Jesús Antonio del Río Portilla

Jesús Antonio del Río Portilla

Desde hace ya casi un año se ha mencionado que hay problemas de contaminación del agua en algunos pozos en Cuernavaca. Este lunes leí con atención una nota donde el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPAC) afirma que son falsas las noticias que se propagan en el mundo de las redes sociales donde se menciona que se cerrarán algunas válvulas de la red de distribución del agua potable. En la nota que aparece en el periódico La Unión de Morelos, no se menciona alguna información técnica sobre este hecho solamente se dice que la “información” proviene de un comunicado de prensa. En esta nota de María Esther L. Martínez se dice que “es ‘completamente falsa’ la información de que en toda la ciudad se iniciará un supuesto cierre de válvulas en las redes que distribuyen el agua potable. Al respecto, el comunicado indicó que "esta información no tiene otro objetivo más que el de alarmar a la población y desestabilizar el trabajo que realiza día a día este organismo operador, y que se suma a otras acciones negativas como el cierre de válvulas y robo de coladeras de alcantarillas".

A mi me sorprendió el tono de reclamación del comunicado y quise leerlo con cuidado.

El llegar a la página en la Internet de SAPAC me agradó la estructura con una idea clara y un compromiso de transparencia manifiesto. También resultó agradable ver una sección sobre la cultura del agua, donde podemos encontrar información del programa de formación de cultura del manejo del agua. Hasta aquí todo iba, digamos bien. Comparto el compromiso por poner a disposición información y más a los niños en cuanto al manejo de los recursos naturales.

Me dispuse a buscar los comunicados para leer lo que SAPAC había informado oficialmente y con el ánimo de enterarme de los problemas que este organismo da a conocer a la ciudadanía. La verdad es que encontré los comunicados ordenados en una sección de información bajo el rubro de boletines. Ahí pude leer fácilmente los boletines de prensa del año 2016 y hasta los de noviembre de 2017; pero no están disponibles (al menos hasta el día lunes 2 de abril de 2018) los boletines más recientes, no hay boletines ni comunicados en el 2018.

Es, precisamente, en los boletines de febrero y marzo de este año donde esperaba encontrar la información que me permitiera conocer del problema para que yo pudiera justificar la frase de que “la información falsa que circula en las redes solo pretende alarmar a la población”. Verdaderamente, visité el sitio de SAPAC con la esperanza de encontrar boletines de calidad que dieran información sustentada en aspectos técnicos que tranquilizaran a cualquier curioso como yo. La verdad es que la calidad de la información deja que desear. La mayoría de los boletines fueron para promover la persona a cargo de la presidencia municipal de Cuernavaca o al director de la propia SAPAC; aunque debo reconocer que en los boletines se mencionaba continuamente los programas de fomento a la cultura del agua en el sector educativo.

Los comunicados, que son documentos diferentes a los boletines, señalan aspectos que parecen urgentes, donde se mencionaba que había reuniones. Por ejemplo, en agosto del 2017 (comunicado 002-013) se menciona que hay reuniones para informar a los ayudantes municipales y tranquilizar a la gente. En diversos boletines de ese mes se menciona que: se está realizando un proceso biológico (sin mencionar nunca cuál) para combatir la presencia de hidrocarburos en los pozos; en particular se indica que: “Desde  el  momento  que  se  nos  notificó  la  presencia  de  posible gasolina  en  el  agua,  estamos abocados  a  atender  este  tema,  y  de  manera  permanente  se  ha  estado  trabajando,  y  Pemex  ya está coadyuvando". En septiembre se puede leer, en el boletín 002-124, “El director general del Sapac José Pérez Torres, informó que la COPRISEM entregó al Sapac los resultados practicados  por un  laboratorio  que posee  la  certificación  de  la  Entidad  Mexicana  de Acreditación (EMA), el cual confirma que el agua de los la (sic) Noria en la que se ubican dos pozos (Noria 1 y Noria 2) se encuentra en condiciones adecuadas para ser distribuida en la población. Más adelante se dice que “Para salvaguardar la salud de los habitantes, Pérez Torres, instruyó al personal de laboratorio de este Organismo mantener los muestreos correspondientes, así como el proceso de cloración para garantizar la confiabilidad del agua.” Sin embargo, no se menciona que tipo de sustancias fueron encontradas y menos se dice que acciones fueron las que llevaron a cabo para disminuir la presencia de hidrocarburos en los pozos. Hasta donde conozco no siempre es adecuado clorar el agua si se encuentran algunas moléculas orgánicas asociadas a los combustibles que se transportan en los ductos de PEMEX.

Esta situación de información extremadamente escueta y sin sustento técnico es la que propicia que en las redes circule información que pudiera ser falsa. Ya en otras ocasiones he mencionado que el manejo inadecuado de la información en las redes puede tener fines extremamente irresponsables. Sin embargo, en este caso y desde mi punto de vista, es urgente que los organismos operadores de servicios municipales, como el agua, del manejo de los residuos sólidos entre otros, aporten información de calidad a la ciudadanía para que estemos informados y segundo que tomemos las medidas necesarias en eventos catastróficos como los que sufrimos al tener pozos contaminados con hidrocarburos.

 

 

Miércoles, 21 Marzo 2018 05:39

Agua contaminada por hidrocarburos

Hace dos semanas la doctora Karla Cedano nos comentó sobre la contaminación del agua suministrada por SAPAC a su colonia en Cuernavaca. Se encontró que el agua que llega a su domicilio está contaminada con gasolina. ¿Cómo puede suceder esto?

Tenemos que recordar que los habitantes del norte de Cuernavaca, particularmente, en las cercanías del campus Chamilpa de la UAEM frecuentemente perciben olor a gasolina en el ambiente. Protección Civil del Estado atiende los llamados y, generalmente, reporta que hubo alguna fuga en los ductos de hidrocarburos. Por supuesto estas fugas de gasolina en parte se evaporan provocando ese olor a gasolina; pero parte del líquido se infiltra en el subsuelo y puede llegar al manto freático y contaminar el agua que usamos en la ciudad.

Estas fugas de gasolina en los ductos son provocadas por la ordeña y consecuente robo de gasolina. Este problema no sólo afecta a Pemex, sino que como ya vimos puede contaminar el agua que usamos en Cuernavaca. Situaciones similares se manifestaran, tarde o temprano, en las otras regiones del país donde ocurren los robos de combustible.

Es urgente que los organismos encargados del agua potable en los municipios estén monitorizando la calidad de agua y analizando las posibles trayectorias de los fluidos de hidrocarburos en el subsuelo. De no hacerlo, estarán siendo omisos y pueden ser cuestionados por la ciudadanía. Estos hechos no pueden ser ocultados, deben tomarse las acciones pertinentes para resolverlos; además de informar oportunamente a los ciudadanos de los problemas que están sufriendo. El truco, atribuido a la avestruz, de esconder su cabeza en el suelo para no ver los peligros, en el caso de la contaminación de los mantos acuíferos tampoco funciona.

Desde mi perspectiva, el robo de gasolina de los ductos provocando derrames, debe ser perseguido y sancionado como un delito agravado por los posibles daños a la salud de la población. Claramente, este es un problema que muestra la amplitud de la complicidad que permea nuestra sociedad; el delito va desde aquellos que perforan los ductos, transportan los hidrocarburos, los empresarios que venden esos hidrocarburos robados o los usuarios finales que también los compran, pasando por vigilantes omisos. Todos ellos deben saber que sus actos los pueden afectar a ellos mismos al provocar contaminación en su entorno.

Tanto las autoridades encargadas de vigilar el orden en la región, como aquellas que administran el agua, deben tomar con prontitud las denuncias y prever las consecuencias de estos actos delictivos para evitar daños adicionales al mero robo de combustibles. Por supuesto que los derrames contaminan el suelo y lo inutilizan para el desarrollo de la flora y fauna de la región y de su uso por las personas. Aunado a esto la posible contaminación de los mantos acuíferos, es otro hecho con graves consecuencias para porciones grandes de la población aguas abajo. Notemos que si bien los derrames de los hidrocarburos se reportan normalmente en la zona de Chamilpa u Ocotepec y donde se reporta la contaminación del agua en el pozo Jacarandas tiene una distancia de al menos 7 kilómetros, esto implica que los derrames de hidrocarburos pueden llegar lejos y no solamente tienen afectación en la zona cercana a la fuga.

Es probable que el organismo que administra nuestro recurso del agua no cuente con modelos que puedan predecir las trayectorias de estos derrames; pero debemos construirlos. Esto podría ser un verdadero proyecto para ser financiado con los Fondos Mixtos CONACyT municipio de Cuernavaca; pero esto lo tiene que promover, alguien que conozca de las ventajas de generar conocimiento para resolver los problemas con base en información científica.

Para todas las personas que vivimos en Cuernavaca, el conocimiento tradicional indica que el recurso del agua es limitado en esta zona y que si se contaminan algunos pozos, el desabasto aumentará y los daños a la salud serán importantes. Por otro lado, también hemos observado que se han autorizado la construcción de diferentes edificios de oficinas o habitacionales que todavía incrementan el estrés hídrico en el que vivimos. Seguramente los modelos del organismo administrador del agua no contemplan la dinámica de la recarga, sino que solamente contarán con tablas construidas con anterioridad sin los últimos avances en el conocimiento del transporte de agua en los suelos.

Si bien he mencionado este problema en Cuernavaca, la situación de falta de uso de información científica en la toma de decisiones es una constante en nuestro país. Desde mi punto de vista, necesitamos incorporar los conocimientos científicos para normar la vida en nuestro entorno. Pensemos en esta necesidad al momento de elegir a los que gobiernan nuestras ciudades y actuemos en consecuencia en las próximas elecciones.

 

Miércoles, 21 Febrero 2018 05:22

¿Cuestan los derechos?

Esta semana estuve platicando con un científico cubano y me comentó una serie de hechos que yo también había observado sobre la valoración de lo que no cuesta. Me comentaba que para él había sido muy importante informar a los estudiantes y colegas de la Universidad de la Habana, los montos de dinero asociados a la formación de los estudiantes y a los proyectos de investigación. Esta información permitía hacer conciencia sobre la necesidad de  rendirle cuentas a quien aporta el dinero para la educación. En todas las sociedades las personas son las que aportan dinero para sostener los derechos.

Aquí es muy importante hacer mención que ambos coincidíamos en que la educación superior es un derecho de las personas y por lo tanto debemos buscar que se oferte a todas ellas.

Considero que muchos de nosotros podemos estar de acuerdo que existen derechos para todas las personas como la educación, la libertad, la vida, etcétera y, al mismo tiempo, otorgamos la obligación de garantizarlos y satisfacerlos a los gobiernos. De hecho estos derechos de las personas se establecen, por lo regular, en las constituciones de los países o en el ámbito internacional en Declaración Universal de Derechos Humanos. Sin embargo, esta situación invita a pensar que no cuesta las acciones que conlleven a garantizarlos y satisfacerlos. De aquí la necesidad que señalábamos en esa conversación sobre la necesidad de hacerlos patentes.

Déjenme transcribir específicamente el artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos”.

Estoy totalmente de acuerdo en que estos son uno de los derechos mínimos que deben tener las personas; pero claramente los costos deben ser contemplados. Cuando hablo de costos implico: el pago del salario de las personas que enseñan en las escuelas, las que limpian, las que administran, la construcción de las mismas escuelas, los materiales didácticos, los gises, los plumones, los libros en la biblioteca, los videos, los programas de cómputo, etcétera. Cuando se dice que la educación debe ser gratuita, se indica que la educación debe ser provista por el contrato o pacto social que hemos tácitamente aceptado como sociedad y, por lo tanto, el gobierno debería proveernos de una educación de calidad.

De esta manera el costo o pago de la educación es incluida normalmente en ese pacto social, tácitamente establecido al vivir en sociedad. Cuando somos conscientes, consideramos que con el pago de impuestos contribuimos suficientemente para que este tipo de servicios se otorguen y con alta calidad. Sin embargo, como no cuantificamos bien los costos, no podemos determinar con exactitud si el pago de impuestos es suficiente.

El hecho real es que nuestras contribuciones no son suficientes, ya que nos quejamos de la mala calidad de la educación y muchos piensan en resolverla contratando de manera particular este derecho. Mientras algunos luchamos por tener una educación pública de calidad, pero para ello se requiere presupuesto.

Continuamente mencionamos que el gobierno debe destinar mayor presupuesto a la educación, a la investigación y a una infinidad de rubros más; pero ¿cuánto cuesta?, ¿es suficiente con lo que contribuimos? Seguro en estos momentos un pensamiento defensivo surge en la mente de muchos lectores “la corrupción” como un “pero” en este análisis. Por supuesto que comparto esta suspicacia; sin embargo, para avanzar en la idea que deseo compartir, por un momento asumamos que resolvemos el problema de la corrupción. De ser así, es probable que podamos enunciar otro “pero” y coincidir en que la tasa de impuestos es alta en México, esto pudiera ser cierto, pero no es un problema de si la tasa es alta. Aquí la pregunta concreta es ¿el gobierno tiene el suficiente recurso para garantizar y satisfacer los derechos de las personas que habitan en nuestro país? Desde mi punto de vista no; pero para ir al fondo del problema debemos preguntarnos ¿las personas reciben lo suficiente como producto de su trabajo para satisfacer sus necesidades? Y con esta pregunta la siguiente ¿las personas en México reciben lo suficiente para satisfacer sus necesidades y derechos? Por supuesto que no lo recibe la mayoría. Desgraciadamente, una porción mayor al 50% en nuestro país vive bajo la línea de pobreza, es decir, una mayoría de la población no recibe lo suficiente por su trabajo para poder satisfacer sus necesidades elementales y por consiguiente que tampoco pueden contribuir a pagar el costo total para garantizar y satisfacer los derechos de toda la población, incluso los suyos.

Así, primeramente necesitamos que la retribución por el trabajo de las personas les alcance para cubrir sus necesidades primarias y pagar esos derechos universales. Entonces es necesario conseguir que toda la población cuente con la suficiente retribución para cubrir sus necesidades y derechos. Parece ser imperioso un aumento de salarios.

Si estamos de acuerdo con estos razonamientos, cómo podemos tener actitudes que impliquen el regateo cuando compramos algún producto o servicio a otro. Cómo justificar la negociación voraz en un pacto mercantil, quizá deberíamos aprender a valorar nuestra contribución a la sociedad y exigir la retribución justa. Parece ser que estas ideas están detrás del llamado comercio justo. De esta manera, la voracidad y el querer ganar en una negociación puede conducir a solicitar una contribución mayor para el voraz y en el largo plazo esta persona voraz necesite pagar más para cubrir sus necesidades de seguridad, por ejemplo. Esto se basa en el hecho de que si una persona, o empresa, recibe un desproporcionado beneficio, se le exigirá una mayor contribución para el pago de las necesidades y derechos fundamentales de los otros, a quienes “ganó” en la negociación del salario o del “negocio”.

Con esta reflexión llamo la atención a reconocer y enseñar que todo cuesta, que lo justo es luchar por recibir un mejor salario con base en el esfuerzo para entregar productos o servicios de calidad para que todas las personas contribuyamos y gocemos de los derechos universales.

 

 

Una pregunta recurrente en mis conversaciones es sobre el precio de la energía renovable o los autos eléctricos o híbridos.

Reiteradamente tengo que comentar que las energías renovables ya son más baratas que la energía que proviene de los combustibles fósiles. Las subastas eléctricas en nuestro país han mostrado como el precio de la energía fotovoltaica o eólica es más barata que el gas natural. Es más, si la electricidad no estuviera subsidiada en nuestro país a todos nos convendría instalar sistemas fotovoltaicos y con ellos podríamos generar parte o toda la energía que usamos.

En cuanto a los automóviles, por supuesto que los autos eléctricos tienen muchísimas ventajas sobre los automóviles de gasolina o en general de combustión interna. Ya en varias ocasiones en esta columna he comentado que los autos eléctricos tienen ventajas que no son evidentes; pero que incrementan dramáticamente la calidad de vida de las personas alrededor de ellos. Por ejemplo, un auto eléctrico no emite gases contaminantes; si bien los gases pueden ser emitidos en el lugar donde se genera la electricidad, estos gases pueden ser capturados en ese lugar con mayor facilidad que en cada uno de los vehículos que andan en las calles. Otra ventaja, es el menor ruido de los autos eléctricos comparado con los de gasolina. El motor eléctrico es generalmente silencioso y como no hay explosiones en su interior el ruido es mucho menor. Además cuando el vehículo no se mueve el motor puede estar apagado; hecho que no sucede en la mayoría de los autos de gasolina, donde el motor está andando aunque el vehículo esté parado y calienta su entorno. Así podría repetir algunas otras ventajas; pero a continuación, me gustaría comentar sobre una alternativa que podemos explorar de transporte eléctrico en poblaciones pequeñas y de especial interés en nuestro país.

Hoy quiero llamar su atención al trabajo realizado por el recién ingeniero José Luis Perea Arenas en su tesis de ingeniería en energías renovables en el IER-UNAM [1]. El trabajo realizado lleva por título “Hacia un transporte sustentable en Pueblos Mágicos: integración fotovoltaica y mototaxi eléctrico” y en él se plantea un sencillo análisis de las características de los mototaxis en diferentes poblaciones, en particular en Xoxocotla, Morelos donde la solución de mototaxi es ampliamente utilizada. Con la determinación de las características de las motocicletas empleadas en ellos, se procede a analizar las opciones que hay de motocicletas eléctricas y el ingeniero Perea encuentra que es posible satisfacer las necesidades con una motocicleta eléctrica. Lo más interesante es que los dos escenarios que analiza, uno donde las motocicletas se conectan directamente a la red eléctrica o un esquema con abastecimiento fotovoltaico, son económicamente más redituables en un lapso de tres años en comparación con las actuales motocicletas de gasolina. Además comenta que si analizara la propuesta con un mayor tiempo, las ventajas económicas de los mototaxis eléctricos aumentarían.

Las posibilidades de incrementar la afluencia de turistas a los pueblos mágicos propiciando el uso de energías renovables para aumentar los ingresos de las personas y considerando aspectos sociales como la mejora de la calidad del aire y de la disminución de ruido en las calles, son de los aspectos benéficos que resalta este estudio. En mi opinión, estos resultados merecen la promoción por parte de las Secretarías de Turismo de los diferentes niveles de gobierno al uso de los vehículos eléctricos para aumentar los ingresos de las personas en los pueblos mágicos; al mismo tiempo que propician una mejor calidad en la estancia en esos lugares de los turistas.

En este sencillo análisis no se incluyó los beneficios que pudieran aportar los vehículos eléctricos a la estabilidad de la red eléctrica. Sí, aunque no parezca, ya existen estudios que indican que la energía almacenada en las baterías de los vehículos puede ayudar a disminuir el precio de la energía [2]. Este último estudio, publicado en la prestigiosa revista Nature Energy, indica que, además de la disminución de la contaminación por el uso de vehículos eléctricos, su interconexión a la red eléctrica pudiera redituar en la disminución del costo de la electricidad y por lo tanto el beneficio social, ambiental y económico para la sociedad se multiplicaría.

Desde mi punto de vista estamos observando la caída de diferentes mitos en el ámbito energético y ahora podemos concluir, al menos, dos hechos totalmente diferentes a las creencias del pasado: 1) las energías renovables son más baratas que la energía que proviene de los combustibles fósiles y 2) los autos eléctricos impulsarán la caída del precio de la electricidad.

Usemos esta información y procedamos a tomar decisiones.

[1] Perea J.L. “Hacia un transporte sustentable en Pueblos Mágicos: integración fotovoltaica y mototaxi eléctrico”, tesis de Ingeniería en Energía Renovables, IER-UNAM (2018).

[2] Wolinetz, M., Axsen, J., Peters, J., y Crawford, C. "Simulating the value of electric-vehicle–grid integration using a behaviourally realistic model" Nature Energy 3, 132–139 (2018).

Miércoles, 07 Febrero 2018 00:09

Por un México con 100% de energía renovable

El uso masivo e intensivo de la energía en los últimos siglos ha provocado un desarrollo sin comparación en la historia de la humanidad. La comprensión de los fenómenos electromagnéticos posibilitó el desarrollo de la tecnología que ha facilitado el uso de la electricidad en forma masiva y sus múltiples aplicaciones. Así los descubrimientos empíricos de Micheal Faraday y Andre Marie Ampere entre otros físicos y la formalización de estos descubrimientos, realizada por James Clerk Maxwell, en la electrodinámica han dado el sustento para la forma y estilo de vida que tenemos. Hoy en día en la mayoría de los hogares en el mundo se usa la electricidad y las telecomunicaciones que son producto del entendimiento profundo de los fenómenos electromagnéticos.

Sin embargo, la cantidad de energía utilizada en los usos de esta energía solamente se pudo generar con la acelerada explotación de los hidrocarburos. Es decir, el uso masivo del petróleo, gas y carbón mineral, tanto en aplicaciones directas en motores de combustión como en las plantas termoeléctricas, posibilitó precisamente el desarrollo vertiginoso de los últimos siglos.

Estos dos hechos, desde mi punto de vista, han cambiado la forma en la que una gran parte de la población en el mundo vive y esta forma de vida es muy diferente a la que las personas tenían normalmente hace unos tres siglos.

A pesar de los logros evidentes para incrementar el bienestar de muchas personas, debemos reconocer que para una proporción grande de la gente esto no ha sido tan beneficioso. Por ejemplo, en México más de la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. Además, el uso indiscriminado de los hidrocarburos ha propiciado cambios sustanciales en la composición de la atmósfera y ha producido un cambio climático antropogénico que somete a un reto mayúsculo a las actuales formas de vida en el planeta y amenaza su subsistencia.

En la actualidad el reto implica mantener el bienestar de las personas sin menoscabo del bienestar de otras personas o especies en el planeta. Para tratar de conseguir este objetivo es que muchas personas proponemos perseguir el paradigma de la sustentabilidad. Desde esta perspectiva podemos conseguir un verdadero bienestar social, no sólo de las personas individualmente, sino de la sociedad y el entorno físico y biótico en la que están inmersas.

Para esto se requiere generar la energía necesaria en una forma diferente y las fuentes renovables de energía son la opción que nos puede garantizar la energía necesaria. Adicionalmente, en el futuro cercano las fuentes renovables de energía, como la solar, eólica, oceánica, geotermia y algunos biocombustibles producidos con residuos orgánicos, pueden brindar la energía para regiones donde la pobreza impere.

En este sentido podemos encontrar un interesante estudio realizado por científicos Indios y Finlandeses sobre la región de Asia Meridional e India [1]. Esta región, como nuestro país, alberga a un gran número de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza. Este artículo analiza la posibilidad de cumplir con el objetivo 7 del desarrollo sustentable: proporcionar electricidad asequible, universalmente accesible, confiable y con bajo o cero carbono. Los científicos realizaron una simulación de un sistema de energía 100% renovable de costo óptimo para la región y con miras en el año 2030. Uno de los aspectos importantes de esta simulación es que se realizó con una resolución horaria y para ello la región se dividió en 16 subregiones. Los resultados obtenidos indican que un costo nivelado de electricidad del sistema disminuye de 71,6 €/MWh en un sistema descentralizado a 67,2 €/MWh para un escenario conectado a la red centralizada. Con esto el estudio muestra que un sistema de energía 100% renovable podría ser una realidad en la región de Asia Meridional e India con los supuestos de costos utilizados en esta investigación y que puede ser más competitivo en costos que las alternativas de captura y almacenamiento de carbono fósil y nuclear.

Hay algunos aspectos a resaltar de este estudio, primero se realizó en una región que comparte aspectos geográficos y ecológicos análogos a buena parte de nuestro país; segundo, el nivel de pobreza en la región también se comparte con la parte sur de nuestro México y tercero la abundancia de los recursos bióticos y los sistemas ecológicos tienen similitudes con los nuestros. Por lo anterior, considero que los resultados más importantes pueden ser considerados como cercanos a nuestra realidad.

De esta manera insisto, podemos proponer planes y desarrollar acciones para conseguir un México encaminado hacia la sustentabilidad con un 100% de energías renovables en un futuro cercano, digamos… 2030.

 

[1] Gulagi A, Choudhary P, Bogdanov D, Breyer C (2017) Electricity system based on 100% renewable energy for India and SAARC. PLoS ONE 12(7): e0180611. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0180611

 

Miércoles, 31 Enero 2018 06:09

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