como protagonistas a Marko Cortés Mendoza y a Manuel Gómez Morín Martínez del Río.

Este método de votación directa de militantes activos se utilizó ya en el estado, en la contienda en la que resultó ganador Martínez Terrazas, quien busca reelegirse como presidente del Comité Directivo Estatal (CDE).

En Tetela del Volcán, Morelos, los muertos regresan a la vida por unas horas para convivir con sus seres queridos que siguen en esta tierra, pero no, no se trata de zombies, sino de los tradicionales huehuenches.

Desde hace más de 100 años, cada 1 de noviembre los espíritus de cientos de difuntos regresan del más allá para convivir con sus familiares y amigos.

En punto de las 12 horas, hombres, mujeres, niños y niñas habitantes de Tetela del Volcán, municipio ubicado en las faldas del Popocatépetl, reciben en el panteón de San Jerónimo a las almas de los muertos, las cuales durante algunas horas “ocupan” el cuerpo de los vivos para bailar al ritmo de Acapulco Tropical.

Se trata de la Huehuenchada, una celebración centenaria que los habitantes de Tetela del Volcán mantienen con vida alejada de costumbres extranjeras.

Según la leyenda, en el panteón los espíritus entran en el cuerpo de los vivos para poder bailar por las calles del pueblo y llegar, en la noche, a sus respectivas casas y disfrutar la comida y bebida colocadas en las ofrendas.

“Nosotros materializamos a nuestros fallecidos, por eso tenemos que hacerlo con mucho respeto, a nuestros abuelitos, a nuestros papás, a nuestros hermanos… Nos disfrazamos como ellos y los caracterizamos y bailamos por el gusto que sentimos de estar nuevamente con nuestros seres queridos y para degustar lo que nos ponen en las ofrendas”, dijo Edilberto Cortés Mendoza, integrante del comité organizador de la Huehuenchada 2018.

Desde el panteón del barrio San Jerónimo, donde la esencia de los muertos se impregna en el cuerpo de los vivos, comienza el baile que recorre las principales calles de la comunidad.

Durante el recorrido suena a todo volumen la música del conjunto Acapulco Tropical.

De acuerdo con los organizadores de la Huehuenchada, en el origen de esta fiesta era música tradicional, interpretada con guitarras, la que acompañaba el recorrido.

Sin embargo, desde 1970, con la proliferación de los discos de acetato, los pobladores decidieron introducir un ritmo tropical a la celebración.

“Tratamos de ser ellos en su comportamiento, en su actitud, en su forma de vestir y podemos decir que somos ellos viniendo nuevamente a convivir con los demás. De ahí que salimos de aquí del panteón y de alguna manera se impregna la esencia de ellos en nosotros y convivimos ya con quienes nos esperan en las casas”, expresó Edilberto Cortés.

Octavio Delgadillo, habitante de ese municipio, recuerda que la tradición fue heredada por sus abuelos a sus padres y ahora él la promueve.

“Haga de cuenta que es una representación de que los muertos vienen a visitar a sus familiares y vienen contentos de ver a sus familiares, entonces vienen a bailar. Representa los muertos que toman, salen pues de sus tumbas y festejan con todos los seres de la tierra”, dijo.

Jaime Solís Reyes, vecino de la comunidad, participa cada año en la Huehuenchada.

“Esto lo traemos desde que nosotros nos acordamos, ya había huehuenches, ya lo traemos desde esa fecha, recordando a todos los fieles difuntos de año por año que se hace esta tradición”, expresó antes de comenzar a bailar.

Durante unas dos horas las principales calles de Tetela del Volcán se inundan de estos cuerpos ocupados por los espíritus de los muertos, que bailan ininterrumpidamente al ritmo de Acapulco Tropical hasta llegar a la plaza principal del pueblo ya entrada la noche.

Ahí, durante otra hora, los huehuenches continúan con la fiesta.

Julio Ortega, también vecino de la comunidad, decidió representar este año a su sargento de entrenamiento de la Marina de Estados Unidos, quien falleció hace unos años.

“A mi sargento de entrenamiento, es el que me enseñó todo lo que sé, por él soy quien soy ahorita”, aseguró.

“Estamos recorriendo las calles, trayendo las almas con nosotros para mostrarles el camino; como el recorrido termina de regreso aquí, los traemos de regreso. Los vamos a buscar, literalmente, ayudarlos a cruzar del limbo, por así decirlo”, expresó.

La familia Aguilar Galindo decidió representar este año no a un personaje, sino una escena: la del sepelio de un poblador.

“Nos organizamos en familia, damos propuestas de algo que sea original, ya que pues anteriormente ya lo estaban mezclando mucho con disfraces de Halloween. Entonces ahorita lo que buscamos es algo, escenas muy tradicionales del pueblo principalmente; entonces esta vez quisimos caracterizar todo lo que es un sepelio, que se lleva la flor regando, el sahumerio, las flores, la cera”, dijo Verónica Aguilar.

La intención es mantener separada esta tradición de fiestas de otros países, por eso en la Huehuenchada no se permite el uso de disfraces de monstruos.

“Anular todos los personajes que ya estaban enquistados en los huehuenches, hombres lobos, vampiros, momias, era ya una cantidad muy grande, muy exagerada. Ahorita podemos ver a uno que otro, pero ya son muy pocos y es gente que no ha recibido la información adecuada. Pero podemos decir que eso ya no le hace daño a nuestra tradición; estamos viviendo y sintiendo esto de una manera muy intensa; los niños, ustedes lo van a ver, viven y disfrutan esto, se apoderan del papel tan importante que es el huehuenche”, expresó Edilberto Cortés Mendoza.

Un día después de que salen del panteón y tras convivir todo un día entre los vivos, los espíritus de los muertos son regresados a sus tumbas.

Afuera del panteón de San Jerónimo nuevamente suena la música de Acapulco Tropical y así, una a una, las almas abandonan este mundo para descansar y preparar su regreso en la próxima huehuenchada de Tetela del Volcán.

A Coatetelco, una comunidad indígena del municipio de Miacatlán, Morelos, los difuntos llegan estos días convocados por el huatlapechtle, una ofrenda colgante que los lugareños aseguran abre el camino entre el cielo y la tierra desde la época prehispánica.

“Ésta es una tradición de la época prehispánica a la fecha, todavía se acostumbra algunas personas a hacer la mesa colgante o el huatlapechtle”, explica Teódula Alemán Cleto, una maestra jubilada de 90 años de edad, quien desde niña aprendió, por su mamá, el significado de esta ofrenda.

El huatlapechtle es una cama de acahual, una hierba alta y silvestre, de tallos gruesos que se cuelga en los techos de las viviendas del pueblo.

Sobre esa cama se colocan hojas de plátano y encima de ellas los elementos que guían las almas de los difuntos hasta las casas donde vivían.

“El jarro de barro, flores de cempasúchil, la luz del sol, le colocan una vela con luz y todas las velitas que ven ustedes, el caminito y todo eso es para que los airecitos alucen su camino a los muertitos. Por eso se pone el sahumerio, porque con el copal asciende el humo hacia arriba y hay comunicación con el cielo, que es el cosmos”, explica doña Teódula.

Los cuatro puntos cardinales tienen un papel fundamental en esta ofrenda, por eso son señalados con veladores para que los difuntos encuentren fácilmente el camino de regreso a casa.

“Es una cuestión mística porque estamos uniendo creencias. Estamos uniendo identidad y estamos uniendo la comunidad con nuestros dioses porque las 12 velas que nosotros ponemos en la parte baja, ya en la tardecita, usamos dos, dos las usamos para unir lo que es el cielo y la tierra primeramente. Después ponemos cuatro que apuntan a los cuatro puntos cardinales porque muchas veces nuestros difuntitos, bueno, en este caso tenemos a algunos que fallecieron en Estados Unidos. Entonces es importante los cuatro puntos cardinales porque le señalan a nuestros difuntitos que tienen que llegar aquí, para que ellos se orienten”, dijo Margarita Cárdenas Nava, promotora cultural de Coatetelco.

Otras cuatro velas representan a los elementos fuego, tierra, agua y viento.

Dos más sirven para abrir la comunicación con las deidades prehispánicas.

“Los cuatro puntos cardinales ven ustedes arriba, en medio uno con su vela también es el cielo, el cosmos; abajo, debajo del huatlapechtle también eso es para la tierra. Así que es los cuatro puntos cardinales y el cosmos y la tierra es principal con ellos; a ellos se les adora, se les da su camino para llegar a estos lugares”, comenta doña Téodula Alemán.

Los enseres en los que se colocan el agua, la sal, los panes, el mole, los tamales y una gallina cocinada, deben ser nuevos y de buena calidad.

Fruta de temporada y ropa nueva son otros de los elementos que forman parte del huatlapechtle.

“Lo que se coloca debe ser el aroma de flores, el aroma de pan, el aroma de la comida que es mole verde lo que se acostumbra; no hay otra comida, con tamales blancos, de masa blanca”, dijo la maestra.

Esta tradición que los pobladores buscan preservar para las futuras generaciones, también es una fiesta que reúne a las familias.

“Nos da gusto porque además de eso unimos a la familia, después de que terminamos todos nuestros quehaceres en la tarde nos juntamos todos. A veces se vive la música, estamos contentos, degustamos alguna bebida que le gustó al difuntito, lo recordamos. Ya mañana nuevamente se reparte todo, se va a dejar al panteón lo que le corresponde y otra vez, ya temprano, andamos agarrando la gallina, y ya temprano están tostando la pepita para el mole y otra vez los tamales, la gallina”.

“El huatlapechtle es como una fiesta, una algarabía en la familia, todos nos juntamos. Unos llevamos esto, otros llevan lo otro y si podemos todos estamos moliendo, friendo, etcétera, por lo tanto tratamos de que no se pierda”, dijo Cárdenas Nava.

 

 

 

 

 

 

Buscan erradicar el uso de unicel; ofrecerán utensilios de barro en las ceremonias ligadas a esos días.

Los pobladores de Ocotepec, comunidad indígena ubicada en el norte del municipio de Cuernavaca, ya no quieren ver cada año sus calles inundadas de unicel, tras la celebración del Día de Muertos.

Por eso, a través de una iniciativa empujada por los vecinos, pretenden retomar el uso de recipientes de barro, como jarritos y cazuelas, para  lograr que esta celebración no sólo sea la más importante del estado en estas fechas sino la más sustentable.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de entre las ceremonias de Día de Muertos de todos los pueblos indígenas de México, destaca en el centro del país la de Ocotepec.

Según la tradición, el 31 de octubre y 1 de noviembre se tocan las campanas de las iglesias de la comunidad y se ofrecen misas por los difuntos. Durante esos días la gente espera a sus seres queridos que regresan del más allá. Para recibirlos, los deudos montan altares donde disponen viandas del gusto de los familiares a los que recuerdan y les colocan objetos que fueron de su pertenencia.

Cuando se monta por vez primera la ofrenda a una persona recién fallecida, le nombran “ofrenda nueva”.En este caso los deudos son visitados por sus vecinos y amigos, a quienes, como muestra de agradecimiento, se les da de comer y beber.

Cada una de las ofrendas nuevas recibe entre cincomil y siete mil visitantes.

La comida y bebida suele ser entregada a los visitantes en recipientes de unicel, lo que provoca severa contaminación en la comunidad.

Ante ello, los pobladores decidieron iniciar la campaña “Jálate con tu jarro”, que consiste en proponer a los amigos, familiares, vecinos y turistas que acuden a las ofrendas nuevas, traigan consigo sus jarros y platos de barro y así evitar el uso de unicel.

“Es una campaña de concientización a las personas, por lo cual se les invita a traer un jarro, una taza, algún recipiente para recibir lo que los caseros invitan, lo que la gente doliente está al alcance de sus manos para brindarles con mucho amor y de corazón.Y es para tratar de evitar toda esta contaminación del unicel y de basura que genera dentro de nuestro poblado”, explicó Pedro Rosales Valle, integrante de la Junta de Mejoramiento Moral, Cívico y Material de Ocotepec.

En 2014 esta celebración fue incluida en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, lo que atrajo aún más a los turistas.

“Ha llegado a ser internacional esto y, bueno, ahorita con el nombramiento de la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad pues ha sido todavía un poco más.El año pasado incluso hubo más gente que en otros años, ya con este nombramiento vienen grupos turísticos multiculturales de diferentes partes del mundo a ver las ofrendas de aquí de nuestro poblado”, dijo Rosales Valle.

Los habitantes de Ocotepec celebran la iniciativa, pues en ocasiones la contaminación ha sido tal, que ha llegado a afectar la infraestructura urbana de la comunidad.

“Me parece increíble, creo que es una buena iniciativa y lo mejor es que haya provenido del mismo pueblo de Ocotepec, o sea no tuvo que venir alguna asociación. No tuvo que ser del gobierno sino que ellos mismos dijeron, bueno, tenemos este problema, es muy bonita nuestra tradición, aceptamos a todo público, pero queremos que también esta tradición se siga guardando, pero también con el respeto”.

“(Que traigan) su vasito, su topercito o lo que quieran porque también dan mucho pan de muerto, entonces también se echan a perder muchas servilletas.He notado que también se tapan las coladeras por acá por andar con un buen de basura, así que creo hasta sus bolsitas, su canasta, lo que sea.O si no quieren traer nada de eso, compren aquí un jarrito, compren, motiven el mercado de artesanía y pues hasta mejor”, dijo Estefany Michel Oropeza Aranda.

Doña Griselda recuerda cómo hace varias décadas, cuando no se utilizaba unicel en esta celebración, las calles lucían limpias, pues en cada casa donde se instalaba una ofrenda nueva los alimentos y bebidas se ofrecían en trastes de barro.

“Antes las calles eran limpias porque ocupábamos los jarritos, en casa teníamos muchos jarritos y con esos llegaba la gente, servíamos y a lavar. Y ahora desafortunadamente es mucha contaminación, mucho unicel que se nos hace, entre comillas, más práctico y barato, pero ya no tenemos esa cultura de estar lavando a cada rato, a cada rato”, expresó.

Para Doña María, además del tema de la sustentabilidad, la campaña tiene beneficios económicos para los pobladores, pues, de tener éxito, dejarían de gastar su dinero en la compra de vasos y platos desechables.

Al entrevistarla en una de las calles de Ocotepec, la mujer llevaba consigo un paquete de vasos de unicel.

Explicó que aunque está a favor y promueve el uso de jarritos de barro, la repentina muerte de su madre la obligó a utilizar desechables.

“Vamos a promover lo de los jarritos porque sí gastamos, es un extra que gastamos.Yo ahorita porque apenas falleció mi mamá, entonces estamos haciendo los rosarios; pero para la ofrenda es mejor el jarrito, nos ahorramos”, expresó.

La propuesta de la comunidad incluye la posibilidad de que los invitados que lleguen a las ofrendas con sus jarritos, puedan enjuagarlos en las casas donde se instalen las ofrendas.

“Nosotros tratamos de que hagan uso del jarrito y si ellos van viendo y sí, afortunadamente, en algunos casos o en casas se ha visto que sí llegan con su jarrito.Luego llegan a la llavecita y a enjuagarlo porque hay atole, tecito, cafecito y entonces hay que lavarlo”, dijo doña Griselda.

 

 

Están almacenados desde el 2013; no se conoce el número exacto de cadáveres acumulados en las tres sedes del Servicio Médico Forense en la entidad.

Una de las principales deficiencias heredadas por la administración del perredista Graco Ramírez en Morelos es la acumulación de cadáveres sin identificar en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Hasta ahora, las autoridades de esa dependencia encabezada por el notario público con licencia Uriel Carmona Gándara, designado fiscal general en el gobierno de Graco Ramírez, se han negado a informar oficialmente el número de cuerpos almacenados en las tres sedes de Semefo de Morelos.

Sin embargo, tras participar en un recorrido por las instalaciones de la FGE, el legislador del Partido Encuentro Social, Andrés Duque Tinoco, reveló el dato que el propio fiscal le proporcionó: son más de 200 cuerpos los que se encuentran tan solo en una de las sedes de la Fiscalía General.

“Hay más de 200 cuerpos ya dentro de ahí. Yo creo que varios de ellos se tienen que retirar e irse a su lugar respectivo. No puede haber tantas personas (cuerpos) en ese espacio tan reducido. Yo creo que ahí, él (el fiscal general) hablaba de que no había recursos y por eso había tantas personas en el Semefo”.

“Más de 200 cuerpos solamente en ese espacio, se tienen que trasladar a sus lugares adecuados para ir retirando porque sí se me hace demasiado”, dijo Tinoco.

En el sexenio pasado, tras el hallazgo de cuerpos inhumados por la FGE de forma ilegal en fosas de Cuautla y Jojutla, organizaciones civiles acompañadas por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y activistas como Javier Sicilia, impulsaron que las autoridades del estado habilitaran el primer panteón ministerial, donde todos los cuerpos no identificados serían trasladados, luego de aplicarles protocolos de identificación forense.

Sin embargo, el gobierno de Graco Ramírez detuvo el proceso de inhumación legal de los cadáveres.

“No están identificados, nada más hablaban. Yo le hice una pregunta al fiscal, le dije cuánto tiempo es lo que tiene que tener un cuerpo ahí, ellos me hablaban de dos meses, pero yo creo que aquí tenemos personas de más de medio año”.

“Son personas que tienen mucho tiempo que no los han ido a reconocer, es por eso que se han ido quedando en ese espacio”, dijo el diputado Duque Tinoco.

En las fosas operadas por la fiscalía e, incluso, entre los cuerpos almacenados en las instalaciones del Semefo, han sido encontrados cadáveres de personas que desde el momento de su desaparición eran buscadas por sus familiares, pero que por la falta de protocolos de identificación forense, no habían sido identificados.

Para el fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia, los cuerpos sin identificar acumulados tanto en las instalaciones forenses de la fiscalía como en fosas clandestinas o comunes, es una de las principales deudas heredades por el gobierno de Graco Ramírez al de Cuauhtémoc Blanco.

El activista recordó que tan sólo en las fosas de Tetelcingo, operadas de forma ilegal por la Fiscalía General del Estado durante la administración de Graco Ramírez, fueron encontrados 117 cuerpos, de los cuales 11 ya fueron identificados y entregados a sus familias.

“Desde las fosas de Tetelcingo, donde exhumamos 117 cuerpos, esos sí están en gavetas y se han entregado 11. Nos habían dicho que todavía había seis que estaban en proceso, hasta los procesos que hicimos en Jojutla, que precisamente no se terminaron porque lo que encontramos ahí fueron muchos más cadáveres, ya no se podían almacenar”, expresó el poeta.

El gobierno de Graco Ramírez, agregó, concluyó sin cumplir con una recomendación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que obligaba a las autoridades estatales a informar la ubicación exacta de todas las fosas comunes en las que ha inhumado cadáveres.

Esa recomendación, dijo Sicilia, debe ser acatada ahora por la administración de Cuauhtémoc Blanco.

Al respecto, fuentes de la Fiscalía General del Estado informaron que no son 200 cuerpos los que permanecen en las instalaciones del Semefo, sino 191 restos, entre los que se cuentan extremidades como cabezas, manos, piernas y en algunos casos fetos y huesos.

Esos restos se encuentran almacenados desde el 2013 a la fecha.

“No se han inhumado por dos situaciones, la primera por un acuerdo con grupos de víctimas que solicitan culminar los trabajos de identificación forense, la acumulación de pruebas que permitan su identificación. Y, segunda, por la falta de recursos para la inhumación en el panteón ministerial”, indicó una de las fuentes de la fiscalía consultadas.

 

 

De 20 planteles que existían en Morelos, hoy apenas sobreviven ocho.

La violencia que a partir de 2009 se desató en Morelos, mantiene en jaque a las escuelas de español en Cuernavaca.

De los 20 centros dedicados a la enseñanza de ese idioma y la cultura mexicana a extranjeros que existían en Morelos, hoy apenas sobreviven ocho.

De acuerdo con Francisco Guerrero Garro, fundador de la escuela Cemanahuac, en la época dorada de la enseñanza del español cada año llegaban a esta entidad entre 10 mil y 12 mil estudiantes provenientes de Europa, Japón, Brasil, Canadá y Estados Unidos.

Hoy en Morelos apenas hay 50 alumnos y en su escuela sólo tiene a dos.

“En Morelos llegó a haber casi 20 escuelas. Nosotros estamos agrupados en la Asociación de Institutos para la Enseñanza del Español en Cuernavaca, ahorita somos 8”.

“En Cuernavaca más o menos llegaban, entre 1975 y 2008, llegaban entre 10 (mil), 12 mil estudiantes de todas partes del mundo al año. Teníamos de Europa, de Japón, de Brasil, de Canadá, Estados Unidos, desgraciadamente no teníamos estudiantes chinos, de la India o rusos porque no les daban la visa, si no hubiéramos tenido el doble”, dijo Guerrero Garro a reporteros.

En 2009 luego de que elementos de la Marina Armada de México abatieran a Arturo Beltrán Leyva el “Jefe de Jefes” en un departamento en Cuernavaca, la violencia se desató en la entidad, pues del cartel que encabezaba, surgieron grupos que se disputaron el control de la plaza y la distribución de droga en el territorio morelense.

Con ello el índice de homicidios dolosos, secuestros y extorsiones repuntó.

Ante la violencia registrada en Morelos, gobiernos como el de Estados Unidos comenzaron a emitir alertas de viaje, para indicarles a sus ciudadanos el alto riesgo que implica viajar a Morelos.

“La inseguridad, la inseguridad es lo que nos ha matado. Nos afectó un poco el H1N1, dejaron de venir tres o cuatro meses, pero regresaron, pero a partir de que se empezaron a dar las alertas de inseguridad, esto nos mata. Cada universidad en Estados Unidos tiene contratada una compañía que es la que monitorea la seguridad en los países a los que mandan estudiantes, esas compañías saben mejor que nosotros lo que pasa en Morelos, muertos, asesinatos, robos, todo. Entonces cada universidad nos empezaron a decir ‘ya no vamos a mandar a Cuernavaca porque la compañía ésta nos dice que no mandemos estudiantes ahí’”.

“Segundo, los seguros, en lugar de pagar 20 dólares por el seguro de un mes, empezaron a subir los seguros a 150, 200, 300 dólares o a negárselos. Y, tercero, gobiernos como el estado de Texas les prohibió a sus estudiantes venir a México, pero especialmente a Cuernavaca; entonces están mandando a los estudiantes a Guanajuato, a Jalapa, pero sobre todo a Oaxaca”, lamentó.

Como consecuencia, parte del personal de la escuela que hace 43 años se fundó en el sur de Cuernavaca, que hoy sólo tiene dos alumnos inscritos, será llevado a laborar a un plantel que Guerrero Garro fundará en Oaxaca, hasta donde llegan actualmente la mayoría de los alumnos extranjeros que quieren estudiar español.

Además de la afectación directa a las escuelas de enseñanza del español en Cuernavaca, el impacto en la economía de la ciudad por la falta de alumnos, alcanza a restaurantes, cafeterías y otros negocios.

“Calcula que cada estudiante en un mes gastaba más o menos 2 mil 200 dólares, ahora calcula por 10 mil, es lo que dejaban al año. Pero además era un dinero que se repartía o sea no era para nosotros porque se repartía en las familias, en salarios, en los viajes, en los restoranes, en las discotecas, en todo, porque esos 2 mil 200 dólares, bueno, a nosotros nos pagaban una parte de la colegiatura”, dijo.

Hace años a esta escuela arribaron como estudiantes de español un senador de Estados Unidos, presidentes municipales, congresistas, funcionarios del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo y embajadores.

Por la violencia, la inseguridad y la deficiencia en servicios públicos, Cuernavaca dejó de ser la “Capital Mundial de la Enseñanza del Español”.

Hoy ni siquiera ocupa un lugar en el ranking nacional.

“Ahorita ya ni lugar tenemos, ahorita nos gana Salamanca, Córdoba, Zamora en España, pero nos ha quitado muchísimo, a México, no nada más a Cuernavaca, Costa Rica y Colombia. Ahorita el año pasado que fuimos al congreso vimos todas las demás escuelas que había, las compañías y nosotros ya éramos los más chiquitos y fuimos el segundo después de Salamanca. Todavía hace ocho años, nueve años, cuando entró Graco, todavía éramos la capital mundial de la enseñanza del español y ahorita ya no”, expresó.

Actualmente, en las ocho escuelas que existen en Cuernavaca hay alrededor de 50 alumnos extranjeros inscritos.

“Nosotros en este momento tenemos dos estudiantes, uno que está tomando cuatro horas y uno que viene tres veces a la semana dos horas, debíamos tener 150, pero sólo tenemos dos”.

“Ahora para diciembre nos llega un grupito de 15 y los otros grupos se van para Oaxaca, ya no vienen para acá y aquí hay que pagar Seguro Social, agua, luz, salarios, todo. O sea, de hecho, hace año y medio estamos perdiendo dinero cada mes y ya no podemos”, lamentó.

 

Baches provocados por las lluvias, entre los principales problemas detectados.

Tetela del Volcán.- Ante el incremento en la actividad del volcán Popocatépetl que se ha registrado en las últimas semanas, autoridades de Protección Civil del gobierno de Morelos realizaron un recorrido de supervisión por las principales rutas de evacuación de la zona.

“Tenemos que hacer un seguimiento siempre a cómo están las rutas de evacuación, por si acaso tuviéramos que hacer, o más bien habilitar lo que es el Plan Fuerza Tarea Popocatépetl, que en este caso es para precisamente estar preparados en caso de que el volcán pudiera tener alguna actividad mucho mayor que la que tiene ahorita”, expresó Enrique Clement Gallardo, coordinador estatal de Protección Civil.

De acuerdo con pobladores y con autoridades de algunos municipios de los Altos de Morelos, la zona más cercana a “Don Goyo”, las rutas de evacuación no están en buenas condiciones.

“Precisamente ahorita el recorrido que estamos haciendo con Protección Civil es para ver las rutas de evacuación. Sí nos hace falta la atención del tema del bacheo, más que nada porque con las lluvias se ha deteriorado mucho el pavimento”, expresó el funcionario.

En el recorrido participaron autoridades de Obras Públicas y Desarrollo Sustentable, así como autoridades municipales y elementos de la Policía Morelos y personal de la Secretaría de la Defensa Nacional.

En Morelos son cinco los municipios que se encuentran en el perímetro de alto riesgo, en caso de una erupción, por lo que existen cinco rutas de evacuación en la zona.

Tras el recorrido, Clement Gallardo dijo que atenderán las anomalías en las vías detectadas en la visita.

Lunes, 08 Octubre 2018 06:02

Por sismo, se fractura presa en Ocuituco

Por la dramática disminución en su almacenamiento, estiman afectaciones millonarias en la producción de durazno, aguacate, higo y ciruela  

Ocuituco.- Un temblor registrado la noche del 26 de septiembre provocó una fractura en la presa que abastece de agua a mil hectáreas de huertos de durazno, aguacate, higo y ciruela en el municipio de Ocuituco, en el oriente de Morelos.

“Había rumores de que había habido un temblor el día 26 por la noche, que por el peso del agua, también se haya fracturado el suelo”, dijo Félix Campos Pineda, presidente del Comisariado Ejidal de Ocuituco.

Dicha fractura provocó que en menos de 24 horas la presa prácticamente se vaciara.

“En 24 horas llegamos más o menos como a un siete por ciento, cuando teníamos el 97, casi el cien por ciento de su capacidad de esta presa”, informó Hugo Bobadilla, edil de Ocuituco.

Esta situación ha puesto en alerta a las autoridades y a la población, ya que esa presa es parte fundamental de la economía en la zona por ser la principal proveedora de agua de los huertos, además de que es usada por ganaderos para llevar a abrevar el ganado y para actividades recreativas como la pesca y paseos en lancha.

“Las afectaciones son porque hay estos usuarios de la presa, pues tienen huertas de durazno, de aguacate, de higo, el ganado; también los ganaderos y la misma pesca está restringida, está limitada por ese… por esas afectaciones directas que tenemos”, dijo Félix Campos.

En el lugar  ya trabajan especialistas de las comisiones Nacional y Estatal del Agua para realizar los estudios correspondientes e iniciar un proyecto de restauración, así como para elaborar un plan emergente para rescatar a las más de 500 familias afectadas.

Los productores aseguran estar preocupados, pues si no les dan una pronta solución, podrían perder sus cosechas, lo que les ocasionaría pérdidas millonarias.

“No, pues es enorme la pérdida, es millonaria, vamos a decir, hay productores que abarcan 10 hectáreas, hay productores que abarcan cinco hectáreas, hay productores que tres hectáreas, hay productores de una hectárea, pero a la suma es una buena cantidad de hectareaje (sic) el que se perdería y, por consecuencia, el capital económico es enorme, es incalculable, no tendría yo ahorita un dato muy preciso, pero sí le digo que es millonaria la pérdida”, dijo Pedro Vidal, productor de durazno y aguacate de la zona.

El volumen de la presa es de 224 mil metros cúbicos de agua y, tras la fractura, esa cantidad se redujo a 16 mil.

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